CAPITAL HUMANO I: EL MOTOR ACTIVO

Somos simples y básicos, hay algo que nos gusta a todos… aparte del sexo, claro. Nos gusta ganar, nos gusta salirnos con la nuestra, sobresalir, triunfar, llevar la razón, saber que las cosas han salido bien gracias a nosotros ¿me equivoco? O es que… ¿acaso soy el único hombre sobre la faz de la tierra que se siente realmente vivo cuando sabe que ha ganado una batalla? O acaso ¿soy el único que ha fantaseado con salvar una situación imposible de forma heroica? Y aún más… ¿qué me dices de matar al villano? ¿salvar el mundo? ¿una doncella? ¿matar a la bestia y colgarte un trofeo como amuleto? Sí, eso… a la vista de todos, que vea todo el mundo que he sido yo ¡YO SOY EL HOMBRE! Dime si miento, y atrévete a decirme a la cara que nunca uno solo de estos pensamientos ha pasado por tu mente, por tus deseos o por tus sueños, o al menos algo parecido.

¿Recuerdas a Rocky Balboa? ¿recuerdas a Máximo? ¿a William Wallace? ¿qué me dices de Aragorn? ¿Y Espartaco? Soy de la vieja escuela, creo desde el fondo de mi alma, que dentro de cada hombre hay un guerrero, capaz de salir en determinadas condiciones. Este hombre extraordinario, ha quedado ahogado por el día a día, la costumbre y las hipotecas. Piénsalo un momento, lo raro y lo antinatural, es estar delante de una pantalla 8 horas al día, viviendo o trabajando a través de un PC. El campo de batalla es lo natural y lo humano. Quien no crea que este mensaje no va para él, ha perdido lo que le define como hombre. Si un día todo este sistema se va a la mierda, veremos quien queda en pie y quien vale de verdad, sin trajes ni corbatas. No te creas que esta idea es ficción, a estas alturas no me extrañaría. Todavía quedan zonas en el mundo en las que tener un pasaporte americano es más una amenaza que una ventaja.

Sé perfectamente cómo suenan estos dos primeros párrafos… a película épica, a batallas, leyendas y a historias de héroes novelizadas. Quiero que pienses por un momento por qué te pueden gustar este tipo de personajes, a fin de cuentas, te gustaría ser como ellos en lo más profundo. Eso es algo que al menos en la fantasía o en nuestra mente, o en ocasiones muy puntuales de nuestra vida, esta sociedad castradora no ha conseguido arrebatarnos. ¿Sabes por qué? Esto no hace falta que te lo diga nadie, porque lo llevas dentro: el ganar la pelea, el sobresalir, el hacer justicia, el salvar la situación y demás actos que solamente tú eliges si vas a hacer o no. Nunca pienses que no puedes ser como ellos, eso es precisamente lo que quieren que creas para que no molestes.

Todos estos personajes tienen algo en común: un día dieron un paso adelante y pasaron del pensar al hacer. Crearon movimiento, fueron motor, ejemplos a seguir ya fuera en la realidad o en la ficción, eso es lo de menos, porque conectan contigo… y si no, es que te pasa algo raro, si no crees que en lo más profundo de ti habita un héroe capaz de cambiar el mundo. Eso es precisamente lo que puede distinguir a estos personajes del resto de hombres ordinarios y comunes, se han atrevido a dar el paso y por eso las masas les han seguido. Estas personalidades no tienen por qué ser diferentes a la tuya, piensa que quizás solamente te haga falta dar ese paso al frente y ser el primero en mover ficha.

No te hablo de un poder basado en la economía, en el dinero, en las influencias profesionales. Te hablo de lo que sale de dentro, que no se puede comprar. Estas personalidades son las que pueden cambiar el mundo, las que se han atrevido, las que le han echado huevos, las que no se han callado y han dicho POR AQUÍ NO SE PASA. El mundo está lleno de borregos que no saben pensar por sí mismos porque nadie les ha dicho que pueden hacerlo, y no solamente pensar, si no actuar. Siempre que quieras dar un paso al frente, vas a oír una voz prudente que te quiera aconsejar que no lo hagas, que te querrá meter miedo, que te dirá que estás loco si piensas hacer algo en contra de lo que dicta la masa, o el que manda, que no hables alto, que te pueden oír...

No sé si existirán un porcentaje a escala mundial… lo dudo, pero si nos dejamos guiar por la distribución de la riqueza, están bien claro. Si hay muy poca gente con poder, con un motor activo dentro, con iniciativa, con ideas, con carácter emprendedor, con capacidad para crear, para mover a personas, para que otras personas quieran verlos como ejemplos, es porque hay millones de personas sumisas que no se atreven a actuar, que no quieren dar un primer paso al frente por miedo a exponerse, millones de personas que prefieren delegar sus opciones en el que dicta la norma. ¿Y quién dicta la norma? Pues la dicta el que se sí que se atrevió. La única diferencia entre un motor activo y un borrego, no es el capital humano que se lleva dentro, si no el atreverse a dar ese paso al frente. [continúa en parte II]

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!

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