LA MENTIRA DE LAS CARTAS DE AMOR

Esto te va a joder si eres un romántico, sobre todo si te consideras un romántico excepcional ¿Lo has hecho alguna vez? ¿Has escrito una carta de amor? ¿Cuándo fue la última vez que lo hiciste? Me gustaría que recordaras a la mujer a la que se la escribiste, la chica que te atrapaba el alma de tal manera, que necesitaras expresarle tus sentimientos y deseos más profundos sobre papel, para entregarlos de una forma tan limpia y tan clara, a expensas de que te salga bien, o te salga mal. En ese momento no lo piensas ¿verdad? Cuando un hombre hace algo así, le sale muy, pero que muy de dentro y no se plantea miedos. Simplemente lo hace. Lo puede hacer con esperanza, lo puede hacer por decepción, lo puede hacer cuando sabe que está todo perdido, o cuando no tiene nada que perder. Ningún hombre en toda la historia de la humanidad, ha escrito una carta de amor sin intención. Aunque sepas que todo está perdido, si lo haces, sabes que lo haces para ganar, para que ella te quiera, para conseguirla… Si no, no la escribirías. Sé que lo haces desde el fondo de tu corazón y que vas con todo, pero ¿sabes? Todo es mentira.

Te voy a decir qué es lo que hace una mujer a la que le entregas una carta de amor: la leerá, se emocionará, le llegará dentro, la volverá a releer… La guardará en un cajón, la pondrá bajo su almohada, o en el fondo de algún armario, detrás de algún objeto que la tape… la dejará en el fondo de su bolso aunque nunca la vuelva a leer, la meterá dentro de un jarrón o un peluche con el que siempre duerma, bajo el colchón, o bajo el forro en un joyero donde solamente ella sabe que está. Te aseguro que no se deshará de ella, la guardará con celo para siempre, aunque la vida pase, nadie más que ella sabrá donde la guardó ¿y sabes qué más?

Siempre habrá un lugar en su corazón donde guarde cada una de esas palabras, que la han hecho sentir única, excepciona, sensual, irrepetible y amada. Te lo aseguro. Ahora tengo que decirte algo: seguro que sentías que tenías que hacerlo, lo hiciste y tranquilizaste tus impulsos. Era tu deber ¿verdad? Para ella cuenta, claro que cuenta… insisto, para ella, solamente para ella, porque lo que eres tú no le importas una mierda. Emocionalmente si claro, cada vez que esté triste o se sienta sola, abrirá su joyero y releerá la carta, se alimentará de ella, la volverá a guardar… y ¡a seguir viviendo!

¿Te das cuenta? Quiero que me digas dónde estás tú ¿apareces en la historia? Digamos que… te has quedado congelado en ese momento, como Leonardo DiCaprio en Titanic. Serás un bonito y emocionante recuerdo, al que ella quizás recurra en su vejez, para revivir momentos de gloria. Sí, he dicho un bonito recuerdo, porque nunca recurrirá a ti como hombre, si no a tus palabras, que son las que le provocaron esas emociones que la alimentan, una y otra vez mientras las evoca y las recuerda. En ese momento, se lo diste todo ¿para qué te va a querer a ti? Ya le has entregado en una carta de amor, todo lo que ella necesita para llenarse desde dentro, cubriendo una de sus principales necesidades.

De lo que no hemos hablado, es si te salió bien la jugada… ¿Con quién se acuesta? ¿con quién se casa? ¿con quién se queda? Pues con su amante, con su marido y con su novio. Con cualquiera, menos contigo ¿sabes por qué? Porque no le hace falta hacer nada contigo, a ti ya te tiene hasta los restos en el bolsillo de sus recuerdos y emociones; pero no en la cama. Ten eso bien claro. Si se lo entregas todo antes de tenerla, ella lo guardará en su caja fuerte, pero no por ello, ella va a hacer lo mismo contigo. Como dice mi socio, pídele el libro de reclamaciones a Meg Ryan. Es lo que hay, es tan romántico, como inútil para conseguir a la mujer por la que lo darías todo. Y ese es precisamente el problema, que se lo darías todo, lo pusiste en una carta de amor para decírselo, y… ella la guardó. Punto. Un hombre hace esto, con la intención de ganar a una mujer. Ahora dime ¿qué ha tenido que hacer ella? Nada, es la respuesta. Quizás la quieras, por ser ella como es, pero probablemente, no ha tenido que hacer nada para merecer esa carta. Piénsalo bien si tenías previsto escribir alguna y entregarla, porque probablemente la cosa se quedará ahí. Mientras tú aspiras al máximo dándolo todo… ella queda llena desde dentro. Yo te pregunto ¿Y tú qué?

Vaya paliza… se me ha hecho difícil contarte esto. Parecía más sencillo cuando lo hablaba con mi amigo el consigliere, acerca de una recomendación que le han hecho, que más que una recomendación, era una sentencia… Al contártelo, no he podido evitar recordar muchas cosas ¡para que te voy a engañar! si soy el primero entre los pecadores. El mayor error que puede cometer un hombre con una mujer, es pretender aspirar a ella entregándolo todo. En cambio, el mayor acierto de un hombre hacia una mujer, es ser coherente con lo que él quiere en primer lugar… eso por encima de todo; mejor con actos, que con palabras; porque lo que cuenta, son los hechos, y no las cartas de amor.

Si BUSCAS PAREJA y no sabes por dónde empezar, y en tu día a día te encuentras con dudas acerca de las relaciones, el sexo, la vida en pareja, aprender a ligar, la comunicación con las mujeres, y en general cualquier cosa que a un hombre de la calle, como tú y como yo, le pueda quitar el sueño… En P&R llevamos mucho tiempo trabajando en la misma dirección que tus necesidades nos demandan. Tenemos el material adecuado hecho a tu medida y entendimiento, para que puedas mejorar en todos estos aspectos, de forma realista, sin falsas promesas de éxito instantáneo. También puedes descargar nuestros e-books gratuitos.
Publicar un comentario en la entrada