CUANDO NO PUEDES GANAR ¿QUÉ ES LO MÁS INTELIGENTE? por EL DUQUE

Creo que esto ya te lo he dicho antes, pero por si se te olvidaba, te recuerdo que… ¡Esto es un puto mercado! y como ya hemos dicho anteriormente hasta la saciedad en este contexto global, las interacciones de pareja son en realidad, partidas de póker. Aceptando esta máxima ya dicha y redicha, quería decirte algo más. No sé si te percatas de algo: en este juego no puedes ganar. Es casi imposible, juegas contra un rival mejor, éticamente exonerado de toda responsabilidad, que hace trampas y que esta genéticamente programado para ganar… y tú andas por ahí ¿tratando de jugar limpio? ¿adaptarte a este tablero de juego en el que de seguro vas a salir perdiendo? ¿no te das cuenta que te están haciendo aprender las normas de un juego diseñado para que pierdas? Que conste una cosa antes de empezar: te hablo de una realidad predominante, en que desgraciadamente las relaciones se han convertido en guerras de sexos y guerras por el control y el poder. Y lo más jodido, es que EN ESTE SINDIOS GLOBAL NO PUEDES GANAR, pero ni digo que me gusta esa realidad, ni que la apoye, ni fomente y es más, lo que te digo en este artículo es blanco y en botella; si estas en un juego en que no puedes ganar ¿Qué es lo más inteligente? Exacto: NO JUGAR.

¿Te acuerdas de aquel tipo al que nunca haces caso por estar aferrado a tu polla? Sí, justo ese mismo, el nuevo adán. Hecho este inciso retomamos el tema principal; ¿por dónde íbamos?; a si; esto es un sindios sin solución de continuidad y un juego de poder por una serie de cuestiones que antes he enumerado. Para empezar ella juega mejor que tú y te voy a decir por qué: Para empezar, tiene visión global de “la partida” y no visión limitada a esta mano concreta. Ella busca ganar la partida, no cada mano; no la importa perder una mano si con eso avanza en pos de la partida. Nosotros tenemos una visión más concreta, más inmediata, más cortoplacista. No es este el terreno para hablar de diferencias neuronales entre un cerebro de mujer y de hombre pero te diré que si, son diferentes, ni mejor ni peor, diferentes.

Ellas tienen visión global y en superficie, nosotros nos enfocamos en lo que tenemos entre manos, nos centramos, casi nos obsesionamos por ese objetivo inmediato, por esta mano en concreto. Si creemos que ganaremos apostamos a lo bestia en esta mano sin pensar en la partida. Damos todas las cartas y toda la apuesta. Ella piensa más en el futuro, en su vida, en sus diferentes necesidades presentes y futuras, en cómo serías como marido, como padre de unos hipotéticos hijos.

Por otro lado, hay una exoneración de responsabilidad universal. La emocionalidad que preside su comportamiento, es la coartada perfecta para hacer y deshacer sin asumir responsabilidades: “me enamoré de ese tío de repente, esas cosas suceden; yo no lo buscaba”; “sí… salía contigo pero era infeliz y por eso me acosté con ese tío que me dio apoyo y consuelo…”; “estaba muy triste y por eso he decidido dejarte plantado en el altar”… Lo peor de todo es que es una verdad rigurosamente cierta. Un tío para hacer una hijoputez, primero lo premedita, lo calcula y lo hace; ella más bien lo vive como una realidad impuesta, sobrevenida y tal vez sea así. Esta realidad que acabo de presentarte hace que éticamente ella siempre este en lo cierto y tú equivocado.

Por otro lado hace trampas, y por trampas me refiero a dos o tres ases en la manga y jugar con cartas marcadas. Los ases en la manga son de diversos tipos, pero mis favoritos son el ex y el muñeco Ken, o suplente de oro. A ciertas edades toda mujer tiene un pasado más o menos dilatado (nunca mejor dicho). Lo peor es que muchos ex se siguen comportando como tíos y eso en términos de tíos quiere decir que siguen llamando, soñando con follarse a su ex, o siendo su pagafantas, o su admirador en la sombra…la mayoría de los ex que se siguen hablando con ellas, suelen esforzarse para dejarlas muy claro que cuando ella quisiera él estaría dispuesto a volver con ella. Ella lo sabe y no renuncia a tener esa recámara por si no encuentra un espécimen mejor, le rige aquello de más vale lo malo conocido, que lo bueno por conocer. Por otro lado ya salieron con ellos y se acostaron con ellos, por lo que la lógica retroactiva juega a su favor.

También está nuestro colega el muñeco Ken; un tipo perfecto, pero sin sexo… que suele ser la envidia de las amigas, porque ella tiene novio y él sigue detrás de ella, ante la envidia y estupefacción de sus amigas envidiosa. A excepción que ella caiga borracha, es poco probable que Ken folle, le ha cerrado varias veces la puerta de su entrepierna, pero que es un tío que por lo demás podría dar en el papel de noviete. Es un tío, que bien puede considerarse en el banquillo, un delantero centro suplente, que normalmente juega pocos minutos, pero que tiene gol.

El último as en la manga es un tipo que ella ya conoce; lo ha fichado y te diré más, hasta le gusta, pero como esta contigo a este simplemente lo tiene guardadito. De vez en cuando le tira un pañuelo para que se lo recoja, alimenta un poco la tensión sexual etc. todo para que él no se vaya muy lejos, por si al titular con el que está saliendo ella ahora mismo le sale rana. Cuanto más al inicio de una relación este más probable es que se produzca una extraña circunstancia y sin saber por qué, ni cómo te veas descartado. En estos casos, casi siempre es que o ha vuelto con el ex, o se ha liado finalmente con el admirador en la sombra. Lo del pagafantas es más típico en el final de la relación. Cuando se casan, normalmente prescinden del pagafantas y del ex; y solo cuando tienen hijos, es cuando se plantean dejar también al suplente de oro. Con la casa ya montada, es mucho más probable que caigan con un completo desconocido, antes que con alguien de la reserva. ¿Sabes?

… que muchos hombres no quieren creerse ni por asomo, o mejor dicho, que se niegan a aceptar aunque lo hayan visto una y otra vez con sus mismos ojos. ¿Recuerdas el mostrador? Ellas jamás dejan de ver mercado, ojo, no significa que se follen al mercado, ni te digo que tu preciosa novia sea infiel, pero ella tiene visión global: ella lo ve todo y tú solamente las ves a ella. Esto que te recuerdo, es algo que veo una y otra vez, todos los hombres con pareja que conozco se resisten a aceptar, porque piensan que ella no es así y que nunca lo ha sido. Deberían estar contentos, creo yo… ya que encima han sido “seleccionados” por una mujer que les gusta. Pero por el contrario, miran para otro lado, sin tener cojones para aceptar la naturaleza femenina. Recuerda: ella busca la partida; el hombre busca la mano sin más. Ella testea su valor de mercado y el tuyo. Obviamente cuando el compromiso avanza, esa visión de mercado deja de ser prioritaria y cuando tiene hijos tuyos es cuando momentáneamente se relaja ese mercado y esa mirada crítica y de evaluación continua. Pero, ¡ojo! si por un momento, tras tener hijos ella viera una seria amenaza para su bienestar y esencialmente el de los hijos, volverá a ver mercado de inmediato.

En la etapa más inicial, en la que ella busca realmente indicadores de buenos genes y prima la atracción, ella tiene varios ases en la manga y créeme si te digo, que es probable que al principio, ella salga con dos a la vez, o tres… o si solo sale con uno desde luego tenga otro bien cerquita. Fíjate bien, las mujeres se emparejan igual que van de compras, antes de quedarse con una prenda, se prueban unas cuántas y se pasan toda la tarde mirando escaparates y probándose prendas con las que al final no se quedarán. ¿A qué con este ejemplito lo ves más claro? Si te dice tu novia, o tu mujer que no es así, o trata de reprocharte antiguas amigas que conservas… puedes reírte a gusto, ellas eligen así, no hay más vuelta de hoja. Y normalmente en este sentido reprochan al hombre su propio comportamiento, por no verlo lícito fuera de ellas mismas. En esta fase la evaluación es continua e intensiva incluyendo los más refinados test, la competitividad (a veces incluso verbalizada) y la provisionalidad. Posteriormente cuando ya se supone que hay relación propiamente dicha es cuando ella, sin dejar de ver mercado, con sus ases debajo de la manga se planteará seriamente las dotes de proveedor del novio, y se planteará seriamente si realmente es el mejor. Los test y pruebas son menores, las comparaciones menos insistentes.

Cuando aparece el compromiso, ella quema algunas naves, opta de verdad por ese alguien y si ve asegurado su rol de proveedor ella se planteará de verdad invertir en esa pareja, teniendo hijos. Posteriormente cesan las probaturas y solo reaparecen si aparecen amenazas al bienestar. Bueno, ufff, pues ya lo sabes, lo tienes chungo de cojones en esta partida, tienes las de perder. Un rival (odio usar este término pero mientras veamos las relaciones como una lucha de poderes habrá que llamarlo así) de piedra y juego letal. Pero, ummm… resulta que sí que hay un resquicio. Las emociones. Si abres esa puerta mágica emocional de una mujer, si llegas a tocar de verdad su alma y la haces entrar de principio a fin en ese modus, tendrás una mujer de por vida.

¿Cómo hacerlo? Solo hay dos formas. Una es siendo un despiadado hijoputa que solamente piense en sí mismo, un verdadero jugador profesional que hace trampas, juega sin sentimientos y sin piedad, al que le importa un carajo todo aquello fuera de su cuerpo e intereses, y que logra dos cosas esenciales: no perder jamás el valor que ella le atribuye y leer su mapa emocional. La otra fórmula es NO JUGANDO, abriéndose y abriéndola al 100% emocionalmente a lo bestia y sin paracaídas, sin frenos de mano, dispuesto a darte la ostia de tu vida. De cada 10 veces que hagas esto 9 serán ostiazos casi seguro, pero la 10ª habrás encontrado el Santo Grial, el amor verdadero ¿Cómo en una peli? No tontaina, como en una película no, aunque todavía quedará alguna mujer capaz de valorar lo auténtico en un hombre digo yo… y aún así, siempre estará pendiente de lo demás, por si ve algo mejor y por mucho anillo que lleve puesto.

Recuerda: TE HE DICHO NO JUGANDO, porque es imposible de todo punto abrirse a las emociones teniendo cartas, estrategias, maquinando, pensando mal, desconfiando, calculando… Como siempre te decimos desde aquí: tú mismo, toma lo que te sirva y desecha lo que no. Elige tu camino; ¿Buscas amor verdadero y aceptas por tanto el peaje de leches que te vas a llevar? ¿o prefieres doctorarte en hijoputeces y conformarte con esa cosa que obtendrás y que nunca podrás llamar amor? Tú mismo.

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber y a ellas no les conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!
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