CAPITAL HUMANO V: LA MAFIA QUE COMERCIA CON TUS DERECHOS

Cuánto abuso ¿verdad? ¿es que acaso nadie opta por defender al débil? ¿es que acaso no existe la justicia? ¿es que ya no queda institución u organismo en el que se pueda confiar? Claro que sí hombre, claro que sí… a cambio de una cuota y sectarismo, los que quieras. Ya conoces a los políticos, a los poderosos y al listo de turno alias el hijoputa; pero aunque te parezca sorprendente no te estoy hablando de ellos hoy –¿Que no? Entonces de quién me hablas?- Pues pensando un poco, seguro que das a parar con los agentes concretos y exactos que como lobos con piel de cordero, se meten en el rebaño y devoran, consumen y destrozan sin aportar absolutamente nada, más que apariencia… sí, esa falsa apariencia de cordero, que como la mafia extiende sus tentáculos en todas partes, enmascarada de defensor, de representante, de protector. ¿Cómo protege la mafia? Mediante la extorsión, más o menos aparente –Me pagas todos los meses y mientras lo hagas… no te pasará nada- Muy cinematográfico, pero muy real. Te hablo de quienes comercian con tus derechos para sacar dinero a cambio.

Te hablo de quienes existen a costa de los motores activos, de las empresas, de los trabajadores, de los consumidores… de todos aquellos que condicionan su actividad a lo que vulgarmente se llama “chupar del bote”, vengan del bando político que vengan o sea cual sea su competencia o carisma. Todo se reduce al final a chuparle la sangre a quien se esfuerza por sacar algo adelante. Te recuerdo que tú mismo eres motor y eres empresa ¿o prefieres ser pasivo? Esa es tu opción. Si escoges ser pasivo, tendrás que buscar un buen motor, una buena empresa a la que ordeñar poco a poco hasta exprimirla y hundirla, sin dar nada a cambio, sin crear, sin emprender. Tú sigue reclamando como dicen por TV, exige, levanta el puño y ponte una camisa negra, rellena formularios, ve a la ventanilla, hazte activista de una causa verde e incierta, ponte a hacer cola, ve a manifestarte… Sigue exigiendo sin hacer nada o sin pretender buscarte la vida. ¿Vas a reclamarle a otro tu propio bienestar? Igual si dejaras de reclamar y te pusieras en marcha, llevabas ya un camino andado, en lugar de montar un chiringuito en una plaza Pública. ¿Se liga llevando pancartas? –Es superguay ¿verdad? Si mis amigos lo hacen, yo también-

Hay entidades que te animan a reclamar, que dicen velar por tus derechos, que dicen defenderte… insisto, por una cuota. No te olvides que nadie, absolutamente nadie trabaja gratis ¿lo haces tú acaso? Al final todo es comercio, intercambio de capital, bienes y servicios, todo es mercado… hasta la hipotética defensa de tus derechos tiene un precio. Te voy a contar una cosa que ya sabes: quien te representa, cobra por hacerlo y para él eres solamente moneda de cambio. No le importas lo más mínimo, solamente quiere tener más, asegurarse su cupo, su estatus a tu costa por supuesto… eso siempre, utilizándote para cobrar desde el bolsillo de atrás, sin que lo veas. El trabajador y el ciudadano de a pie, siempre es el pagano, que no por religión, sino porque siempre paga. Eso siempre es así, estés donde estés. Cuando empiezas a trabajar te das cuenta, que a partir de ese momento, todo se reduce a pagar aquí y allá.

TUS DERECHOS TIENEN UN PRECIO

Y lo peor no es esto, lo peor es que ya hace tiempo que dejaste de pedir justicia y la cambiaste por dinero, por compensaciones, por subsidios, por indemnizaciones, por un talón, por efectivo, por metálico… por todo el cash que puedas ver en tu cartera. Te gusta el dinerito ¿verdad? ¿a que si el responsable te da dinerito te calla la boca? ¿a que te gustaría que a quien reclamas te compensara económicamente? A eso se ha quedado reducido tu sentimiento de justicia, a una compensación económica que para el que tiene poder es una mísera propina. Mientras tanto, quieres sacar todo aquello que puedas ordeñar sin mirar las causas que ello tiene. Tú sigue así, hasta que se seque la vaca, cuando ya no quede a quien reclamar ni a quien hundir ¿qué vas a hacer parásito? Por cierto, recuerda que de todo lo que saques, le tienes que dar un tanto a tu representante, o igual se te olvida; pero no te preocupes, tu representante te lo recordará, y te dirá que sin la cuota no te puede seguir defendiendo tan bien como antes, que te la tiene que subir. ¿Lo ves? Estás trabajando para tu representante ¡borrego!

A los entes públicos que se dedican a esto, que también los hay… también los pagas. El concepto de público es algo fantástico e imaginario. Te aseguro que si haces uso de un servicio público, es porque lo has pagado previamente. ¿Por qué no piensas mejor en capacitarte para no tener que reclamarle a nadie? ¿has pensado esa opción? Bueno, igual cuando asomes la cabeza por encima del rebaño, algún justiciero del consumidor o del trabajador, se acerca a ofrecerte protección para que te sigan “yendo las cosas bien” y ya de paso, a reclamarte su parte de pastel, que pretende obtener por que sí, sin empujar tu empresa, tu negocio, tu proyecto… tu creación al fin y al cabo. ¿Vas a dejar que tu esfuerzo se lo lleve otro solamente por el hecho de decir que es muy bueno y que te va a proteger, a representar y a defender? Yo antes de aceptar, me preguntaría quién me está atacando. [fin de la serie] Si te perdiste la cuarta parte.

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!

CAPITAL HUMANO IV: LA EMPRESA

Le puede pasar a cualquiera, cualquier día de estos si trabajas por cuenta ajena te pueden mandar a hacer cola y a pedir a una ventanilla con tres o cuatro resguardos bajo el brazo que demuestren que has estado trabajando para otro tío. No se trata de que lo hagas bien o mal en muchas ocasiones, más bien y en los tiempos que corren, se trata de cuadrar las cuentas del propietario para el que trabajas. ¿Sabes qué te digo? Te mentiría si te dijera que profesionalmente me ha ido mal, al menos hasta ahora ¿quién sabe qué me dirán mañana? pero tal y como veo el patio estos últimos años, hace ya tiempo que dejé de creer que me jubilaría, o que tengo una jubilación asegurada. En este aspecto, cada vez estamos más solos de cara a quienes tienen capital y medios de producción, proyectos, ideas y combustible. Por cierto, esta serie se llama capital humano por algo: has de tener muy claro, que sin ti la máquina no funciona ¿lo entiendes? Tenlo muy presente, hasta el punto que tú mismo puedes ser empresa, dueño, propietario, trabajador y administrador.

La máquina seguirá funcionando estés o no estés, eso tenlo claro, mejor o peor nadie, absolutamente nadie es imprescindible. Siempre habrá otro que lo haga, y si no que se lo pregunten a los chinos, que están deseando que les terminen de abrir la puerta. Mira, sé de sobra cómo están las cosas, pero quiere hacerte consciente no de quién eres en este caso, si no de lo que eres capaz de hacer y hasta dónde puedes llegar. No quiero que esperes nada de ninguna ventanilla, no quiero que reclames, no quiero que le llores a nadie… quiero hacerte consciente del motor que llevas dentro, de tu mente y de tus capacidades, que las tienes. Si alguna vez te ha tocado tener un jefe que te infravalore, ten por seguro que lo hacía para que no te sintieras a su nivel. No quiero que le tires del pantalón a nadie, ni que esperes de una ventanilla o una cola de gente a que alguien te dé una solución. Ahora mismo no la hay y creo que lo estamos viendo todos.

¿Sabes cuándo un hombre está realmente acabado? Cuando pierde su capacidad de pensar, de ser consciente y de actuar. Muchas veces se nos puede venir el mundo abajo por una mujer, por un despido, por un desengaño, por un lo que sea… Mientras tengas cabeza, tienes motor, tienes la empresa puesta. Todo nace de una idea y tú eres tu propia máquina, tu propia empresa.

¿TIENES CABEZA? UTILÍZALA PARA ALGO MÁS…

… que para llevar el pelo. Está más que claro que no todo el mundo sirve para emprender, pero a ti que eres hombre a día de hoy, no te queda más opción, ni más cojones dicho de mala manera, que buscarte la vida. Creo que hasta que no termines por verte solo de verdad, no reaccionarás, para darte cuenta del motor que llevas dentro. Has de buscarte tus propias oportunidades, porque recuerda y si no te lo he dicho antes, te lo digo ahora: la única forma de estar de acuerdo con la empresa, es siendo tú el dueño de la misma. Dime que no tienes dinero, dime que no tienes medios, dime que tienes responsabilidades que has elegido y responsabilidades que no, que tienes cargas, que tienes preocupaciones… Dime algo que no sepa. Ahora que ya sabemos todos que estás jodido por algo ¿pretendes que alguien te tenga lástima y con el cuento de dame pan y dime tonto te deje subirte a su carro? Olvídate, hasta para eso tienes que ser listo y no te saldrá gratis.

¿No sabes por dónde empezar? OK, eso sí lo puedo aceptar… pero siempre mirando hacia arriba. Mira primero cuáles son tus propias necesidades ¿por qué? Porque si vas a emprender algo, tienes que asegurarte primero que sea algo necesario. Te digo primero que mires tus necesidades, porque seguro, y estoy seguro de ello, que habrá más gente aparte de ti que las comparta. No somos tan diferentes unos de otros. No se trata de descubrir la pólvora, si no de saber responder a una necesidad específica. Y una vez que lo sepas para ti, propagarla, convencerla, hacerlo extensible, publicarla… hasta hacerla habitual. Una vez que hayas dado esa respuesta, podrás comercializarla. No te digo que te vayas a hacer rico, pero piensa que cuanto antes empieces mejor.

La máquina has de ponerla tú, es eso o ser un engranaje más dentro de una empresa más grande con la que probablemente pocas veces estés de acuerdo. Ya serás tú quien ponga en marcha a los demás, pero primero hazlo tú por ti. Deja de reclamar y de reconocer el poder de los poderosos, eres tú quien se lo das mendigando y tirándoles del pantalón. ¿o es que no te has dado cuenta? Tú tienes poder de crear, de tener ideas, de emprender, de responder, de actuar… Si rezas por algo, que sea por mantener tu mente intacta y que no te falte nunca la capacidad de acción. Si esto te faltara, entonces sí estarías realmente perdido ¿es el caso? No te darías cuenta ni de que te orinarías encima. Estoy harto de ver como la gente se echa perder por no ser consciente que lleva en sí misma la capacidad de actuar y delega, llora y reclama ¿qué es eso en el fondo? Delegar en motor ajeno tu propio movimiento.

¿Crees que eres empresa? Si no te lo crees, no vamos a hacer nada, por más palabras que te diga al oído, así que no esperes a que nadie te de nada. Sin capital humano la máquina no funciona, y tú lo tienes, y si lo tienes puedes crear y emprender… y romperte los cuernos si hace falta, pero creando joder… no quejándote en una ventanilla. ¿Acaso te gusta oír eso de vuelva usted mañana? Lo dudo, entonces ahórrate el trámite. ¿Quieres que sea más concreto y que te lo de todo masticadito? Deja de leer y búscate la vida, es lo que deberías estar haciendo ahora [continúa en parte V] Si te perdiste la tercera parte.

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!

AMOR ENTRE IGUALES O ¿CONFLICTO DE INTERESES? por EL DUQUE

La semejanza atrae al igual que la diferencia acaba de jodernos la vida por completo. Yo creo en las parejas similares en valores, principios, gustos, e iguales en valor. Llama cómo quieras a esta última variable. Cuando esto no se da, atracción entre iguales, es porque en medio debe haber otros parámetros que no son la atracción natural, y que no pueden ser achacados al instinto. Puedo estar hablando de interés, conveniencia, dependencia, acuerdo, etc. En fin, todo lo que depende más de la mente que del valor inherente en lo natural de cada uno de nosotros. Cuando estas con alguien con quién no compartes valores o haces del día a día una lucha de poder o tendrás que acabar por traicionar tus valores lo que no hace falta que te diga, trae consigo incongruencia e infelicidad. Por otra parte, siempre desde una perspectiva romántica se suele despreciar algo tan esencial como la igualdad cultural intelectual y de estatus. Pues bien, estas variables son esenciales por lo siguiente:

Si hay disparidad cultural cada día a día será exactamente eso, un choque cultural, una guerra entre ella y tú entre su mundo y tú. Cuando uno se casa se casa con esa persona pero en cierto sentido, y seamos realistas de un puta vez, se casa un poco con la familia. Si tú eres una persona bien educada, cortes en tus maneras, acostumbrada a vestir bien, a un tono de voz moderado en las comidas... ¿te imaginas como te sentirás si te toca comer con sus padres y hermanos y estos son mal educados, gritones, van mal vestidos? Puede parece una cosa banal. Pues bien amigo, si crees que es banal es que no tienes ni puta idea de lo que es vivir en pareja. Lo que hoy y mañana te parece banal, a los tres meses te hincha los cojones a lo bestia. Por otro lado si uno es culto, inteligente, tiene inquietudes culturales, acabará sintiendo una profunda frustración si su pareja no le sigue, si no tiene dichas inquietudes. No olvidemos que al final de lo que trata es de compartir la vida, toda la puta vida, y compartir el desarrollo intelectual y cultural es una de las inquietudes humanas más relevantes.

Por otro lado es trágicamente frustrante cuando hay un claro desnivel en lo que se refiere al desarrollo profesional. Si uno es un abogado de prestigio y ella una ama de casa, o ella médico y él albañil será frustrante una conversación entre ambos. Otra cosa que la gente suele despreciar es la necesidad de que haya una cierta paridad económica. Veréis esto es así de forma matemática y económica: si uno de los dos tiene mucho menor estatus que el otro la suma de los dos dividendos será negativa; es decir salvo que trate de alguien con una barbaridad de dinero, se verá "minorado" en su capacidad económica. No olvidemos que una casa para dos, es más grande que una casa para tres, que dos comen casi el doble que uno, que los futuribles hijos son una fuente inagotable de problemas… ¡y de gastos! El que tiene más dinero ve como tiene que bajar su nivel de vida…
…y jode bastante ¿se puede hacer? por supuesto, pero jode y se acaba echando la culpa al otro. Y sí digo al otro y no a la otra. La culpa siempre es para el otro ¿responsabilidad cero? Para ella dala por hecho, le resbala. Sí el tamaño importa, el de la nómina también.

Por otro lado, debe existir una cierta equivalencia en inquietudes y aspiraciones. Si uno de ellos es muy filantrópico por ejemplo y le gusta ir cada verano a Etiopía, y el otro sin embargo gusta de vacaciones en el mar a todo gasto, comprando ropa guay, el conflicto será continuo y jodido. Otro aspecto esencial, como he dicho antes, es la necesidad de una cierta igualdad de VALOR en la pareja. Hace tiempo, en un artículo hablé de la llamada puntuación de pareja. Es una escala de puntuación que varia respecto a los temas a puntuar según seas hombre o mujer. Por ejemplo, en el caso de la mujer, el físico es el más potente elemento diferenciador mientras que en el hombre lo es el estatus… y no me grites, que yo no he inventado esto.

Cuando una pareja es dispar se producen dos cosas que dañan a la pareja desde dentro y son causa de divorcio seguro. Por una parte la persona que se siente de "inferior valor" siempre andará compensando, subordinada, dócil, invirtiendo... pero ¿que le ocurre al otro? ¿qué crees que pasa? Exacto: acabará por despreciar a su pareja o debería a decir depreciar. El otro, el dominante dejará de invertir, porque no lo necesita. Por otro lado todos y digo todo tenemos una cosa que los psicólogos llaman el "ideal elusivo". ¿Que es? es ese puto muñeco Ken o esa Barbie con la que… ¿soñamos todos? Bueno, todos no, es ese ideal que diseñaríamos si nos dejaran hacer al hombre o la mujer perfecta egoístamente para nosotros. Pues bien, cuanto más lejos esté nuestra pareja de ese ideal, más fácil será que eso acabe en ruptura y divorcio... y en cuernos ¡por supuesto!

¿No me crees? Como de frecuente, es que un tío que de repente tiene un ascenso meteórico en la empresa deje a su mujer por una tía más joven y guapa. Y como de frecuente que una tía que se pone tetas de silicona, y esta tremenda deje a su marido por otro más forrado. La paridad, la igualdad atrae. No nos fijamos en la punki si somos unos pijazos ni viceversa, para un polvo puede pero no para casarse. Cuando te emparejas con alguien, tu mundo y su mundo se absorben, se casan, se fusionan y si son dos mundos diferentes, no dudes en que la mezcla será rara de cojones y te pongo un ejemplo chorra, mundano e irrelevante, pero muy clarificador para que lo veas:

Juanita es heavy de Carabanchel y Manolo pijo del barrio de Salamanca. Se compran una casa, primer problema ¿Dónde cojones compran la casa? Olvidemos la respuesta habitual que sería, dónde pueden con el coste de la vivienda. Imaginemos que les ha tocado la lotería y que pueden comprar casa dónde quieran…ella querrá comprar una bonita casa en el PAU de Carabanchel y él un piso en el Barrio de Salamanca, o en Chamberí… Una vez comprada empiezan a decorar y él quiere muebles de estilo balines, alguno colonial mientras ella prefiere tirar de IKEA combinándolo con algún póster de Metallica. Lío al canto y solo estamos hablando de decoración. Por cierto, no te quiero ni hablar de las salidas en grupo con amigos… Imagínatelos.

Quizás me preguntes entonces por qué es tan frecuente que muchos hombres busquen mujeres de inferior estatus sobre todo socio económico. Pues es sencillo, para “mandar”. Es su forma de tener la sartén por el mango, y será tanto más cuanto más le necesite económicamente ella a él. En términos de valor el valor preponderante suele ser en el hombre el estatus y en ella la belleza (No estoy mintiendo, estadísticamente probado, las guapas se casan con los ricos…). Eses suele ser su arma de poder, pues muchas veces las relaciones son relaciones de poder. Es frecuente también que hombres escaldados por mujeres independientes, afines, y con las que había una relación de igualdad real, busquen en sus nuevas relaciones esa tranquilidad que te da dominar el escenario, o como dirían muchos, “el marco”. ¿Qué opino de esas relaciones? Sencillamente son relaciones donde el amor está llamado a desaparecer. No hay atracción.

El amor requiere los siguientes elementos: ADMIRACIÓN, SEXO y RESPETO. Si no admiras por algo a tu pareja la cosa esta llamada a morir auto consumido. En otro orden abogar por una relación sin enamoramiento y sin amor… Verás, quitemos el lado Disney de la cosa y presentemos la cruda realidad, llena de madrugones, de bebes que lloran y solo te dejan dormir 3 horas al día , de niños que te levantan a las 7 un domingo para ver a Bob Esponja, de sacrificios ¿crees que se puede hacer sin amor? Yo creo que en esa ecuación debe haber mucho amor. Compromiso, si… del que se firma y algo de cabeza.

Otro tema es el sexo. Es esencial en una pareja. Una pareja que lo hace mucho dura más que otra que apenas lo hace, y para hacerlo mucho se deben dar aspectos esenciales. El primero que tu pareja al principio al menos te ponga mucho, el segundo que se haga bien, que sea buen sexo. ¿Si tuvieras que comer un único plato de comida durante toda tu vida, no querrías que fuera de tu comida favorita? Lo sé, vas a acabar harto, pero imagina lo harto que acabarais sin se trata de otro plato que encima no te gustaba. Así las cosas, para que una pareja funcione deben de haber bastantes similitudes. Igualdad de valores y principios, igualdad de objetivos vitales, que el famoso “a donde vamos” sea idéntico y compartido por ambos, que la clase social sea pareja o al menos semejante; educación parecida, ideología compartida, religión compartida, o compatible; estatus económicos similares, analogía cultural e intelectual, que nadie esté muy por encima en estos baremos, mutua atracción, gran sexo y voluntad, por ambas partes.

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!

BUEN ROLLITO Y CUATRO COSAS QUE DEBERÍAS SABER SOBRE LAS RELACIONES DE PAREJA, por EL DUQUE

Cuando alguna vez te hemos hablado desde aquí de pareja o de relaciones te hemos contado de todo. Que si aprender a ligar, que si la betaización, que si la responsabilidad cero, que si el mercado de las relaciones, que si tal que si cual… hemos hablado de sexo, de infidelidad, de promiscuidad, de valores, de congruencia, pero creo que hay un concepto, un término del que nunca se habla cuando se habla de parejas, y que puede suponer una clave importantísima para que una pareja acabe de funcionar. Nostra culpa, quizás, pero nunca escribimos para el que sabe, si no para el que no. Es lo que vulgarmente se llama “buen rollito”. Repasando la mayoría de nuestros artículos, me he dado cuesta que la inmensa mayoría, estás escritos cuesta arriba. Quiero decir… estás hechos para solucionar, para salir de conflictos, para arreglar de alguna manera y modificar siempre para bien el mundo que nos rodea. Así a bote pronto, te puede parecer una gilipollez, pero lo cierto es que ese algo indeterminado que es el buen rollo, influye decisivamente en tu bienestar personal y también en el de tu pareja y supone a la postre un marcador de primera magnitud a la hora de prever el éxito o fracaso de una pareja.

A poco que hayas tenido dos o tres parejas en tu vida, sabrás de lo que te hablo. Muchas veces tienes una pareja a la que quieres con locura y es más, no te cabe duda de que ella te quiere. En la cama os va bien, pero hay algo que `pasa entre vosotros y no sabes bien que es; pero el tema es que cuando estas con ella estas tensionado, ves que la discusión es una probabilidad más que cercana, te sientes juzgado, fiscalizado o examinado… vamos, que te sientes como si te metieran un palo por el culo. Hay chistes tuyos que ella no entiende, comportamientos que ella no duda en criticarte y de cada dos días, uno acaba siempre en bronca o en frío silencio otoñal.

Cuando tienes esa clase de pareja echas de menos esa otra clase de pareja con la que te ríes, con la que te tomas 20 cervezas, con la que puedes hacer el tonterías sin preocuparte de nada, con la que nunca discutes y si lo haces la cosa se soluciona en un pispas sin que se llegue nunca a ciertos extremos. ¿Sabes? No he visto a muchas parejas así, pero sí las he visto. No todo es guerra ni confrontación.

La cosa es sencilla aunque nosotros siempre la queremos ver complicada. Se resume así, si una relación de pareja te cuesta, si la cosa no va fluida, si esta relación te supone noches en vela, disgustos, marrones, tensión, estrés, comerte la cabeza con estrategias y tácticas para enganchar o desenganchar…macho, es que la cosa no funciona y por más te empeñes no va a funcionar. Como dicen tantos y tantos libros de auto ayuda las cosas fluyen y si no fluyen es que no son cosas a tener en cuenta. Cierra capítulo y a por otra cosa mariposa.

Sé que es duro, y es más sé que no me vas a hacer caso y que a la vuelta en un e-mail nos preguntarás algún tipo de estrategia para defender lo indefendible. Principalmente no me harás caso porque tu cerebro en lo que amor se refiere, funciona mediante motivación por el logro; o lo que es lo mismo, desearás y amarás más y más aquello que no tienes. Te engancharás a esa pava a la que nunca acabas de tener, esa que te hace pasar la noche desvelada y con un cabreo del quince. Ahora bien, debes contestarte a ti mismo si te compensa realmente estar puteado, si merece la pena pasarlo mal. Para bien o para mal el problema no es esta relación, ni de ella, lo creas o no el problema es tuyo. Si te ves ahora en esta situación aguantando gritos, puteos, giros y contra giros simplemente es porque…

¿NO SABES ESTAR SOLO?

Si estuvieras tan a gustito solito, ni te plantearías, ni se te pasaría por la cabeza vivir un puto infierno. La cosa, como he dicho antes es fácil pero la hacemos increíblemente difícil. Cuando estás comenzando una historia con una chica es normal, saludable y hasta buen síntoma que haya test, plantones, putadas varias… eso ya lo sabes y desde aquí te lo hemos contado. La clave lo creas o no en estos casos es tomárselo como lo que realmente es… un juego. En la medida en que no te tomes como algo personal este baile de seducción ganarás opciones de ganar. Pero lo que está claro es que llegado el momento en que eso se convierta en pareja, el juego termina y debería llegar el momento de disfrutar, de lo contrario no te merece la pena estar emparejado. Esto que voy a decirte te sonará muy radical, pero es que hoy lo estoy, así que ahí te lo dejo:

Si en las fases iniciales con una tía no hay juego, no hay estrategias por su parte, no hay test y contra-giros es que la cosa va mal. Si ya en pareja no cesa el juego y estás en continua tensión y lucha por el marco, es que la cosa no va. Y te diré algo más, la causa probablemente es que ella, selectora como mujer que es, sigue en mercado y te sigue evaluando y comparando, en realidad ella no es tu pareja ni se siente como tal.

La mujer solo cierra el trato cuando tiene un hijo con su pareja, pero antes de dar ese paso te lo habrá tenido que subcomunicar muchas veces con mil y un síntomas. Una mujer que de verdad te está eligiendo como pareja hablará en plural, querrá conocer y tratar con tus amistades y familia, hará planes de futuro, planificará sus vacaciones contigo, será condescendiente con algunas cagadas tuyas, tratará de pasar el mayor tiempo contigo, se preocupará por tus finanzas, hará el amor contigo sin preservativo o al menos lo intentará alguna vez o lo consentirá.

Una mujer que no te ha elegido como pareja se irá de vacaciones con las amigas, tendrá sus viernes o sábados para chicas, huirá de planes formales de compromiso tales como cumpleaños, bodas y bautizos, no hablará en plural, no querrá hacer planes con más de una semana vista y sobre todo te hará sentirte examinado de forma continua.

En todo caso y retomando el punto de vista anteriormente dado, si te ves en una situación de esa índole probablemente es que realmente no sabes estar solo. Nadie que realmente esté a gusto solo, se plantearía compartir su vida con alguien que le da tormento. Resulta curioso que nadie hable del “buen rollo” como un valor de pareja esencial, pero lo cierto es que al final ese buen rollo es el que determina tu grado de felicidad. Puede que ella tenga un origen social diferente, diferente formación, diferente credo, pero realmente lo más importante es cómo te afecta a ti eso y sobre todo como vivís esas diferencias. Si a pesar de su origen social tú con ella, estás de coña, probablemente solo te afecte el trato con sus progenitores y ese trato puede ser espaciado y evitable, todo lo que quieras. Recuerda, te casas con ella, no con su familia, y menos con su madre ¿tienes eso claro?

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!

GAFAPASTAS DE ATREZZO

Trendation.com

¿Cómo puede ser algo tan nimio tan significativo? No somos nadie, quiero que lo sepas. Lo que más me jode del ser humano, es que es único e irrepetible… y sabiéndolo, no hace nada más que cagarla una y otra vez. Te diría que odio la idea de moda, siempre y cuando robotice la forma de ser, de vestir, siempre que suponga una esclavitud. Te digo esto, y mientras escribo, estoy viendo una bolsa de ZARA y otra de H&M que tengo en mi habitación de una compra que hice el otro día. Lo dicho, una contradicción… ¿quién soy yo para juzgar? la misma naturaleza del ser humano, capaz de lo mejor y de lo peor. Fui de compras la otra tarde para tener algo diferente para el entretiempo, algo tan insulso como tal, me hizo ver el nivel de aborregamiento del que puedo llegar a participar sin ser realmente consciente de ello. Un sombrero, un par de foulards y una bufanda para el invierno. Apenas me he comprado ropa y con estas cosillas, le puedo dar otro aire a lo que ya tengo en el armario.

Me dirigí a la caja como todo hijo de vecino a pagar religiosamente las cuatro prendas, mientras me quedaba flipando con algo que vi cerca del mostrador, aparte de la dependienta de caja que era supe sexy claro… un cilindro de los que tienen en las tiendas para colgar relojes, pulseras, pendientes, gargantillas, gafas, etc. Vale, hasta aquí todo en orden, si no fuera porque de ese cilindro, lo que colgaban, eran decenas de gafas de pasta. Joder, lo que me faltaba ya por ver, gafas de pasta como complemento, gafapastas de atrezo.

H&M tiene que vender, para eso es una multinacional que responde a la demanda de millones de personas, a los que les gusta comprarnos ropa de vez en cuando, a un precio moderado. No me preocupa que exista este producto, no… eso no. Lo que me revienta las tripas es la panda de farsantes consumidores de este artículo, más falso que un billete de treinta euros, o una moneda de dos caras. ¿Gafas de atrezo? Me lo puedo creer en el cine, en el teatro, en el espectáculo en general, pero… ¿pretender parecer más intelectual por el mero hecho de ponerse unas gafas de pasta falsas?

¿Qué vas a hacer después? ¿ponerte unos pantalones de pitillo, una camiseta a rayas marineras, dejarte patillas, ponerte esas gafas e irte a la Plaza de Comendadoras a hacerte el interesante con alguna rubia fuera de tu alcance para invitarla a una fanta de naranja cultureta de mierda? Si no sabes ni lo que estás diciendo cuando abres la boca, si la última vez que abriste un libro era el de Fray Perico y su Borrico en el colegio ¡payaso! Y encima por obligación. Si solamente ves películas de bajón subtituladas porque te han dicho que así se liga. Mira que… si es qué no sé, cómo hemos llegado a esto. Si ese artículo está ahí colgado, es porque previamente se ha hecho un estudio de mercado calculado, que ha medido la demanda de un público potencial. ¿Qué quiere decir esto? Pues algo tan simple, como que existe una amplia parte de público que demanda algo muy concreto:

APARENTAR LO QUE NO SE ES

sobretacones.com

Precisamente eso, aparentar lo que no se es, ese es el delito social más grave de todos, no llevar unas gafas de pasta de atrezo en sí. Cómpratelas por 9.90 € en el H&M si te gustan, que para eso están, pero piensa un poco, solamente te pido esto: que pienses borrego, por una puta vez en tu vida antes de hacer algo, o en este caso antes de convertirte en la sombra de una despreciable fotocopia creyéndote más interesante o intelectual por llevarte ese artículo. Piensa primero si necesitas llevar gafas, algo tan simple como eso. Si quieres ser un intelectual selo de verdad, culturízate y deja de hacer el payaso.

De todas formas ¿qué queda por esperar en un mundo en el que la fea quiere ser guapa, la guapa quiere ser lista, el malo pasa de todo… y el pringao de turno quiere ser como el malo? El problema es este, pretender aparentar lo que no se es y como diría mi padre, querer ser más papista que el Papa. La apariencia ¿qué significa para ti? Una cosa es tener un buen aspecto, y otra muy diferente es ponerte un postizo.

Me gustaría decirte que solamente te estoy hablando de ropa, pero aunque así fuera, tienes que verte bien tú y darte cuenta de una obviedad: no eres el tío de la foto, no eres el modelo del anuncio, ni tu cuerpo es el mismo que el del maniquí del escaparate. No quieras ser más original usando un estándar porque se lo hayas visto a alguien. No eres el malo de la moto, ni el hijoputa, ni un intelectual, ni el menda del panel del H&M o el protagonista de la campaña de Hugo Boss. Ocúpate primero de saber quién eres, antes de elegir una prenda. Cuando sepas quién eres, mira que la prenda que elijas te cuadre, pero no busques aparentar lo que no eres, poniéndote unas gafas de pasta de atrezo.

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!

CAPITAL HUMANO III: LA MASA COLECTIVA

¿Y tú de quién eres? Mejor dicho ¿quién eres? ¿cómo te llamas? ¿a qué te dedicas? Mira tu DNI, tu carné, tu pasaporte, tu NIE… lo que tengas que te identifique ¿Quién te ha dado ese documento? ¿crees que en esa tarjeta puede recogerse tu identidad? ¿tu verdadero yo? Sabes bien que no, sabes que eres único e irrepetible, que no hay nadie igual a ti. No te preocupes, no pretendo restar un solo ápice de tu individualidad, de tu autenticidad y de tu carisma. Sé que lo tienes, sabes que lo tienes… y si no lo sabes, ya era hora de que te lo dijera alguien. La cuestión no es tu identidad, la cuestión es la fuerza que tú solamente ejerces. ¿Qué crees que empuja más fuerte? Uno o un millón. La respuesta es fácil, tanto para lo bueno, como para lo malo, nos agrupamos, bien para hacer fuerza, bien para aborregarnos. El ser humano ha nacido para vivir en sociedad, y cuando esta sociedad toma una conciencia colectiva, pasa a ser una masa. Quiero que lo veas desde un punto de vista activo, jamás te hablaré para que te sometas o aborregues, eso nunca.

Te guste o no, formas parte de esto. Yo me preguntaría quién me ha dado el carné ¿el estado? O el carné de ¿mi partido político? O el de ¿socio de un equipo de fútbol? O el mero abono de transporte público, mi perfil de Facebook, mi currículum… ¿dónde estoy metido? Quiero que te preguntes dónde andas metido y si estos colectivos o grupos de presión o sociedades realmente te representan, si te afiliaste por inercia, si crees realmente en unos ideales, si lo hiciste porque lo hacía todo el mundo, si crees lo que predican, o si simplemente son un instrumento que has de utilizar sí o sí para poder acceder a un trabajo, o poder desplazarte sin problemas. En el fondo solamente quiero hacerte pensar en dónde andas metido y quiero hacerte consciente de los compromisos que quizás hayas adquirido sin ser plenamente consciente de ello ¿dónde figuras?

¿Puede llegar el día en que se te reclame por ser parte de una masa colectiva? Un ejemplo muy sencillo es este ¿verdad que todos los años has de hacer la declaración de la renta? Fíjate que no es algo en lo que la gente se pare a pensar, pero alguien sabe dónde vives, cuanto ganas, cuánto tienes y sin comerlo ni beberlo, te retienen una parte de lo que ganas, para después invertirlo, gastarlo, comérselo o devolvértelo. En efecto, por el mero hecho de estar vivo y figurando, formas parte de una masa colectiva a la que no has sido afiliado de forma voluntaria. Quiero hacerte consciente, de que en efecto, alguien lo sabe todo sobre ti y que...

¡ESTÁS DENTRO DE LA MASA!

Quiero también hacerte consciente de que puedes elegir ser un mero borrego, un bulto pasivo más dentro de esta masa, o bien un motor activo dando un paso al frente. ¿Sigues tu afiliación como un borrego que no se plantea nada y que dice a todo que sí? O ¿realmente estás convencido de lo que crees y de lo que votas? No se trata de que todos seamos generales, o todos seamos soldados, pero puedes luchar y creer en una causa, o bien puedes ser un soldado sin alma que solamente pelea por profesión, o un esclavo, que lucha porque se lo ordena su amo y no tiene elección. Un día sin saberlo, o sin ser consciente de ello, pudiste firmar un contrato, por el que un día se te pueda reclamar, pedir explicaciones y responsabilidades. Examina tu cartera, algo tan simple como eso… revisa todos tus carnés y tarjetas para saber dónde figuras y quién te puede reclamar en un momento dado. Formas parte de una masa, de varios colectivos con nombre y apellido, con unos objetivos, un propósito, un significado, unos derechos y unas obligaciones ¿eres consciente de todo ello? ¿eres consciente que formas parte real de este sistema? El ejemplo de los impuestos es muy gráfico, pero no el único.


Imagina por un momento, a todos aquellos que como tú, comparten esa misma condición, ese mismo compromiso, pacto, contrato, negocio o responsabilidad. Imagínalos a todos juntos apuntando todos en la misma dirección y ejerciendo su afiliación, su lema o su proyecto. Solo, es difícil lograr un objetivo, pero la masa sí puede hacerlo ¿son tus objetivos individuales los mismos que los de los colectivos que formas parte? ¿de tu empresa? ¿de tu partido político? Te hablo de una mente colectiva que trabaja por encima del individuo por un bien común, te hablo de la renuncia al individuo por una afiliación, contrato o afinidad. En algún momento de tu vida y de la mía, seremos reclamados por nuestros compromisos adquiridos, que un día elegimos de forma individual, para pasar a formar parte de una masa colectiva, quizás por el mero hecho de nacer. No tengas duda, que un día se te reclamará. [continúa en parte IV] Si te perdiste la segunda parte.


Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!

CAPITAL HUMANO II: EL BULTO PASIVO

Mientras veo las noticias de la mañana, tomándome mi primer café y echando el primer cigarro, no caigo en la cuenta que soy uno más entre tantos. Las noticias no suelen ser optimistas… son solamente noticias, pero desde hace bastante tiempo, lo único que nos muestran son desacuerdos, crisis, reclamos, huelgas, protestas, manifestaciones, dictaduras y violencia de género. Me termino el desayuno –Ahora me siento más persona- pienso para mí, mientras apago la TV, estrujo el cigarro contra el cenicero, me cepillo los dientes y salgo por la puerta para ir afortunadamente, e insisto en decir afortunadamente, un día más a trabajar. Bajo a paso ligero y me voy al metro sin pensar, lo pillo justo cuando llego al andén… y me hago uno con la masa, como un españolito de a pie más que va a currar deprisa y corriendo, a fichar y a producir.

A veces lo pienso, cuando estoy esperando en el andén y veo las caras de la gente, o cuando ves a todo el mundo entrar en el vagón sin pensar como borregos… o incluso fichando en la puerta del curro: todos callados, sacando la tarjeta y pasando el torniquete. Me viene a la mente la imagen de un rebaño colándose por la puerta del matadero, creyendo que la compuerta que se abre es la salida. Pues no… no es la salida. Lo pienso, y me dan ganas de balar, de levantarme y de morder al hijoputa que viene con un punzón a clavarlo en la frente de la siguiente cabeza ¿la mía? te costará caro mi pellejo cabrón, te lo juro.

¿No sabes buscarte la vida por tu cuenta? La inmensa mayoría de la población no sabe moverse por sí misma, ni pensar por sí misma. Asumir el riesgo de trabajar por tu cuenta y vivir por tu cuenta es demasiado para muchos. Es más fácil fichar cuando sabes que el negocio no es tuyo. Llega tu hora, te vas y te despreocupas. Es fácil repetir los eslóganes de un partido o las creencias y dogmas de un gurú de la moda o de una religión. Bala cordero, bala… bien alto que te oiga, como me dan ganas de balar cuanto meto el ticket del abono transporte mañana tras mañana, o como cuando hago la cola en el supermercado, mezclado con la masa y repasando mentalmente qué tengo que hacer al día siguiente.

Se ha puesto de moda reclamar, te lo puedo confirmar de primera mano. Pedir, reclamar, exigir, quejarse… antes que pensar en buscar su propia solución. Estamos de un sistema que en teoría busca la protección social, pero es mentira, y cuanto antes lo asumas, antes te darás cuenta que tu vida únicamente depende de ti. Lo que este sistema llama protección social, son las sobras de lo que gastas, no te engañes. El que manda no piensa en ti. No todo el mundo sabe ver esto, no todo el mundo es consciente de que su vida solamente depende sí mismo y prefiere reclamar su felicidad en una ventanilla, haciendo cola, o haciendo lo que le dice otro. No todos son capaces de dar un paso al frente y pretenden reclamar y ordeñar la máquina hasta que deje de dar billetes de cincuenta. ¿Sabes algo? Esto va a petar y cuando los cajeros dejen de dar billetes, los borregos buscarán quien les apaciente y quien les dé de comer, para cebarlos y comérselos después… como siempre.

¿QUIERES PONERTE A LA COLA?

Por cada uno que es capaz de crear su propio invento y ponerlo en marcha, hay cientos y miles que prefieren no ser responsables de sus actos, pensamientos, economía, salud o estatus en general. Todos cumplimos órdenes, o casi todos… ¿crees que sabes más que los demás? Siempre hay alguien que sabe más que tú. Reclama todo lo que quieras, exige, quéjate… que mientras se lo hagas al que está mandando, vas a seguir en el mismo sitio donde estás, en tu corralito, bien abajo y bien cercado para que no te escapes, que te seguirán dando comida por un tubo, pero no serás tú quien la proporcione. ¿Pretendes ordeñar al sistema? Lo llevas claro, porque estás dentro de él, produciendo como todos, como yo y como tu vecino.

Si te digo que dejes de reclamar ¿vas a levantar el puño? ¿te vas a poner una camisa negra y vas a manifestarte en la Puerta del Sol? Seguirás tirándole del pantalón al que manda para que te dé más alpiste ¿o es que no te das cuenta? Sobre todo este bulto pasivo caminan los que han creado la ley, las normas, la política y las diferencias. Y mientras sigamos reclamándoles, ellos van a seguir teniendo poder. Uno pide solamente a aquel que es responsable, al político, al empresario, a la autoridad, a quien le otorga algún bien o un servicio. Porque no te equivoques, a quien reclamas es a quien has confiado tu bienestar, al dueño del rebaño, a quien te da de comer y a quien te da trabajo ¿creías que eras independiente? Yo también lo creía, hasta que me di cuenta que en vez de ser un motor, era un borrego que pretendía morder.

¿Crees que puedes cambiar algo? Da un paso al frente y desmárcate, porque mientras sigas levantando el puño entre la masa, serás solamente eso… un puño que reclama en la misma dirección que todos los demás, un borrego más del rebaño que ficha y que paga impuestos y gasolina. ¿Qué se me va la pinza dices? Bala más alto borrego, que no te oigo. No te quejes al de arriba, no te va a valer de nada. Mientras te sigas quejando al de arriba, el seguirá arriba dándote trabajo, bienes y servicios y tú… serás un borrego más. [continúa en parte III] Si te perdiste la primera parte.

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!