LAS MUJERES SON BRUJAS, por STEEL

Fotografía y Modelo por Lucía Ojeda

Todos los hombres que conozco, lo han pensado alguna que otra vez de las mujeres, y no solo refiriéndose a sus suegras. Incluso yo que soy mujer, de pequeña lo pensaba de mi madre. Era pasmosa la facilidad que tenía para “leerme” la mente y saber que había liado alguna trastada. Hasta los siete años estuve pensando que mi madre tenía poderes mentales, por la forma en que me clavaba la vista y me preguntaba, “¿No tienes nada que contarme?” y si yo sonreía y le decía “Noooooooooooo, nadaaaaaaaaaaaaaa”, mi madre automáticamente me decía “castigada”, así que aprendía decir la verdad y esperar benevolencia. Con los años y viendo a mi hermana realizar el mismo truco con mis sobrinos, entendí cómo lo hacía mi madre. Para un adulto es evidente cuando un niño miente, en mi caso como en el de mis sobrinos miraba al suelo, y movía el pie derecho. Con el tiempo aprendemos a mentir mejor, y a que sea más difícil el cazarnos en las pequeñas o grandes mentiras.

Sin embargo y pese a este aprendizaje, las mujeres tenemos un detector de mentiras que funciona 24 horas 365 días al año, es como si estuviéramos programadas para que ese “radar” funcione sin parar. No se el por qué, pero la naturaleza nos ha dotado de la “intuición” de un “sexto sentido” que funciona en general de maravilla.

Cada vez que me presentan a una persona, en 3 segundos la tengo evaluada, y no solo yo en general todas las mujeres que conozco. Alguna vez hablando con amigas, todas hemos reconocido tener esta “facultad”, otra cosa es que en una sociedad racional como la nuestra, muchas veces desechas estas “primeras impresiones”, lo que a la larga resulta ser un craso error. Un amigo un día me decía, “¿Como es posible que en 3 segundos y seis palabras, hayáis podido daros cuenta de tantas cosas?” (Se refería a la opinión general de todas las féminas del grupo sobre que su cuñada era una arpía, envidiosa y un putón verbenero). No creo que sean las feromonas, ni la colonia que use la otra persona, pero hay dos cosas que te proporcionan una información sustancial sobre la otra persona, una es la forma de vestir y la otra y fundamental su lenguaje corporal.

La forma de vestirte, demuestra entre otras cosas, si eres limpio o “relajado en la limpieza”, si te preocupas de tu exterior, si eres agresivo (los colores son fundamentales para ver eso), si tus ideas son clásicas, si eres un fantasma, un ligón de discoteca….etc. Nada más patético que un seudo pijo con un pantalón de imitación “dolce galbana” o una pija de mercadillo de Majadahonda con un bolso de “Pacolina Herrera”. Si alguien miente en algo tan básico como su forma de vestir, te mentirá en mas cosas, por qué para alguien así prima lo que muestra sobre lo que es.

Pero nada tan esclarecedor de cómo es la persona que tenemos enfrente, como sus gestos, su lenguaje corporal y sus ojos. Nuestros gestos nos delatan, te hacen saber sobre la educación, el estado emocional de la persona, si esta nervioso, si esta cómodo, si es un apersona segura, etc. y los ojos, el fondo de los mismos nos indican a que tipo de persona estamos conociendo y sus intenciones. El dicho de los ojos son las ventanas del alma es totalmente cierto, una mujer puede leer en los ojos de un hombre, si la quiere, la admira, la desea, etc. En general los ojos muestran el interior de los hombres tal y como son, digo en general por que existen algunas patologías o sustancias que pueden variarlos.

Pero volvamos a las “brujas”, eso de que la cornuda es la última que se entera, es totalmente falso, todas las mujeres por instinto saben si las engañan, si la relación no funciona, si él se interesa por otra…. Otra cosa es que muchas veces no te hagas caso a ti misma, para intentar evitar el dolor que producen dichas evidencias.

Una amiga me contaba el otro día, que cuando su ex novio viajó a Sudamérica, en un viaje de negocios y volvió al verle supo inmediatamente que la había engañado, y pese a las negaciones de él, ella recopiló las pruebas para demostrarle que no solo era infiel, sino además un mentiroso. Mi amiga llegó a tal grado que con solo ver a su ex sabía si había hablado con la otra o no, al punto de que él otro se dedico a no usar el ordenador de ella y desmanteló su teléfono móvil en busca de algún micrófono que hubiera permitido a mi amiga escuchar sus conversaciones. ¡Por supuesto que mi amiga no le espió jamás!, no lo necesitaba el lenguaje corporal de él y su mirada lo dejaba muy claro. Como el chico es cuestión no creía en temas paranormales, se paso los meses posteriores a la ruptura, no tanto intentando volver que ya sabía era imposible, sino intentando conseguir “el micrófono” que en su imaginación habían usado con él. Nunca creyó la explicación mas sencilla era un libro abierto. Mi amiga me contaba que era verle y automáticamente en su cerebro se formaba una idea, ha hablado con ella, y con él tiempo su ex la reconoció que jamás falló, ni una sola vez.

Las mujeres no somos brujas, aunque algunas cosas no tengan una explicación del todo clara, como cuando esta misma amiga se despertó una noche y despertando a su ex le preguntó, ¿Oye, que va a pasar cuando la zorra a la que te has tirado te diga que esta embarazada? ¿Qué se supone que debería hacer yo, ser la madrina del bebe, pagar el bautizo? El nuevamente negó todo, y la famosa frase de “Pero tú estas loca, ya te he dicho que no me he acostado con esa tía”. Pero a la mañana siguiente tuvieron que ir a Urgencias, él tenía la tensión por las nubes, tal es así que le habían dado una pastilla de esas que se ponen debajo de la lengua y no le dejaron moverse del Centro de Salud. El motivo de semejante subida de tensión, no era otro que un mail en el que le comunicaban que iba a ser papá.

Bueno vigila tu mirada y tu lenguaje corporal, las mujeres no somos brujas ¿O quizás si?
-
Si BUSCAS PAREJA y no sabes por dónde empezar, y en tu día a día te encuentras con dudas acerca de las relaciones, el sexo, la vida en pareja, aprender a ligar, la comunicación con las mujeres, y en general cualquier cosa que a un hombre de la calle, como tú y como yo, le pueda quitar el sueño… En P&R llevamos mucho tiempo trabajando en la misma dirección que tus necesidades nos demandan. Tenemos el material adecuado hecho a tu medida y entendimiento, para que puedas mejorar en todos estos aspectos, de forma realista, sin falsas promesas de éxito instantáneo. Nos hemos preocupado de reunir para ti, en LA CAJA NEGRA DE P&R lo mejor de nuestro trabajo, ilustrado siempre con ejemplos reales y experiencias, para darte el empujón que necesitas.
Publicar un comentario en la entrada