EL MIEDO Y LA IGNORANCIA COMO INSTRUMENTOS DE CONTROL SOCIAL

Imagínate que vives en un pueblo pequeño, como los de antes, donde se conoce todo el mundo. Te estoy contando una película, llamada El Bosque (The Village), en la que los habitantes de un pueblo viven en una sociedad moderada y conservadora, en la que todo se habla, se consulta a los mayores del pueblo y cuyo código legal y de comportamiento, se rige en torno a no ofender a "Aquellos de quienes no hablamos", unas criaturas que habitan en el bosque que rodea al poblado. El miedo a estas criaturas es tanto, que nadie se atreve a atravesar el bosque, y por tanto, a ir a la ciudad, demonizada por los mayores del pueblo, hacia los jóvenes que quieren saber qué hay fuera.

Es la perfecta imagen para que entiendas a lo que me refiero cuando te digo que desde muy pronto, siempre ha habido alguien que ha estado pensando por encima de ti, para trazarte el camino que él quiere recorras, y no el tuyo propio. ¿Te estoy hablando de una mano invisible? No, te estoy hablando de empresarios, de jefes, de gobierno, de políticos y de entidades con poder ejecutivo y de toma de decisiones, que eligen y te ponen sobre la mesa unas opciones, que son qué vas a estudiar, hasta cuántos años vas a pasar en un aula, cómo has de comportarte socialmente, qué te tiene que gustar y qué no, que debes hacer y que no podrás hacer nunca.

Si realmente diésemos rienda suelta a nuestros impulsos verdaderos y reales, no podría existir una convivencia civilizada o social, en el mundo en el que actualmente vivimos. Para que exista civilización, estructura social, economía, familia, el ser humano ha de estar bajo continuo control, mediante el miedo y mediante la ignorancia. Obviamente ya no somos cavernícolas, y por ponerte un ejemplo muy gráfico, no puedes ir a por una mujer, cogerla del pelo por la fuerza, meterla en tu cueva y hacerle de todo sexualmente hablando hasta cansarte. Eso a día de hoy se llama violación y es un delito. De igual forma, no puedes romperle la cabeza a nadie con una piedra porque tengas rivalidad o competencia. Nos dicen qué está bien y que está mal, la moral es lo que evita que "nos hagamos daño los unos a los otros". La pregunta es ¿a qué precio?

Te voy a hacer una pregunta sencilla, ¿verdad que nadie te ha contado nunca cómo comportarte con una mujer? No me refiero socialmente hablando, sino sexualmente. Te han enseñado a portarte bien con ellas, a respetarlas, a ser educado, y lo más importante y lo que te ha jodido la vida a ti y me la ha jodido a mi: te han enseñado a reprimir tus impulsos sexuales de forma constante a lo largo de tu día a día. Es una manera de decirte "no te adentres en el bosque porque las criaturas te pueden hacer daño". ¡Y una mierda! ¿Quién me ha enseñado a mi a comportarme sexualmente con una mujer? Me refiero a ¿quién me ha enseñado a mi a saber qué tengo que hacer para acostarme con una mujer que me atraiga? Absolutamente nadie, es así de simple o se hace o no se hace, pero eso no interesa. Sé que suena muy animal, pero es que eso es lo que soy, un animal con más o menos inteligencia, con más o menos moral, pero un animal de carne y sangre al fin y al cabo.

Lo que pasa es que nos ponen a mano, medios de evasión para gastar nuestros verdaderos impulsos, por así decirlo con sucedáneos, estando bien controladito y encajonado en el sofá a solas en casa ¿Qué es lo que pasa? Que por lo visto, en sociedad no se puede vivir según el instinto, no puedo ir andando por la calle y de repente parar a una mujer que me atraviese los sentidos y decirle directamente "Quiero follar contigo". Probablemente avisaría a la policía o saldría corriendo por miedo(y con razón). Antiguamente el cortejo, era incluso más breve, cuando dos personas saben realmente lo que son y lo que quieren, es mucho más fácil que se pongan de acuerdo sexualmente hablando. A día de hoy, se castra constantemente mediante el miedo y la educación, cualquier comportamiento que nos haga aflorar el animal y el instinto que todos llevamos dentro y que a la vez, haría que hombres y mujeres tuviéramos una verdadera relación humana, animal, instintiva, sexual y me atrevo a decir que hasta emocional. Algo realmente auténtico entre dos personas no interesa en esta sociedad ¿Sabes por qué? porque lo auténtico nace de la libertad, y un hombre y una mujer libres al 100% no firman un contrato, ni una hipoteca, ni someten sus deseos a esquemas ajenos. Por eso mismo y porque el instinto realmente es el que manda, en cuanto aflora, las leyes tratan de limitarlo, regularlo, intervenirlo y controlarlo, en función para que el sistema siga funcionando.

Seguimos unas normas sociales que no nos ayudan a ser felices, sí en cambio, por lo visto a convivir, pagando el precio del verdadero instinto. Querido amigo, si crees que las normas sociales están por encima del instinto, es que ya te han quitado la poca humanidad que nos queda. ¿Verdad que todos los días tienes que comer, beber agua e ir al baño? Pues igual todos los días deberías follar también, yo lo veo así de simple, es una necesidad básica y real, y por eso si no se puede, hay que sustituirlo con otra cosa, que te proporcione una sensación parecida o que medianamente te sacie.

Las normas no las dictamos nosotros, las dictan "los mayores del pueblo, que no quieren que vayas a la ciudad" y que a fin de cuentas, ellos sí saben lo que hay al otro lado del bosque y no les interesa que tú lo sepas, por eso te coartan y te meten miedo. Es lo que hay, si vas contra las normas o las leyes, acabas en la cárcel. Ahora que... ¿por qué está mal visto que un hombre aprenda a comunicarse con ellas sexualmente hablando? ¿Por qué en el colegio no enseñan a los niños a comunicarse sexualmente? Si a ella le apetece y a mi también, ¿por qué tenemos que negarnos esa necesidad? Seguro que todos seríamos más felices y mucho más libres... Pero es lo de siempre: no interesa tener hombres y mujeres libres que saben hacer lo que realmente quieren, que se conozcan a sí mismos y que conozcan las necesidades del otro y las propias. Interesa más tener a un borrego sentando 8 horas al día, en un puesto de trabajo produciendo beneficios para otro, que no es él mismo y que socialmente se encuentra por encima: ¡Trabaja maldito cabrón! ¡Trabaja para mi esclavo! ¡Trabaja! Que mañana tienes que volver exactamente igual que hoy, a hacer exactamente lo mismo. Haz todo lo que yo te diga, pero no lo que yo haga.

Desde luego no somos tan diferentes a los habitantes de este pueblo de fantasía ¿verdad? No sé si sabes cómo termina la película, pero te recomiendo que la veas, porque es un fiel reflejo de la sociedad actual hoy en día. Y mientras tanto, pues sigue levantándote a la hora de siempre, yendo a tu trabajo de todos los días, a salir por donde siempre, a hacer cola hasta para pedir copas y a seguir pajeándote viendo porno por Internet, a menos que te caiga un buen polvo de vez en cuando con una tía que no te guste demasiado, pero que se deja follar, porque le apetece a ella más que a ti. Pero te darás cuenta que eso tiene muy poco que ver con tus verdaderos impulsos. ¡Ojalá un día, todo esto se vaya a la mierda! Te lo digo completamente en serio, y volvamos a la supervivencia, así se vería cómo somos realmente los seres humanos sin necesidad de recurrir a una novela futurista.

¿Te das cuenta? El precio a pagar para llevar una vida más o menos decente es demasiado alto: es tu libertad, tus verdaderos deseos y la castración de tu instinto. Ya llevo preguntándome demasiado tiempo si realmente merece la pena seguir los esquemas que nos marcan a ti y a mi, porque tú y yo sabemos en lo más profundo, que siguiéndolos no vamos a llegar a ninguna parte. Al menos a ningún punto donde quieras llegar realmente.

No te negaré que me dan ganas de coger la mochila y mandarlo todo a la mierda de un día para otro, pero por el momento no creo que lo haga, ni esto es la película de la Playa, ni yo soy Leonardo Di Caprio. Cuando algo tan sencillo como tu bienestar o tu felicidad está en juego, y te das cuenta que siguiendo las normas no llegas a ninguna parte, empiezas a preguntarte como los jóvenes del pueblo... ¿Qué hay más allá del bosque? ¿Cómo es la ciudad? ¿Por qué los mayores no quieren que vayamos a la ciudad? ¿Por qué dicen que allí todo es malo? Simplemente mientras vivas en la ignorancia, serás fácilmente controlable, tendrás que creer todo lo que te dicen para vivir dentro del poblado, y seguir las normas que "garantizan" tu bienestar. ¡Apesta! ¿verdad? Pues no creas que es algo tan lejano. Creemos que sabemos mucho y que somos más libres, pero no sabemos tanto.

Se nos pone un menú con aparentes opciones, y por eso mismo creemos que somos libres "dentro de este menú" preestablecido que se nos impone. En diálogo estratégico, esto se llama ilusión de alternativas, es una técnica de persuasión que encajona al oponente en una falsa libertad de elegir, entre las opciones que tú le propones... Ni más, ni menos. Y no te preocupes, no quiero descrubrirte nada nuevo, porque no lo hay, ni abrirte los ojos más de lo que ya los tienes. Solamente quiero hacerte más consciente de lo que puedas estar viviendo y que sobre todo te cabrees y te reveles contra ello. Es la diferencia entre ser un borrego, o un cazador. Siempre serás tú quien elija conformarte, o buscar ese "algo más" que todos y cada uno de nosotros desea en lo más profundo.

Si BUSCAS PAREJA y no sabes por dónde empezar, y en tu día a día te encuentras con dudas acerca de las relaciones, el sexo, la vida en pareja, aprender a ligar, la comunicación con las mujeres, y en general cualquier cosa que a un hombre de la calle, como tú y como yo, le pueda quitar el sueño… En P&R llevamos mucho tiempo trabajando en la misma dirección que tus necesidades nos demandan. Tenemos el material adecuado hecho a tu medida y entendimiento, para que puedas mejorar en todos estos aspectos, de forma realista, sin falsas promesas de éxito instantáneo. Nos hemos preocupado de reunir para ti, en LA CAJA NEGRA DE P&R lo mejor de nuestro trabajo, ilustrado siempre con ejemplos reales y experiencias, para darte el empujón que necesitas.
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