REFLEXIONES DE BARRA DE BAR: HABLANDO DE TÍAS, por EL REVERENDO

Dos codobarras con galones, debatiendo y arreglando el mundo, con el codo bien apoyado en la barra nada más llegar haciendo fuerte, mientras las cañas van llenas y vuelven vacías, siempre a pares. Como en la película un domingo cualquiera, pero sin ser ni Al Pacino, ni Dennis Quaid, y sin jugar al Football Americano. Más bien se trata de un domingo cualquiera por La Latina, haciendo un particular vía crucis de bar en bar, y de barra en barra. Si las barras del bar hablaran, cuántas soluciones a las guerras, a las parejas, al deporte rey, a la política y a las amistades o al trabajo se harían públicas. ¿Pues de qué íbamos a estar hablando el colega y yo? De lo de siempre, de tías y de sus carambolas, giros, malabarismos y arbitrariedades, que para eso son tías y se permiten esos lujos que se salen de lo lineal. Allá ellas… bueno, es que si no hicieran piruetas con las palabras, con sus decisiones y con sus emociones, no serían tías. La cuestión es qué tías son las que nos gustan, o mejor dicho… nos gustaría encontrarnos, porque las hemos visto una vez o quizás dos en la vida. Y algunos, quizás ninguna, los más enanos en edad. Si, sobre todo tú amante de las formulitas y del cómo hago con esta tía para… lo de siempre.

Como nos dice el Consigliere, LAS TÍAS SE HAN PASADO DE FRENADA, pero esto no debería suponernos un problema ¿sabes por qué? Porque deberíamos saber estar por encima de ello y simplemente, pasar de la música que no nos gusta oír, y dejar de llorar y de reclamar. Por eso, el hijoputa siempre gana, porque pasa olímpicamente de la canción que esté sonando, va a lo suyo y punto. Si tienes conciencia, lo tienes jodido: no eres un hijoputa, eres un capullo yendo contra corriente en plan “solo contra el mundo”. Y lo peor, es que no sabrás estar por encima de las reacciones de una tía. Esta es la cagada, no saber estar por encima de la situación. Ya sabes lo que se reza en la calle, ESTO ES UN SINDIOS, pero eso no es excusa para que te vuelvas o medio gay, o pagafantas o putero. Puedes hacerlo, eres libre de ello, pero dejarás de ser tú, y renunciarás a poner tus cojones encima de la mesa, para que sea otro, o sea el hijoputa, el que venga a comerse tu porción del pastel aparte de la suya propia ¿y por qué lo hace? Lo hace porque se la suda el prójimo y la prójima; y a la prójima le pone mucho irse con quien tiene dos porciones del pastel, en lugar de una sola o ninguna… Obviamente.

De poco sirve decir que esto no tiene ni orden ni concierto, si no te sabes adaptar. ¿Cómo me adapto a esto? Puedes preguntarme. A simple vista parece que haya que volverse TERMINATOR, pero no tiene truco inmediato. Es simple ¿sabes estar por encima o no? ¿te tomas una negativa como algo personal? Pues anda que no te vas a llevar hostias, y de las mayúsculas y si… el hijoputa, va a seguir comiéndose tu pastel, mientras le señalas con el dedo diciendo –Eh tío, eso no es juego limpio- mientras ves cómo se descojona por haberle metido la boca a la tía con la que tú has estado pico y pala toda la noche. Oye, no te quejes, que también lo podías haber hecho tú antes. Has hecho el tonto, porque encima se la has calentado y puesto en bandeja porque… eres un buen tío ¿verdad? Pues ya ves, aquí el que no corre vuela. Y sí, de buenas intenciones, están llenas…

¡LAS BARRAS DE LOS BARES!

… pero que ni sienten ni padecen, por más que hayan oído a hablar a tíos como nosotros que apoyamos nuestros codos encima, mientras le damos vueltas a algunas cosas mientras hablamos con un amigo. Eso sí, pagaría por saber cuántas mujeres han pasado por ese tramo sin estar presentes en el lugar, siendo protagonistas sin saberlo de una conversación entre amigos, en las que uno se plantea la mejor forma de hacerlo, con o sin éxito, pero que allí se habla y bueno, parte de esa energía queda ahí. La noche y toda esa puta dinámica no es representativa de la vida real ¿sabes por qué? Es fácil, es exactamente como dicen en la película ADAPTATION que te recomiendo: Lo importante es lo que amas, es lo que realmente te define como hombre. Tu forma de querer, por encima de lo que digas o hagas. Es lo que proyectas de dentro hacia fuera, y hablando de tías: tu forma de acercarte a ella, de hablarle, de proponerle algo, de hacerle un regalo, o de acostarte con ella, es lo que marca tu verdadera intención desde el principio.

¿Estamos en una época jodida? Si, lo estamos, pero no sirve de nada quejarnos. Ni me sirve a mí, ni te sirve a ti. Los tíos no tenemos derecho a quejarnos, o actuamos o no actuamos… y más a día de hoy. Este siglo XXI está contaminado, y me gustaría saber si a algún tío sinceramente, le gusta el percal que hay en este país para invitar a una tía a salir, al cine, o a cenar… que parece una odisea, y que encima eres un marciano si traes unas flores en una primera cita. Y lo peor de todo, es que la primera que piensa que eres un marciano, o un pringao es ella. Parece que te lo tiene que pedir ella a ti ¿Alguien se quiere casar con una destroyer por muy buena que esté? Pues creo que no, querrán follarsela cuarenta o cincuenta tíos que son los que la rondan porque está buena, pero… ¿casarse con ella y tener hijos?

Si la tía es un regate continuo, creo que ninguno. Y llega un momento en el que te empieza a dar pereza, tanto regate para ganar ¿el qué? ¿un polvo? El problema, es que no hay por dónde cogerlas, y por la TV les dicen que son diosas, mientras a ti te dicen que pagues y que eres un pringao. Si hasta para querer conocerla te ponen baches. Creo que ya deben ir cuatro o cinco cañas a esta altura del discurso, te recuerdo que estamos en la barra de un bar, de todas formas: UNO ES COMO AMA y si eso no lo saben ver, que se vayan con el hijoputa… que ese nunca se plantea estas disyuntivas. Si lo sabe ver alguna, pues ¡ole sus ovarios! pero no me preguntes, porque esta no te suele gustar. Lo dicho ¡ESTO ES UN SINDIOS! Y bueno, ya basta de cañas, que mañana se trabaja. ¡Ala! ¡Qué os den! … desde el cariño, claro.

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!

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