MÁS SALIDO QUE EL PICO DE UNA MESA

Pues eso, salido. ¿Será la primavera? ¿Serán unas semanas de sequía? ¿Serán las ganas de reventar? ¿Las ganas de cambio combinadas con el stress que me hacen pensar más rápido? ¿Será el poco tiempo que tengo para hacer lo que más me gusta? O sea, el gañán, mamarracho, hijoputa y pendenciero. Pues igual de todo un poco. Anoche por La Latina con mis amigos, de vez en cuando se me debía quedar la mirada congelada, ante la feminidad de alguna hembra en edad de merecer. ¡Mitch!... Míralo, ya se ha puesto violento, me decía un amigo cuando desconectaba de la conversación, y clavaba los ojos en un frío silencio poniendo el escaner, atravesando el cuerpo de mi amigo a lo TERMINATOR. Pues decir "violento" es poco...

Me preguntabas hace poco, cómo no mostrar necesidad cuando uno tiene hambre sexual, o cuando uno está muy salido como es el caso. Si precisamente la necesidad es lo menos atractivo que hay... ¿Qué te respondo? Pues mira, cuando uno tiene hambre se nota. Aunque se quiera disimular, el tono de voz lo traduce, la mirada lo traduce, el lenguaje de tu cuerpo también y en general todo el conjunto. Tengo comprobado que cuando uno tiene hambre sexual, y se niega a sí mismo el reconocerlo, se acaba convertido en una especie de misógino que acaba despreciando todo lo femenino ¿por qué? Simplemente porque no lo disfruta. Es algo muy parecido a la fábula de la zorra y las uvas: Como no las puede coger, acaba diciendo que “están verdes”, achacando a las uvas (en este caso las tías) la carencia que la zorra (o sea, el que está salido) padece... su propia carencia. De ahí el famoso comentario de “son todas unas putas” (en el caso de la fábula el “están verdes”), que lo que en realidad quiere decir, es que se acuestan con cualquiera menos contigo.

A lo que vamos, cuando uno tiene hambre, la tiene y no hay más “tu tía”... es algo objetivo. Pero colega, una cosa es tener hambre sexual, que es lo más natural del mundo... no lo más deseable, porque obviamente a todos nos gusta follar a menudo, vaya perogrullada ¿verdad? y otra muy diferente, es que esta necesidad te polarice. Un repaso al manual para tontos... ¿Cuál es la cita célebre de dicho manual? Definitivamente caballeros, mucho me temo que hasta que ustedes no se harten de SEXO y queden bien satisfechos, no empezarán a pensar en otra cosa... No es una cita casual, cuando a uno le falta algo, es difícil no pensar en ello hasta que se consigue.

Cuando un recurso falta, aparece la necesidad y en tu escala de prioridades, es el que te da preocupación. Cuando un recurso abunda o está al alcance, se da por hecho, por lo que pasa a perder importancia... Uno ni piensa, ni se plantea el cómo conseguirlo, porque lo da por hecho. Un recurso en abundancia, es como abrir el grifo y que salga agua, es algo normal. El sexo para el que lo disfruta en abundancia... Y el puto sexo, para el que lo tiene como algo puntual o extraordinario. Nosotros no nos jugamos lo mismo, lo llevamos grabado dentro, por eso siempre le estamos dando vueltas al monotema... Y mira que soy un tío tranquilo, hasta anestésico diría yo; pero... sí, hay que follar. Hay que amar porque a uno le llena de verdad, al menos a mi y a otros tantos millones de hombres por muy machos que sean... pero si, querido colega: HAY QUE FOLLAR. La vida se ve de otra manera después de echar un polvo. Respondiendo a tu pregunta.

¿CÓMO SALIR DE ESTE CÍRCULO VICIOSO QUE MARCA LA NECESIDAD? Sinceramente, lo que se siente, en este caso el hambre sexual, no se puede ocultar o tapar, y si se consigue “disimular” tarde o temprano se acaba destapando en alguna conducta insana. Pues piensa... ¿por qué lo vas a ocultar? Vas a tener que trabajar doble: primero para buscarte la vida, y segundo para tapar que que te la estás buscando. A fin de cuentas, una incongruencia. Por cierto, una pregunta ¿Te importa quedar mal? Me refiero, ¿es importante para ti cualquier juicio u opinión que ella pueda hacer acerca de tu hambre sexual? ¿acerca de tu atracción hacia ella? ¿ese juicio o esa opinión que creas que ella pueda tener te calma tu hambre sexual? Ciertamente no, lo que te calma el hambre es acostarte con ella ¿verdad? Pues, ya lo hemos dicho todo, todo lo demás es paja mental y mierdas, no da de comer. Y sí, a quien no le guste, que no mire, hay que follar... es bueno para todos y todas. Es más, un tío que no se comporte en función de satisfacer sus necesidades no cuadra. Y lo que no cuadra, es incongruente, y con la incongruencia ni se folla, ni se hace nada de nada.

Mira, es una simple cuestión de formas. Todos queremos lo mismo, y ahora tu pregunta es ¿cuestión de formas? Concreta tío, concreta... que yo quiero follar y no me sale. Si te saliera, no creo que estuvieras leyendo esto, me habrías mandado a la mierda al primer vacile por mi parte. Lo primero, es que no te pasa nada raro ¿OK? Lo segundo es que cuando hay hambre, la hay, así que acéptala... No te quedan más cojones. Y lo tercero, es que una vez que la aceptes, aprovéchala para conseguir lo que quieres y no la tapes. Te aseguro que los cavernícolas no comparaban libros para aprender a ligar, o se la jugaban o se jodían y se morían de asco, y querido colega: no somos tan diferentes.

La cuestión es saber y aprender (que no tienes por qué saber ojo, nadie nace sabiéndolo todo) a usar ese impulso, que nace de tu necesidad. ¿Cómo? Siendo claro, siendo directo, educado... sobre todo estas dos últimas: directo y educado. Y cuando digo directo, me refiero a directo de verdad, y no a tratar de aparentar que tienes una vida superinteresante y envidiable, cuando lo que quieres es simplemente follar. Demasiada comedura de tarro y demasiado disfraz, para algo tan común, cuando lo que realmente vende, es lo auténtico. Porque sí, es común y no creo que nadie se ofenda por decir que es común, y más cuando tenemos el sexo hasta en la sopa.

¿Y en este caso que es lo auténtico? Pues el hambre que tienes tío, no hay más historias. Si por ello entiendes ir con la polla fuera, pues... No sé, a mí eso no me funciona. Pero sí me funciona expresarme, y actuar sin miedo... Aunque parezca que la situación no viene a cuento. ¿Y cuando viene a cuento? Pues siempre, porque insisto, lo que vende es lo auténtico y el no tener miedo a expresar, a desear, a proponer, a hablar, a halagar, a pasar de lo que ella misma pueda pensar. Como diría mi abuela recurriendo al refranero popular: El que no llora no mama.

Si BUSCAS PAREJA y no sabes por dónde empezar, y en tu día a día te encuentras con dudas acerca de las relaciones, el sexo, la vida en pareja, aprender a ligar, la comunicación con las mujeres, y en general cualquier cosa que a un hombre de la calle, como tú y como yo, le pueda quitar el sueño… En P&R llevamos mucho tiempo trabajando en la misma dirección que tus necesidades nos demandan. Tenemos el material adecuado hecho a tu medida y entendimiento, para que puedas mejorar en todos estos aspectos, de forma realista, sin falsas promesas de éxito instantáneo.
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