LIBERA TU IMPULSO PRIMARIO: HAS NACIDO PARA CAZAR

 Quiero confesarte algo: tengo unas ganas de pirarme de aquí, que no te las puedes ni imaginar. Irme al último rincón virgen del mundo, poner una bandera pirata y pasarme el día entero en pelotas, pescando, cazando y construyendo una choza con hojas de palmera. Después lo pienso… joder, que no va a haber Internet, y entonces nadie se enteraría de mis comunicados. Por otro lado pienso ¿solo o acompañado? A día de hoy, me basto y me sobro y no quiero hacer pasar por la tortura de aguantarme todos los días de mi vida, a una mujer que se fíe de mi para compartir este tan particular destino isleño, que según mi imaginación, sería mezcla La Playa, El Lago Azul y en Busca del fuego… un poquito de todo, y por supuesto harto de follar. Ya puestos a pedir ¿verdad? que no quede. Ese sería mi plan perfecto. La realidad es que me estoy volviendo un viejo cascarrabias de treinta y tantos, metropolitano hasta el extremo y urbanita de nacimiento. Igual no duraría ni quince días en ese medio natural paradisiaco, y alguna fiera o tiburón acabaría atragantándose con uno de mis huesos; pero aún así ¡qué final más dulce! Y natural sobre todo.

A esto iba, a lo de siempre… a lo natural. A lo auténtico sin postizos, a lo que ya no se ve por la TV, pero que a la contra de todo lo que vemos en cuanto salimos a la calle, todos y cada uno de nosotros llevamos dentro. Me refiero a la carne, a la sangre y al instinto. No sabes cuántas ganas tengo de decirle te quiero a una mujer al borde de un desfiladero, de ganar una batalla imposible tras una arenga, siendo un simple soldado de a pie, de salir a cazar, de poder mostrar una herida de guerra que se curó, de recuperar y vivir esa semilla, ese núcleo que nos llama a ti y a mi ¿la llamada de la selva? Llámalo cómo quieras, te hablo de tu misma esencia.

¿Sabes de qué te hablo? Te hablo de que un simple gato doméstico, tiene el instinto mucho más a flor de piel, que un tío como tú y como yo, con un trabajo de ocho horas, pagando alquiler, luz, agua y algún que otro esporádico lujo al alcance de un mindundi. ¿Qué te parece? El gatito está más asilvestrado que tú, que en cuanto ve a un gorrión volando por la ventana, espabila y se pone en actitud. ¿Y tú qué? ¿espabilas o te lo tengo que decir todo? Al gatito no se lo tiene que decir nadie ¿sabes por qué? Porque tiene sangre en las venas, y le importa una mierda cargarse el mobiliario de la casa corriendo detrás de cualquier bicho viviente.

OBJETIVO: CAZAR

Y así, sin pensárselo dos veces, el inocente gatito al que le encanta estar tirado en el sofá y hacer cucamonas para llamar la atención, sale disparado para hacer lo que tiene que hacer. Joder, quien te lo iba a decir, un gato doméstico tiene más sangre en las venas que tú. Lo mejor de todo, es que esta parte instintiva y felina, a la par que reptiliana, primaria y depredadora está alojada en la base de nuestro cerebro. No nos la tiene que contar nadie, no debería suponernos un problema ni a ti ni a mí, hacer uso de esta capacidad. ¿Sabes cuál es el problema? No recurrimos a la base del cerebro, a nuestro instinto hasta que estamos en verdadero peligro y han de gobernar los reflejos. No se piensa tanto, se actúa. El cazador que piensa demasiado, no come.

Por eso, este día a día, tan subyugado a esta esclavitud llamada progreso, no hace más que quitarnos todo los días, un poco más de instinto, hasta el punto de convertirnos en el doble de un pinypon que poner a placer aquí y allá, siempre a conveniencia de alguno o alguna con el que hayas firmado un contrato. Siempre estoy igual ¿verdad? queriendo volver a la prehistoria. Lo llevo dentro, y tú también. Si un gato doméstico, no duda y se deja llevar por su reflejo e impulso ¿qué te impide hacerlo a ti? Eres un animal, un cavernícola, un cazador, un guerrero, un héroe ¿o es que acaso un gatito está por encima de ti en la escala evolutiva?

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!

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