SI ES QUE... LO REGALAS: ¡HAZ QUE INVIERTA!

Érase una vez un tipo cojonudo: noble, fiel, trabajador, amigo de sus amigos, buena gente, abierto, educado, solícito y atento. A nuestro colega en cuestión, nunca le falta un plan, le suena el móvil a menudo, en el trabajo está bien considerado, independiente y muchos más bla, bla, bla... La verdad es que pienso en él y todavía me quedo corto escribiendo lo cojonudo que es. Nuestro colega es la hostia, a cualquier persona le gustaría tenerlo cerca. ¿Por qué estoy hablando de este tío? Digamos que lo único que le pasa a nuestro colega es... Si, le caducan los preservativos.

Desde que su ex cortó con él, para irse con “el de la moto”, nuestro colega folla menos que una puta en Cuaresma. Si es que... No se puede ser tan bueno sin pagarlo ¿Por qué será que esto me suena tanto? ¿será que lo he vivido ya? Pues igual sí. ¿Te suena a ti también? No creo que sea una situación tan descabellada ¿verdad? Como siempre, donde hay una cara, hay una cruz. Y nuestro buen colega, tiene un amigo que bien podría asemejarse a nuestro querido motherfucker. Un día en la barra del Molly Malone (bendito bar) están los dos con unas rubias (me refiero a unas pintas de Heineken... la rubia que nunca te abandona) discutiendo, nuestro colega está quemado:

Colega: Macho, no sé que es lo que hago mal, llevo ya dos meses de bajón y no me sale nada con ninguna tía.
Motherfucker: Pero ¿con alguna en concreto? ¿qué pasa que tienes mono de volver con ella?
Colega: Ni de coña, pero no veo punto final, quiero hacer las cosas bien.
Motherfucker: Igual estás tirando a muchas dianas y no aciertas en ninguna.
Colega: Igual, pero joder... Alguna tendría que caer ¿no?
Motherfucker: ¿Y por qué crees que no cae ninguna?
Colega: Pues no sé, tampoco creo que lo haga tan mal, hago... lo de siempre.
Motherfucker: ¿Y qué es lo de siempre?
Colega: Pues... me acerco, vacilo un poco, las hago reír, vacilo otra vez, y cuando quedo con ellas no pasa nada... No cuaja el invento.
Motherfucker: A ver, te conozco y sé que malo no eres, pero me da a mi que te estás regalando.
Colega: ¿Regalando?
Motherfucker: Si tronco, piensa ¿Qué es fuerzo tienen que hacer ellas contigo?
Colega: No te entiendo, creo que me lo monto bastante bien.
Motherfucker: Si no te digo que no, es más... Te lo montas demasiado bien: tanto, tanto, que ellas no tienen que hacer absolutamente nada.

Pues va a ser que el motherfucker tiene razón, y mira que me jode reconocerlo ¿eh? A mi que siempre me ha gustado cuidar los detalles, “hacer las cosas bien”, poner cuidado, hacer que se sienta querida, que pueda relajarse conmigo, que pueda sentirse ella misma... Pues macho, se ve que esto en todo caso, puedes hacerlo en cualquier momento menos al principio. ¿Sabes algo? Si no hacemos que ella invierta desde un principio, lo llevamos claro.

A ver, esto no quiere decir que haya que hacer los papeles que interpreta Mickey Rourke... Ni que tengas que ser más atento que el mayordormo de Batman; pero si desde el primer día ella no entiende que tiene que currárselo al menos lo mismo que tú, después no va a haber manera de cambiar esa tendencia, porque sí querido amigo... para bien o para mmal somos nosotros los que marcamos la tendencia desde un principio, aunque parezca que ella mande más o menos. La mujer es pasiva y refleja (como las oraciones) diga lo que diga la ministra, y solamente se mueve o actúa en función de las señales que percibe de su potencial pareja.

O sea, que según te muevas, ella va a generar una expectativas, y va a intuir qué puede esperar de ti y que no. Si desde el principio te comportas como el Rey Midas, pues eso e slo que ella va a esperar, de ahí en adelante. Lo mismo si te comportas como un amigo y después quieres hacer “algo más”, se te va a hacer cuesta arriba, ya que desde un principio te has comportado como un puto pagafantas. Pues ahí tenemos el tema, la pregunta del millón ¿Cómo hacer que ella invierta?

Pues para empezar por ejemplo, nunca persigas la cita con ansiedad: con una vez que la propongas basta y sobra. Si no puede un día, que pueda el siguiente, y si no puede el siguiente y ella tiene interés en ti, que lo demuestre, que tú ya has dado el primer paso y se lo has propuesto, no solamente una, si no dos. Si ni si quiera se deja caer, o insinúa que “le apetecería hacer algo”... es que no hay suficiente interés por su parte; pero no llegues a pedirlo tres veces. También tienes que ser realista, si hay un verdadero interés, se dejará caer o se insinuará, pero no te va a suplicar una cita. Además si ella hiciera eso, sabes bien que te cortaría el rollo y ella a menos que esté muy pillada, jamás “se devaluaría” (y ojo que lo pongo entre comillas, porque para mi eso no es devaluarse, es mostrar interés y punto) porque sabe que perderías el interés en ella, por dejártelo demasiado fácil. Lo dicho, no la persigas para una primera cita. con una vez basta, como mucho dos.

¿Y después qué? Pues hombre, lo suyo, es que seas tú el director de orquesta, pero hasta un cierto punto. Si le interesas, ella va a dejarse llevar; al menos hasta que te acuestes con ella una primera vez. para que esto suceda, ella ha de poder relajarse en ti, de forma que sienta que puede confiar, que eres de fiar, bla bla bla... Pero colega, la vida entera o una relación no es una primera cita perpetua. Si a ella le cuesta cero quedar contigo, o si siempre eres tú el que la llama a ella, o los mensajes van siempre en el mismo sentido, se va a acabar aburriendo. Vas a estar tan a mano, que le vas a resultar tan disponible que... Bueno ya sabes lo que pasa, basta con que estés siempre dispuesto, para que ella pierda el interés. ¿Sabes algo? No es malo que ella te eche de menos, déjala que se lo piense, que se que con lo bueno, que lo saboree y que en efecto, quiera más, que te eche de menos un poquito ¡joder! No seas pesado con el teléfono, ni previsible con la hora de las llamadas.

Supongo que todo este rollo podría resumirse a esto: Recuerda que no eres un guía turístico, ni un taxista, ni un guardaespaldas, ni una tarjeta de crédito, ni un paño de lágrimas... Ni un colchón Pikolín que lo aguantada todo. Si asumes alguno de estos roles de forma perpetua, te vas a acabar quemando. Palabra de Arcángel.

Si no sabes por dónde empezar, y en tu día a día te encuentras con dudas acerca de las relaciones, el sexo, la vida en pareja, aprender a ligar, la comunicación con las mujeres, y en general cualquier cosa que a un hombre de la calle, como tú y como yo, le pueda quitar el sueño… En P&R llevamos mucho tiempo trabajando en la misma dirección que tus necesidades nos demandan. Tenemos el material adecuado hecho a tu medida y entendimiento, para que puedas mejorar en todos estos aspectos, de forma realista, sin falsas promesas de éxito instantáneo. Nos hemos preocupado de reunir para ti, en LA CAJA NEGRA DE P&R lo mejor de nuestro trabajo, ilustrado siempre con ejemplos reales y experiencias, para darte el empujón que necesitas.

ÉRASE UNA VEZ UN “MOTHERFUCKER”

Andaba yo ayer tan tranquilo, como es costumbre después del trabajo, pensando cuál de mis batallas te iba a contar. Había estado con El Duque tomándonos unas cervezas en el Molly viendo como palmaba el Madrid contra el Lyon, y no estaba del mejor humor. Acompaña esto con un día estresante en el trabajo que ya se ha convertido en una costumbre. Tenía ya una paja mental de las mías con algo de intringulis y moraleja al final, de esas que tanto te gustan y de repente... ¡Bipbip! ¡bipbip! ¡bipbip!... ¡El móvil suena! Raudo y veloz voy corriendo a ver quién es, por si se me ilumina el día. Y mientras me acerco con ansia a desenfundar el cacharro, hago memoria... No termino de acostumbrarme, pero de camino a mi habitación, recuerdo que esto ya no es lo que era. No creo que se me ilumine el día, no... Pensé: Para qué voy a engañarme. Y en efecto, cojo el teléfono y veo que es... en fin, alguien que no me interesa. Miro a Charlie mi compañero de piso, y le digo enseñándole el móvil para que vea quién llama:

Mitch: Mira quién está llamando.
Charlie: Cógelo anda...
Mitch: Ni de coña.
Charlie: Pero ¿por qué no?
Mitch: ¡Qué bajón! No jodas, no me interesa.
Charlie: ¿Pero que le has dado a esa tía?

Dejésmolo en que es alguien que no me interesa ¿OK? Si me está leyendo... Lo siento mucho, pero es lo que hay. No quiero ser pedante, pero llamadas de estas, tengo algunas (no muchas ojo, tampoco voy por ahí rompiendo corazones, eso no es lo mío ni lo pretendo) últimamente... Casualmente desde que estoy en modo hijoputa, motherfucker, mamarracho o como lo quieras llamar. Sin ganas al fin y al cabo de invertir en nadie, me agobia nada más el pensarlo. Si no me apetece abrirme a alguien ¿por qué lo tengo que hacer? No me apetece y punto... ¿Para qué? ¿para empezar otra vez con el mismo juego? ¡Ni de coña!

La respuesta a la pregunta de Charlie... ¿Qué le he dado a esa tía? ¿Quieres saber la respuesta? Pues mira: NADA, ABSOLUTAMENTE NADA. Es más, no me explico cómo me sigue llamando, cómo sigue interesada en quedar después de dos plantones y como me sigue mandando mensajes, a los que hace semanas que no respondo. Para mi sería algo inaceptable, o no... que también tengo alma ¡joder! Pero está visto que parece que hay que ir al revés para generar atracción, o que precisamente generas atracción con cualquiera menos con la que te interesa realmente. Me parece de coña, pero bueno.

Chicas insistiéndome en que me abra con ellas, en que les cuente mis cosas, preguntándome que por qué soy tan frío, porque resulto tan hermético, tan distante, por qué apenas hablo de mi... ¡Y venga con el sacacorchos, y dale, y dale! NO ME APETECE, NO SALE DE MI. No seas cándido querido amigo, tus cosas compártelas con tus amigos, que para eso están. Precisamente las que me llaman, me siguen y me persiguen, son con las que no suelto prenda, y con las que sí he soltado, y me he abierto, y si me conocen y saben lo que me pasa, o me deja de pasar... Ni rastro.

Creo que solamente tengo dos buenas amigas, nada más, si es que es realmente posible una amistad entre hombres y mujeres, son ellas dos que ya han compartido techo conmigo durante años. Ninguna más. A ellas si les puedo contar lo que quiera, porque solamente hay amistad, pero... ¿Abrirte por que sí? ¿Abrirte a demanda? ¿Abrirte por lo que diga la rubia? Insisto, esas cosas a los amigos, no a las chicas a las que les coges el móvil o los labios saliendo por Tribunal.

Creo que ahora mismo, soy la persona menos indicada para dar lecciones a nadie, te lo aseguro. Tampoco lo pretendí nunca, aunque a veces mi tono suene a profesor de universidad sabiondo... Te pido disculpas por ello. ¿Sabes qué es lo único que siempre me ha funcionado? Ir a por todas a la primera, y después mantener la cabeza fría. Pero ¿sabes qué es lo realmente más difícil? Saber tener la cabeza fría.

¿Ha salido el hijoputa? Se puede decir que sí, aunque te diría simplemente, que solamente ha salido, quien tenía que salir. ¿Es la mejor opción? Pues mira, no creo que uno pueda estar así toda la vida, ni mucho menos que le apetezca, pero de momento es lo que toca. Ni mis circunstancias son iguales a las tuyas, ni las tuyas a las del vecino, así que cuida muy bien en quién te fijas, o qué modelo tomas. Solamente tienes que estar seguro de algo: lo que hagas, digas, pienses o cambies, salga de ti y de nadie más. Así serás tú mismo quien acierte y quien se equivoque. El Duque y yo podemos contarte muchas cosas, podemos compartir contigo lo que sabemos y lo que nos pasa, pero la última palabra con esa mujer, solamente la tienes tú.

Si no sabes por dónde empezar, y en tu día a día te encuentras con dudas acerca de las relaciones, el sexo, la vida en pareja, aprender a ligar, la comunicación con las mujeres, y en general cualquier cosa que a un hombre de la calle, como tú y como yo, le pueda quitar el sueño… En P&R llevamos mucho tiempo trabajando en la misma dirección que tus necesidades nos demandan. Tenemos el material adecuado hecho a tu medida y entendimiento, para que puedas mejorar en todos estos aspectos, de forma realista, sin falsas promesas de éxito instantáneo. Nos hemos preocupado de reunir para ti, en LA CAJA NEGRA DE P&R lo mejor de nuestro trabajo, ilustrado siempre con ejemplos reales y experiencias, para darte el empujón que necesitas.

LO MÁS DIFÍCIL: REDEFINIRSE, Y AHORA... ¿QUÉ?

Imagen cedida por Enrique Perales

Antes de entrar en materia, quiero dedicar esta introducción a mis amigos, que no tienen precio. En un día tan frío como el de hoy aquí en Madrid, que refleja exactamente cuál es mi estado de ánimo últimamente. Tengo que agradecerles a mis amigos sobre todo, que ahora son los que están tirando más de mi durante este desierto frío emocional y afectivo: ellos saben bien quienes son. Precisamente aquellos que en el momento justo te sorprenden con un mensaje, una quedada inesperada, unas cañas, un empujón a P&R, una llamada, un concierto, una cena, copas e incluso alguna que otra actividad innombrable: LO QUE HAGA FALTA, QUE SI HAY QUE HACERLO... ¡SE HACE! Creo que podría quejarme de muchas cosas, muchísimas... Eso sí, con más o menos razón, que yo no soy un santo. De muchas, menos de ellos. Creo que con los amigos siempre he tenido muchísima suerte, así que, querido lector, si no nos conocemos en persona, espero que no te importe que este artículo, al menos en esta introducción vaya por completo dedicado a ellos. Ahora ya me callo y entramos en materia...

BUENO... Y AHORA ¿QUÉ?

Quién tuviera respuestas para todo ¿verdad? Quien tuviera la píldora mágica que al tragarla y que al cerrar los ojos, para después abrirlos, te convirtiera en un auténtico fenómeno de golpe... Bueno, ya sabes de sobra que eso no existe. Es una película llamada Matrix, pura ficción, pero nunca una realidad. Esta realidad, hasta el momento que yo sepa, es la que a cada uno “nos toca” vivir, en la familia, en la pareja, en el trabajo y los amigos. Observa que pongo “nos toca” entre comillas, ya que en realidad se trata de opciones que vamos tomando con el tiempo, y estas mismas opciones van dando sus frutos. Unas veces son los que nos gustaría, otros frutos inesperados y otros frutos que directamente preferiríamos no pasar por ellos, pero en los que directa o indirectamente, han intervenido nuestras opciones, actos, pensamientos y palabras. Suena muy etéreo y filosófico ¿verdad? No te preocupes, ya dentro de poco dejo de dar vueltas...

Estas opciones que tomamos voluntariamente, son fruto de nuestra experiencia previa, nuestros valores y nuestros deseos. Mientras crecemos, hasta que llegamos a la edad adulta, la referencia para tomar opciones, son los valores transmitidos por nuestros padres, maestros y amigos. Una vez llegada la edad adulta, nuestra referencia para tomar esas opciones son nuestros deseos y aspiraciones personales; y conforme vamos madurando, la experiencia es aquella que poco a poco va modelando estas opciones; de tal forma que esta experiencia, es la que poco a poco va ganando peso en nuestra toma de decisiones. Hasta aquí, todo entendido ¿verdad?

Conforme avanza el tiempo y la madurez, la experiencia va ganando cada vez más peso, de forma que en base a esta experiencia, muchos de nuestros valores adquiridos en nuestro periodo de crecimiento, aprendizaje y formación van perdiendo importancia según lo que hayamos vivido. Una manera de decirlo o de darle una explicación como me gusta decir “para niños”, sería la de los cuentos, las putas películas de Disney, la confianza en los demás, la inocencia y todo aquello que implica vivir según unos valores adquiridos, que en una vida madura dejan de tener sentido, o utilidad real y práctica.

La pregunta es ¿Hay alguna manera de saber si las opciones que tomamos en nuestro día a día son aquellas que realmente nos encaminan hacia nuestros verdaderos objetivos? ¿Es posible no equivocarse y tomar siempre las decisiones adecuadas? La respuesta es que esto solamente lo dice el tiempo, no hay forma de saber a dónde te encaminan las opciones que tomas a día de hoy, al menos en un medio-largo plazo. Dicho de otra forma: NUNCA SABES QUE VA A PASAR MAÑANA. Como buena película de ficción que es, en Matrix, Neo afirma que solamente él, es el verdadero dueño de su destino... Es una película ¡qué se le va hacer! ¿Podemos cambiar esto?

En base a nuestra experiencia, podemos modelar nuestras decisiones. Cuando tenías 10 años, tus valores y decisiones no eran las que tomabas con 20. Y con 25 años, probablemente tus opciones y tus prioridades no son las mismas, que ahora que tienes 30 y algo... Ni serán las mismas cuando tengas 40, 60 y quien llegue... A los 100 años. No hay valor más real y más valioso que la propia experiencia para guiar y modelar la toma de decisiones hacia nuestros objetivos. ¿La mejor forma de adquirir experiencia? No solamente cumpliendo años, sino tomando decisiones y viendo si funcionan o no funcionan.

Muchas veces nos preocupamos por tomar las decisiones adecuadas; pero la realidad es que solamente sabremos si son las correctas, una vez las hayamos tomado. Puede que te preguntes ¿Será mi trabajo? ¿Merecerá la pena? ¿Será ella la mujer adecuada? ¿Puedo confiar en él? Nunca lo sabrás, hasta que lo hagas, por más pistas que tengas. Pretender tenerlo todo seguro, ya sea con confianza, con un contrato, con un matrimonio... es jugar a coger aire con las manos.

Suerte, ánimo y... ¡al toro!

Si no sabes por dónde empezar, y en tu día a día te encuentras con dudas acerca de las relaciones, el sexo, la vida en pareja, aprender a ligar, la comunicación con las mujeres, y en general cualquier cosa que a un hombre de la calle, como tú y como yo, le pueda quitar el sueño… En P&R llevamos mucho tiempo trabajando en la misma dirección que tus necesidades nos demandan. Tenemos el material adecuado hecho a tu medida y entendimiento, para que puedas mejorar en todos estos aspectos, de forma realista, sin falsas promesas de éxito instantáneo. Nos hemos preocupado de reunir para ti, en LA CAJA NEGRA DE P&R lo mejor de nuestro trabajo, ilustrado siempre con ejemplos reales y experiencias, para darte el empujón que necesitas.

Y LLEGA SAN VALENTÍN… ¿TIENES NOVIA? por EL DUQE

Y llega San Valentín… Esta vez con Arcángel más quemado que la moto de un hippie, así que le sustituiré en esta particular dedicatoria. Pues sí, como cada año cientos de miles de parejas se disponen a comprar el tradicional ramo de flores y a reservar en caros restaurantes; incluso con crisis y todo. Muchos de nuestros lectores no se sentirán en absoluto identificados por esta realidad, pues ya sabemos que han decidido consagrar su vida a follarse a todo lo que menee; pero otros muchos si lo vivirán aunque también los hay que aún teniendo pareja no lo celebran en absoluto. La referencia a San Valentín viene a colación por una pequeña reflexión que me vais a permitir. Es algo sobre lo que últimamente oigo hablar bastante, algo en lo que creo que hay errores muy importantes de concepto. Veamos…

Hay muchos que dicen que básicamente, ser romántico, pasteloso, bueno, dulce, amable, empático, cariñoso y hasta un poco calzones con la pareja es pecado y una aberración que nos llevará a que ella pierda todo interés. Son eso mismos que ni locos invitarían a cenar o comprarían un ramo de flores. Pues bien e aquí el error de concepto. ¿Por qué? Pues básicamente porque asociamos determinados comportamientos a ser romántico, cuando en realidad si que hay dentro de estos, que no resultan nada atractivos. El problema es que en estos patrones “poco aconsejables” suele caer precisamente aquel que muchas veces es también romántico, cariñoso, buen tipo…

El problema también estriba en que en estos comportamientos indeseables no suele caer jamás el hijoputa; el malote o aquel que sigue el patrón de Mamaracho´s rules. Pero para diferenciar comportamientos poco atractivos debemos poner ejemplos palpables de que es y no es un comportamiento espanta-tías:

Invitar a cenar o hacer un buen regalo: es atractivo, positivo romántico y bueno; invitar para comprar compañía, para compensar o para pedir perdón… es una cagada inservible, en la que por cierto todos hemos caído alguna vez. Un pagafantas es básicamente un tipo que invita a la una amiga a la que no ha ni tocado esperando que al invitarla esta se sienta obligada a dejarse meter mano. El que un día, saca a su pareja a cenar y decida invitarla por que sí; es un tío generoso y caballeroso.

Decir mucho te quiero o demostrar sentimientos: Demuestra, al contrario de los que muchos piensan, huevos, valor, integridad y madurez. Decir te quiero o demostrar sentimientos a alguien sin estar este sentimiento bien fundamentado es una cagada como un piano. Y, pidiendo perdón a Arcángel que sé que odia esta clase de términos diré, que aquí estoy hablando de cualificación. Lo malo no es sentir o decir te quiero, lo malo es cuando no haya nada que lo justifique. Para amar a alguien debemos haber tenido tiempo para conocer a alguien lo suficiente. Si no es así; ella pensará o bien que estamos encoñados, o bien que mentimos como bellacos… y estará en lo cierto.

Llamar, mandar sms o estar pendiente de la persona amada: Es algo bueno, así demostramos atención, damos y aportamos seguridad y sosiego. Controlar llamando o depender de la otra persona; es uno de los comportamientos menos atractivos del mundo y hazme caso… se nota la diferencia; ellas notan a la legua que intención se esconde tras tus comportamientos.

Ser buen tío es no solamente bueno, sino buenísimo: No te equivoques, ellas lo que no soportan es a los tíos débiles, sumisos, con escasa autoestima, sin asertividad (que no sabe pronunciar la palabra no) o los tipos sin un plan. Lo siento, no tiene nada que ver la bondad con la debilidad. Se puede ser muy bueno y no ser nada débil y siento decirte también que lo creas o no contra esto que te acabo de decir no se puede luchar; es así por mera evolución. Ellas necesitan un tío que se las pueda arreglar por si solo; que no necesite a nadie, que este seguro de si mismo y que tenga un plan. No confundamos algo tan metafísico como la bondad con algo tan funcional como es la autonomía y la autoestima.

Como ves, no debemos equivocar términos no conceptos, que muchas veces sean, precisamente los buenos tipos lo s que caigan en comportamientos poco atractivos no significa que todos su comportamientos sean nefastos.

Hay una última reflexión que quería hacerte y en esto comparto opinión con Arcángel. La razón por la que el cabronazo integral suele tener mucho más éxito (a corto plazo, no lo olvides); no es por que sea bueno putear a las mujeres si no por que el mamarracho se rige bajo tres principios básico que son demoledoramente atractivos: CONGRUENCIA; SEGURIDAD EN SI MISMOS O AUTOESTIMA Y PROACTIVIDAD.

Congruencia porque el cabronazo suele ser de principio a fin congruente 100% con su hijoputez intrínseca. Él no interpreta papel alguno, no disimula ser diferente al que es y su comportamiento es siempre el mismo. No da bandazos. Él, como buen hijoputa egoísta, ni que decir tiene que se tiene en alta estima, se quiere mucho y esta seguro. Y por ultimo, como el prójimo se la suele traer al pairo, suele ser bastante poco reactivo…

El ejemplo más actual que me viene a la cabeza es el tipo ese de Gran Hermano… cuyo nombre no citaré aquí para ahorrarme la denuncia. Un tipo bastante vulgar, vasto como él solo, inculto pero congruente a no más poder y tan seguro de si mismo, que todos acabamos creyendo que es bastante mejor de lo que es. El tema es que, lo creamos o no; ser congruente con una personalidad digamos bondadosa también resulta atractivo y de hecho te puedo asegurar que la mayoría de los cabronazos acaban divorciándose o ni tan siquiera logran nunca una verdadera pareja estable.

Si no sabes por dónde empezar, y en tu día a día te encuentras con dudas acerca de las relaciones, el sexo, la vida en pareja, aprender a ligar, la comunicación con las mujeres, y en general cualquier cosa que a un hombre de la calle, como tú y como yo, le pueda quitar el sueño… En P&R llevamos mucho tiempo trabajando en la misma dirección que tus necesidades nos demandan. Tenemos el material adecuado hecho a tu medida y entendimiento, para que puedas mejorar en todos estos aspectos, de forma realista, sin falsas promesas de éxito instantáneo. Nos hemos preocupado de reunir para ti, en LA CAJA NEGRA DE P&R lo mejor de nuestro trabajo, ilustrado siempre con ejemplos reales y experiencias, para darte el empujón que necesitas.

LO QUE DIGA LA RUBIA

Imagen cedida por Sheila Cano

Yo no sé que pasa últimamente, pero entre varios colegas y yo, nos estamos percatando del toreo verbal y sobre todo conductual de las churris, novias, parejas, amigas o asemejadas con o sin derecho a roce, con las que estamos más o menos encariñados... Les ha dado por hacer uso de lo que mejor se les da: el verbo y las emociones, las emociones y el verbo. ¿Qué pasa? ¿Que no se puede estar tranquilo? Joder ¡Dejadme vivir! Que no pasa un día sin que lo sufra yo mismo, o que me venga algún amigo, contándome la última “salida de tono” de la mujer por la que suspira cuan galanzuelo ramo de flores en mano. ¿Será que se acerca la primavera? ¿Será que seguimos buscando a nuestra madre como Marco? ¿Será que nos creemos todo lo que nos dicen? ¿Será que no sabemos ser objetivos con la mujer que nos vuelve locos? Pues dicho así, si nos vuelve locos, no sólo sexualmente y llegado un momento es nuestra polla quien habla y no nuestro intelecto... Pues igual hay de todo un poco.

Hoy lo hablaba con un colega en la hora de la comida... Basta con que la fémina en cuestión te importe un poco y la trates de forma diferente, separándola del resto y ubicándola en un pedestal, para que lo que ya sabemos todos, o sea: QUE LAS PALABRAS DE UNA MUJER NO TIENEN CARÁCTER CONTRACTUAL, QUE VIVE SU REALIDAD Y HABLA SEGÚN SIENTE. Pero claro, basta con que ella te importe, o me importe a mi para... para... para ¡cagarla! Y sí, puedo saber eso de coco, puedo ser más consciente de ello, cuando acabo de conocer a una chica, de la que en verdad no sé nada, y me puede importar una mierda lo que piense o deje de pensar en mi.

¿Por qué narices ella es diferente? La respuesta es, que no lo es y punto. A mi me lo puede parecer porque tenga un calzón, como un camión (así me va últimamente). Chicos, no hagáis esto solos en casa sin supervisión... Me refiero a lo de tener un calzón de fianza infinita y ciega en vuestra churri, que más que un calzón es una vela de barco. Porque siendo muy sincero contigo, te puedo decir que no me cuesta ver objetivamente las relaciones ajenas. ¿Por qué? Pues porque no son las mías, así de simple. Ser objetivo con uno mismo, creo que es la tarea más difícil que nos queda a los que nos dedicamos a esto. Y el que esté metido en este business y diga que siempre lo tiene todo clarito y que siempre es objetivo con sus churris... ¡Me parto la caja! Que ya nos conocemos gavilanes. No hay nada como hablar con un buen amigo, para que este te de y te aporte la objetividad que nos pueda faltar a ti y a mi ante LO QUE DIGA LA RUBIA.

Mira como se ríe Sheila en la foto, sabe que lo que digo es cierto y que otra cosa no será, pero liarnos con sus encantos, su sonrisa y su hacernos creer que LO QUE DIGA LA RUBIA va a misa, es especialidad femenina por un lado, y por otro debilidad masculina y pérdida de la objetividad manifiesta por nuestra parte, queridos hermanos esclavos del pene, entre los cuales me ubico como gañán mayor del reino de España. Por cierto Lucía, no te pongas celosa por haber sacado a Sheila, que tú sales siempre... Por una vez no pasa nada.

¿Qué hago Arcángel? ¿Paso entonces de lo que ella me dice? Me lo puedes preguntar con todo el derecho del mundo. Pues pasar, lo que es pasar... sí y no. Si, en cuanto a que hay que darle el valor justo a sus palabras, o sea, el que lleva asociado a sus sentimientos y emociones en ese mismo y justo momento. Y no, no hay que pasar, porque es importante que estés presente, que la escuches y que ella sienta que tienes los huevos suficientes para estar ahí, recibiendo sus risas, sus llantos, lo que siente y por qué no... Sus insolencias e impertinencias, que también las tienen. ¿Nunca has pensado aquello de... Tía, es que a veces no hay quien te aguante? Seguro que sí. En lo bueno y en lo malo dicen por ahí, nadie te obliga a aguantar a nadie ¡ojo!

Supongo que lo útil se resume a esto: saber que estás con una mujer, que piensa, siente, actúa y por supuesto habla como mujer. Eso justamente, vaya perogrullada ¿verdad? Lo difícil no es saberlo, lo difícil es tener los huevos suficientes para saber llevarlo en todo momento con la chica que te roba el sueño. A veces es difícil no echarse las manos a la cabeza, y Dios lo sabe, pero también nosotros tenemos lo nuestro... Supongo. Yo no sé tú, pero yo puedo ser muchas cosas, menos un santo varón... ¿Acaso quieres tú una santa? ¿una mujer que no hable? ¿una mujer que no le de mil vueltas a todo? Macho, si es eso lo que buscas, no quieres una mujer, quieres una muñeca hinchable.

Si no sabes por dónde empezar, y en tu día a día te encuentras con dudas acerca de las relaciones, el sexo, la vida en pareja, aprender a ligar, la comunicación con las mujeres, y en general cualquier cosa que a un hombre de la calle, como tú y como yo, le pueda quitar el sueño… En P&R llevamos mucho tiempo trabajando en la misma dirección que tus necesidades nos demandan. Tenemos el material adecuado hecho a tu medida y entendimiento, para que puedas mejorar en todos estos aspectos, de forma realista, sin falsas promesas de éxito instantáneo. Nos hemos preocupado de reunir para ti, en LA CAJA NEGRA DE P&R lo mejor de nuestro trabajo, ilustrado siempre con ejemplos reales y experiencias, para darte el empujón que necesitas.

¿SEDUCTORES?... HOMBRES BUSCANDO ESE “ALGO MÁS”, por EQUIPO P&R

Imagen cedida por Enrique Perales

El Duque: Mi interés en el mundo de la seducción, bien podría decirse que se remonta a mis tiernos 5 años, cuando me gustaba con locura una chica del “cole”, que por supuesto no me hacia ni caso; pero si hablamos del interés real por la seducción, comenzó cuando en una calurosa mañana, paseando por la feria del libro de Madrid, me topé casi accidentalmente con un libro llamado SEX CODE, que me mostró el fascinante mundo de la seducción desde una perspectiva intelectual y cuasi científica.

Por aquella época, no me iba mal con las chicas, aunque bien podría decirse que tenía más cantidad que calidad. Al poco de comprar el libro me lié con una de esas chicas que hasta entonces me parecían inaccesibles, y un poco después conocí a otra que se convirtió en mi compañera.

A la par y de forma curiosa, también podría decirse que me “retiré” casi sin haber comenzado a entrar en juego, porque ya tenía lo que quería. Aunque la verdad es que mi verdadero interés por la seducción, mi curiosidad y mi hambre por conocer el comportamiento humano, me hizo continuar con avidez con la lectura de uno y mil libros y permanecer como miembro activo en la denominada Comunidad de Seducción Española. En dicha comunidad conocí a Arcángel, un gran amigo y compañero de confesiones, y con el que dos años después co-escribiría el nuevo ADÁN como fruto de la propia necesidad de crecer, y ese sentimiento de querer dar ese ALGO MÁS que en el fondo, todos buscamos.

Arcángel: Hace ya unos añitos, un día cualquiera salía del trabajo y me metí en el Hipercor a mirar las novedades en la librería como de costumbre. Desde hacía ya varios meses, estaba dando palos de ciego, buscando material por doquier para aprender y entender la psicología femenina con un solo objetivo: recuperar el amor de una mujer. Había conseguido retomar el contacto con ella y volver a enganchar una amistad, pero me sentía más perdido que un pingüino en el Sáhara, porque no sabía cómo dar ese paso, ese ALGO MÁS, que todo hombre quiere saber dar frente a la mujer a la que ama. Recuerdo que vi un libro de tapas negras llamado EL MÉTODO... Lo abrí, lo curioseé y no me lo pensé. No tenía nada que perder y mucho que ganar. Recuerdo que lo custodié bien por el camino, lo tapé con la bolsa porque no quería que nadie viera las tapas, me daba vergüenza... pero con ello me puse.

Empecé por necesidad, por pura necesidad sigo a día de hoy, y por pura necesidad continuaré mientras lo siga entendiendo así. No creo que nadie se haya tomado tan en serio como nosotros las relaciones y el pilar básico de la personalidad, tratado desde dentro hacia fuera y no al revés, es el carisma de P&R y por ahí vamos a seguir. Esto me ha dado de forma directa e indirecta, la oportunidad de conocer a gente que me ha aportado muchísimo, de la que he aprendido y con la que a día de hoy tengo una amistad que me gustaría cuidar y conservar siempre.

¿Seductores? A mi amigo y compañero Duque y a mí, nos hace gracia ese término y más cuando somos como cualquier hijo de vecino. Nos pasan exactamente las mismas cosas que a cualquier hombre de la calle, porque es precisamente lo que somos, y precisamente por eso, creo que se nos entiende mejor y sabemos conectar con las personas que entran en P&R para encontrar respuestas.

Obviamente, escribo siempre acerca de las cosas que me pasan, y me doy cuenta que este terreno es inagotable. Hay un refrán que dice nunca te acostarás sin aprender algo nuevo, y no pasa el día en que no me pase algo o vea algo interesante que contar y que aportar. ¿Sabeis qué es lo más importante de todo? ¿Qué es ese ALGO MÁS que te diferencia del resto? La CONGRUENCIA, no hay más misterio que ese: aprender a poner en el mismo sentido tu mente, tus deseos, tus palabras y tus actos, siempre todo en la misma dirección. Es lo más valioso y real que he podido “descubrir” desde que me dedico a esto y lo que quiero transmitiros a todos desde mi modesta posición, ya que uno no lo sabe todo.

El Reverendo: Un pureta redomado de treinta y muchos como yo, después de un matrimonio de varios años y un divorcio, se da cuenta que está realmente desactualizado. Todo lo que hacía antes, ahora ya no se lleva, las mujeres son de otra manera, piensan de otra forma... ¿Cómo volver al mercado? Me pregunté. ¿Cómo adaptarme a mi nuevo estado de soltero por segunda vez? Quería recuperar ese ALGO MÁS del que estamos hablando, ese swing que me distinguía, ese atrevimiento y falta de miedo a la hora de ir a por una mujer, que tenía cuando estaba en la universidad hasta que me emparejé y me casé poco tiempo después.

¿Qué fue lo más difícil? Desde luego fue empezar de nuevo, tener paciencia, aprender a pensar en el largo plazo, no tener prisa... saber qué es lo que uno quiere de verdad no es tan fácil cómo parece; sobre todo después de haber estado casado y de haber tenido hijos, llega el momento en el que piensas: Bueno... ¿Y ahora qué? parece que lo que le pides a la vida como hombre, a grandes rasgos está conseguido, pero... tiene que haber ALGO MÁS.

¿Sabeís qué es lo que he ganado? Más libertad, el hecho de haber vivido todo lo que he vivido, me ha dado la libertad para dejar de hacer las cosas como tareas, u obligaciones. El conocer mujeres, el trabajo, los amigos... Ahora tengo más tiempo para todo ello, puedo elegir, puedo optar, puedo decidir qué hago y que no hago. Mis compromisos son los que son y los acepto, pero ahora puedo hacer lo que quiera con mi tiempo, ese es quizás el verdadero premio, ese ALGO MÁS que todos queremos como hombres.

Equipo P&R

Si no sabes por dónde empezar, y en tu día a día te encuentras con dudas acerca de las relaciones, el sexo, la vida en pareja, aprender a ligar, la comunicación con las mujeres, y en general cualquier cosa que a un hombre de la calle, como tú y como yo, le pueda quitar el sueño… En P&R llevamos mucho tiempo trabajando en la misma dirección que tus necesidades nos demandan. Tenemos el material adecuado hecho a tu medida y entendimiento, para que puedas mejorar en todos estos aspectos, de forma realista, sin falsas promesas de éxito instantáneo. Nos hemos preocupado de reunir para ti, en LA CAJA NEGRA DE P&R lo mejor de nuestro trabajo, ilustrado siempre con ejemplos reales y experiencias, para darte el empujón que necesitas.

THE MAMARRACHO RULES: LA LEY DEL MÁS DIRECTO, por EL REVERENDO

Imagen cedida por Enrique Perales

Sí, en efecto... Todo empieza y termina un sábado noche cualquiera, después de ver el fútbol en el Molly Malone acompañado de un amigo, como todo hijo de vecino. ¿A cuento de qué? En un ratito te lo cuento y sí, te vas a reír un rato de lo fácil que es ligar con una desconocida, en una situación tal, haciendo totalmente el capullo, o como el título indica: EL MAMARRACHO (gracias a Vito por darnos la idea para el título). Claro está que comportándose como tal, uno solamente puede obtener frutos dignos de un ligón de discoteca, marica-playa, chulo-piscinas y otras variantes enmarcadas dentro del contexto “HIJOPUTA”.
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Y sí, estos frutos se dan, pero obviamente no te hacen encontrar a “la mujer de tu vida”. Esto último lo aviso, por si te animas o te sientes tentado a hacer el MAMARRACHO, el capullo, o el hijoputa... Que sepas, que el que siembra capulladas, solamente recoge capulladas mayores a las sembradas. Esta experiencia me ha servido de colofón para volver a encerrar dentro de su guarida, a mi hijoputa interior... Sí, aquel mismo al que saco a pasear de vez en cuando, cuando acabo hasta los mismísimos (...). ¿Se folla haciendo esto? Te lo diré de otra manera usando el refranero popular, como le gusta al viejo: Siempre hay un roto para un descosido. ¿Seducción? Me parto la caja. ¿Quieres ver cómo se destrozan las leyes del cortejo universal? ¿Quieres saber qué es LA LEY DEL DIRECTO? Agárrate al asiento, porque te vas a reír...

¿CUÁL ES LA ACTITUD? Sitúate: Llevas ya varias semanas más quemado que la moto de un hippie en el curro, trabajo, trabajo y más trabajo... Y cuando creías que podías descansar... Más trabajo aún. No hay más narices que salir tarde, hay que sacarlo. A esto, resulta que no has estado demasiado afortunado en cuanto a ánimos, estás cansado, de mal humor y esto empieza a afectar a tu físico hasta caer enfermo. Piensas “Bueno, al menos un par de días de descanso para el cuerpo porque me hace realmente falta”, pero no... solamente uno. De la familia, mejor ni hablar y suma además que tu chica no está especialmente receptiva a tus necesidades afectivas, está desaparecida cuando más falta te hace. Pues metes todo esto en una coctelera, y cuando se te hincha la vena de la frente dices: ¡A LA MIERDA! HOY REVIENTO... Y no es que tengas que fingir “que todo te da igual” o “que no tienes miedo al rechazo” o “que no esperas ningún resultado”, te aseguro que con todo eso encima no es necesario fingir esa actitud. Tienes que salir por algún lado, todo eso dentro de un solo cuerpo acaba saliendo... ¡Vive Dios si es cierto!

Estás tan sumamente harto de todo, que realmente te da igual, no dependes del resultado, eres directo y un NO que quizás otro día te jode la noche, realmente te la suda. Te apetece reventar, y A QUIEN NO LE GUSTE... ¡QUE NO MIRE! Vas a lo tuyo, sin darle importancia ninguna a las palabras, sin pensar dos veces lo que dices, lo que sientes, lo que quieres, no te tiemblan ni la voz ni los gestos. El Espartaco que llevas dentro, ha dicho ¡BASTA!

Estás en un bar atestado de gente con un amigo, a fin de cuenta un sábado de tantos: copa en mano, mucha narrativa gritando al oído porque la música no te deja oír bien y gente pasando continuamente por espacios realmente estrechos... Lo de siempre. Te agobias, quieres cogerte el pedo del siglo, quieres reventar, hay tías por todas partes y tú y tu colega estáis de espectadores. Pasa una chica al lado tuyo con una pinta de cerveza enorme. La chica no te ha llamado la atención, es algo más baja que tú, muy delgada, morena y lleva la pinta con las dos manos porque le pesa. Te la quedas mirando y lo ves, piensas “Lo que salga, de perdidos al río”. Ni que decir tiene que vas enchispado, llevas ya unas cuantas y te sientes bastante “deshinibido”. Has pasado unos días bastante duros, y la verdad te da igual tanto un sí como un no, así que le sueltas:

Él: ¿Todo eso es para ti?
Ella: ¿El qué?
Él: Toda esa cerveza.
Ella (Sonríe con asombro): Sí ¿por?
Él: Con lo pequeña que eres, no creo que te quepa toda eso dentro.
Ella: Pues ya van dos.

En ese momento levantas tu copa y la chocas con su pinta, a modo de brindis improvisado.

Él: Chín, chín.
Ella: ¿Por qué brindas?
Él: Por que sí, pero hay que mirarse a los ojos, que si no, son 7 años sin sexo.
Ella (Te sigue la bola): Salud.
Él: Bueno... Me refería a 7 años más (sin sexo).
Ella: ¿Más? ¡jajaja! Noooooo, 7 años más Noooooo, no digas eso.

Hay dos chicas que están cerca que no pierden detalle, deben ser sus amigas; pero no se acercan y tu amigo está mirando para otro lado, se acerca a la barra y no dice ni pío.

Él: Si, más o menos desde que se estrenó Ben Hur.
Ella: Nooooooooo, no me lo creo, no habrías nacido.
Él (Apoyas la mano en la pared y la rodeas): Pues, más o menos.
Ella: ¿Tienes novia?
Él: No ¿y tú?
Ella: ¡jajaja! No, yo tampoco... Pero no sé si creerte.
Él: ¿Tengo cara de tener novia? ¿Acaso ya por eso no te vas a acostar conmigo?
Ella: ¡Vaya! No pierdes el tiempo... ¿Cómo te llamas?
Él: No pueden pasar 7 años más, me llamo...
Ella: No deberían, me llamo...

Te sorprende que no te haya mandado a la mierda en ese mismo momento, pero bueno... El caso es que no. Por la chispa que llevas, la gente que hay, y sobre todo porque ella entra al trapo, da pie, te envalentonas y de repente “te lo crees” y empiezas a actuar y a hablar sin pudor y sin miedo a cagarla. Se coge un mechón de pelo y empieza a hacerse un rizo mientras no la quitas ojo.

Él: Si haces eso con el pelo me vas a poner malo.
Ella: ¿Malo?
Él: Malísimo... Creo que tienes 3 segundos para salir corriendo, voy a reventar.
Ella: Pues revienta.
Él: Pero... ¿No te da miedo? Soy un perfecto desconocido.
Ella: Ningún miedo ¿Qué pasa? ¿Qué me vas a hacer?
Él: Lo que estás pensando.
Ella: Creo que piensas demasiado, ya eres mayorcito ¿Necesitas que te den permiso?

Y bueno, tu amigo ya parece haberse ido hace un rato. Sus amigas están en la otra punta “sacando fotos” de la escena, pero no molestan, cosa que te extraña. Lo normal sería que la hubieran cogido del brazo y se la llevaran, o que tocaran las narices, o molestaran, pero no es el caso. ¿Conjunción de los astros? ¿Luna llena? ¿Suerte? Debe haber de todo un poco, juntado con el reventón, acabas cerrando los ojos y tirándote a la piscina, con una desconocida de la que en ese mismo momento, ya no recuerdas su nombre... Estás a otras cosas ¿era esto lo que querías? ¿hay huevos para más?

Un Amén del Reverendo.

Si no sabes por dónde empezar, y en tu día a día te encuentras con dudas acerca de las relaciones, el sexo, la vida en pareja, aprender a ligar, la comunicación con las mujeres, y en general cualquier cosa que a un hombre de la calle, como tú y como yo, le pueda quitar el sueño… En P&R llevamos mucho tiempo trabajando en la misma dirección que tus necesidades nos demandan. Tenemos el material adecuado hecho a tu medida y entendimiento, para que puedas mejorar en todos estos aspectos, de forma realista, sin falsas promesas de éxito instantáneo.