¿SABES DÓNDE ESTÁS? DE LOS DERECHOS Y DEBERES FUNDAMENTALES…

Pues sí, estás en un país democrático que se llama España, le pese a quien le pese. Hay muchas cosas que cambiar, porque aunque democrático, esto es un SINDIOS, a pesar de que estemos en uso y posesión de La Carta Magna, a la que más de uno, le gustaría meterle mano para hacerla a su imagen y semejanza de sus intereses particulares. Pues va a ser que no, porque esas cosas hay que votarlas, y hay que votarlas en la totalidad del conjunto, y afortunadamente la inmensa mayoría sabe dónde está ¿lo sabes tú? Hay cosas que cambiar, desde luego, para empezar La Ley Electoral, para que realmente sea 1 persona = 1 voto, pero por lo visto, es algo que no conviene hacer. Eso me repatea de sobremanera, porque así nos damos todos cuenta, que el político, que en cuanto llega al cargo debiera comportarse como un gestor, que dejara a un lado su ideología política particular, y gobernar con las matemáticas, está más preocupado por mantener un mapa del mismo color político, que de solucionar problemas. Un día de estos... me quitan el carné de militante ¡ya verás!

En los últimos años, en los que se conoce más a España por ganar el Mundial de Fútbol, La Copa Davis, una selección de baloncesto ÑBA, Fórmula 1, Moto GP y otras alegrías para el pueblo que en lo personal, creo que son buenas para el país, mientras tanto… la clase política se ha obcecado en ser protagonista de desafortunadas decisiones que nos han dado bien dado, por dónde amargan los pepinos. Y digo bien, porque nos han dado bien agarrándose antes al derecho que al deber, y al gasto antes que a la generación de empleo. Todos estos políticos tienen nombre y apellidos, y afortunadamente, si estos nombres y apellidos vuelven a salir en una lista electoral, estás en absoluta libertad de coger otra papeleta y meterla en la urna, porque pese a quien pese… Votar es un derecho. Así que si te gusta ejercer tus derechos, deja de hacer el tonto y ve a votar, que al menos un día cada cuatro años puedes hablar de verdad. En la medida de tus posibilidades actúa, porque decir que votar no vale para nada, para irte de cañas por La Latina un domingo es una irresponsabilidad. Puedes hacer las dos cosas o...

¿TE DA PEREZA IR A VOTAR?

El tema ahora, es que estamos jodidos porque el poder real no lo tienen los políticos, no es una cuestión de ideología de gobierno al menos en gran parte, es así de simple. Los mercados están por encima, y quien dice los mercados, habla de la cara visible de los mismos, que son los bancos y por decirlo de alguna forma, el IBEX. Pero ni la banca privada, ni las empresas del IBEX son la mayoría emprendedora y trabajadora. Esto es así, pese a quien pese, y o lo aceptas y lo afrontas, o te vas a la colina a montar una ermita. Ahora, por otro lado, si sale la gente a la calle, es por una razón económica, no por libertad, no por justicia, no por igualdad… La gente levanta el puño, cuando no tiene dinero en la cuenta o porque cada vez tiene menos. Seamos realistas, cuando hay dinerito en el bolsillo, la gente no se queja. Todo se reduce a eso, porque desde ahí ya puedes cubrir tus necesidades.

¿Crees que no puedes hacer nada? Te equivocas, porque aparte de votar, a nuestra pequeña escala de currito, también somos mercado, esto que no se te olvide. El tema es este: los bancos mandan ¿por qué? Porque manejan la deuda de aquellos a quienes han prestado. Esto es así tanto a gran escala, hablando de deuda nacional, como a pequeña escala, hablando de una deuda hipotecaria, de un crédito, o de cualquier compromiso que adquieras con el banco de la esquina de tu barrio. En el momento en que tanto a gran escala, como a escala individual, te empapelas con un banco ¡la has cagado! Porque ya no pasarás de ser un puto esclavo pagando una deuda muy por encima de su valor real, pongamos que a treinta años si es una hipoteca, pongamos a cinco años si es un crédito de empresa. Te he dicho que podías hacer algo ¿sabes qué es? No endeudarte, es así de simple. La propiedad de un inmueble es una falsa seguridad, porque para empezar, mientras tengas una deuda hipotecaria, el inmueble no es tuyo, es del banco que te deja vivir allí mientras se aprovecha a placer de la deuda que tan borreguilmente has aceptado para poder decir “mi casa” al más puro estilo E.T.

La mejor forma de salir de esto, es no contar con los bancos, es no reconocer su poder ¿cuál es la mejor forma de no reconocer el poder de un banco? No empapelarte con él, no endeudarte, no pedirle nada. Domicilia tu nómina y tus recibos ¿qué más quieres? Por eso los bancos a nivel particular, se están inventando comisiones y gastos de gestión por cada movimiento ordinario, que si te descuidas te los clavan, porque la banca a nivel particular, como quien dice de barrio… simplemente, no les interesa porque les da más trabajo que beneficio. Y como no les interesa esa parcela, la del currito y su modesta nómina, pues putean como pueden haciendo que te sientas incómodo cada vez que vas a ver a tu gestor de cuentas al banco de la esquina. Pero la verdad es, que mientras ellos presten este servicio “queremos ser tu banco” ¿te suena de algo? Tienen que cogerte la nómina. Eso sí, no sabemos por cuánto tiempo. No sé si te habías dado cuenta, pero los bancos son el perfecto reflejo de nuestra avaricia humana, de eso viven, de tu deuda al pretender tener lo que no puedes tener.

Si en La carta Magna, que para algo está… dice que la vivienda es un derecho, créetelo porque es verdad, pero no te dice en qué régimen ¿verdad? Así que si de momento, las cosas están como están, lo más inteligente que puedes hacer, o mejor dicho NO HACER, es endeudarte con banco alguno, seas emprendedor, o trabajador por cuenta ajena, a cualquier escala grande o pequeña. Todo el problema viene por reconocer este poder de la deuda y por querer adaptarnos a la misma para saldarla y amortiguarla, hipotecando el propio patrimonio nacional para que en unos añitos, o ya mismo, vengan los chinos a saldar esta deuda y a quedarse con media España. En tu mano está el obrar con inteligencia, porque puedes hacerlo: si no te endeudas, seguirás siendo libre y ninguna entidad financiera tendrá por dónde cogerte, ya seas un país entero, un camarero o un oficinista. A mí me vale.

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!

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