VOY A POR TI: UNA AMENAZA FIRMADA POR EL RECHAZO, por ROB JUDGE


artículo original: An e-mail from Rejection
autor: Rob Judge
traductor: Luis F. Prado Hidalgo
adaptación y edición: Miguel Lázaro Caballero

Hola ¿sabes quién soy? Soy el Rechazo, justo este año he celebrado mi cumpleaños número infinito. Sí, así es. He estado dando vueltas por la Tierra desde que los primeros microrganismos se empezaron a unir, pero hoy te quiero dedicar un tiempo solamente a ti. Claro, por aquel entonces no tenía nombre - ¡Joder, ni siquiera teníamos un idioma propio! pero desde entonces, las cosas no han cambiado tanto. Algunas cosas no tienen por qué ir juntas, y cuando lo están, yo aparezco. En los últimos 200.000 años más o menos, me he convertido en alguien muy especial. De hecho, ¡hay bastantes humanos modernos – la mayoría chicos – que están convencidos de que he nacido únicamente para atormentarlos! Estos tipos realmente me hacen sentir muy apreciado. Quiero decir, aunque estoy en la base del primer nombre de cada organismo que ha habitado la tierra, ¡estos hombres altamente sensibles creen que yo tengo un lugar especial para ellos en mi gélido corazón! ¡Estos chicos creen realmente que ningún otro hombre ha sentido mi aguijón como ellos! Creen que son un “caso especial” – ¡como si yo tuviera que dedicarles todo mi tiempo y energía!

En realidad, soy un incomprendido, todos estos tíos no comprenden lo que significa verdaderamente ser el Rechazo. No parecen entender que yo los visito a todos por igual – de hecho, prefiero atormentar a la gente más luchadora, porque a ellos no parece importarles mi aparición. Bien, ya que estamos en este tópico, hablemos sobre esta gente “exitosa”. ¡Tío, odio a estos insensibles capullos! No puedo conseguir que estos tipos se den cuenta de mí. Hago todo lo que puedo, les arrojo todo lo que tengo,  les hago sentir mi furia una y otra vez, ¡y aún así estos exitosos chicos no se inmutan! ¿Qué puedo hacer para que esta gente me preste atención?

No me mal interpretes. Me encanta atormentar a los débiles de mente, a los enclenques de espíritu, que se doblegan y rinden ante mi disposición y llamada… pero a la gente que yo quiero alcanzar es la que realmente hacen algo en su vida. Sabes de quién estoy hablando… de los tipos que siguen acercándose a las chicas aunque puedan ser rechazados, o la gente que sigue intentando construir su negocio a pesar de los masivos atrasos, o los soñadores que permanecen fieles a su visión aunque todo el mundo les diga que son estúpidos y locos. Esta es la gente que quiero - ¿por qué no pueden hacerme notar?

Es casi como si la gente que me diera toda su atención no se mereciera mi tiempo. Entre tú y yo, déjame decirte lo que pienso realmente… creo que la gente que piensa que soy verdaderamente especial son los perdedores. Sí, lo he dicho. Perdedores. Me parece sumamente halagador y todo, pero ¿por qué querría malgastar mi tiempo con gente que se conmueve tanto ante mi presencia… y no esta otra gente con más dureza? Lo sé, lo sé. El viejo dicho, “nunca me uniría a un club que aceptase a alguien como yo”, realmente suena cierto aquí. Y claro, probablemente debería apreciar lo que tengo, y apreciar a todos los perdedores que hacen girar sus vidas a mi alrededor, como si fuera un semidios… pero en el curso de mi trayectoria, todos aquellos que luchan por tener una vida plena, digna y auténtica, o lo han intentado…

Creen estar vacunados contra mi poder. Mientras los perdedores parecen pensar que yo evito a esta gente triunfadora, y creen que sólo les consiento a ellos ¡menudos idiotas! No podrían estar más equivocados.  Estos perdedores quieren seguir pretendiendo que yo sólo soy fiel a ellos, pero este no es el caso. Empleo más tiempo persiguiendo a los que no puedo tener. Paso más tiempo derribando los intentos de la gente exitosa. Pongo más energía en intentar que estas personas me presten atención. Pero cada vez que lo hago, termino sintiéndome tan… tan… rechazado. ¡Vaya! Creo que así es. La gente de éxito rechaza el rechazo ¿no te parece irónico? Pues lo intentaré como ellos, y no pararé.

Y para terminar, quiero que sepas que te sigo muy de cerca, y seguiré arruinando tus intentos por mejorar tu vida hasta el final. Una y otra vez, hasta conseguir que un luchador como tú, se venga abajo, se acobarde y  me adore como a un dios, como todos los otros borregos perdedores que siguen mis órdenes sin chistar para sentirse a cubierto. No te preocupes, te encontraré tarde o temprano: iré a por ti a y a por los tuyos. No me importa si eres un triunfador o un perdedor, un humano o una puta bacteria. Entraré en tu vida y trataré de destruirla. Así que ¿vas a prestarme atención, como hacen todos? o ¿vas a ignorarme para que te acose más aún y con más fuerza? Pónmelo difícil, a mí también me gustan los retos. Te voy a joder la vida, pero me gusta que te resistas. Ten un poco de honor y no me lo pongas tan en bandeja.

La presente adaptación al castellano del texto original de Rob Judge, ha sido publicada en el dominio personalidadyrelaciones.com bajo autorización y conformidad expresa escrita del autor original. Asimismo, esta cesión no reporta beneficio, vínculo empresarial o lucro económico alguno a PERSONALIDAD & RELACIONES de forma directa o indirecta, siendo la presente adaptación al castellano, respetuosa y conforme con los derechos de autor, propiedad intelectual, origen de firma y contenidos del texto original correspondiente al capítulo An e-mail from Rejection

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