PONLE PRECIO A TU DISPONIBILIDAD: HABLEMOS DE ELLAS II

No pongas esa cara, lo que quiero, es que te cabrees contigo mismo por lo sumamente disponible en tiempo total que estás para la tía que te gusta. Y para que te cabrees aún más, te voy a contar un caso que he tratado en una sesión de orientación hace muy poco:

Esto era uno que quería volver con una ex (para variar) y después de unos meses la estaba volviendo a ver, pero en plan amigos (cómo no). Pues en cuanto el colega quiso volver a enseñar los colmillos, la frecuencia de las citas por parte de ella se volvió muy distanciada. De repente ella volvía aparecer siempre súper ocupada. La cuestión era, que realmente ella estaba dando pie, había un acercamiento real, ya que en sus últimas citas habían vuelto a besarse, a quedar para cenar, a pasar la tarde juntos... igual que cuando uno empieza a salir con una chica, vamos... que tenía toda la pinta de novia. La única diferencia es que eran segundas vueltas. No se habían vuelto a acostar, desde que lo dejaron, y como te puedes imaginar, si encima ya conoces a la chica sexualmente, y la estás volviendo a ver después de un tiempo, si no hay sexo durante ese periodo de acercamiento... el dolor de huevos, llega a ser una realidad muy concreta y superlativa.

¿Cuál era el problema? Pues que nuestro protagonista en cuestión, para volver con ella, estaba en fase "a todo que sí", "cuando tú puedas", "cuando a ti te venga bien", bla bla bla... Él no quería volver a cagarla con ella, y por eso ella ponía fecha, hora y tiempo, aquí se empieza y aquí se acaba, a lo que él... lo dicho: "a todo que sí". Ella sabía perfectamente que él estaba 100% disponible para ella, y por eso, era ella quien marcaba el ritmo que a ella le apetecía, incluido el tema sexual por supuesto. ¿Cuál es el resultado de esto? Pues tenemos a un fiel enamorado, que folla menos que un casado (y es difícil ¿eh?). Abre los ojos y presta atención, quiero que lo visualices:

Le dije: la única manera que tienes de romper tú ese ritmo que te está imponiendo ella, y que tú aceptas como un cordero, es imponiendo tú, tu propio ritmo. Lo que en este caso es más difícil porque ella ya te conoce bien y hay poco margen para la sorpresa. Hay que hacer algo inesperado que no entre en sus expectativas. Tienes que arriesgarte a recibir un rechazo en toda regla, si no, no hacemos nada. En concreto, le dije: preséntate en su casa sin avisar, un lunes por ejemplo. Piensa que los lunes suelen ser duros, impopulares, siempre hay algo que hacer en casa que se ha quedado pendiente del fin de semana, un par de horas después que ella haya salido del curro. Lo más probable, es que te la encuentres en casa. Lleva en una mochila lo siguiente: una botella de vino, cosas ricas para comer en frío: caviar, jamón ibérico, un surtido de quesos, o patés, y de postre algo ligero como uvas o fresas.

Continúo con el pretexto sexual: No olvides meter un bote de aceite de aloe vera para masajes. Una vez allí, llámala al móvil, no al telefonillo, para calibrar más o menos cómo te la vas a encontrar, no le digas que estás abajo, y según te cuente, sabrás más o menos si puedes soltarle la sorpresa en ese momento o en 5 minutos. Eso sí procura ir algo antes de la hora de cenar, que lo que llevas es para comer y disfrutar. Entonces le sueltas en tono serio: Oye, que estoy abajo, he venido a hablar contigo de algo muy importante que no puede esperar... Ella no se lo espera, por mucho que te conozca tranquilo, o por rara que se le ponga la cara, cuando le lleves ese pedazo de cena romántica, aunque estés en su casa, vais a estar jugando con tu baraja; eres tú quien se ha impuesto, de forma inesperada, romántica, auténtica y original, o sea... los ingredientes de una noche de pasión. Ella no sabe nada, ese es tu poder en ese momento. También te puede salir mal, puede que no esté o puede que esté acompañada, pero si no arriesgas, no ganas y ella seguirá imponiendo su control de tiempo.

Si no has podido hacerlo antes, porque se ponía tonta a la hora de quedar, porque no podías pasar del beso con ella, o se hacía de rogar, o porque se hacía la estrecha, o por la razón que fuere, una mujer que esté en sus sanos cabales, no se resiste a una cena de esta forma. Mira, de cualquier cosa puede sobrar, pero el vino hay que matarlo, no ha de quedar nada. Y una vez terminado el postre de uvas, fresas, bombones o lo que se te ocurra, le ofreces un masaje. Sacas el aceite y empiezas por los pies y vas subiendo. Mira, si esa noche no acaba ella subida encima de ti, invocando a los ángeles y a los santos, saciando su sed sexual... Es que no hay tema, ni lo va a haber... pero ni ahora, ni nunca, no te molestes en llamarla ni una sola vez más, ella ya sabe lo que se pierde contigo.

Como podrás suponer, el triunfo de mi cliente fue apoteósico, al día siguiente fue a trabajar con ojeras como Dios manda, por haber estado hasta las tantas dándole al tema. Por algo me paga la gente, ¿o te crees que esto lo cuentan los manuales de seducción? Lo único que te hace falta, son huevos y valor para cambiar e invertir una tendencia que se te ha impuesto y que has aceptado. Hay que romper ese estado de control, pero hay que hacerlo bien. Ya verás como después de un despliegue de estos, no está tan claro, que siempre tenga que ser cuando diga ella. ¿No te gustan tanto las formulitas y los golpes de efecto? Pues échale imaginanción y huevos, esa es la mejor "técnica".

Tu tiempo, es tuyo y solamente tuyo, por mucho que te guste una mujer, nunca debes dejar que te lo racionen o dosifiquen. Si quieres hacer algo hazlo, y si ves que "no te dejan", hazlo igualmente hasta que te paren los pies... El no, ya lo tienes. Y si es que no, es que no se puede y punto, ya te dije que nada de lo que yo (u otro) te diga es infalible; pero si se puede... Amigo, eso no lo sabes hasta que te saltas por el forro lo que ella te diga. No sé si lo sabes, pero una de mis máximas en las relaciones con ellas es esta: no hagas caso de lo que te diga, sino de lo que haga. Que no te impongan un calendario. Siendo realista, te diré que es nunca llueve a gusto de todos como dice el refrán, pero es muy difícil que una relación sea equitativa, siempre hay uno que marca el ritmo y otro que se amolda en mayor o menor medida. Pues bueno, si eres tú el que puede marcar el ritmo y fijar el precio, mejor. Estoy de tu parte, que para eso te fías de mi. Si te perdiste la primera parte.

Si BUSCAS PAREJA y no sabes por dónde empezar, y en tu día a día te encuentras con dudas acerca de las relaciones, el sexo, la vida en pareja, aprender a ligar, la comunicación con las mujeres, y en general cualquier cosa que a un hombre de la calle, como tú y como yo, le pueda quitar el sueño… En P&R llevamos mucho tiempo trabajando en la misma dirección que tus necesidades nos demandan. Tenemos el material adecuado hecho a tu medida y entendimiento, para que puedas mejorar en todos estos aspectos, de forma realista, sin falsas promesas de éxito instantáneo. Nos hemos preocupado de reunir para ti, en LA CAJA NEGRA DE P&R lo mejor de nuestro trabajo, ilustrado siempre con ejemplos reales y experiencias, para darte el empujón que necesitas.
Publicar un comentario en la entrada