SI TODAS SON IGUALES… ¿POR QUÉ CON ELLA TIENE QUE SER DIFERENTE? II, por EL DUQUE

Imagen cedida por Enrique Perales

Uff… Quiero confesarte que cunado vi esta mañana el artículo de mi compi, pensé, “seguro que ya esta este pesado dándole vueltas a lo de que hay que ser malo o a que todas son iguales, o a que…”; la verdad es que cuando pasamos por un momento malo o no tan bueno tendemos a culpabilizar al empedrado de nuestras propias mierdas y miserias. Después de echar la culpa a todo el género femenino, al portero, al Real Madrid o a nuestros padres tendemos a pensar que… “joder, eso me pasa por ser tan bueno”; o “es que hay que jugar siempre”… En definitiva excusas para no darnos cuenta de nuestros propios errores o incluso de algo peor y más difícil de aceptar; que a lo mejor no hemos cometido errores si no que simplemente esto no esta saliendo como yo quería. Así es la vida….

La verdad es que al leer el contenido del articulo finalmente me he tranquilizado pues aunque empieza insinuando que “todas son iguales… o no tiene nada que las haga únicas”, si que alcanza un grado considerable de sensatez, rigor y brillantez en muchos de sus párrafos; sobre todo cuando dice que la cagamos precisamente cuando empezamos a hacer “un papelón” y a perder nuestra congruencia. En eso hay una gran verdad. Y no se trata de cagarla por ser demasiado bueno ni malo si no precisamente, la cagamos cuando empezamos a interpretar un personaje. Da un poco igual que ese personaje sea un cabronazo integral o un santo varón; el problema es que es un personaje y además y aquí viene algo un poco farragoso, además siempre que empecemos a hacer algo en función de quién este con nosotros, seremos indefectiblemente su esclavo; estaremos irremediable y perpetuamente subordinados a esa persona. Ni que decir tiene que eso en términos de atracción es NEFASTO.

Empecemos a repasar conceptos y aspectos básicos. En primer lugar, la atracción se basa en el concepto de alteridad (ALTER). Nos sentimos atraídos por otro en el sentido de que es otro y es a la vez alguien. ¿A dónde voy? Pues precisamente que es muy difícil que nos atraigamos a nosotros mismos o que sintamos (hombres y mujeres) atracción por un “ente”, cosa o lo que sea que “no es alguien”, que carece de personalidad, ideas, principios, valores y afectos PROPIOS, ÚNICOS E INALIENABLES. No sentimos atraídos por individuos y para traer jamás debemos dejar de ser individuos.

Esto que parece una obviedad lo olvidamos cada vez que nos atrae una tía buena que es un poco grunge o que es mucho más pija que nosotros (en caso de que los grunge seamos nosotros). Lo olvidamos por que las ti nos pone mogollón y para colmo nos encanta su forma de ser. Así las cosa empezamos a cambiar nuestra vestimenta, nuestro lenguaje, nuestra forma de ser…claro el problema es que nos acabamos convirtiendo en una caricatura pija de un grunge… ¡HAY QUE JODERSE! perdemos congruencia y perdemos identidad, ergo perdemos el atractivo. Simple, pero difícil de aplicar ¿o no? Dedica tiempo y esfuerzo a CONOCERTE Y A POTENCIARTE a ti mismo. Conviértete en tu mejor yo, potencia tus habilidades especiales; CONVIERTETE EN ALGUIÉN ATRACTIVO Y ATRAYENTE.

Como dice Bucay, la/las personas con las que salimos no son sino COMPAÑEROS DE VIAJE… compañeros de un viaje cuyo destino ya hemos decidido. Ya hemos comprado el billete de este tren y vamos en camino. Los demás pasajeros son libres de subirse o no a este tren y además en gran parte son libres para decidir cosas tales como la implicación que quieren con nosotros o el momento en que desean apearse. Los pasajeros no pueden cambiar el destino de nuestro tren, no pueden ni debemos dejarles determinar ni quienes somos ni a dónde vamos. Ellos se suben por “X” razones que son personales, se implican como he dicho en la medida que lo desean y se apean cuando les salga de dónde les salga…además aunque hayan comprado el billete completo, descuida que si lo desean se acabarán bajando, por mucho que no te sientas cómodo con esa idea.

La idea del tren parece muy chorra pero encierra una gran verdad y comprender dicha verdad nos ahorraría muchas pajas mentales e ideas controladoras y manipulativas. Tu camino lo decides tú, al igual que decides y trabajas a diario en descubrir quién carajo eres. Son ellas las que se suben o no y te aseguro que comportamientos tales como: cambiar inesperadamente el trayecto, apearnos de nuestro propio tren, tratar de retener al pasajero incómodo, tratar de no pagar el billete (acabo de inventarme una bonita metáfora. Todo tren y camino vital tiene un precio a pagar. Tratar de no pagar el precio es una conducta inmadura), TRATAR DE ENCERRAR A LOS PASAJEROS EN UNA HURNA DE CRISTAL Y QUE NO VEAN QUE EXISTEN OTROS TRENES, OTROS TRAYECTOS Y OTROS PASAJEROS… son comportamientos que no solo nos harán sentir frustración si no que paradójicamente nos hacen perder atracción. A casi nadie le mola subirse en el tren loco excepto para un ratito y echarse unas risas. [continúa en parte III] Si te perdiste la primera parte.

Si no sabes por dónde empezar, y en tu día a día te encuentras con dudas acerca de las relaciones, el sexo, la vida en pareja, aprender a ligar, la comunicación con las mujeres, y en general cualquier cosa que a un hombre de la calle, como tú y como yo, le pueda quitar el sueño… En P&R llevamos mucho tiempo trabajando en la misma dirección que tus necesidades nos demandan. Tenemos el material adecuado hecho a tu medida y entendimiento, para que puedas mejorar en todos estos aspectos, de forma realista, sin falsas promesas de éxito instantáneo. Nos hemos preocupado de reunir para ti, en LA CAJA NEGRA DE P&R lo mejor de nuestro trabajo, ilustrado siempre con ejemplos reales y experiencias, para darte el empujón que necesitas.
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