SEXO, PAN Y CIRCO ¿LUJOS O DERECHOS?

 ¿Qué le estará pasando al “probe” Miguel? Que hace mucho tiempo que no sale… lalaralarala, lalaralalau… Me ponen la canción en el trabajo, de vez en cuando con cachondeo. Pues sí, el protagonista de la canción, es feliz en la montaña, allí se hace su cafelito y pasa de todo el mundo, como reza la letra. No sé si te sentirás igual alguna vez, quizás esté mal el decirlo por pecar de una absoluta y total falta de modestia, pero como pecar más, o pecar menos, me da exactamente igual según el patrón establecido lo diré: me sé de memoria aquello de AL PUEBLO PAN Y CIRCO, y no me merece mucha más atención de lo que ya le presto al ocio y al descanso. Los emperadores romanos sabían que tenían que invertir en tener al pueblo distraído y con la tripa llena para que no diera problemas.

Animalitos somos ¡qué se le va a hacer! En sociedad somos fáciles de manejar. Basta con que haya unos cuantos que sepan, para mover masas enteras de personas a hacer lo que se les diga. Y si no eres un ermitaño como el “probe” Miguel, es probable que formes parte de una de estas masas tan fácilmente manipulables. Sí, porque ya todo está inventado, aunque vayas de alternativo y de reaccionario, esos también tienen su masa de bulto pasivo e imitador. Y fíjate tú que se creen más libres que los demás, por repetir panfletos que otros han dictado antes que ellos, y por renegar de su condición natural, en pro de reivindicar valores que solamente han visto por la TV, y que a base de repetirlos una y otra vez pretenden dar por buenos, cuando no son más que la derrota del yo natural, animal y humano que habita en cada uno de nosotros por nacimiento y condición.

Si hay algo que ha conseguido esta hipotética sociedad del bienestar, es tenernos bien cogidos por los huevos, al convertir con el paso del tiempo, los derechos en lujos, los instintos en privilegios, y lo natural en lo regulado. Me refiero a cosas tan banales como necesarias. Me refiero a convertir el trabajo en una esclavitud, y a la vez en un privilegio, en una razón para estar más preocupado por tu supervivencia, que en un medio para vivir, o una forma de desarrollarse como persona ¿estamos en la sociedad del progreso y de la información? De lo único que se nos informa todos los días en las noticias, es de lo sumamente esclavos que nos hemos convertido al ceder la responsabilidad de nuestras opciones, a cambio de un mes de vacaciones pagadas, internet en casa y una visa con la que puedes pagar a crédito hasta seis meses sin intereses. Eso sí, para pagar todas las facilidades que quieras, estamos sumidos en la cultura de la deuda.

Me refiero a convertir lo básico en un lujo, a aceptar el sexo como moneda de cambio, a la satisfacción sexual como un privilegio, a relacionarse con el sexo opuesto con mil y una condiciones de por medio, a que internet se utilice para buscar pareja, a que hayamos aceptado el sexo como premio, o lo que es peor… a usar moneda de cambio para obtener sexo, a someter nuestra voluntad a órdenes que regulan nuestros deseos, a que se haya renunciado por completo al instinto, en aras de una falsa igualdad que esconde la castración del macho y que se valida públicamente, como condición para estar integrado en un fascismo de control de producción de seres humanos sucedáneos de hombres, y de pseudo mujeres masculinizadas que pretenden ser…

MACHO Y HEMBRA A LA VEZ

Nos lo estamos ganando de sobremanera, un código de barras en la muñeca izquierda. Cuando solamente nos sentimos libres en nuestro limitado tiempo de descanso, en vacaciones, cuando dejan de exprimirnos por ley unas pocas veces al año, cuando dormimos una mañana de sábado, o echamos un polvo “cuando se puede”, o cuando en un momento como este me expreso tal cual pienso realmente, o cuando cobras a fin de mes… o sea, solamente cuando recibimos lo que nos corresponde, cuando podemos liberar nuestros instintitos, o comportarnos de forma natural. No creo que vivir al revés sea vivir, y lo que es peor, que hayamos cogido ese patrón para ocupar el tiempo que nos queda libre, ejerciendo nuestra humanidad y verdadero ser, como si fuese un privilegio cuando debería ser lo normal.

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!
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