LIBERTAD PARA ESPARTACO

 ¿Qué haría hoy un libertador como Espartaco si se encontrara un siglo XXI tal y como lo tenemos montado? Le entraría una mala hostia difícil de controlar, al cerciorarse que esto sigue siendo un puto sindios, y que sigue habiendo injusticias y esclavitud. De una manera u otra, la sigue habiendo. Injusticias, en las que la mujer, sigue siendo la principal víctima. Cosas como la esclavitud sexual, la trata de mujeres, la violencia de género que no se ha llegado a reconocer como delito hasta casi como quien dice antes de ayer… Hijoputeces como el derecho de pernada del feudalismo, la ablación del clítoris, la violación institucionalizada en culturas orientales, los matrimonios forzados, en la que siempre hay una mujer en medio como víctima o moneda de cambio, o la discriminación con los derechos laborales, que son teóricamente iguales, pero que en la práctica todavía prevalece la discriminación… A día de hoy, has de perseguir, condenar y denunciar estas injusticias si las ves en tu entorno; vengan de donde vengan y las practique quien las practique, porque de hecho, son injusticias pero…

Lo siento mucho, no pienso hacerme responsable, ni pagar por los errores cometidos por mis congéneres en el pasado. ¿Acaso piensas aceptar tu una pre-condena continua por haber nacido hombre en el día de hoy? ¿Qué se han cometido injusticias contra la mujer a lo largo de la historia? Desde luego que sí, las condeno y las persigo si las veo hoy en día, pero… ¿acaso vamos a invadir Alemania por una venganza histórica contra el nazismo? Ni son los mismos alemanes, ni la misma Europa. Al tema: Una cosa es denunciar injusticias y abusos, y otra aceptar una condena social y una corriente feminista politizada e institucionalizada, que me hace pagar y pagar a diario por los errores de nuestros antepasados. Fueron ellos, no yo. Y no pienso hacerme cargo de las injusticias del Medievo, en la inquisición cometidas contra las mujeres.

Tampoco pienso pagar por la esclavitud sexual de la mujer en la sociedad greco-romana del periodo clásico. Ni tampoco pienso pagar por violaciones o maltratos que han cometido unos perturbados criminales. ¿Por qué? Porque ni soy un perturbado, ni soy un criminal. Esos fueron otros, los que esclavizaron a la mujer no fuimos ni tú, ni yo ¿Acaso nosotros tenemos que cargar con los errores de nuestros antepasados? ¿Porque hemos nacido hombres? ¿Acaso los alemanes de hoy han de ser tratados como prisioneros nazis? De ninguna manera. En absoluto acepto ni aceptaré, esta pre-condena impuesta por un feminismo institucionalizado, por el mero hecho de ser hombre. ¿Libertad? Sí, libertad para Espartaco.

¿Acaso las feministas siguen la ley judía del Pentateuco en la que los pecados de los padres eran heredados por los hijos hasta saldar la deuda? ¿Pensar y actuar de esa manera como en el Antiguo Testamento es evolución? No te dejes mangonear, no aceptes como justo aquello que no lo es. No es justo que nosotros, hombres modernos, que hemos nacido al filo del siglo XXI, se nos esté imponiendo y se nos esté obligando a aceptar una discriminación positiva absolutamente improcedente para hombres que hemos recibido una educación muy diferente a la de nuestros ancestros, que tenemos otra forma de vivir y de entender y de aceptar a la mujer como lo que es, una persona como lo soy yo, y como lo eres tú ¿hemos de pagar nosotros una justicia histórica? ¿Hemos de aceptar una discriminación positiva que excede a una igualdad real de derechos? De ninguna manera. 

LA RESPUESTA ES NO

Ni eres un tratante de esclavos, ni un proxeneta, ni un maltratador. ERES UN HOMBRE, y como tal has nacido limpio, como cualquier otra persona que viene al mundo siendo inocente. Así que no asumas culpas, responsabilidades o cargas añadidas que no nos corresponden ni a ti ni a mí. Y lo diré tantas veces como sea necesario para que te enteres, tan alto y tan claro para alejar cualquier duda de tus oídos y de tu mente. La discriminación y la diferenciación de derechos y deberes es tóxica, venga de donde venga y la promueva quien la promueva ¿por qué? Porque no crea igualdad, crea diferencia, excepción y segregación. Me niego en rotundo y me planto, ante cualquier tipo de discriminación que genere una desigualdad positiva o negativa. Cuando te den algo a firmar, mira bien dónde te metes. Una carga legal aceptada por escrito y firmada, que te somete a un régimen jurídico, dentro del cual entras directamente en desventaja por condición, no es buena, ni es justa, ni es correcta para ti como hombre. Aún así, lo siguen haciendo uno, y otro, y otro y otro… ¿sabes a qué contrato me refiero? Seguro que sí. Y si te sale mal ¿vas a llamar a Espartaco para que te libere de la esclavitud?

Porque dime querido compadre, a ti ¿Quién te compensa? ¿Quién te defiende más que tú mismo ante una injusticia social? Y te hablo de casos muy reales y muy concretos que existen, pero que no lucen tanto, porque decir “machista” está de moda ¿A quién crees que le es más difícil económicamente superar un divorcio con hijos, independientemente del origen del mismo? ¿Quién se queda con la casa? ¿Quién te compensa unos cuernos traducidos en un hijo que no es tuyo y que lleva tus apellidos? ¿Quién te protege a ti de ese fraude? o ¿Ante una denuncia que tú hagas de violencia de género? ¿Te van a creer en primer lugar? ¿Acaso no te das cuenta que siempre el hombre paga más? ¿Qué cara se te pondría si te ponen una denuncia falsa por violencia de género para quitarte una custodia compartida? Pues que sepas, que estas cosas que no cuentan en la TV, pasan de verdad y hay hombres que las pasan putas y muy putas por el feminismo institucionalizado. Pero nadie les presta atención… solamente son “casos puntuales y aislados”… que se dan, gracias a un marco jurídico y unas leyes que lo consienten y te sentencian por género. A nosotros, querido amigo, no se nos pasa ni una, así que no comulgues con ruedas de molino y no te vuelvas un puto progre feminista televisivo. Estarás haciendo el imbécil tirando piedras a tu tejado.

Ninguna mujer está exonerada moralmente para pretender que cargues con una culpa que no te corresponde, una culpa histórica que pretenden inculcarnos desde las instituciones, la política y los medios, a todo individuo que marche sobre la tierra con un pene entre las piernas. Y te digo ninguna mujer, y te digo ningún partido político, y te digo cualquier corriente cultural, moda o agrupación, que pretenda en uno solo de sus puntos, normas o estatutos, el cargarte con más responsabilidades y perjuicios sociales, de los que ya nos corresponden por el mero hecho de formar parte de esta sociedad y por respirar. No tienen derecho a hacerlo. No lo aceptes, ni lo asumas. ¿Te ha quedado claro? Si no te queda claro, te lo lees otra vez.

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!

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