CAPITAL HUMANO II: EL BULTO PASIVO

Mientras veo las noticias de la mañana, tomándome mi primer café y echando el primer cigarro, no caigo en la cuenta que soy uno más entre tantos. Las noticias no suelen ser optimistas… son solamente noticias, pero desde hace bastante tiempo, lo único que nos muestran son desacuerdos, crisis, reclamos, huelgas, protestas, manifestaciones, dictaduras y violencia de género. Me termino el desayuno –Ahora me siento más persona- pienso para mí, mientras apago la TV, estrujo el cigarro contra el cenicero, me cepillo los dientes y salgo por la puerta para ir afortunadamente, e insisto en decir afortunadamente, un día más a trabajar. Bajo a paso ligero y me voy al metro sin pensar, lo pillo justo cuando llego al andén… y me hago uno con la masa, como un españolito de a pie más que va a currar deprisa y corriendo, a fichar y a producir.

A veces lo pienso, cuando estoy esperando en el andén y veo las caras de la gente, o cuando ves a todo el mundo entrar en el vagón sin pensar como borregos… o incluso fichando en la puerta del curro: todos callados, sacando la tarjeta y pasando el torniquete. Me viene a la mente la imagen de un rebaño colándose por la puerta del matadero, creyendo que la compuerta que se abre es la salida. Pues no… no es la salida. Lo pienso, y me dan ganas de balar, de levantarme y de morder al hijoputa que viene con un punzón a clavarlo en la frente de la siguiente cabeza ¿la mía? te costará caro mi pellejo cabrón, te lo juro.

¿No sabes buscarte la vida por tu cuenta? La inmensa mayoría de la población no sabe moverse por sí misma, ni pensar por sí misma. Asumir el riesgo de trabajar por tu cuenta y vivir por tu cuenta es demasiado para muchos. Es más fácil fichar cuando sabes que el negocio no es tuyo. Llega tu hora, te vas y te despreocupas. Es fácil repetir los eslóganes de un partido o las creencias y dogmas de un gurú de la moda o de una religión. Bala cordero, bala… bien alto que te oiga, como me dan ganas de balar cuanto meto el ticket del abono transporte mañana tras mañana, o como cuando hago la cola en el supermercado, mezclado con la masa y repasando mentalmente qué tengo que hacer al día siguiente.

Se ha puesto de moda reclamar, te lo puedo confirmar de primera mano. Pedir, reclamar, exigir, quejarse… antes que pensar en buscar su propia solución. Estamos de un sistema que en teoría busca la protección social, pero es mentira, y cuanto antes lo asumas, antes te darás cuenta que tu vida únicamente depende de ti. Lo que este sistema llama protección social, son las sobras de lo que gastas, no te engañes. El que manda no piensa en ti. No todo el mundo sabe ver esto, no todo el mundo es consciente de que su vida solamente depende sí mismo y prefiere reclamar su felicidad en una ventanilla, haciendo cola, o haciendo lo que le dice otro. No todos son capaces de dar un paso al frente y pretenden reclamar y ordeñar la máquina hasta que deje de dar billetes de cincuenta. ¿Sabes algo? Esto va a petar y cuando los cajeros dejen de dar billetes, los borregos buscarán quien les apaciente y quien les dé de comer, para cebarlos y comérselos después… como siempre.

¿QUIERES PONERTE A LA COLA?

Por cada uno que es capaz de crear su propio invento y ponerlo en marcha, hay cientos y miles que prefieren no ser responsables de sus actos, pensamientos, economía, salud o estatus en general. Todos cumplimos órdenes, o casi todos… ¿crees que sabes más que los demás? Siempre hay alguien que sabe más que tú. Reclama todo lo que quieras, exige, quéjate… que mientras se lo hagas al que está mandando, vas a seguir en el mismo sitio donde estás, en tu corralito, bien abajo y bien cercado para que no te escapes, que te seguirán dando comida por un tubo, pero no serás tú quien la proporcione. ¿Pretendes ordeñar al sistema? Lo llevas claro, porque estás dentro de él, produciendo como todos, como yo y como tu vecino.

Si te digo que dejes de reclamar ¿vas a levantar el puño? ¿te vas a poner una camisa negra y vas a manifestarte en la Puerta del Sol? Seguirás tirándole del pantalón al que manda para que te dé más alpiste ¿o es que no te das cuenta? Sobre todo este bulto pasivo caminan los que han creado la ley, las normas, la política y las diferencias. Y mientras sigamos reclamándoles, ellos van a seguir teniendo poder. Uno pide solamente a aquel que es responsable, al político, al empresario, a la autoridad, a quien le otorga algún bien o un servicio. Porque no te equivoques, a quien reclamas es a quien has confiado tu bienestar, al dueño del rebaño, a quien te da de comer y a quien te da trabajo ¿creías que eras independiente? Yo también lo creía, hasta que me di cuenta que en vez de ser un motor, era un borrego que pretendía morder.

¿Crees que puedes cambiar algo? Da un paso al frente y desmárcate, porque mientras sigas levantando el puño entre la masa, serás solamente eso… un puño que reclama en la misma dirección que todos los demás, un borrego más del rebaño que ficha y que paga impuestos y gasolina. ¿Qué se me va la pinza dices? Bala más alto borrego, que no te oigo. No te quejes al de arriba, no te va a valer de nada. Mientras te sigas quejando al de arriba, el seguirá arriba dándote trabajo, bienes y servicios y tú… serás un borrego más. [continúa en parte III] Si te perdiste la primera parte.

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!


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