TENEMOS QUE HABLAR-parte II: LA DISCUSIÓN

ELLA: Si claro, ahora no te hagas el asustado ni la víctima, en serio hoy no cuela... de corbata dice...
ÉL: Pues sí, de corbata ¿Qué te crees? ¿Qué no tengo sangre en las venas o qué?
ELLA: Lo que me pregunto es si tienes algo en el cerebro...
ÉL: O sea, que me estoy rallando solo ¿eso es lo que me quieres decir?
ELLA: No, me estás rallando a mí.
ÉL: ¿Tú sabes qué cara se me ha quedado cuando me has dicho –Tenemos que hablar-? ¿A ti a qué te sonaría eso? Estaba en el trabajo y no he podido concentrarme en todo el día.
ELLA: Intento hacerme una idea, pero tampoco ha sido para tanto, si quisiera decirte algo te lo diría y punto, por eso te he dicho que tenía muchas ganas de verte nene y estar contigo y así tocarte y achucharte un poquito ¿sí?
ÉL: Pues yo no me río, a mí no me hace gracia. No sé qué es lo que te pasa por la cabeza.
ELLA: Pues tú, me pasas por la cabeza tú. Y ahora mismo, no es que me pases, es que me la martilleas, pero yo te sigo queriendo igual.
ÉL: Me siento como un imbécil ¿sabes? A mí esto no me ha pasado con ninguna tía. ¿Te pido algo, o vas a seguir riéndote en mi cara?
ELLA: Ya me lo pido yo, no sea cosa que ahora también me acuses de tratarte como un lacayo. Claro que no te ha pasado nunca con ninguna... práctica te falta la verdad, porque hijo… de verdad, tampoco es que sea algo tan dramático. Y no es que me ría de ti, es que estoy tratando de tomarme todo el chaparrón de la forma más ligera posible y que tú lo veas igual y te rías un poquito conmigo.
ÉL: Pues no, debe ser que no he estado con tantas… a lo mejor tenía que haber estado con más tías para tener más práctica ¿qué quieres que te diga?
ELLA: La práctica lleva a la excelencia, así que ya sabes: a practicar... ¡que falta te hace!
ÉL: Sí, será eso.
ELLA: Mi amor estás nervioso y ofuscado, eres como un leoncito enjaulado pero ¿qué pasa?
ÉL: Pues sí, lo estoy. No te voy a mentir.
ELLA: Por qué nos vamos a casa...
ÉL: Pues porque no.
ELLA: Me apetece estar tranquila contigo y que hablemos o que no hablemos pero estar a solas y tranquilos.
ÉL: A mí también me gustaría estar más tranquilo, pero es que no dejo entrar en mi vida a cualquiera; y si lo hago, es porque me creo de verdad que estamos juntos.
ELLA: Amor ya lo sé, te comprendo y a mí me pasa igual pero estoy aquí ¿vale?
ÉL: O se está o no se está.
ELLA: Buffff a mí el todo o nada ese, qué quieres que te diga... paso de extremos.
ÉL: Pues a mí no me da igual ojalá me lo diera… pero no es así.
ELLA: Pues a mí lo que no me da igual es el drama y esto ya me está cansando un poquito.
ÉL: Sí, ya sé que la cago, ya sé que no soy perfecto.
ELLA: Ya sé que no eres perfecto, pero me gustas y te adoro, bueno hoy no tanto, ¿es que acaso no te importa cómo me siento ni lo que me pasa?
ÉL: Pues claro que me importa ¿cómo no me va a importar? ¿Crees que si me diera igual me habría puesto cómo me he puesto?


ELLA: Hombre, pues si te importo, alucino bastante con la forma que tienes de expresarlo, porque si no fuera porque estoy zombie y por los suelos, hace rato que me habría pirado. Esa es la verdad, porque estás insoportable no… ¡lo siguiente!
ÉL: Yo con lo que alucino, es que parece que a veces todo para ti es súper-importante, y otras veces parece que te da todo igual… y mira, no lo entiendo.
ELLA: Lo que yo no entiendo ¡es cómo un hombre puede ser TANNNN neuras joder!
ÉL: No. Perdona, yo no soy un neuras, es que ya te he dicho que estas cosas no me pasan nunca.
ELLA: ¿Y conmigo si?
ÉL: Sí, contigo sí.
ELLA: ¿Y por qué me tenía que tocar a mí el único hombre que se come más la cabeza que diez tías juntas con la regla en la misma habitación?
ÉL: Pues porque sí.
ELLA: Vamos a tomarnos otra, a ver si el alcohol te anestesia la parte borde porque amor... estás que te sales, literalmente.
ÉL: No me apetece tomar otra.
ELLA: Pues no te la tomes, yo sí.
ÉL: Me apetece más irme.
ELLA: Pues vete amor, y ya hablaremos otro día.

Continúa en EL DESENLACE. Si te perdiste ¿QUÉ ESTÁ PASANDO AQUÍ?

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber  y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!
Publicar un comentario en la entrada