SI ES QUE... LO REGALAS: ¡HAZ QUE INVIERTA!

Érase una vez un tipo cojonudo: noble, fiel, trabajador, amigo de sus amigos, buena gente, abierto, educado, solícito y atento. A nuestro colega en cuestión, nunca le falta un plan, le suena el móvil a menudo, en el trabajo está bien considerado, independiente y muchos más bla, bla, bla... La verdad es que pienso en él y todavía me quedo corto escribiendo lo cojonudo que es. Nuestro colega es la hostia, a cualquier persona le gustaría tenerlo cerca. ¿Por qué estoy hablando de este tío? Digamos que lo único que le pasa a nuestro colega es... Si, le caducan los preservativos.

Desde que su ex cortó con él, para irse con “el de la moto”, nuestro colega folla menos que una puta en Cuaresma. Si es que... No se puede ser tan bueno sin pagarlo ¿Por qué será que esto me suena tanto? ¿será que lo he vivido ya? Pues igual sí. ¿Te suena a ti también? No creo que sea una situación tan descabellada ¿verdad? Como siempre, donde hay una cara, hay una cruz. Y nuestro buen colega, tiene un amigo que bien podría asemejarse a nuestro querido motherfucker. Un día en la barra del Molly Malone (bendito bar) están los dos con unas rubias (me refiero a unas pintas de Heineken... la rubia que nunca te abandona) discutiendo, nuestro colega está quemado:

Colega: Macho, no sé que es lo que hago mal, llevo ya dos meses de bajón y no me sale nada con ninguna tía.
Motherfucker: Pero ¿con alguna en concreto? ¿qué pasa que tienes mono de volver con ella?
Colega: Ni de coña, pero no veo punto final, quiero hacer las cosas bien.
Motherfucker: Igual estás tirando a muchas dianas y no aciertas en ninguna.
Colega: Igual, pero joder... Alguna tendría que caer ¿no?
Motherfucker: ¿Y por qué crees que no cae ninguna?
Colega: Pues no sé, tampoco creo que lo haga tan mal, hago... lo de siempre.
Motherfucker: ¿Y qué es lo de siempre?
Colega: Pues... me acerco, vacilo un poco, las hago reír, vacilo otra vez, y cuando quedo con ellas no pasa nada... No cuaja el invento.
Motherfucker: A ver, te conozco y sé que malo no eres, pero me da a mi que te estás regalando.
Colega: ¿Regalando?
Motherfucker: Si tronco, piensa ¿Qué es fuerzo tienen que hacer ellas contigo?
Colega: No te entiendo, creo que me lo monto bastante bien.
Motherfucker: Si no te digo que no, es más... Te lo montas demasiado bien: tanto, tanto, que ellas no tienen que hacer absolutamente nada.

Pues va a ser que el motherfucker tiene razón, y mira que me jode reconocerlo ¿eh? A mi que siempre me ha gustado cuidar los detalles, “hacer las cosas bien”, poner cuidado, hacer que se sienta querida, que pueda relajarse conmigo, que pueda sentirse ella misma... Pues macho, se ve que esto en todo caso, puedes hacerlo en cualquier momento menos al principio. ¿Sabes algo? Si no hacemos que ella invierta desde un principio, lo llevamos claro.

A ver, esto no quiere decir que haya que hacer los papeles que interpreta Mickey Rourke... Ni que tengas que ser más atento que el mayordormo de Batman; pero si desde el primer día ella no entiende que tiene que currárselo al menos lo mismo que tú, después no va a haber manera de cambiar esa tendencia, porque sí querido amigo... para bien o para mmal somos nosotros los que marcamos la tendencia desde un principio, aunque parezca que ella mande más o menos. La mujer es pasiva y refleja (como las oraciones) diga lo que diga la ministra, y solamente se mueve o actúa en función de las señales que percibe de su potencial pareja.

O sea, que según te muevas, ella va a generar una expectativas, y va a intuir qué puede esperar de ti y que no. Si desde el principio te comportas como el Rey Midas, pues eso e slo que ella va a esperar, de ahí en adelante. Lo mismo si te comportas como un amigo y después quieres hacer “algo más”, se te va a hacer cuesta arriba, ya que desde un principio te has comportado como un puto pagafantas. Pues ahí tenemos el tema, la pregunta del millón ¿Cómo hacer que ella invierta?

Pues para empezar por ejemplo, nunca persigas la cita con ansiedad: con una vez que la propongas basta y sobra. Si no puede un día, que pueda el siguiente, y si no puede el siguiente y ella tiene interés en ti, que lo demuestre, que tú ya has dado el primer paso y se lo has propuesto, no solamente una, si no dos. Si ni si quiera se deja caer, o insinúa que “le apetecería hacer algo”... es que no hay suficiente interés por su parte; pero no llegues a pedirlo tres veces. También tienes que ser realista, si hay un verdadero interés, se dejará caer o se insinuará, pero no te va a suplicar una cita. Además si ella hiciera eso, sabes bien que te cortaría el rollo y ella a menos que esté muy pillada, jamás “se devaluaría” (y ojo que lo pongo entre comillas, porque para mi eso no es devaluarse, es mostrar interés y punto) porque sabe que perderías el interés en ella, por dejártelo demasiado fácil. Lo dicho, no la persigas para una primera cita. con una vez basta, como mucho dos.

¿Y después qué? Pues hombre, lo suyo, es que seas tú el director de orquesta, pero hasta un cierto punto. Si le interesas, ella va a dejarse llevar; al menos hasta que te acuestes con ella una primera vez. para que esto suceda, ella ha de poder relajarse en ti, de forma que sienta que puede confiar, que eres de fiar, bla bla bla... Pero colega, la vida entera o una relación no es una primera cita perpetua. Si a ella le cuesta cero quedar contigo, o si siempre eres tú el que la llama a ella, o los mensajes van siempre en el mismo sentido, se va a acabar aburriendo. Vas a estar tan a mano, que le vas a resultar tan disponible que... Bueno ya sabes lo que pasa, basta con que estés siempre dispuesto, para que ella pierda el interés. ¿Sabes algo? No es malo que ella te eche de menos, déjala que se lo piense, que se que con lo bueno, que lo saboree y que en efecto, quiera más, que te eche de menos un poquito ¡joder! No seas pesado con el teléfono, ni previsible con la hora de las llamadas.

Supongo que todo este rollo podría resumirse a esto: Recuerda que no eres un guía turístico, ni un taxista, ni un guardaespaldas, ni una tarjeta de crédito, ni un paño de lágrimas... Ni un colchón Pikolín que lo aguantada todo. Si asumes alguno de estos roles de forma perpetua, te vas a acabar quemando. Palabra de Arcángel.

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