¿ES QUE ACASO ERES DE PLÁSTICO?

¡Vamos a ver que es lo que quieren estos hermanos!… Como diría Carlos Jesús - Mikael en los viejos tiempos, en los que todavía echaban programas de humor por TV. ¿Sería triste reconocer que de la barra del Bulevar, salen muchas, muchas, pero que muchas de nuestras batallas? Anoche sin ir más lejos, huyendo del calor refugiándonos al rico aire del interior de tan estupendo local, donde siempre que vamos la camarera nos abre una botella, local en el que en LA VIDA DE CRISTIAN sucede algo realmente importante, estuvimos el Duque y quien os escribe, repasando nuestras últimas experiencias de amores y marketing, ambos conceptos a estas alturas íntimamente unidos… porque nosotros “también” lo valemos. Y vaya… no es oro todo lo que reluce ¿verdad socio? Ni mucho menos. Haciendo repaso, nos dimos cuenta que teníamos muchas cosas metidas en el coco, en cuanto al perfil de mujer que nos gusta a cada uno, y que de cara a la galería luce, pero a la hora de la verdad, no va a ninguna parte. ¿De qué te estoy hablando?

Pues sobre todo, te hablo de pretender encontrar a una persona paralela a ti, pero en mujer. Eso sí que hemos visto y comprobado hasta el momento, que no va a ningún lado y que empíricamente es ha sido un apoteósico fracaso. ¿Y qué es lo que pasa cuando uno se equivoca muchas veces en el mismo punto? Pues en efecto, que hay algo que no está haciendo bien, hay que corregir el modelo. Como hace poco me recordaba la buena de Steel, los hombres a menudo confundimos los valores, con lo que vemos por fuera en una mujer. Ese fallo lo admito, porque es cierto, muy pero que muy cierto ¿te lo explico? Porque lo he llamado “fallo”, pero es mentira, no lo es… es nuestro mecanismo y es el que es, guste o no guste.

Cuando se te queda cara de gilipollas por una mujer que te atrae, las hormonas empiezan a hacer su trabajo. Partiendo de una verdad absoluta y más obvia aún: a los hombres nos gustan las tías buenas ¡toma perogrullada! Tú antes de haberte cruzado con ella, tienes una serie de valores en mente, en tu cabecita tienes un boceto dibujado de la tía que te gusta ¿por qué en estas imágenes siempre la mujer de nuestros sueños está buena? Somos hombres… y a quien no le guste que no mire. A este dibujo que tienes en mente, le has asociado estos valores, que cuadran con los tuyos, de forma que te queda un perfil, eso sí, completamente imaginario e ideal de una mujer perfecta, con la que siendo sincero y honesto, pero sobre todo realista, no te tienes porque econtrar en tu vida.

Además, pretender evitar “este fallo” evolutivamente es imposible. Te recuerdo que estamos aquí para “cazar” y perdurar nuestra especie, y que el hombre, evolutivamente se la juega para tener una verdadera herencia. Que sí que vale… que no es romántico, pero es la puta realidad la quieras ver o no. Todo lo que no son hijos para un hombre, se lo lleva el viento, acaba desapareciendo. ¿Por qué pensamos y exteriorizamos tanto el sexo? Es que, realmente NO NOS QUEDA MÁS REMEDIO QUE HACERLO; y quien pretenda ir en contra de esa verdad "tamaño templo", es que no sabe ni donde está, ni que es un tío; ya sea hombre o mujer que se queje o quien no lo acepte: es nuestra naturaleza, y como tal no es mutable, es la que es.

Como todo, esta naturaleza y este instinto, puede deformarse, corregirse, corromperse o eliminarse con adiestramiento, claro que sí… pero no es natural hacerlo, es más bien patológico el pretenderlo, es insano y quien pretenda reprimir esta naturaleza, está atentando contra una identidad, a la que por la razón que sea, ni acepta, ni pretende entender, ni respeta. Después de este momento “porque yo lo valgo” evolutivamente hablando, te insisto: Los tíos no podemos ni debemos evitar por nuestra naturaleza, priorizar los valores y los ideales, sobre el físico o el atractivo sexual. Es que… es absurdo, y si lo haces, es porque estás educado y condicionado a hacerlo, o mejor dicho: adiestrado como un perro a sentarse cuando se lo dicta su amo, cuando lo que tiene ganas de hacer es salir corriendo y marcar su territorio a cada paso, porque es lo que le dicta su naturaleza. Tú llevarás traje, pero sigues siendo un cavernícola cazador.

¡ACÉPTALO JODER!

¡Acéptalo de una puta vez y nunca permitas que nadie venga de donde venga, quiera negarte esta naturaleza, o pretenda avergonzarte por ello. Es más, deja de justificar también a quien trata de hacerlo una y otra vez. Son tus necesidades y son lícitas, porque si las tienes es por algo, si estás diseñado de esa manera, es tu esencia, tu identidad, tu distintivo y no hay corrección que valga… límpiate ya esas gafas de pasta que llevas y que están empañadas de tanto agobio por invitar a fantas a tu amiga ¡payaso! ¿Qué eres? ¿un hombre o un sucedáneo? ¿te avergüenzas de tener una erección? A ver si te enteras ya de qué va esto, y dejas de luchar contra tu propia naturaleza porque “te lo dice la ministra por TV”. La ministra no tiene pene, y pretende que seas un hombre de plástico, un puto muñeco Ken, pero tú sí lo tienes. Sigamos…

Como primero ella te entra por la vista, tu mente empieza a asociar todo ese perfil ideal y conjunto de valores por los que sí que “te mojas”, a ese físico que te ha dejado boquiabierto, de forma que el dibujo de la mujer perfecta te cuadre. No le des más vueltas: los rasgos sexuales atractivos, implican buenos genes para combinar ¡animalito! Y pones tus valores en función de la tía con la que te encuentras, y no al revés, porque lo importante para ti y lo que te corre en la sangre, es la perpetuidad evolutiva. Hablamos de asociar valores a un físico, como algo inevitable para nosotros… para ellas es algo diferente, ya que su práctica es la justificación continua ¿A qué me refiero? Pues si le ven al colega buenos genes, o sea, rasgos físicos simétricos y proporcionados que indiquen buena genética, le van a justificar casi cualquier cosa que dicho colega haga o diga… aunque sea un auténtico hijoputa con diploma. Al fin y al cabo, la lógica retroactiva es la justificación interna de un hecho, y en este caso el hecho, es que el tío está muy bueno ¿lo pillas?

Empecé hablándote del repaso vital de unas experiencias no satisfactorias y es que… Todo esto que te he contado, no es garantía ni mucho menos de que vaya a funcionar una relación, pero es el mecanismo por el cual los hombres giramos el cuello a rosca cuando la vemos a ella, y en ese momento ella se convierte en guapa, inteligente, independiente, trabajadora, amistosa, familiar y madre de tus hijos… en tu mente ¡claro! Ella será como sea, pero el dibujo de tu perfil te cuadra de esta forma. Si ellas se justifican a un nivel interno, y se creen lo que se dicen a sí mismas para que su responsabilidad sea cero, tú por tu lado, cuadras las cuentas asociando valores a un físico. No somos tan diferentes, pero tenemos que aprender a aceptar nuestras diferencias y nunca tratar de castrarlas, castigarlas o reprimirlas, ¿serán capaces ellas de hacerlo? A día de hoy la sola pregunta me da risa, pero estas diferencias, son precisamente las que nos dan nuestra verdadera identidad a hombres y mujeres sin viceversa.

¡Ahora!… que no, que no me olvido. Ya oigo a los del fondo, a los que se están quejando ¿Y de lo mío qué? a los que se quieren echar novia de una puta vez, que rondan la treintena, los que ya sus colegas están casados o medio casados y eso les da mucha envidia, porque se niegan a apuntarse a la diplomatura de vestir santos de aquí en adelante ¿Tanto miedo os da? Así como te he dicho, en tu puta vida te va a funcionar una relación. Si lo que buscas es una relación, que realmente funcione, vas a tener que corregir el modelo… o sea, pensar con la cabeza de arriba, no enamorarte (sí has leído bien), más bien dejarte querer, tener la cabeza fría y examinar con lupa los valores reales de una mujer, que quizás no tiene por qué volverte loco sexualmente, ni pasionalmente… y que sobre todo quiera exactamente llegar al mismo punto que tú.

Venga ella de donde venga y cuadre o no cuadre con tu perfil ideal de mujer, que suele ser paralelo a ti mismo pero versión “ELLA”, lo importante para que una relación funcione realmente, es que los dos a pesar de ser completamente diferentes, queráis lo mismo. Porque el que tú y ella queráis lo mismo, a pesar de vuestras diferencias sociales, culturales, físicas más o menos compatibles, familiares, etc. implica que vuestros valores reales sí son realmente semejantes o muy aproximados. Dos personas semejantes, tienen pocas cosas que aportarse entre sí, porque ambos gozan de un estatus parecido, un físico parecido, una formación parecida… Y para que una relación funcione, ambos miembros han de invertir. La semejanza, no provoca esta inversión, ya que solamente invertimos cuando queremos acercarnos al otr@. Y si tu objetivo se parece mucho al suyo, a pesar de ser diferentes, invertiréis uno en el otro y aquí sí que digo –y viceversa-, porque lo importante para ambos es, que lleguéis al mismo punto, porque es lo que ambos queréis… no que seáis los dos muy guapos y una parejita de luxe de cara a la galería. ¿Te enteras? ¡Pues esto es lo que hay! Las relaciones que funcionan, se llevan con cabeza, con inteligencia y con aceptación. Las pasiones son siempre puntuales… por eso son memorables, irrepetibles y excepcionales.

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber y a ellas no les conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!


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