¿SABES TENER LA BOCA CERRADA? EL PODER DEL SILENCIO O CERO ABSOLUTO.


Me cuesta mucho estar callado, es algo que me resulta realmente difícil. Para algunas cosas, como ya os habréis dado cuenta si me leéis a menudo soy 100% reactivo, cosa que por otra parte no os recomiendo, pero bueno… para mí en este sentido es tarde: ya he abierto la boca demasiadas veces, me he destapado y ya quien se pase por aquí de vez en cuando, sabe que se va a encontrar palabras e ideas, que no va a encontrar publicadas en otra parte, por una mera razón: NO HAY HUEVOS DE DECIR LO QUE REALMENTE SE PIENSA. ¿Sabes qué pasa? Que cuando uno habla, hay cosas que van a gustar y cosas que no van a gustar nada según quien lo lea. Desde hace tiempo escribo para mí, como si pensara en voz alta y en efecto te puedo decir, que se paga un precio. Mientras puedas pagarlo y aceptarlo, todo bien… pero esto no está hecho para todo el mundo. De lo que te quiero hablar, es precisamente de todo lo contrario, y que además es una actitud muy inteligente según qué situación: ESTAR CALLADO.
Napoleón, decía algo con excesiva razón: Las batallas contra las mujeres son las únicas que se ganan huyendo. ¿Por qué lo decía? Tiene mucho que ver con saber administrar los silencios, las ausencias, la comunicación, o mejor dicho… la falta de la misma a voluntad por tu parte, de cara a ella. Tengo que decirte una cosa coleguita: EL SILENCIO ABSOLUTO ES UN INSTRUMENTO DE PODER MUY EFECTIVO EN TUS RELACIONES CON LAS TÍAS. Si no sabías esto, es porque muy probablemente, como yo y como miles de tíos preocupados por mantener relaciones con mujeres, de la mejor forma, has pretendido dar aunque no hayas recibido nada, para que la relación marche. Cuando un tío cierra la boca, ella si pensaba o daba por hecho que te tenía en el bote y podía marcar el ritmo, ante la ausencia de comunicación, no sabe ya a qué atenerse y empieza a pensar, que igual… no lo está haciendo tan bien contigo como ella pensaba.
Espera, que te veo venir de lejos: cuando digo silencio, me refiero a absoluto silencio, a una ausencia total de comunicación suficiente, como para que le dé tiempo a pensar y a comerse realmente la cabeza. Si le quitas el combustible de lo que piensas, de lo que sientes, si apartas cualquier comunicación y lo más importante: si realmente estuvieras dispuesto a perderla con tal de no renunciar a una coma de lo que realmente quieras, entonces funcionará. Si hijo sí, tienes que estar preparado y dispuesto de verdad, a que la mujer en cuestión desaparezca de tu vida; si no, serás un capullo que alimenta su ego a base de las reacciones que tenga ella, o un gilipollas que si ve que le funciona una vez, volverá a caer en lo de siempre, en cuanto ella se dé cuenta que no tienes aguante alguno, en cuanto vuelva a aparecer en escena.
Lo peor de todo, es que sé que al contarte esto, vas a querer ponerlo como receta, sin pensar… como siempre. No olvidemos que solamente te mueves en función de tu polla y de tu miedo a quedarte para vestir santos; y como ella tiene mejor juego que tú, tu siguiente paso será preguntarme ¿cuánto tiempo tengo que apartarme para que ella vuelva a buscarme? o ¿cuánto tiempo tengo que estar sin llamarla? Si me preguntas eso, es que no lo has entendido y estás buscando recetas. Te jodes, no hay recetas. Ella no tiene por qué volver detrás de ti como una perra en celo, si cortas comunicaciones con ella sin dar explicaciones, cuando has visto algo de ella que no te ha cuadrado, o que te ha tocado los cojones. Te he dicho y te repito, que cuando sabes realmente lo que quieres, y tienes los huevos necesarios para mantenerlo, sin darle facilidades a ella, la cosa se vuelve así de simple: o es ella quien se acerca de nuevo, o es ella la que ve que te pierde realmente y empieza a dar pasos, o simplemente… no vuelves a saber de ella.
¿Estarías dispuesto a ello? ¿Qué te pesa más? ¿Estar acompañado y tragar hasta que ella se canse de lo sumamente voluble y manejable que eres? O ¿Realmente te pesa una relación como tú la quieres llevar? Solamente haciendo esto, es cuando te darás cuenta, si ella estaba o no estaba contigo de verdad, o si le importas realmente un mínimo, como para que ella sea por la razón que sea, que se haya montado en su cabeza, se vea forzada a invertir para no perderte. Te recuerdo que si cortas toda comunicación, ella va a tener tiempo para pensar. Y lo que a ella se le ha podido meter en el coco, en ese margen de tiempo, no tiene por qué ser exactamente aquello que tú demandabas en la relación… o quizás sí. Lo importante, es saber si le importas lo suficiente, como para que ella sea la que por narices de pasos hacia ti, y no tú hacia ella, que seguro que ya has dado una buena caminata en este sentido, si al final optas por la vía del silencio, o mejor dicho, del CERO ABSOLUTO. Lo mejor de todo, es que esto te lo digo, para que al final…
ESTEIS JUNTOS DE UNA FORMA EQUILIBRADA

…Y tú dejes de hacer el capullo, dando más facilidades. A lo mejor piensas que esto es un juego, o una formulita, pero no es así. Para ella es lo normal, va marcado en su comportamiento. En cambio, tú te lo tienes que proponer, a menos que lo hayas mamado desde siempre en la familia, o desde niño. En esta casa solamente hablamos de cosas serias. Tus palabras, tus sentimientos, tus pensamientos, tus expresiones son la gasolina de la relación. Es lo que a ella le da de comer emocionalmente en cuanto a ti, y es lo que a ella le hace saber, el cuándo, el qué, el cómo y el porqué de tu estado. Dicho en castellano: es lo que a ella le da la guía exacta para marcar el ritmo de la relación, el control sobre ti, el cómo y cuándo dosificarse, para que seas tú el que coma en su mano y no al revés.
Si le quitas la gasolina, si le quitas el combustible, si dejas de ser un libro abierto y manejable, a ella no le quedan hilos por los que moverte, empieza a pensar realmente que te puede perder, porque ya no sabe lo que llevas por dentro. Es esto y no otra cosa, lo que fuerza una mujer a invertir en una relación, el desconocimiento del total de lo que llevas dentro, el sentir que no te tiene cogido y seguro. ¿Qué? ¿Te ha gustado verlo escrito? Pues a ver si tienes huevos para hacerlo de verdad, y poco a poco vamos mejorando. Depende en mucho de lo que realmente quieras, esto nunca lo olvides. No es un jueguecito, es una reafirmación de lo que quieres, de lo que crees, y de lo que te mereces de cara a una mujer.

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber y no conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!

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