SOLTEROS CONTRA CASADOS: DIARIO DE UN SINGLE vs ¡ÉCHATE NOVIA DE UNA PUTA VEZ! por EQUIPO P&R

 Lo reconozco. Todos tendemos a creer que lo que hacemos nosotros es lo correcto y que los demás están equivocados; que tenemos siempre la razón. Hace ya tiempo que me cuestiono eso, y no solo eso, sino como dice el famoso video de youtube; entre tener la razón y ser feliz, opto por ser feliz.  Con todo y con eso; no me he resistido a la tentación de hablaros de los solteros recalcitrantes y los casados redomados. Dos especies bastante habituales en nuestros días.  Aparte el tema venia a huevo con la publicación de DIARIO DE UN SINGLE, porque hay que hablar de esta clase de solteros recalcitrantes… y de esta clase de casado redomado, mayoritaria por cierto.

SOLTERO RECALCITRANTE
 El arquetipo que se me viene es George Clooney; pero os aseguro que conozco a varios. Son tíos con lo cuarenta ya cumplidos, pero que no aparentan 40. Son tíos que se cuidan, van al gym, juegan a paddle, hacen spinning y demás deportes de moda. Siempre van de punta en blanco con una vestimenta informal pero elegante que les quita años de encima. Tienen mucho estatus y como he dicho antes un gran atractivo físico lo que les convierte en una pieza codiciada en este mercado actual de la pareja. A diferencia de muchos otros solteros, estos triunfan muchísimo; vamos, que follan como descosidos y cada finde con una. Por arte de magia, se han convertido “en la tía” y son ellas las que hacen cola para liarse con ellos. Sus presas más  habituales, mujeres de entre 33-40 años especialmente sensibles a esta clase de macho… Personalmente no tengo nada en contra de esta clase de tío que acabo de describir. De hecho muchos me caen bien y me río bastante con ellos. Desde luego es innegable que hay algo profundamente atractivo es su tipo de vida. Tienen casa propia, cochazo, estatus, buen trabajo, una gran facha y folla tanto cuanto quiere, hace lo que le da la gana sin dar cuentas a nadie, pero… ¿es la clase de vida que uno espera llevar? y sobre todo ¿te imaginabas con cuarenta en las mismas discotecas, entrando a tías, y borracho como una cuba? No me negarás que hay algo triste en esa imagen de pureta con camisa blanca.

La esencia que subyace en esta clase de solteros es que son cuasi literalmente incapaces de vivir con nadie sino consigo mismos. Se podría decir que serían incapaces hasta de vivir con perro. Se han acostumbrado tanto a vivir por y para sus propias necesidades que son incapaces de compartir nada con nadie. Han puesto en su casa el felpudo de IKEA, el de Bienvenido a la República Independiente de mi casa, y allí solo entran mujeres a fornicar; por que casi nunca las dejan dormir en casa. En mi modesta opinión lo triste no es estar solo si no el ser incapaz de estar acompañado y disfrutar de las cosas buenas que puede darte estar  bien acompañado. La clave de esta clase de soltería estriba en las facilidades de obtención del sexo y por otro lado en una concepción hedonista de la vida, es decir en creer que una vida feliz es una vida de placer.

Este soltero que he descrito vive sin mentalidad de escasez lo que le dificulta indudablemente centrarse en una única pareja y vive con una falsa sensación de  eterna juventud. Siempre hemos defendido desde esta página la liberta de elección y es más defendemos fervientemente que tanto la opción de la eterna soltería como la opción de un buen matrimonio, convivencia de hecho, eterno noviazgo o lo que sea que elijas pueden conducir a la felicidad.  Rechazamos frontalmente el dogma de fe de que hay que tener pareja para ser feliz, al igual que rechazo frontalmente la idea de que no se puede ser feliz emparejado. Pero lo que si que debes asumir es el precio de toda opción individual, por eso te hablo de falsa sensación de terna juventud en que viven instalados esta clase de solteros de los que te hablo.

Uno de los peores precios que se pagan por la opción de la soltería es la soledad. Mientras nuestro soltero de oro conserve su buena facha, sus amigotes algo más jóvenes que él (más que nada por que los de su edad están casados) o divorciados, y sus padres con vida, todo estará en orden. El problema es que la juventud no es eterna. Al final la facha se pierde poco a poco; las tías de 35 dejan de fijarse en ti y tienes que acudir a coetáneas tuyas; tus amigos hacen su vida, el cuerpo cada ves te permite menos juerga, tus padres ley de vida, fallecen y te encuentras una  Noche Vieja tomándote las uvas tu solito en tu apartamento aquejado de problemas de próstata. ¿Te parece una realidad cruda? Pues me temo que lo es, pero que también es bastante real. O pagas ese precio  o no te metas. La mayoría de solteros de oro no han pensado en ese precio.  Al lado de este figurín de soltero, está el que yo llamo casado redomado.

CASADO REDOMADO
 Hace una semana hablando con un compañero de trabajo recién casado me dijo algo así como que “a los amigos que les den por culo, porque cuidar a los amigos estando casado era por guardarse las espaldas ante un fracaso y que partir de esa premisa era avocarse al  fracaso”. Me quedé flipado con el cometario pero más aún con el hecho de que aunque muchos casados no lo digan tan crudamente actúan esencialmente así. Es decir, a los amigos que les den por culo, a la vida anterior al matrimonio que le den por culo, a la propia familia que le den, a sus gustos y hobbies que le den, y a todo lo que no sea mujer, hijos, madre de la mujer, hermanos de la mujer, amigas de la mujer… ¿que les den por culo? Este casado pasa por encima de todo; de sus amigos, de sus propios valores, de sus convicciones, pero sobre todo de sus ambiciones. Precisamente de todo aquello que le convierte en hombre. Ha sido sometido del todo, y lo peor, es que lo ha hecho voluntariamente, alcanzando un estado mental de sumisión que ciega de lejos, cuan tuareg haciendo señas con un espejo en el desierto al poblado vecino avisando su llegada.

Todo hombre debería entender que toda mujer que le ve como pareja estable y padre de sus hijos comienza inequívocamente a tratar de betaizar al hombre. En resumidas cuentas, adaptarlo a las necesidades de su pareja, o moldearlo para la relación bajo el mismo techo. Llámale como te de la gana. El caso es que ella empieza a construir un nido para sus hijos y a buscar que el hombre que esta a su lado, al que eligió por varios motivos, y del que la atrajeron determinadas cosas, se convierta en otro hombre; se convierta en el proveedor perfecto. Que le asegure de por vida su estatus económico y emocional sobre todo y el de sus hijos. Este proceso es normal, esta en los genes. El problema como muchas veces, estriba en hacerle caso. Lo que quiero decir es que sabiendo que existe tampoco hay que darle demasiada importancia. Hay que reeducar ese instinto de la mujer al igual que tu reeducas tu instinto para no follarte a la del 5º. Mantener tu individualidad y masculinidad es saludable, primero para ti y después incluso para ella. ¿Qué ocurre si dejas que se desvanezca tu  individualidad y con ella parte de tu rol y polo masculino? Voy a ser claro; como un prospecto de medicina:

Efecto secundarios: pérdida de la atracción, descenso acusado del deseo sexual por ambas partes, descenso de testosterona, cuernos de ella con el masajista, monitor, cartero, fontanero, o tu mejor amigo, cuernos de él con la primera tipa que le deje ser hombre… ya que cuando el hombre se despolariza, siente la necesidad de asumir nuevamente ese rol donde sea y como sea: trabajo, otra mujer, deporte… por eso mucho tíos ponen los cuernos y no necesariamente con mujeres más atractivas que su señora. Simplemente con una tía que le deje asumir su rol masculino. Dos buenos indicadores de castración asumida y justificada, suelen ser  infelicidad y rencor hacia la pareja. Sin querer ser lapidario, si diré que siempre he pensado que el gran problema de mucha gente estriba en que dejan que uno de sus roles vitales absorba el resto; para entendernos;  puedo ser hijo; economista, ingeniero, escritor,  amigo,  novio, primo, deportista, cinéfilo, creyente, aficionado del Madrid; y todos estos son roles. Si dejo que uno de estos roles absorba toda mi vida, empobreceré mi vida. Este casado del que hablo es casado y padre, punto.

Nuevamente diré que si esto es lo que le hace feliz adelante, pero en mi opinión quién obra así empobrece su vida y es más; en mi modestísima opinión quién actúa así incurre en una grandísima paradoja. Al empobrecer su vida, al joder su autonomía como ser humano, en realidad esta jodiendo la relación bastante más de lo que cree. INTIMIDAD, PASIÓN Y COMPORMISO: las tres patas del banco del amor. Si falla una no hay amor del bueno y verdadero. Pues te diré que la pasión se basa en la individualidad, en la atracción por el otro “alter”. Si jodes la pasión la intimidad y el compromiso irán decreciendo, es un hecho.

Nunca he entendido bien a quién dibuja su vida en función de con quién la vive. A mi me gusta más pensar en términos de la metáfora de una carrera de maratón o de un tren. Yo estoy haciendo mi propia carrera. Si hay alguien al que mi ritmo le gusta y le resulta adecuado, perfecto; siempre es más agradable correr acompañado, tener algo de conversación…, pero yo se a dónde voy y no voy a cambiar de destino. Tengo los billetes y voy hacia allí. Si ella quiere venir perfecto; su compañía puede ser una gratísima experiencia. Pero mi vida es mi vida. Si disfruto de su compañía trataré de hacerla yo también el viaje agradable; trataré de tratarla de la mejor manera; pero el billete no lo cambio y el destino tampoco. Es mi viaje.

Los autores:
Javier Ruiz Díaz & Miguel Lázaro Caballero

Puedes llegarte a preguntar ¿por dónde empiezo? ¿dónde me meto? ¿con qué mujeres me puedo encontrar? Ya no estás ni para sujetar copas, ni para malgastar tu tiempo yendo noche tras noche a los mismos sitios para ver qué cae. Y tanto tú como yo, queremos ir en la medida de lo posible “a tiro hecho” sabiendo lo que hay. Esto es precisamente lo que te ofrezco con DIARIO DE UN SINGLE. Y si lo que quieres es echarte novia… deja de perder el tiempo dando rodeos y ¡ÉCHATE NOVIA DE UNA PUTA VEZ!