PROGRES FEMINISTAS TELEVISIVOS

 Del balcón de mi antiguo piso de Chueca, colgaba una bandera multicolor con la palabra PACE. Esa bandera ya estaba colgada antes que yo llegara al piso, y recuerdo que en la primera fiesta que monté, para pagar prenda en un juego, de esos juegos en los que hay que repetir un ritual y si lo haces mal, o bebes o pagas prenda… tuve que ponérmela como pareo, salir a la calle y tocar la pared del edificio de enfrente diciendo aquello de “Tú la llevas”. En plena calle Hortaleza, haciendo esquina con Gravina y con la calle llena de gente, así se hizo. Cumplí con la multa, subí de nuevo al piso, me quité el pareo y volví a colgarlo en el balcón. La cuestión es que esto era un juego de una fiesta de cumpleaños de final del verano. Me gusta ese barrio, y te puedo decir que allí he podido pasar los seis meses más felices de mi vida. Te podría decir también aquello de que tengo un amigo gay, pero ¿sabes qué? No te lo diré, aunque todos tenemos un amigo gay, porque tú lo tienes ¿verdad? Ahora voy a ponerte sobre la mesa unas cuantas de mis perogrulladas, así que si tienes ganas de bronca, sigue leyendo.

¿Y a mí qué más me da que tengas un amigo gay? Sinceramente, me la pela, y te voy a explicar por qué. Yo también puedo tenerlo, y quizás no sea uno solo, quizás sean dos amigos gays, quizás sean más; pero jamás identificaré a uno solo de mis amigos por ser heterosexual u homosexual. Yo solamente te diré, que tengo un amigo, porque no siento la necesidad forzosa de recordar a todo el mundo o informar de por dónde folla mi colega, o si le gustan las tías o no le gustan. Lo que se ha conseguido elevando la condición u opción sexual de la gente a un ámbito político y mediático, es separar mucho más a los ciudadanos y clasificarlos por su condición sexual. ¿No se suponía que queríamos igualdad y respeto? Joder, si cada vez que pongo la TV, parece que lo normal es ser gay, y que ser heterosexual no es “progre”. Lo dicho, debo ser un puto cavernícola por no comulgar con ruedas de molino. ¿Tengo que votar a un político por ser homosexual? ¿qué política es esa? Votaré a un político si me convencen sus argumentos, no porque sea homosexual o heterosexual.

Ahora, parece que ser gay es algo ¿positivo? ¿mejor que ser heterosexual? ¿merecen los gays algún tipo de ventaja o privilegio por condición? Mentira. A todos nos cae la misma lluvia encima. Esto es lo que se ha conseguido, al poner en el pedestal de culto y observación, una hipotética política de igualdad y progreso. Nos quieren meter que la tolerancia y la libertad de opción, son sinónimo de positivo o negativo, y que formar parte de una minoría, como es el colectivo gay, que lo seguirá siendo, que nadie se equivoque pensando lo contrario, es un valor añadido. Pues no, ni positivo ni negativo, ni un valor añadido, ni una moda, ni algo bueno, ni algo malo… es una opción que en un determinado momento, se puede plantear una persona, pero ni mucho menos es una opción natural. Que la naturaleza es sabia, y la diferenciación cromosómica, digo yo que está hecha para algo. Si no fuere así, todos seríamos marcianitos asexuados como en expediente X.

Es algo contradictorio, es como cuando una mujer muy atractiva con un escote exuberante te habla de literatura ¿quieres que te escuche? ¿quieres que te entienda? ¿quieres que hablemos de igual a igual? La verdad, que estaría encantado que así fuera, pero mientras a hombres y mujeres nos corra sangre por las venas, y no horchata valenciana, nos llamarán más la atención los rasgos sexuales del sexo opuesto, que no contrario, antes que cualquier otra cosa. Y si pretendemos ir en contra de lo que somos, acabaremos dejando de ser lo que realmente somos: seres humanos. Porque con ese escote, querida amiga…

¿PRETENDES QUE TE VALORE POR TU INTELIGENCIA?

No me jodas, que con ese escote no se puede mirar a otra parte. Y de verdad que me encantaría prestar atención a lo que me están contando, pero así no hay manera. ¿Por qué acaso tengo que comportarme en contra de lo que llevo por dentro? ¿A qué viene esto? Viene a cuento, de que ahora voy a meterme con las feministas, y además sin disimularlo un solo ápice, porque su política y dogmatismo, han sido institucionalizados en las leyes de igualdad, en la educación y en los medios, de la misma forma, en que lo hizo la iglesia católica en la dictadura. Igual de mal, tanto la una como la otra. El delito que tiene el feminismo, es que va con la bandera de la democracia y de la igualdad, cuando en la práctica legislativa esto es una absoluta mentira por todos sabida, pero afortunadamente, no por todos aceptada. ¿Tú la aceptas? Yo no.

Me lo empezaré a pensar, por poner un ejemplo… cuando vea a un ministro de igualdad heterosexual, que no venga vinculado a ningún colectivo feminista, porque también se puede ¿verdad? Entiendo que la igualdad puede o debería representarla o vivirla cualquier persona, independientemente fuese hombre o mujer, pero la realidad es que esto no es así, estando sometida a políticas feministas. Porque no, y quiero que lo sepas, por si no te habías dado cuenta, que todo a lo que se la ha puesto el sello de igualdad en este mercado, y digo bien mercado que no sociedad, tiene un origen ideológico feminista, discriminatorio y castrador. Estoy convencido de que a estas alturas, todos queremos igualdad, porque es justa, pero simplemente no podrá haberla, mientras nos obliguen a comulgar con contradicciones impuestas, forzadas y antinaturales, que día a día, lo único que te recuerdan es que somos diferentes, y que se mira… pero no se toca.

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todoaquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!
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