RELACIONES NIHILISTAS III: PERO… ¿QUÉ ESPERABAS? por EL DUQUE

A ver ¿y qué coño esperabas? Has “comprado en el mercado” un supuestamente modelo ideal de mujer sin importarte realmente quién era… ¡Pues vete a reclamar a la OCU! Has peleado como un jabato con sus rivales, poniéndote a la cola hasta que te toco, la has seducido ocultando tu yo verdadero, las has manipulado y te has dejado manipular solo por complacerla; eres infiel o ella lo es o lo ha sido, aparte te han vendido eso de que hombres y mujeres... ¿somos iguales? Es que da risa hasta insinuarlo, por eso mismo ocurre lo siguiente: cada vez entiendes menos lo que dice, lo que hace… no entiendes que igualdad significa igualdad de derechos, obligaciones, leyes y oportunidades, pero que somos jodidamente distintos; aparte nunca y digo nunca te has preocupado en saber gestionar tu propia felicidad, en saber estar solo, en saber ser independiente en el buen sentido de la palabra, no en ese sentido tan de moda hoy de ir a tu puta bola con un individualismo ¿que esperabas? las relaciones de hoy son consecuencia directa de lo que hemos sembrado. Quién siembra vientos…

… recoge tempestades. Para empezar, como ya hemos dicho nadie es el mismo, y para continuar tendemos a poner en el otro todas nuestras putas expectativas, como tratando de diseñar lo que queremos…así las cosas las relaciones se establecen, como dice M. Ruiz, entre seis personas distintas; nuestro yo verdadero, nuestro yo social, el yo que quiere ver la otra persona, su yo, su yo social, y el yo que queremos que la otra persona sea… es decir, un follón que te mueres…

Para continuar en el contexto de miedo, y mercado en que nos encontramos las relaciones que pueden fructificar están basadas en el PODER… se trata de una guerra, y solo puede haber un vencido y un vencedor. El que gana se convierte así de inmediato en “camello” de la relación y el vencido en adicto dispuesto a cualquier cosa por obtener amor. Pero aún es cuando los dos adictos. En ese caso se establecen relaciones de codependencia dónde ambos se dañan a muerte. Son relaciones tremendamente dañinas y adictivas, dónde ambos se necesitan pero en la que son incapaces de hacerse ni mínimamente felices…

Cuando las relaciones son relaciones de poder, la manipulación y el control son el pan nuestro de cada día. La lucha por parte del marido suele ser la agresividad masculina, el egoísmo, el tratar de ser indispensable para el otro, el control, los celos. La lucha femenina suele ser más sutil, a través del chantaje emocional, el uso del sexo como moneda de intercambio. ¿Estás casado? ¿Te suena eso de -Si te portas bien, hoy lo hacemos-? y los estallidos emocionales, la derivación de la responsabilidad… ¿merece la pena tragar con esto? Tú verás. Si hasta leído, es denigrante y lo peor, es que hay tíos que pasan por ese aro, una, dos, tres, mil veces... Así está de devaluada la testosterona en esta "guerra de desgaste" que no beneficia a nadie.

Aparte de lo mucho que desgasta esta guerra velada en el seno de la pareja, otro elemento a tener en cuenta es que tarde o temprano acabamos por descubrir al verdadero yo de la otra persona y eso muchas veces nos hace profundamente infelices. Igual piensas -Es que ha cambiado- ¡bronggggg! ¡error! realmente siempre fue así, pero es que ni él/ella, tuvo valor para sacar su verdadero yo ni tú tampoco quisiste conocerlo. Pusiste tus expectativas, tu imagen ideal y te negaste a ver y conocer el verdadero yo del otra persona. Realmente te importa un pito, así que ¡NO HA CAMBIADO! Bueno… a lo mejor le ha crecido el culo, o a ti te ha salido una gran barriga y se te ha caído el pelo; pero en lo esencial, en tu núcleo duro… no ha habido cambios. A fin de cuentas…

¡TÚ TE LO HAS BUSCADO!


Estar en esta clase de relación, tú has entrado en un marketing que juega a la apariencia, que vive con y desde el miedo y asumiste esta guerra por el poder. Así las cosas ahora la cosa pinta realmente mal, por lo que sea la tortilla ha dado la vuelta y ya no tienes el poder y ves como tu relación se deteriora, porque aparte ella se siente incómoda con el poder… tu parte femenina se hace más presente y ella se incomoda ante este hecho… Ahora lo piensas, recapacita si con 16 años en vez de ir a Disney por fin de curso hubieras ido a Ibiza, pues igual no serías tan sumamente pringao... ¿es que no te das cuenta que te agarraste al primer clavo ardiendo que se cruzó por tu camino? Al menos hubieras tratado de moverte un poco, aunque fuera por inercia.

Por otro lado, la vida va marcando su sendero y las personas vamos cambiando. Tanto tú como ella envejecéis, vais oscilando en la escala de poder y valor de mercado. Añoráis el mercado y bajo cuerda uno de los dos o incluso los dos volvéis a cotizar buscando fuera lo que supuestamente no tenéis dentro.

La mujer se ha “liberado” de todo, menos de su esclavitud continua al físico, menos de la moda, menos del que dirán, de sus complejos y menos de la competencia entre sus propias congéneres; vaya liberación de mierda ¿verdad? Ahora solo saben, que ya no necesita un marido, ni para su sustento, ni para su vida sexual, ni siquiera en el caso de tener hijos necesita de un padre (pero, al menos, que yo sepa el esperma sigue saliendo de nuestro grifo). Eso sí, Como en otros caso “le han vendido” la liberación de la mujer y la palabra igualdad, en el significado de idéntico, pero la realidad es otra bien distinta.

Dijo Gray que las mujeres son de Venus y los hombres de Marte y es cierto... En el sentido de que: SOMOS DE DOS JODIDOS PLANETAS DISTINTOS. Intentar interpretar al píe de la letra a una mujer, es un ejercicio que te llevará sin duda a la esquizofrenia más absoluta… y a ella, a sentirse incomprendida y desorientada, más aún de lo que ya le viene de serie. Y lo peor es que a ti, producto de esta sociedad “políticamente correcta” te dará por empeñarte en que ella sea como un tío, y en medirla en esos términos. Y ¿por que hace esto? pero ¿que coño quiere? La respuesta es incomprensión, drama y desesperación por tu parte al tratar de leerla desde tu realidad.

Aparte de todo que duda cabe que en la época del consumo rápido, en esta época de fast food, todo es “demasiado fácil”, incluso divorciarse… un papelote por aquí, cuatro leches por acá y en menos de un periquete estas divorciado. Salvo que tengas muchos bienes comunes, hijos por doquier u otra problemática el tema se convierte en algo meramente burocrático. Hemos pasado del matrimonio para siempre, al matrimonio mientras dure, que supone partir de una base enferma de inicio, es decir, se basa en un amor carente de verdadero compromiso, y si seguimos a la teoría triangular, nos falta uno de los lados del triangulo compuesto por pasión, intimidad y compromiso.

Falta verdadero compromiso, moneda devaluada de hoy en día junto con el rol masculino. Falta la concepción del amor como algo a trabajar, a cultivar, a trabajar con voluntad… pero es que claro... el esfuerzo y la voluntad no están de moda. Así las cosas en el estado actual, y si no cambiamos el mundo empezando por cambiar nosotros de forma radical, estamos condenados a una relación estándar, basada en el control, el miedo, el poder, la manipulación, los celos, la falta de compromiso, el utilitarismo.

Sé que parece una visión extremadamente pesimista y tal vez lo sea… es lo que hay; pero mira a las parejas que tienes cerca y hazlo con espíritu crítico ¿Cuántas conoces igualitarias 100%? ¿Cuántas en que no haya celos, obsesión por el control, manipulación más o menos evidente, justificación continua…???? Si lo que buscas es una relación de ganar-ganar, igualitaria, de apoyo mutuo amor respeto, fidelidad y confianza, debes de empezar por OFRECER TU MISMO ESOS VALORES. Recuerda el comportamiento reflejo femenino: ella no te va a dar nada, que no hayas dado tú antes. Ah no… que se me olvidaba, que tú eres especial porque lo decía la peli del niño de gafas que al final ligaba con la guapa, que tú solamente das si te dan antes a ti. Pues tú mismo, en efecto pensando así ¡TE VAN A DAR! Pero bien, y no como te gustaría. Busca pareja solamente entre aquellas personas que siendo compatibles con tus valores (físicos, sexuales, espirituales, políticos, económicos, morales.) posean esos rasgos, crean en esa clase de relación y la busquen desde el equilibrio y la salud mental. ¿Qué no las hay? No me refiero a la que caiga, busca donde pueda estar la que te interese a ti. [continúa en parte IV] Si te perdiste la segunda parte.

Si BUSCAS PAREJA y no sabes por dónde empezar, y en tu día a día te encuentras con dudas acerca de las relaciones, el sexo, la vida en pareja, aprender a ligar, la comunicación con las mujeres, y en general cualquier cosa que a un hombre de la calle, como tú y como yo, le pueda quitar el sueño… En P&R llevamos mucho tiempo trabajando en la misma dirección que tus necesidades nos demandan. Tenemos el material adecuado hecho a tu medida y entendimiento, para que puedas mejorar en todos estos aspectos, de forma realista, sin falsas promesas de éxito instantáneo.
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