EL DISCURSO LACRIMÓGENO ¿QUIERES LIGÁRTELA DANDO PENA?

El reproche, maldito invento de la conciencia humana, maldita herramienta que encubre un chantaje emocional más o menos grave e incluso leve. Herramienta que solamente debiera usarse si sabes que va a funcionar previamente para sacar lo mejor de alguien in bonum, es a menudo utilizada en las discusiones de pareja a escala de arte y ciencia por la mujer, maestra del chantaje emocional, pero... Hoy haré una excepción, en este caso lo pondré en boca de aquél que gusta en dar pena, cuán abanderado del sacrificio amoroso, con la inútil intención de estar con una mujer, recuperarla o irse a la cama con ella. Esta última intención, que por todos es conocida como fin último y universal de nuestros penes, hay mejores y peores maneras de llevarla a cabo.

El hecho, es que gracias a Disney, muchos creen que dejando caer una lágrima en la arena, van a ganar el combate, pero no… a la arena se viene a luchar, pero nunca a llorar. No creo que Espartaco alcanzara la gloria como gladiador primero y guerrero libertador después, llorando como una magdalena, si no a base de pelear sin descanso hasta el extremo, o mejor dicho, haciendo lo que un hombre tiene que hacer: comportarse de forma primaria, inteligente, atrevida, correcta y audaz sin miedo a que le digan algo que no le guste ¿me captas? Esa es la fórmula y no otra.

El friki de gafas con pecas protagonista de las películas de Disney, es virgen… y lo será hasta el final de los tiempos, se masturba pensando en su amiga y le viste su madre, que se echa las manos a la cabeza y le aporrea la puerta cuando lleva más de veinte minutos en el baño, preguntándole si está bien, y no… no se irá con la reina del baile, ni se casará con la chica más popular de la universidad a base de dar pena y derramar lágrimas. El famoso When you wish a pound star, es mentira ¿Te queda claro? Esas cosas no pasan. Pobrecito mío, lástima de él, que a la chavala se arrima haciendo uso de la lágrima, y cree que ella, se va a enternecer y a caer rendida en sus brazos como antaño, si es que ella alguna vez cayó. Prima lo contaba en su relato CENA Y COPAS:

[…] No me podía importar menos, yo estaba de lo más entretenidita con el Calvo. A todas estas, el Charrinas me vino a soltar el discurso lacrimógeno –Como yo no te va a querer nadie- empieza a recordarme peligrosamente al Clavito, se había pasado unos tres cubatas… y seguro que el recuerdo no le va a hacer ni pizca de gracia cuando se levante. Por supuesto, me fui con el Calvito. Creo que hasta última hora no lo teníamos claro ninguno de los dos, pero es cierto que empezamos a ponernos muy, muy, muy cachondos, así que cuando se fue a pillar la moto y sacó un segundo casco, me lo puse sin preguntar, y ya está […]

Mientras nuestra amiga, se pegaba un santo homenaje con el de la moto, homenaje para el cuerpo de los que se apuntan en el listado de haberes… el chico lacrimógeno, le ponía una vela a San Antonio, y rezaba para que ella abriera los ojos y se volviera loca por él. Pero no, a ella le gustan los hombres, no los lacrimógenos y sus discursos asociados made in Disney. Quiero que veas con esto, que por mucho que cambien las cosas, a las mujeres les siguen gustando los hombres que van con la intención pintada en la cara, y que la pena… sigue siendo pena, moneda de cambio entre frustrados, que cuando se presta, al tiempo se devuelve tal cual…

INTERÉS 0% SIN BENEFICIO SEXUAL

Hace tiempo que en esta casa te pintamos el comportamiento reflejo femenino, para que entendieras, que una mujer da lo que recibe, ni más ni menos. Al menos, en un primer momento puedes ver sus respuestas hacia ti, como fiel reflejo de tu estado interno, respuestas devueltas en su idioma, que no en el tuyo; por ello si te diriges a ella con seguridad, su respuesta siempre será mejor que si te diriges a ella dando lástima. Si vas hacia ella, con el paquete de pañuelos a llorar, ella se sentará a llorar contigo, pero se irá al rato, porque en media hora ha quedado con el de la moto ¿dónde está aquí la atracción sexual? ¿la ves por algún lado? ¿qué es lo que pretendes obtener dando pena aparte de que ella sienta lástima por ti? Si optas por ese camino, como mucho obtendrás pena querido pagafantas de naranja, pero en caso alguno atracción sexual, imprevisibilidad, misterio, sensualidad, intención o deseo.

Es una forma muy encubierta de chantaje emocional, que no debería ser instrumento para un hombre ¿por qué? Porque nosotros, tenemos otras armas que son mucho más atractivas que unas lágrimas lastimosas más propias de una doncella desconsolada. ¿No conoces tus armas o no tienes valor suficiente para usarlas? ¿las has usado alguna vez? Creo que has visto demasiadas películas en las que el patito feo con su actitud conformista, se llevaba el premio gordo; pero no te das cuenta de que quien escribe esos guiones, probablemente pretende justificar su propia incapacidad.

Quizás pretenden hacerte creer, que quedándote sentadito, alegando tus lágrimas como pretexto, el hecho de dar pena, hará que se te aparezca un hada madrina en pelotas, que te folle hasta el extremo. Yo por mi parte, te puedo decir que alguna lágrima he hecho caer en este concepto, y algún que otro discurso lacrimógeno he dado en mi vida de cara a una tía a la que le quería vender algo y ¿sabes qué? Nunca se me ha aparecido la susodicha hada madrina, desnuda en mi cama a media noche dispuesta a dármelo todo ¿a ti sí? Perdona, pero… lo dudo mucho.

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!

Publicar un comentario en la entrada