RELACIONES NIHILISTAS I: ¡ESTO ES LA GUERRA! por EL DUQUE

Tanto hablar de una cosa, de la siguiente y de la más allá que se me ha enervado la vena creativa y me ha surgido la necesidad de escribir… y he dicho bien, la necesidad de escribir sobre determinados temas de actualidad. Llevamos tiempo viendo en nuestra página un punto de vista, digamos, “poco amable” de la realidad, un punto de vista algo oscuro, aunque me he hecho el firme propósito de acabar con una fuente de esperanza. Si mi colega, socio, compañero de cervezas y sobre todo amigo, Arcángel me lo permite comienzo aquí una serie sobre la guerra de sexos en que nos hayamos inmersos, el amor, las relaciones y el mercado del ligue en nuestros días. Veo necesaria escribir sobre este tema primeramente por mi mismo, escaldado en muchos sentidos, harto y hasta los cojones de que me dejen el corazón dañado y dolido, harto de invertir a fondo perdido y aparte negándome en rotundo a abrazar de lleno los postulados materialistas, absurdos y vacíos en que nos hallamos inmersos. Quiero y necesito dar esperanza… y para ello seré políticamente incorrecto; tocaré puntos oscuros y jodidos, abriré algunos ojos, pero prometo acabar yendo hacia la luz que se ve al final del túnel.

Comenzaremos exponiendo la cruda realidad: la lucha de sexos en que estamos inmersos, el “mercado” de carne en que estamos de lleno, porque esto es un puto mercado… ¡que te enteres! Las relaciones de pareja actuales más basadas en el poder que en el amor (el amor existe pero es imposible que crezca en esta terreno pedregoso), hablaremos de las tipologías de hombres y mujeres según la postura que adoptan ante esta realidad y acabaremos pegando el volantazo hacia el lado positivo de la cuneta, que también lo hay. Arranquemos motores con la realidad nº1: ESTO ES UN SINDIOS… ¿por? Es tan complicado desde una perspectiva filosófica, antropológica, sociológica y política, explicarlo que seré breve, más que nada para que no te duermas.

Empezaré diciendo, que ya a primeros del Siglo XX, un tal Friedrich Nietzsche, al que últimamente le encuentro bastante parecido con mi socio por lo nihilista en cuanto al amor. El amigo Friedrich, se cargó a Dios y al poquito tiempo, vino el relativismo: todo es relativamente bueno o malo, todo depende. No sé, depende… ¿Ese de ahí es un hijo de puta? Pues depende de para quién ¿Folla más que tú y por eso piensas que es un hijoputa? Así que, bueno, no tenemos ni orden ni concierto, ni patrón ni comanda, ni norma o ley a la que atenernos, porque todo es inestable, cambiante y RELATIVO. La familia no es una institución, si no un molesto engorro, la religión cosa de los frikis que no pillan y de los curas, la espiritualidad si no es new age, y viene envuelta en algo chulo tipo yoga sexual, o ir a Nepal o fumar María… es una pérdida de tiempo. Aparte nos han vendido y uso bien los términos… VENDIDO CON MAYÚSCULAS, una sociedad que “mola mazo” basada en el culto al dinero, al sexo, a la belleza y a la juventud. Eutanasia para los viejos, botox por doquier, tetas de silicona… y por qué no existen los implantes de pene, que si no… también.

Aparte, una sociedad consumista y dirigida de forma interesada por las marcas. Si eres tía y no llevas un bolso de Carolina Herrera, usas una 38, y llevas unos putos manolos, no eres NADIE y voy a repetirlo ¡¡¡NADIEEEEE!!! Si eres hombre, y no tienes pelo o no tienes tu Six pack, tu pene de 20 cm mínimo, tu polo, tu puta casa en un barrio pijo y además no eres guapo, no vales ni para llevar maletas. Y como guinda del pastel: ese fenómeno llamado la liberación de la mujer, o ese gran engaño, o moda más bien, propiamente dicha…

¿LA LIBERACIÓN DE LA MUJER?


Todo cambió, llegó el derecho de sufragio, la incorporación plena de la mujer al mercado laboral, el feminismo, la igualdad jurídica… y he de decir que afortunadamente, ya era hora. Pero, no se hizo del todo bien. Primero porque se confundió la palabra igualdad. La igualdad solo se conseguirá cuando asumamos que somos diferentes. En realidad, cuando se asuma que para muchas cosas podemos ser mucho más iguales de lo que tradicionalmente se nos ha vendido, a ambos, y que por otro lado, somos mucho más diferentes de lo que se preconiza. Así que la mujer se vio lanzada a un mundo de hombres, con igualdad de derechos y obligaciones y con una idea extendida, de que por pelotas tenemos que ser exactamente iguales.

Así que, en el trabajo clonaron comportamientos típicamente masculinos; renunciaron en muchos casos a ser madres porque alguien las engañó diciendo que había que elegir y en el sexo, también copiaron a los hombres. Todo es una celebración de la liberación sexual de la mujer, así que la revista COSMOPOLITAN y la saga de SEX AND THE CITY, marcan nuevamente el camino hacia un nuevo modelo de consumo. Recuerda que esto es un mercado, el consumo del sexo: lo guay es follarse a todo lo que se mueve; pasarse fotos de tíos cachas en bolas, hablar del clítoris, medir a los amantes por el tamaño de sus atributos, todo eso si, enfundadas en sus “manolos” o en sus Louis Vuitton.

La mujer se convierte en predadora y el hombre pasa… a verlas venir. El poderoso, que en términos de hombre es el que esta forrado; sigue teniendo el poder; muchas de estas tías están tan desorientadas, que vuelven a asumir el más rancio y retrógrado rol femenino antiguo, ante este hombre Alfa, el nice guy que sigue sin comerse una mierda por los siglos de los siglos, paga fantas hasta arruinarse… a fin de cuentas es mileurista así que… la mierda de nómina que tiene, encima se le va en invitar a fantas a las amigas a las que en la vida se follará. Con este estadio de cosas lo único posible es que todo se convierta en una despiadada guerra de sexos. Nos hacemos tanto daño mutuo que acabamos saltando como animales heridos y lo hacemos a dentelladas hiriendo a los demás.

Perdemos la inocencia y con su pérdida vamos infectándonos de un veneno emocional que nos hace estar en guerra y luchar por el poder, por la manipulación, el dañar al otro antes de que nos dañen. O eres tu el que seduce, folla y manipula mujeres o acabas siendo o ignorado o en el mejor de los casos manipulado, vapuleado, follado y engañado al más puro estilo -Ahh???? ¿Qué creías que por haber estado acostándonos más de tres meses ya éramos algo parecido a pareja????... gran error muñeco. Yo jamás te prometí nada- Y como siempre, la puta responsabilidad para el tío que… sí, se siente usado aunque suene a chascarrillo o a coña marinera.

Este es el problema, que parece que cuando esto se dice por parte de un hombre, parece que es broma. Pues sí, el hombre se siente usado para un fin, se siente una polla mecánica, y además de eso, el principio de responsabilidad cero femenina le sacude toda la responsabilidad -Es por tu culpa, es que me agobiaste, es que ibas demasiado en serio- ¿Se puede ir demasiado en serio? -Es que tú, es que el otro, es que el de la moto.. - ¡Balones fuera! RESPONSABILIDAD CERO. Claro que el tío a lo mejor le hace más o menos lo mismo a la próxima que se cruce en su camino. Y es que, cuando sale el hijoputa… ¡es por algo! Si ellas son depredadoras, convertirse en un depredador… ¡que duda cabe que es una posible solución! Así las cosas uno de los grandes problemas es que esto aparte de un SINDIOS es una guerra de sexos, y el amor no crece en la guerra. [continúa en parte II]

Si BUSCAS PAREJA y no sabes por dónde empezar, y en tu día a día te encuentras con dudas acerca de las relaciones, el sexo, la vida en pareja, aprender a ligar, la comunicación con las mujeres, y en general cualquier cosa que a un hombre de la calle, como tú y como yo, le pueda quitar el sueño… En P&R llevamos mucho tiempo trabajando en la misma dirección que tus necesidades nos demandan. Tenemos el material adecuado hecho a tu medida y entendimiento, para que puedas mejorar en todos estos aspectos, de forma realista, sin falsas promesas de éxito instantáneo.
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