¿A QUIÉN PERTENECE TU PENE?

 –¿Cómo que a quién pertenece mi pene?- respondió indignado el muñeco Ken ante mi pregunta –Yo que tú me miraría- le dije sin piedad –Mírate ahí abajo porque creo que no te has dado cuenta de que te falta algo- Entonces, se estiró el elástico de sus pantalones y se percató de lo que todos sabemos –Te lo dije- afirmaba mientras el muñeco Ken respondía con una mirada de asombro e incredulidad –Alguien tenía que decírtelo colega, y es a mi al que le ha tocado ser “el malo de la película”- Es lo que tiene decir las cosas como son, te pueden mandar a la mierda, pero… alguien tiene que hacerlo. Ken se ha quedado jodido, porque se ha dado cuenta que no tiene pene, y parece haber sido el último en enterarse, que es lo que más le jode. Pensaba que era un tío auténtico, que vestía a la moda, que estaba acorde con los nuevos tiempos que corren, que ser el novio de Barbie era lo más de lo más, pero… se ha dado cuenta que él no elige la ropa que se pone, que nunca sale solo en las fotos, que Barbie hace lo que le da la gana, y que él está desde siempre en un segundo plano ¡Vaya mierda!

¿Dónde está el pene de Ken? ¿Quién lo tiene? La cuestión es que cuando lo crearon, se olvidaron de este detalle tan importante. No es que lo tenga nadie guardado, es que nunca lo ha tenido entre las piernas. Así lo diseñaron. Igual te piensas, que solo te estoy hablando de muñecos, pero lo que quiero como de costumbre, es hacerte pensar. Este muñeco ha ido evolucionando con los tiempos: le han cambiado el pelo, la cara, la forma de vestir, el coche, las aficiones… le han convertido en un muñeco atractivo para todas las chicas del planeta consumidoras de Barbie. ¡Qué mono es Ken! Es correcto, es guapo, moderno, está cachas, sabe vestir, siempre sonríe y siempre acompaña a Barbie a todas partes. Es el "hombre" perfecto.

¿Un hombre perfecto sin pene? ¿Qué es lo que te estoy diciendo aquí? Ken fue creado para acompañar a Barbie, pero ¿y sus amigos? ¿de qué equipo es? ¿a quién vota? ¿en qué trabaja? ¿cuál es su marca de cerveza? Este muñeco reúne en sí mismo desde su creación, la demanda perfecta y políticamente correcta de lo que se supone es un hombre moderno en sociedad. Es un muñeco hecho para suplir las necesidades de compañía de la original Barbie; ya que de hecho, ese es el sentido de la vida de nuestro apenado Ken. Apenado por pena, y "a-pen-ado" por carecer de miembro viril. A este paso, cuando Barbie quiera ser madre, tendrá que llamar al fontanero para que le "desatasque las tuberías", o ir a un centro de inseminación, porque lo que es Ken, no está diseñado para esos menesteres.

¿Qué te están colando con esta modernidad y con todos estos avances que nos rodean en la publicidad, la política, la moda, la educación, el cine o el mismísimo Disney? Te están diciendo que mientras seas un bonito muñeco Ken que se pueda enseñar en público, podrás ser hombre en sociedad; pero… ¿quieres ser un hombre en sociedad que no cumple con lo básico? Si te hablo de tener pene, te estoy hablando de tu virilidad, de tu carácter primario, de tus deseos, de tu instinto, de tus necesidades, de tu reconocimiento,  de tus valores, de tu honor, de tus principios, de tus derechos, de tu ocio… ¿quieres que siga? Te lo digo, porque parece que no puedas sacar a pasear tus necesidades y tus instintos en sociedad, sin resultar penalizado por no ser políticamente correcto, o moderno, o feminista de pro.

¿ACASO NO TE DAS CUENTA QUE ERES UN JUGUETE PARA CHICAS?

Si, un boy-toy, un hombre objeto hecho de plástico en manos de una chica que hace lo que le da la gana contigo. Te pone donde quiere, te viste como quiere, si le apetece te guarda en un cajón, o te deja tirado en un rincón hasta que su madre le obligue a recoger. Además, tu existencia se basa solamente en ser el novio de Barbie… hasta en las cajas donde te comercializan, el nombre de Barbie es mucho más grande que el tuyo, que aparece solo en la esquina derecha en pequeñito. Eres el acompañante de Barbie ¿ahora te das cuenta?

¿Sabes algo? Hace poco me dijeron, que nuestras publicaciones dan a entender que ellas no tienen la llave sobre las relaciones, y que ello podía hacer que haya personas "que se sientan ofendidas". ¿Ofendidas? Vaya ¡que pena! Y yo que pensaba que las relaciones eran cosa de dos... Puedes hacer algo, y no solamente una cosa para ser tú el que administre sus propias relaciones: ponle precio a tu esperma, que no es gratis. Al igual que puedes decir que sí, puedes decir que no. No te regales a menos que lo desees, no comercies con el sexo, no aceptes absolutamente nada que no te cuadre. No te conformes con lo que te digan que es correcto. Cuando quieras algo pídelo… Y si no te lo dan, ve a buscarlo a otra parte, no te quedes sin ello. Tu pene es tuyo, así que no delegues el gobierno del mismo en otra persona que no seas tú. No te calles y actúa. Antes de pensar en satisfacer las necesidades femeninas, actúa para cubrir las tuyas propias, son tus necesidades y tus deseos, y como tales no son negociables. Si piensas que no tienes la llave, te equivocas ¿te lo tengo que decir yo? Si todo tiene un precio, ponte tú el tuyo. Solo necesitas ser coherente con lo que quieres ¿o es que tienes miedo a que "no te compren"? Punto.

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!
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