LA VIDA DE CRISTIAN: ALGUIEN LO SABE TODO SOBRE TI - INTRODUCCIÓN


Te quiero presentar a alguien muy especial y querido por mí. Te podría decir y con razón, que le quiero como a un hijo, alguien que me ha quitado muchas horas de sueño y del que he tenido que ocuparme en criar y ver crecer, desde el mismo instante en que la idea de su mera existencia pasó por mi cabeza. En ese mismo momento, supe que no podía quedarse solamente en un pensamiento, y que si esa idea había cruzado por mi mente, debía ser por algo, y que por ello tenía que verlo nacer. Sincerándome contigo, te confesaré que hay mucho, pero mucho de mi corazón y de mi alma metido en ello, y que se aparta en mucho de lo que hayas podido leer en esta santa casa.

¿Sabes algo? Me cansé. Sí, simplemente me cansé de darle vueltas a cosas que no tienen por qué tener una única solución. Siempre te he hablado de relaciones, de pareja, de sexo, de acercarte a una mujer yendo con todo, de cómo ha de ser un hombre verdadero… hasta el punto de preguntarme, si todo este esfuerzo va realmente a alguna parte. Esto en teoría es una carta de ventas, con la que estoy promocionando mi primera novela LA VIDA DE CRISTIAN: Alguien lo sabe todo sobre ti. Al menos, con esa idea he partido nada más comenzar a escribir, pero no lo siento así. Esto no es solamente una carta a mis lectores, se trata más bien de una confesión.

¿Por qué no lo siento así? Para mi es importante, supongo que por egoísta que soy, que quien lea algo mío, no solamente lo consuma, si no que además, lo entienda desde dentro. En teoría, esto debería darme igual, no tendría que importarme. Pero la realidad es que no es así. Me importa mucho que se entiendan las cosas que escribo. Después de todas las cosas que han pasado en estos último cuatro años, los más intensos de mi vida y no solamente para mi… si no en el mundo que nos rodea, en el que parece que todo marcha demasiado deprisa y sin freno, he empezado a hacerme preguntas, que van más allá de cómo conseguir pareja, cómo ser un hombre auténtico, como hacer para acostarme con una mujer que me atrae y un no demasiado largo etcétera. La pregunta que más me pesa es ¿QUÉ MUNDO ESTAMOS DEJANDO PARA QUIENES VIENEN TRAS NOSOTROS?

Es algo que pienso cada vez que tengo un momento de silencio. Miro a mi alrededor, y me pregunto cómo será el mundo dentro de veinte años… si sigue habiendo mundo, claro. Mira, obviamente no puedo poner la mano en el fuego por algo que todavía no ha pasado, ni te puedo decir que las cosas serán de tal o cual forma. No te puedo asegurar que todo lo que escribo, vivo, siento y comunico, realmente pueda afirmarse como una verdad absoluta y axiomática que nos haga a todos vivir mejor. Ese sería mi deseo sin duda, pero no puedo hacer más que hablar de lo que veo desde mi más que limitado punto de vista. Es un balcón más desde el que mirar, ni mejor ni peor. Una ventana desde la que puedo enorgullecerme de ser independiente y de decir lo que quiero, pero solamente es eso… una ventana, una vida más y un pensamiento.

Volviendo a mi pregunta sobre el mundo que estamos dejando, quise imaginar cómo podría vivir un hombre cualquiera, como tú y como yo en un mundo en el que no ha elegido estar. Te podría decir que es un hombre más, que es un hombre cualquiera, que es un hombre con treinta y tantos, que cuenta la historia que ha marcado su vida y sus opciones, y que no empieza a darse cuenta que la vida empieza de verdad, hasta que cumple los veinte… y entonces, le pasa algo que no ha elegido vivir. De hecho, es un hombre más entre tantos, uno de los muchos que tarde o temprano tiene que decidir qué hace con su vida, a qué dedicarse y a quién amar.

Piensa bien ¿OK? Esto es una novela, solamente es una historia. Una entre tantas… y créete que Cristian, el protagonista, no es más especial que ninguno de nosotros. Lo único que le diferencia de ti y de mí, es que nacerá en un futuro cercano. Por su venas correrá sangre, sus deseos serán los mismos que los tuyos y los míos, amará, sufrirá, tendrá dudas, sentirá, reirá y llorará exactamente igual que tú y que yo. Habrá algo que estará presente durante toda su vida, incluso antes de su mismo nacimiento. Algo que marcará por completo sus opciones y de lo que nunca será consciente.

¿Te hablo de libertad? Desde luego que sí. Te hablo de amor, de sentimiento, de realidad, de sexo, de obligaciones, de responsabilidad, de amistad, de fidelidad, de idealismo, de opciones que tarde o temprano un hombre ha de tomar en un momento de su vida. Te hablo de todo aquello que para cualquiera de nosotros, tiene, tuvo y tendrá un significado en algún momento. Todo mirado desde los ojos de un hombre, con el que cualquiera podría sentirse identificado, por ser común y por ser único a la vez. 
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