¿BUSCANDO PAREJA COMO SI NO HUBIERA UN MAÑANA?

Fotografía, modelo y retoque Lucía Ojeda

Podría resumirte los deseos egoístas de cualquier individuo e individua que ahora mismo esté por el mundo buscando pareja: lo quiero todo a mi manera pero que nadie me toque lo mío. Podría ser a grandes rasgos lo que cada uno lleva en su disco duro. Unos tienen más suerte que otros, aunque la suerte no existe como objeto, todo lo que uno no puede controlar podría meterse en un cajón desastre llamado suerte, circunstancias, potra... como te de la gana. Cuando uno está solo en su casa y piensa en su mujer ideal, se imagina siempre a una chica guapa ¿o no? Cuando uno está en la barra del bar con los amigos, juega a mirar qué mujer de ese garito bien podría acabar en la cama con él, aunque solo sea fantaseando y según las copas que se lleve encima, el listón de las exigencias que uno tiene tan claro en su casa sin influencia ninguna, bien puede ir bajando. Sabes bien que sí, hasta acabar babeando a la última chica que quede viva sea ésta como sea, solamente por el mero hecho de que te pilla cerca.

¡Viva el amor! ¿verdad? En un momento así, y de una forma tan instintiva, común, barata y frecuente un sábado por la noche, creo que todos deberíamos llevar una videocámara y vernos después tranquilamente al día siguiente con un café, el hasta donde somos capaces de llegar en la búsqueda de compañía. Igual te cambiaría la cara ¿ese soy yo? Y te das cuenta de que no estás siendo fiel al ideal que hipotéticamente estás siguiendo en cuanto a estar en compañía de una mujer. Y digo bien sí, compañía... No digo sexo, no digo novia, no digo rollo: he dicho compañía. Porque cuando no se trata de una mujer, son tus amigos y cuando no son tus amigos, es tu familia o tu trabajo.

De pequeño te enseñan muchas cosas en el colegio, recibes la educación de tus padres (si te dejas y no tocas los cojones), recibes la influencia de tus amigos, los imitas... Poco a poco vas siendo tú hasta que dejas de nutrirte de todo aquello que te rodea, hasta que empiezas a moverte por ti mismo. Miento, uno nunca deja de nutrirse de lo que le rodea, pero sí pasas a producir y en definitiva a ser una persona integrada de mejor o peor forma en un sistema. Dime si durante todo este tiempo de formación y de aprender, si una sola persona te ha enseñado a estar solo, a vivir solo, a apañártelas solo, a divertirte solo, a disfrutar de tu tiempo, a viajar solo... ¿Quién? Normalmente quien sabe vivir solo, lo hace como adaptación al medio pero no por libre opción (a menos que tu vocación sea la clausura en actitud contemplativa... pero no creo que ese sea tu caso). Lo normal es estar acompañado, es humano, pero... no siempre es así. Lo peor de todo, es que nadie te enseña a estar solo, es algo que se suele aprender a la fuerza.

El miedo de muchos hombres, es miedo a quedarse solos, no porque no haya mujeres en el mundo para emparejarse, que las hay y a patadas; sino porque nadie les ha enseñado a estar solos y a disfrutar de ese estado. ¿Se puede disfrutar de ese estado? Sí... cuando no te quedan más narices. Algunos nos adaptamos mejor, otros se adaptan peor, y alguno que otro... entra en cortocircuito porque no tiene recursos propios para aguantarse a sí mismo. Este último es el que me preocupa más, porque vampirizará a cualquier persona que se le cruce por el camino, preferiblemente mujer. ¿Sabes por qué me preocupa más? Porque cada vez veo más hombres así, buscando pareja como si no hubiera un mañana. No están buscando pareja en realidad, están buscando compañía porque no saben estar solos. Dime entonces querido amigo esclavo del pene, donde queda el ideal femenino de "mujer perfecta" de estos hombres, o tú mismo, o yo tenemos de una mujer con la que compartir ese algo más.

Pedimos mucho, pedimos todo, pero ¿hasta cuanto estamos dispuestos a dar? ¿Buscamos en una mujer aquello que no sabemos afrontar? Creo que ninguno de nosotros debería depositar tal responsabilidad en una pareja, en una novia, en una loquesea... ¿A quién le gusta estar solo? A nadie desde luego, pero hasta que no sabemos vivir solos y tirar de nuestro propio carro, no sabremos vivir ni convivir en pareja. Responsabilizar a una mujer de tu felicidad es irresponsable, es renunciar a ser hombre para convertirse en un parásito carente chupasangre. ¿Qué pasa? Que si no hay mujer en tu vida... ¿no eres hombre? Que yo sepa, hombre naciste, y hombre serás hasta que te mueras. Al menos biológicamente lo eres, no sé qué tendrás metido en el alma o en la personalidad.

Si no tienes en cuenta que la otra parte, puede tener las mismas exigencias que tú, o incluso más… cosa que por otra parte conforme “vamos avanzando” y más Sex in the City que ponen por TV, más cremas antiarrugas, más anuncios de “podemos con todo y lo queremos todo” y más ministras de igualdad, la mujer occidental “de hoy” (o sea, a la que te quieres ligar) va ganando absolutamente más en todo... Bueno, en todo menos en lo que significa una mujer desde dentro, sus entrañas. Se están cargando a la mujer real y emocional a base de cargas y más cargas. Y ¡ojo! Que no me refiero a la mujer entendida como eran nuestras abuelas, me refiero a la verdadera personalidad de la mujer, a la que poco a poco la van convirtiendo en un pseudo macho consumidor compulsivo con vagina.

¿A qué me refiero con esto? Ganar más dinero y poder gastárselo en trapos, productos Light, cosméticos y tacones, no convierten a un ser humano con cromosoma XX en mujer. Refiriéndome a su personalidad y opciones, ahora no te hablo de biología ¿OK? Es probable que viendo un escaparate apetecible visual y sexualmente, te acerques a una mujer ofreciendo tu mejor arsenal, esperando una respuesta femenina (sea esta la que sea, tanto favorable como el rechazo, que el éxito no se vende en tarros) y te encuentres… con un depredador que bajo una belleza de sirena, lo único que le apetece es alimentarse de la carne de su víctima… o sea ¡tú! ¡Coño! ¿Yo una víctima? ¿Pero qué dices? Miguelito… se te va la olla puedes pensar. Te lo diré con otras palabras: mejor que víctima, más bien un hombre objeto. Siendo a sus ojos más un trofeo, que un hombre con el que querer compartir algo que merezca la pena. No hay más que escuchar una conversación entre mujeres en la intimidad, sin que ellas sepan que estás ahí… Puedo garantizar que son peores que nosotros, a la hora de cosificar a personas del otro sexo.

¿Cómo? ¿Qué está pasando aquí? Pues tanto por tu parte, como por la suya, lo que pasa es un profundo lavado de cerebro. Tu lavado de cerebro va hacia atrás en el tiempo, y el suyo va hacia la ciencia ficción. El verdadero problema, no es el lavado de cerebro en sí, ya que de una u otra manera todos hemos recibido influencias constantes desde que somos pequeñitos: por lo que vemos en casa y en TV. El verdadero problema es que tu lavado de cerebro y el suyo van en dirección contraria… y conforme avanza el tiempo, cada vez hay menos solape entre lo que tú quieres en una relación, y lo que quiere ella. Te hablo tanto en la pareja entendida como tal, como del comportamiento exclusivamente sexual.

Si al menos ambos sexos hubiésemos recibido un “lavado de cerebro complementario el uno con el otro”, o sea… una educación natural sin mejunjes ni postizos políticamente correctos, que incentive sobre todo más la aceptación entre sexos, que estudie las diferencias para aprender a aceptarlas, más que intentar eliminarlas por completo, otro gallo cantaría. Si eliminamos las diferencias que hay entre hombres y mujeres, que las hay, acabaremos como marcianos asexuales que se reproducirán como tubérculos. Si las parejas que se forman hoy en día, estuvieras integradas por hombres y mujeres con una educación centrada en aceptar las diferencias, sobrarían los prejuicios. Por sobrar… sobraría hasta el Divorcio Express. ¿Sabes por qué? porque ni si quiera sería necesario un contrato de matrimonio previo. Las parejas estarían unidas simplemente desde su libertad, voluntad y deseos, no por hipotecas o contratos.

Puedes pensar y con razón: Pero si ella se está comportando precisamente tal y como llevan reprochándonos siglos a los hombres. El hombre de hoy, es cada vez es más emocional y por tanto, adulterado, ya que no está preparado para ello. ¿Tengo yo que ser más emocional? ¿Para qué? ¿Para parecerme a algo que no soy? ¿Para convertirme en un feminoide? Parece que no queda otra… y así las mujeres se quejan y echan cada vez más en falta “hombres de verdad”. ¿Esto se supone que es bueno? ¿Mujeres comportándose como machotes y hombres objeto? A la par se va convirtiendo cada vez más el hombre en objeto, de cara a ella, a una mujer que en teoría es libre de hacer lo quiera, mientras se lo permitala ministra (si la hubiere) y se lo digan por la tele, claro. ¿La diferencia social? A nosotros se nos recrimina el tratar a la mujer como un objeto de deseo sexual, mientras que a ellas, se les incentiva y se les premia el vernos de esta manera; ya que este concepto, teniendo al hombre como sujeto objeto es “gracioso y parodiable”.

A estas alturas, que te preguntes dónde está esa mujer ideal del principio, es un absurdo y una fantasía. Probablemente ni exista. Lo que sí podemos, puedes y yo mismo debo hacer, es conocer y aceptar a la mujer real, tal y como es ahora mismo, alejándonos de fantasías y de idealizarla. ¿Qué ellas se siguen creyendo todo lo que dicen por TV? Déjalas que se lo crean, ya recularán cuando vean que Mr. Big solamente es un papel en una serie producto de unos buenos guionistas, y que de tanto ver mercado masculino, en la búsqueda del mejor ejemplar (que por cierto nunca llega) llegarán a los 50 años sin haber sido madres de forma natural, porque lo de comprar frascos de esperma a la carta ya lo puede hacer cualquiera. Ese no es tu problema colega, y problema que no es tuyo no puedes pretender ni cambiarlo ni luchar contra él. Acéptala, porque solamente así, la convivencia y el respeto sí es posible… y deja de esperar a una mujer que se comporte como tu madre ¡joder! No seas Edipo. No les reprochemos a ellas que no sean realistas en cuanto a nosotros, si tú te sigues comportando como Marco, buscando desesperadamente a su madre (eso sí, ya con 30 años que es más grave aún) .

¿En qué podemos resumir toda esta bronca? En gente sola que no sabe vivir sola. Mujeres buscando marcianos (y nunca mejor dicho) y hombres buscando a Venus la diosa del amor (allá donde esté), que cuando no les queda más remedio y se vuelven ambos algo más realistas, se acaban juntando de mejor o de peor forma. ¿Parejas felices? Las habrá, pero la felicidad es un estado que viene y que va. ¿Existe la relación segura? ¿Se puede aplicar el concepto seguro a las relaciones? Ciertamente no, e incluso pensando en mis abuelos como ejemplo más cercano, que estuvieron toda la vida juntos, les fueran bien las cosas o les fueran mal, no podemos hablar de “relaciones aseguradas de por vida”. Aún habiendo sido su unión envidiable, uno de los dos siempre termina solo, es la ley natural y contra eso no se puede luchar. Olvídate entonces de “juego seguro”, es solamente un espejismo, hay tantas cosas que no dependen de ti, que intentar asegurarlas es absurdo.

Ahora que somos tan exigentes pedimos mucho, pero no queremos dar nada. Si ella no cede de su espacio, y tú tampoco cedes del tuyo, no puede haber un espacio común compartido. Esto es lo que la gente no entiende ahora, y por eso se divorcian a los seis meses de casarse, porque “le tocan su espacio”. Se quiere avanzar en la libertad individual para la mujer, pero no se contempla incentivar en ningún momento que por necesidad humana, somos complementarios y muy diferentes también por necesidad. Que yo sepa siguen existiendo dos sexos y que yo sepa, tampoco hay una ley que obligue a casarse o a tener pareja. Partiendo de ahí, deberías ser libre de elegir soledad o compañía. ¿Somos realmente tan libres? Lo dudo mucho, tenemos ya el disco duro muy configurado. Y es por esta misma razón, que habiendo tantas cosas que jamás entenderemos del sexo opuesto, deberíamos aceptarlas sin más.

Si BUSCAS PAREJA y no sabes por dónde empezar, y en tu día a día te encuentras con dudas acerca de las relaciones, el sexo, la vida en pareja, aprender a ligar, la comunicación con las mujeres, y en general cualquier cosa que a un hombre de la calle, como tú y como yo, le pueda quitar el sueño… En P&R llevamos mucho tiempo trabajando en la misma dirección que tus necesidades nos demandan. Tenemos el material adecuado hecho a tu medida y entendimiento, para que puedas mejorar en todos estos aspectos, de forma realista, sin falsas promesas de éxito instantáneo. Nos hemos preocupado de reunir para ti, en LA CAJA NEGRA DE P&R lo mejor de nuestro trabajo, ilustrado siempre con ejemplos reales y experiencias, para darte el empujón que necesitas.
Publicar un comentario en la entrada