¿CONOCES LA COMBINACIÓN?

Ya llevaba mucho tiempo callado ¿verdad? Sigo en la línea de invertir en la mujer que merece la pena que ha iniciado el Duque, asunto difícil de detectar para un hombre de la calle como tú y como yo, simple, frecuente, transparente, cuadrado y simétrico. Tal y como está el mercado femenino de las relaciones a día de hoy, lo que nos conviene, es descubrir la combinación, la clave y más que hartarte a invertir o cansarte a regalar, pensaremos tú y yo en cómo hacer que ella invierta y quedarnos nosotros con el botín, que durante tanto tiempo han estado acumulando para ella en su arca particular del tesoro, todo ese cortejo de satélites, pagafantas, amigos sin derecho y demás… que anteriormente ha citado mi socio. Según la política de “igualdad” exigente basada en el “porque yo lo valgo” de L’Oréal y en la que se exige el doscientos por cien al hombre, sin que ella mueva un dedo, te diré que solamente ella tendrá algún tipo de interés en ti, si se siente motivada a invertir, mientras tú por tu parte, sabes gestionar su inversión de tiempo y esfuerzo en ti, premiándola, que no regalando y valorando… cuando realmente lo merezca. Porque eso es lo que te interesa ¿verdad? Tus preguntas como hombre en apuros, o como esclavo del pene que eres, siempre son y serán las mismas ¿cómo? ¿cuándo? ¿qué? Si no fueras un hombre en apuros, no creo que estuvieras leyendo esto.

Una vez más nuestro amigo Consigliere, me dio la chispa necesaria durante un de nuestras conversaciones y lo vi claro. Me imaginé a una chica mona, guapa y estupenda, de las muchas que hay, de las que te entran ganas de lo que estás pensando y que a fin de cuentas, no te cuesta ni te duelen esfuerzos en prestar atención. Estas mujeres, insisto, estupendas y capaces, suelen estar rodeadas aparte de satélites masculinos que rondan a ver qué cae, de amigas de inferior valor, al menos para la vista sexual masculina, que es la que nos ocupa. Estas amigas que no son tan estupendas, me acusan de “macro machista” (nuevo concepto) y de predicar el egoísmo absoluto ¿sabes por qué? Hay una razón muy simple:

Es fácil, a este tipo de mujer, a la amiga no tan estupenda, no te sale de dentro darle nada, a menos a primera vista, y a menos que alrededor no haya nada mejor. No te escandalices, ellas piensan exactamente igual y lo saben. En cambio, con la guapa, mona y estupenda, solemos pensar en modo “pollafuera”. A esta siempre le acaba sobrando material donde elegir, donde la amiga envidiosa se queda sin comer, o conformándose con un hombre al que su amiga la estupenda, no le aceptaría ni la tarjeta de crédito. Bueno miento… quizás la tarjeta sí, pero el resto del cuerpo no.

Ya lo sabes, escribo para ti, los XY, eso quiero que quede bien claro, ya que sois vosotros los que nos compráis libros y no ellas. Me gustaría creerme que alguien al menos vela por los intereses del hombre actual, permitidme ese egoísmo por favor, de nuestro españolito de a pie que no hace más que pagar y pagar por él mismo y por ella… y que las tiene muy putas, para levantarse una y otra vez cuando le tumban. Y sí, la culpa siempre es nuestra, lo admito ¿sabes por qué? No se le pueden pedir responsabilidades a quien no sabe procesar ese concepto como propio, y que siempre lo echa de forma sistemática del lado del varón allá donde se mire ¿qué se le va a hacer? La naturaleza es así. Lo acepto, no lucho contra ello, lo tengo asumido: no se le pueden pedir peras al olmo, ni se le puede reclamar, a quien no hace suya una sola responsabilidad fuera de su cuerpo y emociones.

Vayamos a la imagen que te quería presentar: el saldo de ingresos de la caja femenina siempre es positivo. Me refiero al saldo de la súper woman, de la nueva eva, de la destroyer que va invitada siempre a todas partes, y que se aburre de sí misma, porque nadie tienes cojones a tratarla como lo que es, una mujer... a la que rondan los comentaristas deportivos de barra de bar, de camisa blanca a cuadros arremangada, ofreciendo cumplido tras cumplido, copa tras copa, traslados en coche y todo el acompañamiento que se precie, como buena guarnición a un plato principal. Si te das cuenta, la actitud del proveedor es esta, el intento de compra: esto es lo único que consiguen todo este cortejo de obsequiadores y regaladores compulsivos: aumentar su saldo y disminuir el suyo; porque lo que le dan a la chica mona, ya no se lo dan a otra y es más, lo pierden porque lo echan a fondo perdido sin haber obtenido nada. Es triste, pero frecuente…

¡EL CONTINUO INTENTO DE COMPRA!

Esto, al tonto que intenta comprar le hace perder; pero al listo que se conoce la combinación de la caja fuerte, le viene de perlas ¿por qué? Pues querido amigo, porque cuando la abre, se lleva todo lo suyo y todo lo que han ingresado los demás. Hace clic, ella se abre y lo suelta todo. Lo mejor de todo, es que quizás ni si quiera el colega listo, haya metido una sola moneda en la caja registradora, pero sabe como abrirla. Por cierto, la abre, de cualquier forma, menos comprando, si no… hubiera sido un capullo más de la cola de cortejo ¿Cómo lo hace? Yo te puedo hablar de tres formas, que no deben ser las únicas, pero sí suelen ser las más representativas: el físico, la apertura emocional y la pieza del puzzle que le falta.

Te estoy hablando de mujeres occidentales de las de ahora ¿OK? A las que parece que nada les es suficiente, y a las que las han educado para hacérselo todo, dárselo todo y que a ellas no se les tuerza un solo pedo, porque son súper especiales y valen mucho porque lo dice por TV los anuncios de cosméticos, compresas, yogures con bifidus y derivados del salvado de trigo de toda la vida, al que ahora llaman “Special K”… ellas y treinta millones de mujeres más son especiales, claro. Tú también eres súper especial, querido colega, querido amigo y compañero esclavo del pene a más no poder… el problema es que no te lo crees, porque nadie te lo ha dicho nunca por la TV y en los medios, estás machacado. Las tres vías mencionadas son:

FÍSICO: No te engañes, una mujer (de las destroyer me refiero) de las que tienen opciones, tiene que madurar muy mucho para saber estar por encima de este punto, o al menos, tiene que haber visto mucho mercado masculino y estar bien saciada de músculo, tíos guapos y gogos de despedida de soltera. Por lo demás, y ante la progresiva masculinización de su conducta, son iguales o peores que nosotros en cuanto a la evaluación de la carne y sus apéndices colgantes en fase de relajación, cuanto más grande mejor ¡claro! El tamaño importa. Igual que a ti te gusta un buen culo, o unos senos bonitos y bien puestos… a ellas les tira una buena estatura, la simitería del rostro, unas manos fuertes, un equilibrio corporal, el músculo, bla, bla, bla… Si tienes algo o mucho de esto, tienes mucha batalla ganada.

Te diré algo que no sabes, y además lo voy a hacer gratis ¿OK? El hecho de tener un pene grande (quien lo tenga claro) según estamos educados los tíos, es algo que para la autoestima de uno viene muy bien ¿verdad? Es una explicación algo freudiana, pero funciona perfectamente a un nivel subconsciente femenino. ¿Cómo? Ellas asocian, insisto no de forma consciente, una seguridad y control aplastante por parte del varón hacia ella, con la idea de un miembro viril bien dotado… ¡que lo sepas! Que sí, que si que importa ¡no seas capullo! Si hay algo que les atrae de una forma completamente irracional, es sentirse arropadas y protegidas por un cuerpo fuerte, bien proporcionado con el que “poder jugar” y para qué negarlo, someterse con agrado.

EMOCIONAL: de la que siempre se habla, y el mejor recurso junto con la inteligencia de los hombres que no podemos lucir de físico, o sea… de los normalitos, los del montón, lo que nos lo tenemos “que currar” en definitiva. Lo bueno de esto, es que si la tienes cogida, “desde dentro” no se irá ni aunque quieras sacarla de tu vida. Este recurso, el lado emocional suele estar más vinculado a la escasez, y a la buena calidad de las dosis que entregues de ti mismo, más que a invertir, invertir, e invertir hasta la saciedad. Está muy vinculada también a la correcta gestión de tus ausencias, en las que ella te idealiza, porque no le quedan más narices que idealizarte o pensar en ti, si no estás presente… fíjate que en realidad es una simpleza, pero hay que caer en ello.

LA PIEZA QUE LE FALTA DEL PUZZLE SEA ESTA CUAL SEA: esta última es mi preferida porque es infalible, venga la mujer en cuestión de donde venga, tenga la edad que tenga, sea su estado civil el que sea, su condición o estatus social, y es mucho más fácil de detectar además en mujeres con pareja. ¿Por qué es esto así? Una mujer con pareja tienes muchas piezas del puzzle cubiertas, por ende, es mucho más consciente de las pocas piezas o necesidades que le quedan por cubrir por parte de un hombre. Una mujer sin pareja te hará trabajar más, en el hecho de averiguar su mapa de situación, o su puzzle, ya que las piezas o necesidades a cubrir son bastantes más. De dinero no te hablo, no porque no sea una necesidad, si no porque al igual que el físico, te da otro empujón muy a favor… el dinero es sinónimo de estatus y una pieza muy clave, te digan lo que te digan “los pobres románticos”.

Una mujer con pareja o casada, tiene sus carencias mucho más claras que una soltera, y es más probable que “te las deje ver” de una forma más aparente que una soltera. Es su particular forma de pedir rescate, o mejor dicho, de pedirte que la completes, para que den las diez y diez en su calendario sexual. Recuerda que para ti, el sexo es un objetivo, mientras que para ella es un medio, o bien una consecuencia. Por regla general y obvia, nunca te hablarán de ello de forma directa; no hay mejor forma en conocer esta clave definitiva, esta pieza y esta llave que la mera observación, el saber escucharla entre líneas y el interpretar sus continuas justificaciones o reclamos, que si bien son tomados de forma literal, pueden volverte más loco que otra cosa. No es lo mismo escuchar o mirar, que saber leer entre líneas y observar.

P.D. Vaya… para una vez que hablo ¡hay que ver cómo me enrollo!

Si de verdad estás interesado en ese algo más, que nadie se atreve a publicar por miedo a que le cierren la editorial, nuestras publicaciones desde la primera hasta la última, se meten por completo en todo aquello que te quita el sueño sin pelos en la lengua y al detalle. Somos completamente independientes y no nos vamos a callar, vamos a seguir trabajando para contarte lo que quieres saber y a ellas no les conviene que sepas ¿Sabes una cosa? Se puede… ¡claro que se puede!

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