CAPITAL HUMANO III: LA MASA COLECTIVA

¿Y tú de quién eres? Mejor dicho ¿quién eres? ¿cómo te llamas? ¿a qué te dedicas? Mira tu DNI, tu carné, tu pasaporte, tu NIE… lo que tengas que te identifique ¿Quién te ha dado ese documento? ¿crees que en esa tarjeta puede recogerse tu identidad? ¿tu verdadero yo? Sabes bien que no, sabes que eres único e irrepetible, que no hay nadie igual a ti. No te preocupes, no pretendo restar un solo ápice de tu individualidad, de tu autenticidad y de tu carisma. Sé que lo tienes, sabes que lo tienes… y si no lo sabes, ya era hora de que te lo dijera alguien. La cuestión no es tu identidad, la cuestión es la fuerza que tú solamente ejerces. ¿Qué crees que empuja más fuerte? Uno o un millón. La respuesta es fácil, tanto para lo bueno, como para lo malo, nos agrupamos, bien para hacer fuerza, bien para aborregarnos. El ser humano ha nacido para vivir en sociedad, y cuando esta sociedad toma una conciencia colectiva, pasa a ser una masa. Quiero que lo veas desde un punto de vista activo, jamás te hablaré para que te sometas o aborregues, eso nunca.

Te guste o no, formas parte de esto. Yo me preguntaría quién me ha dado el carné ¿el estado? O el carné de ¿mi partido político? O el de ¿socio de un equipo de fútbol? O el mero abono de transporte público, mi perfil de Facebook, mi currículum… ¿dónde estoy metido? Quiero que te preguntes dónde andas metido y si estos colectivos o grupos de presión o sociedades realmente te representan, si te afiliaste por inercia, si crees realmente en unos ideales, si lo hiciste porque lo hacía todo el mundo, si crees lo que predican, o si simplemente son un instrumento que has de utilizar sí o sí para poder acceder a un trabajo, o poder desplazarte sin problemas. En el fondo solamente quiero hacerte pensar en dónde andas metido y quiero hacerte consciente de los compromisos que quizás hayas adquirido sin ser plenamente consciente de ello ¿dónde figuras?

¿Puede llegar el día en que se te reclame por ser parte de una masa colectiva? Un ejemplo muy sencillo es este ¿verdad que todos los años has de hacer la declaración de la renta? Fíjate que no es algo en lo que la gente se pare a pensar, pero alguien sabe dónde vives, cuanto ganas, cuánto tienes y sin comerlo ni beberlo, te retienen una parte de lo que ganas, para después invertirlo, gastarlo, comérselo o devolvértelo. En efecto, por el mero hecho de estar vivo y figurando, formas parte de una masa colectiva a la que no has sido afiliado de forma voluntaria. Quiero hacerte consciente, de que en efecto, alguien lo sabe todo sobre ti y que...

¡ESTÁS DENTRO DE LA MASA!

Quiero también hacerte consciente de que puedes elegir ser un mero borrego, un bulto pasivo más dentro de esta masa, o bien un motor activo dando un paso al frente. ¿Sigues tu afiliación como un borrego que no se plantea nada y que dice a todo que sí? O ¿realmente estás convencido de lo que crees y de lo que votas? No se trata de que todos seamos generales, o todos seamos soldados, pero puedes luchar y creer en una causa, o bien puedes ser un soldado sin alma que solamente pelea por profesión, o un esclavo, que lucha porque se lo ordena su amo y no tiene elección. Un día sin saberlo, o sin ser consciente de ello, pudiste firmar un contrato, por el que un día se te pueda reclamar, pedir explicaciones y responsabilidades. Examina tu cartera, algo tan simple como eso… revisa todos tus carnés y tarjetas para saber dónde figuras y quién te puede reclamar en un momento dado. Formas parte de una masa, de varios colectivos con nombre y apellido, con unos objetivos, un propósito, un significado, unos derechos y unas obligaciones ¿eres consciente de todo ello? ¿eres consciente que formas parte real de este sistema? El ejemplo de los impuestos es muy gráfico, pero no el único.


Imagina por un momento, a todos aquellos que como tú, comparten esa misma condición, ese mismo compromiso, pacto, contrato, negocio o responsabilidad. Imagínalos a todos juntos apuntando todos en la misma dirección y ejerciendo su afiliación, su lema o su proyecto. Solo, es difícil lograr un objetivo, pero la masa sí puede hacerlo ¿son tus objetivos individuales los mismos que los de los colectivos que formas parte? ¿de tu empresa? ¿de tu partido político? Te hablo de una mente colectiva que trabaja por encima del individuo por un bien común, te hablo de la renuncia al individuo por una afiliación, contrato o afinidad. En algún momento de tu vida y de la mía, seremos reclamados por nuestros compromisos adquiridos, que un día elegimos de forma individual, para pasar a formar parte de una masa colectiva, quizás por el mero hecho de nacer. No tengas duda, que un día se te reclamará. [continúa en parte IV] Si te perdiste la segunda parte.


Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!

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