¡ÉCHATE NOVIA DE UNA PUTA VEZ! I: MÁS SOLO QUE LA UNA, por EL DUQUE

Ring, ring, ring…. ¡Mierda! ¡Olvidé desconectar el despertador! Se quejó Juan despertándose entre las brumas de su dormitorio. Un intenso dolor de cabeza le recordaba que la noche anterior había sido una noche de excesos alcohólicos. Poco a poco, los ojos de Juan de fueron acostumbrando a la escasez de luz y pudo vislumbrar la hora en su viejo despertador. Las 7:00 de la mañana. Definitivamente tenía que dormir más. Se giró y observó con cierta nostalgia el lado derecho de la cama, que permanecía intacto por la costumbre; el lado que durante dos largos años había sido el lado de Ana… su ex.

La cama permanecía incólume en su parte derecha como nadie hubiese querido profanarla. Juan le volvió a echar un vistazo y decidió que la próxima noche debía recostarse sobre ese lado derecho. Una cama de matrimonio es enorme para una sola persona, pero eso también tiene sus ventajas… Ella simplemente se marchó dejando el lado derecho de la cama y el primer cajón absolutamente vacíos.

¡Hay que joderse Juan! Si hubiera sido la primera vez que me hubieran contado una historia así. Digo Juan, digo Manuel, digo Luis y me digo a mí y sí, a ti también Arcángel… que pareces tan buenecito y tan "listo"... ¡gañán, que eres un gañán! De esto no se ha salvado “casi nadie”. Seguro que muchos de vosotros, tú y yo, queridos lectores os sentís identificados. Muchos lo habréis vivido. Me refiero a "la maldición del cajón sin su ropa, a la perdición de los bares de copas… y a las princesas de saldo y esquina" que diría Sabina

Cuando algo así sucede, lo primero que te invade es una enorme sensación de vacío y abandono. La soledad te atrapa entre sus garras y te hace presa de una intensa sensación de ahogo que te impulsa a salir frenéticamente a la calle a andar sin rumbo. Luego tratas de sobreponerte; y eso es peor, pues la lucha contra las emociones no logra si no acrecentarlas; y de nuevo la intensa sensación de ahogo y abandono. Bueno, esto lo sientes si tienes un mínimo de sangre en las venas… Si eres un TERMINATOR, me callo.

A veces lo más auténtico que tiene uno es su dolor. Cuando una relación se rompe normalmente la relación ya había entrado con anterioridad en barrena y probablemente no había amor verdadero; pero en esos momentos iniciales se echa de menos la compañía, el amor, el afecto, el sexo y sobre todo le asaltan a uno todos esos temores irracionales que de algún modo estamos programados a sentir; sobre todo el típico temor a la perpetua soledad.

Cuando un hecho así se produce hay básicamente tres opciones; hacer lo que muchos llaman una cura de soledad, huir del dolor negándolo y liarse con todo lo que lleva faldas o bien un camino mucho más templado que supone la madura aceptación del dolor como algo inherente al ser humano; lamerse las heridas, permitirse a uno mismo el permiso de estar dolido, pero tratar de pasar ese duelo de la mejor de las maneras y tratar sobre todo de aprender y madurar con la experiencia para recuperase cuanto antes y volver a volar. Ni que decir tiene, que la mejor de las opciones es esta última. Las curas de soledad, le enseñan a uno a estar solo; cosa que si que es cierto que es útil, pero ni es connatural al ser humano, ni tan siquiera saludable. Es una opción de voluntad, pero humanamente alejada de la realidad. Nadie debe prefijar el momento en que uno estará preparado para una nueva relación; ni tan siquiera uno mismo puede anticiparlo; de hecho habría mucho que hablar sobre que es estar preparado. Tal vez nunca nadie este preparado. Desde luego heridas todos tenemos y nunca llegan a cerrarse del todo, y si se cierran dejan cicatrices. Gracia a esas cicatrices somos quienes somos.

La verdad es que ya lo dice el Antiguo Testamento: “No es bueno que el hombre este solo”, o eso almenos le dijeron a Adán... y esa es una gran verdad en la que creo firmemente. No hemos nacido para estar solos y la pertinaz y deliberada soledad solo nos convierte en tipos raros, pajeros compulsivos y tíos egoístas; pero te diré una serie de cosas que tal vez no sepas o si que sabes pero has olvidado:

1. Tirarse a todo lo que se menea no cura la soledad.
2. Buscar compulsivamente pareja te hará elegir mal pareja, por lo que paradójicamente te verás de nuevo avocado a la soledad.
3. Una cosa es compartir tu vida, tus emociones, afectos, sexo… con otra persona y otra muy distinta es DEPENDER de otra persona. Depender no es amar.
4. Hay muchas “compañías” y no sólo la de una tía. Existen amigos, compañeros, familiares e incluso puedes compartir tiempo con perfectos desconocidos. Prueba a ser sociable y verás…

Dicho esto, tal vez sigas deseando ECHARTE NOVIA DE UNA PUTA VEZ para lo que te daré unos cuantos consejos:

NO BUSQUES DESESPERADAMENTE ECHARTE NOVIA: Compartir tu vida o una parte De tu camino vital con una persona es algo que sencillamente ocurre; forzarlo va contra natura y solo te llevará a una increíble sucesión de malas elecciones de pareja.

SÉ CONGRUENTE CON ESE DESEO: A ver, macho… Si quieres echarte novia no te folles a todo lo que se menea, ni trates de conocer a tu amor en el penúltimo bar, borracho como una cuba. Te daré una pista: Piensa en que tipo de mujer te interesa conocer y una vez lo hayas hecho reflexiona sobre que actividades y lugares frecuentaría. Tal vez deberías conocerla precisamente en ese ambiente o en esas situaciones. Ejemplo: si te gustan las mujeres deportistas, tal vez el mejor sitio para conocer a la mujer de tu vida sea haciendo deporte.

CONOCE MUJERES: Obvio ¿verdad?; en tu casa no se va a presentar la mujer de tu vida… Y no, no es tu madre, ni se va a comportar como tal, así que espabila.

HAZ POR SER FELIZ ¡SIEMPRE!: Estés solo o acompañado. Esta vida es demasiado corta. Tal vez quieras tener novia pero no debes ser infeliz hasta que eso suceda. La felicidad atrae felicidad. Una persona infeliz no puede hacer feliz a otra.

NO NECESITAS UNA NOVIA: Aquí esta el quiz de la cuestión. Una cosa es que desees, o quieras tener pareja y otra cosa que lo necesites. Si lo necesitas es que algo en ti no funciona del todo bien. Si necesitas, probablemente es que solo has aprendido a tener relaciones de dependencia y más que el amor, tal vez lo que buscas es a alguien de quién depender.

NUNCA OLVIDES QUIÉN ERES… ni a dónde quieres ir en tu vida: Que la tía que te encuentre, decida si quiere ser tu compañera de camino, pero no marques tu camino en función de con quién marches. [continúa en parte II]

De momento… y hasta que quieras BUSCAR PAREJA, si no sabes por dónde empezar, y en tu día a día te encuentras con dudas acerca de las relaciones, el sexo, la vida en pareja, aprender a ligar, la comunicación con las mujeres, y en general cualquier cosa que a un hombre de la calle, como tú y como yo, le pueda quitar el sueño… En P&R llevamos mucho tiempo trabajando en la misma dirección que tus necesidades nos demandan. Tenemos el material adecuado hecho a tu medida y entendimiento, para que puedas mejorar en todos estos aspectos, de forma realista, sin falsas promesas de éxito instantáneo. Nos hemos preocupado de reunir para ti, en LA CAJA NEGRA DE P&R lo mejor de nuestro trabajo, ilustrado siempre con ejemplos reales y experiencias, para darte el empujón que necesitas.

LA PRIMERA IMPRESIÓN, ES LA QUE QUEDA

Imagen cedida por Lucía Ojeda

Así rezaba hace años el eslogan publicitario de Axe, que puso esta marca y esta frase en boca de todo el mundo, desbancando al también famoso “Si un desconocido te regala flores...” de Rexona, marca rival. La fuerza del eslogan “La primera impresión, es la que queda” radica aparte de ser pegadizo, en que es una verdad como un templo. Cuando un hombre y una mujer se conocen, lo que uno percibe del otro en ese primer contacto, condicionará en mucho lo que suceda después. Sobre todo, para ella que es capaz de recoger mucha más información no verbal que él, este primer contacto es básico, para emitir el juicio involuntario que todos hacemos en un primer vistazo y a partir del cual empezamos a construir el modelo ideal de la otra persona a la que tenemos en frente en ese mismo momento. ¿Sabes presentarte adecuadamente? ¿Crees que debes sobre-actuar cuando te presentas o te presentan a una mujer que te atrae? ¿Cómo has de presentarte correctamente ante una mujer que te gusta sin perder tu naturalidad y espontaneidad? Creo que son preguntas que nos pueden pasar a cada uno de nosotros por la cabeza, cuando entra una mujer en escena que nos gusta. OK, adelante... ¡comienza el juego!

¿Sabes algo? Me encantan las fiestas y saraos, reencuentros y reuniones de amigos, en las que siempre aparecen muy buenas oportunidades para conocer gente nueva y a la vez, de confianza por el contexto social que se crea en estos encuentros. También me resulta divertido ir a una fiesta en la que quizás solamente conozca a una o dos personas.. Forzosamente siempre se conoce a gente, y más cuando tu trabajo puede ir en ello. Y cómo no... Ahora viene la típica pregunta ¿Qué tengo que hacer? Yendo a lo sencillo, así nunca te equivocas (sí, eso de equivocarte te sigue dando miedo ¿verdad?): SIMPLEMENTE NO CAGARLA. Y no, no se me ha ido la cabeza, al menos de momento, pero dicho así suena muy genérico. Vamos a concretar un poquito más: Si te digo que seas “Tú mismo”, me puedes mandar a la mierda con todas las de la ley, eso te lo habrán dicho mil veces, pero sin concretar. Lo dicho... con NO CAGARLA, me refiero a que en realidad no se trata de hacer activamente algo concreto, ya que resultaría artificial y completamente ajeno a tu auténtica forma de ser, en el momento en que empezaras a hacerme caso, si te planto una lista de tareas por cumplir.

Me refiero más bien a quitar “la paja que sobra” o los vicios sociales adquiridos, que podemos tener marcados desde hace tiempo, ya ni se sabe, por hacer siempre lo mismo, o porque quizás creemos así que “lo estamos haciendo bien”, cuando en realidad la estamos cagando. No lo veas como una lista a cumplir, no se trata de seguir unos pasos de memoria, se trata de no caer en vicios adquiridos y también en poner más cuidado en la educación. De vez en cuando te hablo de educación, cosa que se supone que ya tenemos todos adquirida desde “siempre”, pero la experiencia me dice que a la hora de la verdad, deja mucho que desear, porque no se sabe, o bien porque se “nos pasa” por estar “mirándole el canalillo a la rubia”. Empezamos pues con los vicios adquiridos a eliminar y otras puntillas a tener en cuenta, en la situación de que conozcas a alguien interesante, siempre como no... PARTIENDO DE CERO:

SOBRE-ACTUAR: Todos llevamos dentro un gallito de pelea deseando lucirse, deseando sacar lo mejor de sí mismo que quizás nos haga actuar en ocasiones de forma diferente a como nos comportamos normalmente. Este gallito puede salir de muchas formas: el simpático, el chulo, el malote, el indiferente, el guay, el gracioso, el frío, el James Bond, etc. ¿Sabes por donde voy verdad? Cuando uno quiere adoptar un papel diferente a cómo se comporta normalmente, quizás lo esté haciendo con la intención de dar lo mejor de si mismo, o para dar una primera impresión positiva, queriendo ofrecer una respuesta reactiva a unas expectativas que cree que la otra persona puede tener en ti. La cuestión, es ¿Cómo sabes cuáles son las expectativas reales de la otra persona? ¿Qué expectativas esperas llenar? ¿Las ajenas o las propias? Por eso mismo, lo mejor que siempre puedes hacer es comportarte de forma normal, si realmente quieres ofrecer una buena imagen de ti mismo... No de un capullo imitando a James Bond, o que finge por ejemplo... un estatus social o económico del que realmente no disfruta. Esto último por la noche abunda mucho, el universalmente denominado fantasma.

SIEMPRE MIRA A LOS OJOS: ¿Cuántas veces hemos hablado de mirarla directamente a los ojos? ¿Sabes aguantar una mirada una vez la has empezado? Los ojos son la llave para abrir una comunicación, tanto cuando estás con alguien conocido, como cuando es una apertura en frío. Siempre es el primer paso antes de decir algo, aunque sea un simple “Hola”. Es la puerta para entrar en la persona, para que te identifiquen, te reconozca, sepan lo que estás pensando... Desde una mirada tímida, hasta una lasciva o provocadora; sin palabras tus ojos te delatan y la delatan. Si ella te atrae y no le puedes quitar el ojo de encima, no la quites, aguanta la mirada. Si ella sostiene la mirada, puedes entrar y abrir comunicación. ¿Sabes aquí cuál es la cagada? Aunque le hayas hecho la radiografía antes de que ella te devolviera la mirada, una vez que ella la sostenga, cambies la orientación de los ojos: o sea, que la mires de arriba a bajo, una vez haya correspondencia. Esto te lo digo por si se te va la vista a “otro sitio” que no sean los ojos, en otras palabras: las tetas no hablan, aunque tú creas que algún día te responderán. En cambio, los ojos y la boca sí. Sabiendo ésto, céntrate en los ojos. El mirar a la boca genera tensión sexual, es algo determinante para el beso, por eso mismo y quizás en la primera vista es demasiado pronto, aunque se te vea venir de lejos con tus intenciones.

ESPONTANEIDAD: Nunca pienses dos veces cuáles van a ser tus primeras palabras ante una desconocida, es lo que menos va a contar, aunque creas lo contrario no es lo más importante en una primera impresión. La razón quizás te haga pensar demasiado y te corte las emociones, el impulso, la pasión, tu mirada lasciva... El pensar demasiado encierra el instinto dentro de una cárcel de aparente seguridad. La espontaneidad es una característica o virtud que te permite hacer o decir cosas sin motivos racionales. Yo diría “porque sí”, pero dicho así puede quedar un poco frío. Para que lo entiendas mejor, quiero que te acuerdes a modo de ejemplo de cosas que te hacen reír de forma inesperada... ¿Has visto alguna vez Padre de familia? Lo inesperado funciona bastante bien para entrar directamente en el campo de las emociones. Solamente cuando tocas las emociones de una mujer, es cuando realmente has entrado en ella: a través del humor, de la sonrisa, de la tristeza... Fíjate lo que te digo, es preferible crear una reacción emocional, aunque sea desfavorable, a no crear absolutamente nada; y para esto la espontaneidad es algo básico. Cuando uno piensa mucho qué decir, la espontaneidad desaparece por completo.

LENGUAJE CORRECTO Y TONO DE VOZ: Seas cuales sean tus sentimientos o emociones, nunca pierdas la educación. Por muy alta que esté la música en un lugar nunca grites al oído de nadie. En una situación así, forzar una comunicación es absurdo, así que lo mejor que puedes hacer es aplazarla o cambiar de emplazamiento. Sé positivo, y nunca critiques a alguien que no esté presente, y si hablas de alguien que no esté presente, hazlo bien. Si no sabes decir nada positivo acerca de algo, mejor estás callado. Trata de evitar los insultos, descalificaciones o palabras malsonantes. Aunque estés haciendo un halago a una mujer, si lo haces gritando o al oído, no tiene el mismo efecto, ni por contexto, ni por el volumen, que si lo hicieras expresándolo en tu forma natural. ¿Qué quiero decirte con esto? Busca contextos en los que puedas comunicarte de forma fluida y natural, porque ni estamos en el campo... ni hay que saludar gritando, porque la mujer a la que te diriges no está a cincuenta metros ¿verdad? A menos que estés trabajando en una obra, y te guste piropear a las chicas que pasan a voces, y lo hagas con gracia, no te lo recomiendo.

NUNCA COMPETIR: Hay personas que son imanes sociales por naturaleza, gente atractiva que siempre tienen más personas a su alrededor. La mejor forma de actuar en una situación tal, es una no-competencia. Nunca rivalices en el mismo terreno con alguien atractivo delante de una mujer, la competencia es algo que te resta valor; no porque no lo tengas en sí, sino porque competir para ponerte a un nivel, es algo que te pone a la misma altura del resto, y te subordina al marco de aspirante. Insisto, tú tienes un valor, lo que te lo quita es el mero hecho de querer igualarte a otra persona. No deseches tus propios medios y cualidades. Los mejores productos, no necesitan entrar en competencia con el resto, un buen producto se diferencia por lo que es, no por competir con el resto del mercado.

PRESTAR ATENCIÓN: ¿Buscas algo que realmente te diferencie? Prueba a escuchar y deja de contar chistes por un momento, o hablar de ti mismo... eso aburre a las piedras. Presta atención a sus palabras, porque son tan importantes como las tuyas. Sé atento, que ella sienta que realmente también está invirtiendo en este primer encuentro, dale la oportunidad de dejarse conocer. Soy un pesado, ya lo sé que me repito mucho: deja de hablar de ti mismo constantemente, recuerda que hay una mujer a las que deseas conocer al otro lado. Para conocerla y entrar en ella, has de saber como siente, cuál es su estado, qué tal ha pasado el día, que le ha ocurrido hoy... No hables tanto de trabajo, ni seas un suelta rollos cuetacuentos. ¿Sabes cuál es mi pregunta preferida para que ella se suelte? Algo tan sencillo como preguntarle cómo está y que día ha tenido. ¿No te gustan tanto las recetas? Pues ahí tienes una que funciona, interesarte realmente por ella, cómo siente y cómo ve ahora mismo el mundo. ¿Te parece poco?

INICIATIVA: Los círculos sociales grandes están llenos de gente borrega a la que le gusta dejarse llevar. ¿Tienes opiniones? ¿Tienes algo que decir? ¿Algo que aportar? ¿Un buen plan para hacer? ¿El siguiente sitio a dónde ir después? Hazlo y crea movimiento, olvídate del “lo que tú quieras”, del “a donde digáis”, etc. Tu criterio y tu opinión, son expresión directa de ti mismo, son algo que te da valor y que te diferencia del resto. No por su valor, ya que eres una persona igual que los demás, sino porque eres capaz de expresarlas y proponerlas. No confundas iniciativa y liderazgo con imposición, cada uno es libre de hacer lo que quiera, y de estar de acuerdo o no con tus opciones. Propón sin imponer, crea movimiento dando el primer paso y no esperes la aprobación o la respuesta de nadie, a la hora de expresar tu opinión.

SABER ESTAR: Hay un refrán que dice allá donde fueres, haz lo que vieres. Cuando quieres encajar en un círculo social concreto, no puedes ir en contra de ciertas normas de conducta, vas a determinados sitios, hablas con determinada gente... Ahora me vas a decir: Oye tío ¿no me dices siempre que sea natural? Claro que sí, por eso mismo eres tú quien elige tu círculo social, tu grupo de confianza y no al revés. Nunca adaptes tu comportamiento y tus valores como precio, para entrar en un círculo social que en realidad no encaja con ellos. Renunciar a uno mismo es un error grave, por más atractivo que parezca ese círculo o club social al que aspires. El saber estar, es saber encajar tus principios y valores, en un medio o círculo social, que realmente es compatible con ellos. Obviamente, pretender encajar con una mujer que no comparte tus principios, valores y deseos, es una incongruencia. Aquí estamos hablando sobre todo de el largo plazo: amistades, pareja, trabajo... Si lo haces, pregúntate si realmente el beneficio obtenido, es mayor que el sacrificio o renuncia. Si lo haces solamente para ganar validación, estarías actuando como una mujer; a ella eso sí le alimenta emocionalmente, a ti no. El medio habitual donde desarrollas tu actividad diaria; así que en la medida de lo posible, tu círculo social, profesional y afectivo ha de ser elegido por ti y no al revés.

Te diré como siempre, que de todo esto, escojas lo que te convenga y deseches aquello que no encaje contigo. Tú siempre tienes la última palabra en cuanto a tus opciones, nunca lo olvides.

Si no sabes por dónde empezar, y en tu día a día te encuentras con dudas acerca de las relaciones, el sexo, la vida en pareja, aprender a ligar, la comunicación con las mujeres, y en general cualquier cosa que a un hombre de la calle, como tú y como yo, le pueda quitar el sueño… En P&R llevamos mucho tiempo trabajando en la misma dirección que tus necesidades nos demandan. Tenemos el material adecuado hecho a tu medida y entendimiento, para que puedas mejorar en todos estos aspectos, de forma realista, sin falsas promesas de éxito instantáneo. Nos hemos preocupado de reunir para ti, en LA CAJA NEGRA DE P&R lo mejor de nuestro trabajo, ilustrado siempre con ejemplos reales y experiencias, para darte el empujón que necesitas.

QUIZÁS HAYAMOS COINCIDIDO EN ALGÚN BAR

Introducción y fotografía por Enrique Perales

Siendo uno mismo y estando contento consigo mismo, es como se consigue el éxito seguro en todos los campos de la vida

Estoy volviendo a casa, subiendo por la madrileña calle de Fuencarral, después de haberles hecho una visita a mis padres. Típico domingo por la tarde-noche, frío ya de invierno pre-navideño, cansancio y algo de bajón; ya que una vez más he vuelto a comprobar que lo de mis padres no tiene solución, ni quieren buscarla. Estoy deseando llegar a casa y ponerme a ver el último capítulo de Sin Tetas no hay Paraíso en la tele para distraerme un poco. Por cierto, seguimos los segundos después del Barça, a pesar del 6-0 al Zaragoza como puntilla. Ya en el portal, mientras saco la llave pienso en llamarla. En ese momento me siento falto de afecto, cariño, me siento pobre. Pero me lo pienso mejor, no la voy a llamar ahora… No quiero joderle el domingo por la noche contándole cosas de mis padres que jamás entendería. No es su problema.

Es difícil de aceptar que seas capaz de ayudar a tus amigos, lectores y clientes a llevar sus relaciones de la forma más sana y auténtica posible, que vea resultados en ellos positivos de cambio, y por el contrario, me sienta totalmente incapaz, de poder hacer algo por mis padres. Lo he intentado ya demasiadas veces, pero suya es la responsabilidad de tomar opciones. No hay peor ciego que el que no quiere ver. Se supone que por ser su hijo, no tengo respuestas para ellos, o no que no sé lo que les pasa… Ellos verán, a mi me han agotado. Dicen que nadie es profeta en su tierra, con ellos desde luego se cumple al 100%.

Empiezo de esta forma para hacerte una pregunta sincera ¿Quién crees que soy yo para decirte lo que tienes qué hacer? Absolutamente nadie, querido compañero de fatigas. Desde el primer momento, quiero hacerte bien consciente que por más opciones que te proponga, la última palabra vas a tenerla siempre tú. Cada uno tiene sus riquezas y sus miserias, yo tengo la mías y trato de aceptarlas, tanto lo bueno como lo malo. Estás hablando con un hombre igual que tú, soltero, que se levanta por la mañana para ir a trabajar, paga un alquiler, comparte piso, se enamora, sale con sus amigos y pasa ya de la treintena. ¿Verdad que no somos tan diferentes? Quizás por eso podemos conectar mejor; porque es posible que incluso sin conocernos, hayamos coincidido en algún bar de copas por el centro de Madrid, o nos hayamos cruzado una mañana en la línea 10 del metro mientras íbamos a currar, o yendo a tomar una cerveza los jueves por Alonso Martínez, nuestras pandillas se hayan cruzado saliendo o entrando por la puerta del Boulevard o del Molly Malone.

Un tipo cualquiera, del montón, como podemos ser tú y yo, a la hora de conocer a una chica siempre trata de mostrar su mejor parte, exagerar quizás su comportamiento y ocultar sus defectos. ¿Me equivoco? Seguro que te preguntas a menudo si tienes los medios necesarios, para conocer más mujeres, quedar con más chicas y probablemente tratar de llevártelas a la cama. No me sorprende. Antes me hartaba bastante recibir por parte de los lectores prácticamente el mismo tipo de petición, ahora sinceramente… me da bastante igual; solamente trato de hacer cada vez mejor mi trabajo. Por eso, te voy a poner las pilas… pero antes vamos a matar a ese hijoputa que llevas dentro. ¿Qué hijoputa? Puedes pensar… Pues aquel que engloba todas tus debilidades, prejuicios, miedos y falsas ideas acerca de lo que necesitas tú, y necesita ella, no solamente para acabar juntos en la cama, sino por tu propio bien personal.

Hay que matar una por una todas estas falsedades que ni te dejan ser más feliz, ni que haciéndoles caso, hacen que mejoren tus relaciones con las mujeres. Tienes mi palabra y mi compromiso, pero cuando te empiece a dar pena ese pequeño cabrón que llevas dentro, justo antes de darle el golpe de gracia… No has de tener piedad, porque en cuanto vuelvas la espalda, te apuñalará y hará que vuelvas a caer una y otra vez en pecados como la incongruencia, la escasez, el miedo, los prejuicios y la omisión de responsabilidad. Te vas a tener que enfrentar a ese mierdecilla, sí… porque si no lo haces, cuando llegues a la parte de “cómo llevártela a la cama” no vas a tener cojones de ir a por todas con la mujer que te gusta, porque tendrás miedo de “que te pille”, o de equivocarte, o que te descubra alguna mentira que le has soltado para convencerla de que se vaya contigo…. Así que tú verás. Quien no tiene nada que ocultar, no tiene nada que temer, ni que tapar y no se le puede pillar; es por eso mismo que lo primero es “hacer limpieza”.

Sé de sobra que tienes defectos… Todos los tenemos; pero cuando uno no se sabe ver sus virtudes, o no se sabe valorar, estamos hablando de complejos. Quizás lo que más te acompleja, es aquello que precisamente te diferencia de los demás, quizás no sabes darle un valor adecuado, a la que puede ser tu mayor baza. Todo eso está en el coco, quizás no te sientas cómodo siendo tú, y por eso mismo tratas de ocultar estos defectos y de sobre-actuar cuando hay mujeres delante. ¿Por qué lo sé? Primero porque yo también los tengo y sé de sobra cómo se siente uno cuando quiere “ofertarse” a una mujer que le atrae: quieres quedar bien, hablar bien, ser mejor, gustarle… y cuánto más te gusta ella, más difícil se te hace; porque puedes valorar mucho lo que ella piense de ti. Quieres poner tu mejor yo.

Y segundo, porque desde ya has de asumir dos cosas: la primera es que siempre tendrás defectos; y la segunda, es que partes con una materia prima que es la que es… Ni mejor ni peor, es la que hay. Tenemos que ser realistas, ambos: tú y yo. Yo también me meto en el saco, como no lo sé todo, creo que precisamente por eso mismo, siempre me cuesta menos acercarme a ti y hablarte en tu idioma. Muchas veces soy yo quien aprende más de todo aquello que me mandáis al correo, o me contáis con una cerveza. Me quedo con todo ello, te aseguro que no hay palabra, señal o gesto que desperdicie y que me ayude a entender y explicar mejor las cosas, a parte de mis batallas… ¡Me gusta!

Si no sabes por dónde empezar, y en tu día a día te encuentras con dudas acerca de las relaciones, el sexo, la vida en pareja, aprender a ligar, la comunicación con las mujeres, y en general cualquier cosa que a un hombre de la calle, como tú y como yo, le pueda quitar el sueño… En P&R llevamos mucho tiempo trabajando en la misma dirección que tus necesidades nos demandan. Tenemos el material adecuado hecho a tu medida y entendimiento, para que puedas mejorar en todos estos aspectos, de forma realista, sin falsas promesas de éxito instantáneo.

¿CÓMO QUIERO ESTAR CON ELLA?

Imagen cedida por Karolina Valen

Esto no es algo que te planteas la primera que la ves, ya que en esa primera toma de contacto lo que prima siempre es la atracción: la ves, te sientes atraído, te da morbo, te parece guapa, atractiva, femenina... lo que sea. En ese primer momento lo único que piensas es cómo puedes acercarte a ella, con el primer pretexto que se te ocurra, quieres conocerla y saber qué hay; porque las preguntas, los pros y los contras ya vendrán después de la química, el estado y para qué negarlo, ese toque de “suerte”. Bueno, lo primero que has de saber es que has de ser extremadamente egoísta con lo que quieres, desde el primer momento en que caigas en conciencia que esa mujer te interesa. Si, he dicho egoísta, no seas tonto:

E – G – O – I – S – T – A con todas las letras. ¿sabes por qué? porque si no en la puta vida vas a tener la relación que realmente deseas vivir, y te pasarás unos añitos pagando las consecuencias en batallas de cesiones y renuncias. Olvídate de Gandhi, de Jesucristo, de Mahoma y sobre todo... de las películas de Disney ¿OK? Espero que a estas alturas hayas quemado en una pila el día de San Juan, todo el material Disney que pudieras tener como símbolo de tu nuevo nacimiento como hombre.

¿A qué me refiero con que seas egoísta? Tengo que tener cuidadito aquí, porque sueles entender las cosas como te da la gana: no te hablo de que te comportes como un hijoputa chungo malote ¿OK? No va por ahí la cosa. Te hablo de que te creas la relación que quieres vivir con ella y que te comportes congruentemente en cuanto a ello. Independientemente de lo que ella diga o haga desde un principio, tú has de comportarte fielmente a lo que quieres, tienes que creer en ello si realmente lo quieres. Insisto, SIN CONDICIONES, SIN APLAZAMIENTOS Y SIN DELEGAR EN ELLA OPCIÓN ALGUNA ¿Cómo? ¿Sin opción ninguna? Exactamente... sin dejar lugar a una sola ambigüedad, HABLA CON TU COMPORTAMIENTO Y MENOS CON LAS PALABRAS.

¿Sabes dónde está la diferencia entre que te salgan las cosas como tu quieres y que acabes arrastrando una relación? En que desde el primer momento demuestres con tu comportamiento lo que quieres, no con palabras, porque para hablar y reflejarte ya está ella. Esta es la mejor forma forma de conocerse... Mucho mejor incluso que la de sacar tus mejores plumas para el cortejo, o la de “intentar sacar lo mejor de ti” para deslumbrarla o impresionarla. Cuando dos personas se están conociendo o enamorando, van construyendo una imagen del otro que es la que genera sus expectativas. Es de alguna manera, la promesa de la otra persona, acerca de cómo será su comportamiento en la relación en un futuro. Por eso mismo nunca quieras esconder un solo defecto o una sola virtud, porque después eso será lo que tú o ella espere encontrarse.

Para que lo entiendas con otras palabras: las relaciones que salen bien, lo hacen porque desde el principio están las cosas claras, desde el principio “se hacen bien”. Existe la creencia errónea que las relaciones se ajustan o “se arreglan” con el tiempo: ESTO ES MENTIRA. Las relaciones cambian, evolucionan, maduran desde una base conjunta, fundada en principios y valores comunes tuyos y suyos... pero no “se arreglan” con el tiempo. Esto vale tanto para un polvo de una noche, como para un matrimonio con hijos, la cuestión es estar bien seguro de lo que se quiere y mostrarlo desde el principio.

Si lo que quieres es un polvo, ve primero a por la chica, y después a por el polvo, comportándote como lo que quieres ser: el amante de una noche, pero no prometas el oro y el moro, como hacen muchos para ganar un polvo. Para follar no hace falta mentir.

Si lo que quieres es una amistad, compórtate como un amigo desde el primer momento, y eso será lo que tendrás. No te comportes como un amigo si lo que quieres es algo más con ella, porque si no serás un eterno pagafantas.

Si lo que quieres es ese algo más: olvídate del amante, del ligón y del amigo... Simplemente no finjas ser otra persona, usa tus armas porque las tienes.

Ahora la pregunta del millón ¿Qué tengo que hacer bla bla bla? ¿Que cuáles son tus armas? Ahora seguro que te esperas tres o cuatro párrafos de instrucciones para tontos... pues no, no me da la gana: Eso no es algo que se pueda resumir en cuatro párrafos ¿sabes por qué? Porque se trata de tus principios, de tus valores, de tus virtudes y de tus defectos, y esos solamente los conoces tú. Quiero que pienses, que te lo curres, que te equivoques si hace falta, que te aceptes, que te gustes, que estés convencido de lo que quieres y que no te de vergüenza mostrarlo, y por último lo más importante: que te lo creas realmente.

Esto es lo que necesitas de verdad para tener la relación que deseas tener y para estar con la mujer con la que quieres estar. Como ves, nada de esto se paga con dinero o comprando un libro, por más bueno que éste sea, y eso que me dedico a vender... pero lo que jamás te diré es que un libro te va dar la solución mágica con esfuerzo cero, aunque lo haya escrito yo... te estaría engañando si así actuara. Pon los huevos encima de la mesa, que para eso los tienes, porque eres hombre ¿no? Si no, no sé que haces leyendo esto. Los testículos no vienen incluidos en ningún manual.

Si no sabes por dónde empezar, y en tu día a día te encuentras con dudas acerca de las relaciones, el sexo, la vida en pareja, aprender a ligar, la comunicación con las mujeres, y en general cualquier cosa que a un hombre de la calle, como tú y como yo, le pueda quitar el sueño… En P&R llevamos mucho tiempo trabajando en la misma dirección que tus necesidades nos demandan. Tenemos el material adecuado hecho a tu medida y entendimiento, para que puedas mejorar en todos estos aspectos, de forma realista, sin falsas promesas de éxito instantáneo. Nos hemos preocupado de reunir para ti, en LA CAJA NEGRA DE P&R lo mejor de nuestro trabajo, ilustrado siempre con ejemplos reales y experiencias, para darte el empujón que necesitas.

¿CÓMO LA CONOCISTE?

Introducción y fotografía por Lucía Ojeda:

A veces recuerdo el ayer. Como si de una película se tratara, imágenes recorren mi memoria. Recuerdos buenos, pero también recuerdos malos. Me pregunto si hoy volvería a vivir esos momentos... creo que sí, e incluso volvería a tropezar en las mismas piedras, pues quizá si mi camino hubiese sido diferente, no estaría donde estoy, no sería como soy, no sería quien soy. Habrá gente que me odie, enemigos siempre existen y no podemos gustarle a todos; pero también hay gente me adora y que es feliz de tenerme al lado. Lo importante es que yo me quiero tal y cómo soy, quién me quiera así tendrá una compañera para siempre; quién no lo haga, sus críticas no serán ofensas, si no oportunidades para mejorar, sus zancadillas no me harán caer, si no elevarme. Como todos, tengo mis virtudes y mis defectos, y por supuesto no soy perfecta, pero soy yo.

Antes de nada querido amigo: deja de quejarte porque nadie te está pidiendo que cambies o que te amoldes a ella ¿OK? Te voy a hablar de una incongruencia muy extendida, asociada al candado masculino, y que se aprecia sobre todo en una relación de pareja, más o menos formalizada. Recuerda, entendemos por mostrador los grados de libertad que goza la mujer para entablar relaciones sociales para mejorar su estatus, y como candado, a la libre opción de exclusividad por la que opta el varón para conservar a su pareja, restringiendo su red social. Piensa por un momento en cómo la conociste: el sitio, el contexto, la compañía, cómo iba vestida, la hora... ¿por qué te quejas entonces cuando ella hace lo mismo cuándo sale? ¿no la conociste así? Y no, no te estoy hablando de que te amoldes a ella, ni de que cambies tu forma de ser, tu conducta o tus hábitos. Se supone que cuando la conociste te gustó ¿verdad? La puerta estaba abierta y entraste; si ella no fuera como es, y no hubiera estado en ese lugar y a esa hora, nunca la hubieras conocido. Oye, que lo mismo es aplicable a ella, lo que pasa es que aquí te estoy hablando a ti colega, ella que lo hable y lo justifique con sus amigas, que para eso las tiene.

Esto viene por un reproche, que un amigo le lanzaba a su novia, en una conversación entre copas hace unos días, y que para bien o para mal presencié sin comerlo ni beberlo. Estábamos entre amigos hablando de los celos en pareja, entonces mi amigo se calentó... La conversación era algo así:

Él: No entiendo que te tengas que quedar con tus amigas hasta las tantas, yo no lo hago, y más cuando a esas horas solamente hay gentuza en los bares.
Ella: Déjalo anda, ya hablamos luego, no des un espectáculo.
Él: No, no lo dejo... porque ahora estamos hablando de esto entre amigos ¿no? Las cosas hay que hablarlas ¿no me predicas siempre eso?
Ella: Bueno vale, pues hablamos.
Él: Yo ya no me quedo hasta las tantas cuando salgo por ahí, no sé qué queréis encontrar a esas horas la verdad; no me gusta que lo hagas.
Ella: ¿Y quién te ha dicho que me quiera encontrar algo? Yo salgo con mis amigas a divertirme y porque solamente nos vemos un día a la semana.
Él: No me has respondido.
Ella: A ti te conocí a las 04:00H de la mañana en Juan Bravo, no sé por qué te molesta ¿Acaso tú eras gentuza?
Él: Pero eso es diferente, es lo nuestro.
Ella: Y no sé por qué dices qué espero encontrar o qué espero buscar, no salgo en ese plan. ¿No te fías de mi después de dos años?
Él: Yo no he dicho eso
Ella: Pues si piensas eso, cuando salís tú y tus amigos ¿Qué tendría que pensar yo?

Entonces mi amigo se calló, fuimos a la barra con dos más y después nos fuimos al baño. Mientras esperábamos para entrar, ya que la discoteca estaba hasta arriba con el rollo de las cenas de empresa, mi amigo intentaba darme razones para justificar su malestar. ¿Y qué quieres que te diga macho? Era lo que yo le respondía, aunque sea amigo mío, no le voy a dar la razón si no la tiene... porque de hecho no la tiene. ¿Quién te ha pedido que cambies? eso lo primero, y lo segundo, si a ella la conociste en un bar a las 04:00h de la mañana ¿A cuento de qué le echas en cara que salga con sus amigas? ¿Qué temes? ¿Que conozca a otro al igual que te conoció a ti? ¿Eso cómo se llama? En mi pueblo eso se llama INSEGURIDAD. Supongo que ante algo así, aplicando “el refranero de la abuela”, podríamos decir aquello de cree el ladrón, que todos son de su condición.

De igual forma, podríamos poner casos corrientes como el que conoce a su chica a través de un chat, o quien la ha conocido saliendo con amigos, o en la misma calle, o en el trabajo... ¿Crees acaso que una vez estás en pareja su forma de relacionarse con los demás ha de cambiar? ¿Crees acaso que tu forma de relacionarte con amigos, amigas, hombres y mujeres que conoces o que aún están por conocer debe cambiar también? Si piensas de esta forma estás equivocado, porque cuando te gusta alguien y estás con alguien, te gusta y te atrae tal y como le has conocido. Entiendo que a ti te jodería que tu pareja te quisiera cambiar ¿verdad? Por eso mismo tantas veces hemos hablado de la tan archiconocida betaización en la pareja.

Mira, un ejemplo algo tocapelotas: Si a tu chica la has conocido en un chat de una página de contactos... ¿te sorprenda acaso que ella siga teniendo su cuenta abierta? ¿eso te hace sentir mal? Pero si la has conocido así joder... Eso no quiere decir, que te vaya a poner los cuernos. De la misma forma, si la has conocido saliendo de bares ¿Ahora te molestas que ella siga saliendo de bares con las amigas? Pues macho, es que si ella no saliera con sus amigas, no la hubieses conocido aquel sábado por la noche en el Keeper de Juan Bravo. A ver, cuando estás con ella, entiendo que confías en ella y ella en ti. ¿Ves ahora la inutilidad del candado? ¿ves la inutilidad de un criterio conservador a la hora de estar con una mujer?

Ahora otro ejemplo tocapelotas; especialmente dedicado a aquellos que se jactan de ligar con mujeres que tienen novio, pareja o marido: Si por la razón que sea, esta relación acaba tomando forma, ella deja a su pareja para irse contigo... Dime tú ahora, querido amigo ¿Qué diferencia hay entre el resto de los hombres con los que ella haya estado y tú? ¿No te das cuenta que eres tú mismo el que marca la pauta? Si ella ha dejado a su pareja para estar contigo, a ti cualquier día te puede pasar exactamente lo mismo. Otro refrán de la abuela: quien hace cesto, hace ciento. Si tú no quieres cambiar, o te molesta que tu pareja te quiera cambiar si lo ha intentando ¿por qué ella debería cambiar su forma de relacionarse con los demás?

La palabra CONFIANZA ¿quiere decir algo para ti? o la palabra ACEPTAR, que quizás englobe muchas más cosas ¿te suena de algo? Lo cierto, es que si te das cuenta, que por ejemplo ella te empieza a tratar con la ley del embudo, o el haz lo que yo diga pero no lo que yo haga, es que no es una relación sana. Cuando uno cambia siempre ha de hacerlo a voluntad, por querer ser mejor hombre, y no porque estés en pareja. ¿Solamente quieres cambiar o mejorar para conseguir o mantener una pareja? La elección de optar por el candado masculino en pareja, no tiene por qué ser buena, aunque sea una tendencia natural en los hombres con un criterio conservador. Te darás cuenta de ello, en cuanto veas que te quita una libertad considerable para relacionarte, libertad a la que no tienes por qué renunciar en ningún caso. Todo lo demás, son pajas mentales.

Si no sabes por dónde empezar, y en tu día a día te encuentras con dudas acerca de las relaciones, el sexo, la vida en pareja, aprender a ligar, la comunicación con las mujeres, y en general cualquier cosa que a un hombre de la calle, como tú y como yo, le pueda quitar el sueño… En P&R llevamos mucho tiempo trabajando en la misma dirección que tus necesidades nos demandan. Tenemos el material adecuado hecho a tu medida y entendimiento, para que puedas mejorar en todos estos aspectos, de forma realista, sin falsas promesas de éxito instantáneo. Nos hemos preocupado de reunir para ti, en LA CAJA NEGRA DE P&R lo mejor de nuestro trabajo, ilustrado siempre con ejemplos reales y experiencias, para darte el empujón que necesitas.

HOMBRE BUENO, HOMBRE MALO por EL DUQUE

Imagen cedida por Enrique Perales

Hay una especie de máxima que se oye varias veces tanto en el mundo de la seducción, como en el mundo en general; bajo el prisma de esa máxima que cito para “triunfar” en el amor hay que ser muy alfa o en versión más tosca, hay que ser un poco cabrón… Es una forma de ver las relaciones de pareja que se basa esencialmente en el “priva y dale”, en la imposición del “marco” y en generar en la pareja adicción e incluso subordinación. Por lo visto hay que quedarse siempre encima del otro y hacer de la relación un dominio. O eso, o eres un pringadete de cara a la galería.

¿Acaso amar es de pringaos? Mejor dicho, amar sin cubrirte las espaldas de cara a tu pareja para ser siempre tú quien mande. Según lo anterior, si uno no “controla el marco” es poco más que un mierdecilla. Todo esto me hace reflexionar sobre la esencia misma del amor y sobre si es plausible ser un cabronazo en una relación seria de pareja. Partiendo de la base de que es innegable el valor atrayente de ciertas actitudes manipulativas, deberíamos tal vez abrir un debate ético sobre dichas actitudes, por un lado y por el otro preguntarnos si el tipo de amor que se suele lograr a través de estos comportamientos es realmente el que deseamos. Hay un ejemplo que por extremo me sirve para ilustrar mi línea argumental. El maltratador acostumbra generar en su víctima una adicción y dependencia enfermiza y muy difícil de vencer; no en vano estos hijos de… destruyen la autoestima de la mujer, luego las aíslan socialmente y todo para lograr como objetivo una mujer sumisa y dependiente.

Dicho esto, tal vez deberíamos preguntarnos si ser amable, cariñoso, comprensivo, tolerante, empático y sensible con nuestra pareja es malo o “poco atrayente”. Veréis que hablo de pareja; pues resulta obvio que cuando una chica aún no es nuestra pareja sí que no conviene darlo todo de golpe, para ir conociéndola poco a poco y darle la oportunidad de que ella pueda corresponder y construir la relación.

De toda esta línea argumental habréis ya deducido que desde luego yo creo que no. Las mujeres, como los hombres desean ser tratadas bien, a cuerpo de reinas y desean como pareja a un hombre atento y cariñoso. El problema es que la gente muchas veces confunde bondad, con ser sumiso o dependiente, o poco asertivo; o poco masculino, o poco divertido. Estas cosas si que son poco atrayentes. A mi, personalmente no hay nada que me parezca más masculino que ser congruente 100% con tus sentimientos y amar a tumba abierta sin miedos ni restricciones y sin sacar a ese pequeño-gran hijo de puta que todos llevamos dentro. Amar eso si; haciéndose valer, dejando claro tu parecer, siendo auto independiente, selectivo, asertivo y emocionalmente equilibrado.

Bajo mi punto de vista, y tal vez este expresando una opinión particular, la idea de ser un poco cabronazo con la pareja parte de una concepción errónea del amor; la concepción mercantilista del amor. A mi personalmente, cuando me enfrento a una relación de pareja, lo que más miedo me da es precisamente dar sin recibir a cambio al menos tanto amor como doy; eso; y por supuesto miedo-pánico al dolor. Es bajo esas condiciones de miedo cuando acostumbra a salir el hijoputa.

Como digo es esta una concepción errónea de la propia expresión del amor, que por definición no se basa en un intercambio si no en una donación. Obviamente, no daremos nuestro amor a la primera que pase. Para eso, precisamente sirve ser selectivo respecto a aquellas personas que uno elige como pareja; pero ya elegida una pareja y si hemos decidido amarla, es eso precisamente lo que debemos hacer; sin tapujos, sin interpretar papeles de duro, sin miedos, sin dependencias y en libertad. Supone una donación incondicional y sin esperar nada: “yo elijo darte mi amor y te quiero libre para decidir si tu deseas darme el tuyo y elegirme hoy como compañero”.

Si no sabes por dónde empezar, y en tu día a día te encuentras con dudas acerca de las relaciones, el sexo, la vida en pareja, aprender a ligar, la comunicación con las mujeres, y en general cualquier cosa que a un hombre de la calle, como tú y como yo, le pueda quitar el sueño… En P&R llevamos mucho tiempo trabajando en la misma dirección que tus necesidades nos demandan. Tenemos el material adecuado hecho a tu medida y entendimiento, para que puedas mejorar en todos estos aspectos, de forma realista, sin falsas promesas de éxito instantáneo. Nos hemos preocupado de reunir para ti, en LA CAJA NEGRA DE P&R lo mejor de nuestro trabajo, ilustrado siempre con ejemplos reales y experiencias, para darte el empujón que necesitas.

…Y CUANDO ME DEJA MI NOVIA ¿QUÉ HAGO?

Imagen cedida por Lucía Ojeda

Imagina que te levantas un sábado por la mañana, después de una semana de trabajo. Abres los ojos y caes en la cuenta de que hace una semana que lo habéis dejado… ¡Ejem, ejem! Perdón, ella lo ha dejado y tú por cojones tragas. ¿Por qué me pongo precisamente en este caso? ¿Es que hay que ir siempre de pupas por aquí o qué? Puedes pensar. Pues precisamente te hablo de este caso, porque es el que más a menudo me reclamas, ya que si el que abandona la relación eres tú, lo haces porque quieres… No creo que te haya supuesto ningún trauma o descompensación. De repente te das cuenta que es el primer sábado desde hace un montón de tiempo que no vas a quedar con ella ¿Y ahora qué?

Es lo que tiene el dejar una relación… Igual llevabas unos años con una mujer, tan ricamente y de un día para otro por cosas que pasan se termina; de buena o mala manera se termina. Uno puede pensar saludablemente “me voy a tomar un tiempo de relax para hacer el tonto y descansar”. Quien suele pensar esto es que está más o menos conforme con la ruptura de afectos y emociones que se ha dado, o sea… el que abandona la relación siempre va a estar más tranquilo que el otro, a quien han dejado; porque si te han dejado a ti, si eres esa otra parte la actitud suele ser bien diferente. La actitud del que dejan suele ser más bien la del desengaño, la de agarrarse a un clavo ardiendo, la del “tengo que volver al mercado como sea” y se suele matar por volver a aferrarse a una relación, ya que el cambio sufrido no ha sido elegido voluntariamente. Corrígeme si me equivoco por favor. La otra parte que de la noche al día, se ve por así decirlo “en pelotas”, eso sí… Según sean Adán o Eva esa otra parte, los matices suelen ser lo siguientes:

ELLA ACTÚA POR DESPECHO: Si alguna vez has tenido la suerte de “llegar y besar el santo” con una Eva y no te ha costado demasiado esfuerzo, quitando una borrachera de por medio, es muy probable que haya un ex por su parte que le haya dado la caña suficiente para que ella se sienta despechada, y por sentirse segura de sí misma, y que ella sigue manteniendo su atractivo, se puede liar con el primer Adán que le eche un par, por el mero hecho de “vengarse” de esta forma del tío que le ha dado caña. Aquí si andas un poco espabilado y no tienes criterio ninguno, o solamente el criterio del oportunista, con que aprendas a detectar sus carencias… puede sonar muy cabrón decirlo así, pero es verdad: lo vas a tener muy fácil.

Incluso te diré que ni si quiera hace falta que sea un ex, sino que el varón en cuestión puede seguir con ella, y que ella no vea esquina alguna en él para poder acercarlo más a lo que ella le pide, o le reclama. ¿Sabes qué? Los sábados por la noche están llenos de mujeres despechadas (para bien o para mal). No es que les gustes realmente, aunque te parezca contradictorio, si una mujer en este estado acaba en la cama contigo, puedes estar seguro que tiene al ex, o al novio “chungo” como telón de fondo.

¿Cómo? Puedes pensar… ¿Qué una mujer solamente le puede dar el ánimo de acostarse con un tío, que ni siquiera le gusta solamente por despecho? ¿O que lo haga solamente para sentirse deseada? Puedes estar seguro que sí, no sabes hasta donde puede llegar la reacción de una mujer despechada, tanto para “bien”, como para mal. Y si me equivoco, que me corrijan las lectoras por favor, pero mi modesta experiencia personal es esa.

Incluso muchos de vosotros me habéis preguntado alguna vez ¿cómo se pueden detectar este tipo de mujeres “fáciles” para ahorrarse trabajo a la hora de llevarse una mujer a la cama? Joder, la madre que te parió macho… Lo cierto, es que yo solamente me acostaría con una mujer que me gustase realmente, estando sobrio me refiero… que tampoco voy a ir de santo ahora después de haber cuajado nuestro “deshonroso” manual para tontos, que como autor, personalmente me puede gustar más o menos, pero independientemente de eso, funciona bastante bien.

ÉL VA A POR TODO LO QUE SE MUEVA: Pues para qué contarte que ya no sepas… aquí juega el esclavo del pene, la doncella desconsolada en modo todo vale; o sea, la selección nacional de la necesidad y la escasez. ¿Es posible sacarle partido a esta nueva situación? Sinceramente… no te voy a decir que no, te voy a decir que a mi nunca me ha salido nada bien desde ese marco; o como alguna vez hemos ya machacado por aquí: yendo a por todas no cae ninguna hablando en el lenguaje del "pillar cacho". Como no estés un poco entero, le eches huevos a tener paciencia y tranquilidad, es muy probable que acabes llamado a tu ex, o pagando por sexo… Llámame extremista, pero así lo veo yo.

Sabiendo que en la misma situación que tú, ella lo va a tener más fácil para buscarse compañía ocasional y esporádica, yo que tú me preguntaría ¿por qué ella lo tiene más fácil que yo? Además, es una escena muy parodiable en el cine y en las tele-comedias: cuando ella lo deja con el novio, caso que estamos estudiando aquí y ahora, a los dos días ella ya está viéndose con otros tíos, mientras que él: sigue mirando la foto de ex, la llama para volver o para salvar la relación, o coge la borrachera padre y empieza a intentar ligar con todo aquello que lleve cromosoma XX. Sabes que es verdad, seguro que además de mi esto lo habéis visto todos antes… No es novedad. Lo que sí es “novedad”, y te lo pongo entre comillas, ya que aquí no hemos descubierto nada nuevo, son los siguientes tópicos:

A algunos les da por ir al gimnasio… Entonces ella se cuestiona “Y ahora… ¿por qué le da por ir al gimnasio?”. Perfectamente podrías responder: “Pues precisamente cuando estaba contigo no tenía tiempo, o te enfadabas porque tardaba más en volver a casa”. Igual se pica, pero ahora eso a ti ya te da igual; Y SI NO TE DA IGUAL ES QUE ELLA SIGUE TENIENDO TUS TESTÍCULOS EN UN CAJÓN.

A otros les da por meterse a bailes de salón… Entonces ella se pregunta “Y ahora… ¿por qué le da por aprender a bailar? Cuando estábamos juntos nunca quiso apuntarse conmigo”. ¡Jajaja! ¿Te suena de algo? Me parto, me encantan los tópicos. Por cierto, no confundas los bailes de salón, que es una muy buena opción, con meterte en una ONG para ligar… en la que la fauna que hay suele ser tan, tan, tan altruista… que les gustan más los animales que las personas y en donde solamente liga el fundador, o “líder de la resistencia”. Bailar está mejor, es más sano, más divertido, le gusta a todo el mundo y reconocen a muchas chicas.

A unos cuantos (demasiados para mi gusto) les da por agarrarse una borrachera cada vez que salen, o sea… fauna de Gin-Tonic que sale hasta los lunes cuando está lloviendo y que acaba dejándose el sueldo en adicciones. Según mi opinión la peor opción.

BUENO, ENTONCES ¿QUÉ TENGO QUE HACER?: ¿Te das cuenta que todas estas actitudes tan tópicas están basadas en “hacer algo para llenar el tiempo o el vacío”? ¿Sabes dónde está el error? En pensar en que tienes que “hacer algo”. O igual te da por competir, o intentar “sacar ventaja” a la chica que te acaba de dar la patada, o no “quieres quedarte atrás”… ¿te das cuenta? Todo está en tu mente y todos estos líos te los montas tú. Por cierto, no quieras volver con una mujer que te acaba de decir “podemos ser amigos”, desde hace meses se está viendo con otro… ¡seguro! o bien de las del “tenemos que hablar”, suelen ser más sinceras aunque ya seguramente su relación paralela está mucho más avanzada.

También, cuando te hablo de “vacío”, ahora te pregunto ¿De qué vacío me estás hablando? ¿Se te ha ido medio cuerpo? ¿De verdad necesitas irte a perseguir faldas tan rápido? Quiérete un poquito anda… Y si tienes que hacer cosas, haz precisamente todas aquellas perrerías, vulgaridades, niñerías e “inmadureces”… o mejor dicho, haz lo que te gusta, lo que ella diría que era una inmadurez y que a ti te gusta tanto, porque macho… AHORA TODO TU TIEMPO ES PARA TI, ASÍ QUE NO QUIERAS ENGANCHARTE TAN RÁPIDO A OTRA, si no vas a acabar como Tarzán… que no pisaba el suelo de liana en liana. Y que quieres que te diga, el suelo no está tan mal… No tienes que estar colgando de nadie.

Si no sabes por dónde empezar, y en tu día a día te encuentras con dudas acerca de las relaciones, el sexo, la vida en pareja, aprender a ligar, la comunicación con las mujeres, y en general cualquier cosa que a un hombre de la calle, como tú y como yo, le pueda quitar el sueño… En P&R llevamos mucho tiempo trabajando en la misma dirección que tus necesidades nos demandan. Tenemos el material adecuado hecho a tu medida y entendimiento, para que puedas mejorar en todos estos aspectos, de forma realista, sin falsas promesas de éxito instantáneo. Nos hemos preocupado de reunir para ti, en LA CAJA NEGRA DE P&R lo mejor de nuestro trabajo, ilustrado siempre con ejemplos reales y experiencias, para darte el empujón que necesitas.

INFIDELIDADES PROPIAS, MEDIO-NOVIOS, LIGUES Y COMPROMISO, por MAYBELLENE

Imagen cedida por Maybellene

Ya son varias mujeres "casadas" de mi entorno más lejano las que, tras determinada actitud, enarbolan a tamaño gigantesco la bandera de la fidelidad marital. Y me refiero a "actitud" porque considero que no puedo tachar a nadie de infiel porque alguna noche se haya besado o acostado con otro alguien. En cambio, sí me entristece ver el desamor palpable en mentiras que se puede traducir en otros besos, en otros hombres, en cinismo e hipocresía. Todo, por supuesto, tras ese suave y cómodo velo que supone el mantener de cara a la galería una relación estable.

Es por ello que, tras esta temporada de estar sola y conocer gente nueva, y refiriéndose a este tema, un amigo me decía "como tú, como nosotros, como todos". Hablábamos de el hecho de tontear con una persona, con otra. Le corregí diciéndole que yo soy una monógama sucesiva. Supongo que es porque las personas a veces nos inventamos cosas para sentirnos mejor puesto que en esta sociedad, y menos siendo mujer, a día de hoy no se puede alardear de infidelidades, ni siquiera de relaciones esporádicas.

Pero tengo que admitir que dentro de esa monogamia sucesiva y sus lapsos de tiempo, fui infiel. Dos veces. Nunca he utilizado la palabra "infidelidad". Fueron determinadas situaciones. Quizá para muchos no justificables. Pero así son las cosas. Cosas que pasan cada día y que se guardan en secreto. La gente las comete y después se arrepiente y se siente sucia. Yo no me sentí nunca culpable, todo lo contrario. Confundí el amor, y no me sentía ni querida ni respetada. Y vale sí, sin misticismos. La carne es débil cuando hay un maromo culto e interesante delante, pa' qué engañarnos. Y siempre me ha gustado conocer gente nueva.

La primera infidelidad fue clave para el nacimiento de Maybellene y Retales Sueltos. Poniendo todo en una balanza, creo que fue muy positivo, a pesar de que moralmente sea recriminable. Pero recordad que no se debe juzgar nada bajo el punto de vista subjetivo de tu tiempo, espacio y experiencia, ya que la vida puede colocarte en el lado opuesto dentro de unos años.

Yo pasaba por una etapa de bajísima estima personal (no siempre me he creído perfecta, aunque lo era, claro). No estaba enamorada, y además no se me trataba adecuadamente. Lo diremos así. "Él" no era especialmente atractivo, pero sí culto, interesante y abierto. Hablábamos de sexo sin pudor y sin problemas. Me ayudó a desmitificar todos mis esquemas. Nos vimos cinco o seis veces, en varios bares, por la calle; nos besamos, reímos, coqueteamos. Estuvo bien mientras duró. Pronto, con fuerza y seguridad, rompí con todo lo que me rodeaba y empecé desde 0.

Al tiempo me eché otro medio-novio. "Medio" porque no considero que fuera una relación estable ni de compromiso cerrado, pero en definitiva, si había algo más. Duró varios meses. Pero en esos meses un día me topé con el de la infidelidad uno.

Qué triste es a veces el paso del tiempo. Te das cuenta de que lo que importa es tu percepción. Ahí estaba. Mi varón dandy particular, mi mito erótico, mi Puentes de Madison, convertido en un tío aburrido y sin morbo. Las situaciones, que cambian. El aparecer en determinado momento te otorga unas cualidades y privilegios que a veces no tienes.

Yo seguía con el medio-novio. O el novio y medio. Una noche conocí a un chico espectacular. Entramos en un bar. Esa noche yo iba de "acompañante". Se reunía mucha gente que yo no conocía. Había humo y la luz era de baja intensidad. Yo enseguida me fijé en él. ¿Por qué? No lo sé. El karma, la intuición o las bragas húmedas. Quién sabe. Me senté a su lado y durante dos horas no hablé. Sí, al principio soy muy callada en esas situaciones. Me planto la sonrisa de "chica buena y educada". Luego ya cuando se empieza a hablar de sexo, de música, y de guarradas varias me convierto en semiprotagonista. Es lo que tiene...

Pasamos de no hablar durante dos horas a hacer de la noche algo de los dos. Sé que él se quedó más tiempo para estar conmigo. Teníamos bastante en común. Miraditas, tocamientos impuros cuando el resto no miraba, y seguimiento sigiloso hacia el baño, donde nos "liamos". Nadie se enteró nunca. Y ahí quedó todo. Ahora sólo hay algún e-mail contado y escaso. Recuerdo esa noche a veces.

Odio los cinismos y las moralidades impuestas. Odio crucificar a la gente, odio las lamentaciones, las culpas... Y me gustan las desmitificaciones y las relatividades. Cuando AME y RESPETE a una persona, cuando esa persona me ame y me respete, no tendré razones para buscar nada fuera de esa relación. Ojalá así sea.

Hay relaciones que funcionan y se sustentan en infidelidades ocasionales. Conozco varios. Yo no me atrevo a decir que eso esté mal. Es obvio que lo ideal sería que las cosas se hablasen y se acordasen, pero hay veces que lo que nos enseña la sociedad influye por encima de las ideas y deseos propios, y hay gente que no puede admitir vivir así por convicciones externas, y prefiere hacer del tema algo tabú. Pero sigue existiendo.

De ello converge otro tema vivido varias veces en mi presencia que me es absolutamente intragable (y eso que una ha tragado mucho y tiene estómago para todo). De no sé si ese "desamor", o simplemente falta de deseo y actividad sexual que se da en parejas de años, surgen deseos y necesidades que se van albergando al fondo del aparato reproductor y que afloran en situaciones donde el alcohol fluye libremente.

Hablo, por supuesto, de calienta pollas y calienta tangas varios. Gente que considera un beso como lo peor del mundo, pero que, mientras no se llegue al contacto bucal (o vocal? xD), pueden pasarse la noche toqueteando, insinuando y zorreando con todo lo que se mueva. Situaciones cuyo fin no es más que sentir cómo aún puedes calentar a la gente. Pero claro, como tienes "novio", pues no vas a hacer nada. Sólo aliviarte un poco a costa de pepinos sensibles. Más de una de éstas, al saber de mis historias e historietas, me mira por encima del hombro.

Recordando estas situaciones con detalle, tampoco me siento orgullosa. Simplemente no le doy más vueltas y saco lo positivo y válido de todo ello. Seguro que a raíz de todas las equivocaciones de mi vida, tengo los cimientos tan sentados.

Y no, por supuesto que no me gustaría sufrir una infidelidad, pero antes de no querer pasar por esta situación, opto por no sufrir también todo tipo de mentiras, desconfianzas, engaños, desprecios... Que los hay de muchos géneros y subtipos. Más ocultos, menos obvios y más aceptados socialmente; y que sí sé lo que son. El compromiso no se exige. El amor no es pedir, es dar. Y tú darás lo que recibas, y respetarás en la medida que se ganen tu respeto.

Si no sabes por dónde empezar, y en tu día a día te encuentras con dudas acerca de las relaciones, el sexo, la vida en pareja, aprender a ligar, la comunicación con las mujeres, y en general cualquier cosa que a un hombre de la calle, como tú y como yo, le pueda quitar el sueño… En P&R llevamos mucho tiempo trabajando en la misma dirección que tus necesidades nos demandan. Tenemos el material adecuado hecho a tu medida y entendimiento, para que puedas mejorar en todos estos aspectos, de forma realista, sin falsas promesas de éxito instantáneo. Nos hemos preocupado de reunir para ti, en LA CAJA NEGRA DE P&R lo mejor de nuestro trabajo, ilustrado siempre con ejemplos reales y experiencias, para darte el empujón que necesitas.

¿QUÉ ES LO QUE NOS HACE HOMBRES?

Imagen cedida por Enrique Perales

Me gustaría confesarme contigo, huyendo del talante comercial y de la promesa de un camino fácil y rápido, tampoco quiero usar la épica. Llevo despierto desde las 04:00 de la mañana, y como otras tantas veces a esta hora bruja, es cuando me viene todo. La musa de mi inspiración es mujer, y de hecho viene cuando quiere, no cuando se la llama... pero tampoco quiero contarte una Novela, o pretender que te pintes la cara de azul como William Wallace y liberes Escocia, o que comandes un batallón para recuperar un puente estratégico en la Segunda Guerra Mundial... esas cosas ya no pasan. Al menos creo que no, tal y como se nos presentan los héroes del cine y la literatura, en contraste con la vida real que llevamos tú y yo, hombres que nos levantamos a trabajar todos los días, y a los que nos gusta disfrutar de nuestro tiempo libre.

Supongo que alguna vez has sentido en tu interior la necesidad de hacer algo importante, de dar una respuesta útil, de salvar a tu princesa, de liberar tu reino particular de la opresión: tu casa, tu trabajo, tu familia, la mujer a la que amas, y velar porque a ninguno de ellos les faltara absolutamente de nada; en especial a quien te importa de verdad. A fin de cuentas, comportarte como te pide tu verdadera esencia, porque por más trabas, esclavitudes y adicciones que se nos presentan a diario, dentro de ti siempre hay una voz que te está pidiendo más, y de hecho todos somos capaces de dar mucho más de lo que damos normalmente. ¿A qué me refiero con dar? Dicho así suena muy general. Me refiero a sacar de nosotros lo mejor en cada acto que realicemos. Un hombre no es lo que hace, pero lo que hace es reflejo de lo que hay dentro.

No sabes cuántas veces he pensado cerrar esto, sobre todo por el desánimo, y por comprobar que todavía me queda mucho para ser el hombre que quiero ser. Cuando se unen mis incongruencias y mis contradicciones, o me puede el desánimo, o la soledad e incluso mi hipocresía... que también la hay. Te hablo de la tentación del “no puedo”. En unos ejercicios espirituales, el misionero que me daba formación me dijo algo que no se me ha olvidado todavía: las tentaciones de abandono siempre vienen con más fuerza cuanto más cerca estás. Desde lo limitado y pequeño de nuestra percepción, nos es más fácil distraernos con detalles que realmente no tienen tanta importancia, cuando aprendes a mirar en el largo plazo.

Ese siempre ha sido mi objetivo, aprender a pensar en el largo plazo. Cuando Javier y yo estuvimos trabajando en el nuevo ADÁN, ese fue y es a día de hoy el objetivo, aprender a vivir con la inteligencia suficiente para ser hombres verdaderos, sin adornos; no uno sino todos los días de nuestra vida, independientemente de cuál fuese nuestra situación, nuestro trabajo, nuestra pareja o amistades... ya que todo puede cambiar, lo único que se mantiene es el camino que cada uno de nosotros recorre. Es difícil seguir una dirección y fiarte de lo que llevas dentro, cuando no ves los resultados inmediatos de un día para otro; es cuando viene el desánimo y la pregunta ¿estoy haciendo realmente lo que tengo que hacer? Ser fiel a uno mismo todos los días, es la tarea más difícil con la que creo que un hombre real, se encuentra a cada momento. Solamente te das cuenta de ello cuando empiezas a trabajar en la dirección que tu interior marca, cuando digamos... te sales del camino que te impone tu trabajo, tu familia, el tejido social, las responsabilidades diarias, el dinero, etc.

¿Por qué te digo esto? En este camino, te vas dando cuenta conforme quieres avanzar, que quizás no somos tan realmente libres como nos gustaría, o como nos imaginábamos algún día que seríamos... Siempre hay que pagar el alquiler y las facturas, por así decirlo. Hasta el punto que puedes llegar a vivir en función de mantener ese día a día, programando tu tiempo en función de llegar a fin de mes, en función de cuidar una relación de pareja, en función de levantarte todos los días para trabajar... y como se diría en el Antiguo Testamento, estarías sirviendo a varios dioses diferentes que te esclavizan, porque su premio es más inmediato: tu sueldo, el sexo, tu casa... todo ello es necesario para vivir, pero si no sabemos convertirlo en un medio, se termina convirtiendo en un fin. Vivir para mantener toda esta “foto” perfecta de cara al mundo, al consumo, a la imagen, al estatus social, etc.

No quiero darte ninguna lección, porque no soy quién para hacerlo, solamente pretendo hacerte pensar, que te plantees cosas, para eso nació el nuevo ADÁN, para que fueras realmente tú el que optara y tomara decisiones sobre su propio camino, desde lo que es realmente básico y común a todos nosotros, repetido hasta la saciedad: INTELIGENCIA, IDEPENDENCIA, INTEGRIDAD Y ESTATUS... Pintado eso sí, según las situación y vida personal de cada uno. Después de casi dos años, me sigo dando cuenta que todavía queda mucho para llegar y que realmente este premio: ser tu verdadero yo, no termina nunca, ya que es una batalla diaria. ¿Sabes por qué lo fácil atrae más? Porque somos de carne y hueso y nos gusta ver que lo que hacemos funciona dando frutos rápidos. Pero lo fácil, siempre te aleja, o retarda tus aspiraciones más profundas, o sea: EL PUNTO REAL A DÓNDE QUIERES LLEGAR. Termino con una pregunta hecha para niños, pero no por ello menos valiosa ya que uno nunca deja de crecer: ¿QUÉ QUIERES SER DE MAYOR?

Si no sabes por dónde empezar, y en tu día a día te encuentras con dudas acerca de las relaciones, el sexo, la vida en pareja, aprender a ligar, la comunicación con las mujeres, y en general cualquier cosa que a un hombre de la calle, como tú y como yo, le pueda quitar el sueño… En P&R llevamos mucho tiempo trabajando en la misma dirección que tus necesidades nos demandan. Tenemos el material adecuado hecho a tu medida y entendimiento, para que puedas mejorar en todos estos aspectos, de forma realista, sin falsas promesas de éxito instantáneo. Nos hemos preocupado de reunir para ti, en LA CAJA NEGRA DE P&R lo mejor de nuestro trabajo, ilustrado siempre con ejemplos reales y experiencias, para darte el empujón que necesitas.

¿TIENES PACIENCIA PARA EL SEXO?

Imagen cedida por Lucía Ojeda

Esta es una de las preguntas que te hago conociendo bien la respuesta de antemano, sé de sobra que no; que lo quieres todo rápido y fácil, que salga a la primera y que ella diga siempre sí. Ojalá ¿verdad? la cuestión es… que yo sepa, nos gustan las tías, no las muñecas hinchables (o sí, vete tú a saber). La cuestión es que te entiendo perfectamente. Sin ir más lejos te diré que muy pocas veces en mi vida me han salido las cosas a la primera, en especial con las mujeres que he querido y que me han gustado. Con el tiempo y la experiencia, he llegado a la conclusión de que es una cuestión de chip: por un lado, es la mezcla entre separar a la que te gusta del resto tratándola de forma apreciablemente diferente y por lo tanto, menos natural; y por otro lado las propias expectativas que uno se genera ante una mujer que le atrae, tienden a ponerlo más difícil, ya que es uno mismo el que hace “por trabajar más”. ¿Esto tiene cura? Desde luego que…

NO, no la tiene ni la va a tener. Afortunadamente seguimos teniendo sangre en las venas ¿cierto? Y además, a la inmensa mayoría de los que tenemos sangre en las venas, se nos ve venir de lejos; con lo cual, según la cara que llevemos, más que las palabras, abordar el sexo de forma natural, o sea, sabiendo que tu vida no depende de ello con la polla dentro del pantalón no debiera ser mayor problema. ¿Por qué entonces a veces cuesta salir tanto de la escasez sexual o de la sequía? Tus necesidades sexuales siempre van a estar ahí, tengas a una mujer con la que compartir o no, eso va a misa. En realidad, la sequía sexual no está en tu pene; está en tu mente.

Uno habla, actúa, se mueve con lo que lleva dentro… Mira, un ejemplo muy tonto: el otro día se nos fue la luz en casa y durante una noche, estuvimos viviendo en la más absoluta edad media. La escasez y sequía sexual es algo así, tienes una casa perfectamente apta, pero sin energía es como si estuvieses viviendo en una cueva prehistórica elevada dos pisos sobre el suelo. Los mayores retos que se nos presenta a los tíos para salir de la sequía sexual, son la tranquilidad, la calma, el aplomo, la paciencia… No conseguir sexo en sí, ya que muchas veces eso simplemente es cuestión de llamémosle “suerte”, entendiendo suerte como los factores que no dependen de uno mismo, no te hablo de que venga el hada madrina y te toque con la varita. Recuerda que lo puedes hacer muy bien, pero no salirte el resultado que esperas, siempre hay otra voluntad aparte de la tuya, y tanto tu voluntad, como la suya, siempre están por encima del juego de la seducción, aunque haya gente que no se entere de esto.

Por esto mismo, hay gente que siempre te va a recomendar que intentes “aparentar que no estás necesitado de sexo”, o que proyectes “no necesidad”… Lo cual, es una incongruencia; porque tu comportamiento no coincidiría con tu verdadero interior. A ver, cuando uno tiene hambre, la tiene objetivamente; además creo que te habrás dado cuenta que la comida no viene por sí sola a por ti ¿verdad que no? Con el sexo pasa lo mismo… Si las tías se lanzaran sobre nosotros para follarnos cada vez que les apeteciera, es seguro que espacios como este no tendrían razón de ser.

Hay un punto dentro de LO QUE DE VERDAD FUNCIONA CON ELLAS, manual para tontos, titulado LAS PAJAS NO ESTÁN MAL… No es que quiera que te mates a pajas como un mandril, pero sí que racionalices la masturbación. Porque a ver, la masturbación sacia; pero no sustituye a otra persona, aunque es verdad que muchas veces te puedes llegar a plantear, que como uno se conoce… mejor no le conoce nadie, aparte que a los tíos el sexo se nos coloca en un lugar muy sobrevalorado por el mercado, para luego lo que en realidad es, algo normal.

No te engañes, mucho más que cualquier historia… por así decirlo en plan frase célebre: lo que realmente “vende” para tener una cama frecuente, es alinear tu hambre sexual, que la hay (y quien diga que no… es que cambió sangre por horchata), con un comportamiento coherente de búsqueda. Tampoco quiero que entiendas que has de aparentar esa paciencia y ese aplomo, o que has de aparentar una no-necesidad… porque los ojos del que tiene hambre hablan por sí mismos y eso se nota, aunque gire el cuello 180 grados. Aunque añadiendo también a las prisas, y consecuencia de ello es la falta de criterio, o lo que llamamos aquí el todo vale. Esto si no te lo crees... no tienes más que comprobarlo: la impaciencia es el enemigo.

Yo lo veo como cuando sientes que han suspendido un examen, a nadie le gusta esa sensación, pero sabes que tu vida no va en ello, y si no sale ahora, saldrá en la siguiente o en la siguiente; y cada vez más sabiendo a qué te presentas (o sea, que ha de primar tu criterio… no yendo a lo loco con la polla fuera a todo lo que se mueva). Y tío… mientras tanto, la masturbación está pero que muy bien, y quien te pretenda avergonzar por ello, es que muy probablemente se la pela mucho más que tú y necesita “sacarlo por algún lado”. Cuando lo hacemos todos, por algo será: 1.500 millones de hombres no pueden equivocarse. Eso sí, si te matas a pajas a todas horas poco impulso sexual primario vas a tener, o sea, dejarías en agudos a la voz cantante que hace que des un paso al frente, por estar ya no saciado… sino anestesiado. Pero también te digo que cuando lo hagas, lo disfrutes.

Una cosa está clara, la impaciencia y la falta de aplomo que muchos hemos mostrado a la hora de buscar sexo, no ayuda; ya que no te deja ser tú, no te deja ver la situación con claridad y te sobre-presiona al miedo de fallar y de “perder una oportunidad”. Creo que por esto te agobias ¿verdad? Por perder una oportunidad, por quizás jugar todo a una carta... pero date cuenta: Lo que si te puedo decir, que las oportunidades las creas tú, así que como precisamente las creas tú cuando sientes este impulso… No tienes por qué sentir esta impaciencia. Se te olvida quizás, por falta de costumbre, que tú eliges cuando mueves ficha, o cuando te quedas quieto; si ella te atrae realmente… Eso último no se elige tanto, pero es un buen indicador de cuando dar el salto. Tu pene es solamente tuyo, así que no delegues su gobierno en nadie que no seas tú… Ni si quiera en tu propia impaciencia. Como diría mi abuela: quien mucho corre, pronto para.

Me he preocupado de reunir para ti en el e-book LO QUE DE VERDAD FUNCIONA CON ELLAS, manual para tontos; todas aquellas respuestas ilustradas con ejemplos reales, que estabas buscando para aprender a ligar de una forma natural y diaria, en prácticamente cualquier contexto. ¿Por qué reducir tus posibilidades de conocer mujeres solamente los sábados por la noche? No te limites por favor, hay más vida después... No pierdes nada por echarle un vistazo al ejemplar DEMO.

¿POR QUÉ LAS PAREJAS SE VAN A LA MIERDA? por EL REVERENDO

Imagen cedida por Lucía Ojeda

Hola de nuevo gente… que hace ya mucho tiempo que no me pasaba por aquí. Después de haber conocido a muchas chicas y ennoviarme con una durante unos meses… resulta que la cosa se ha puesto seria. Me refiero seria para bien, no penséis mal que ya os veo venir. Pues sí, se ha puesto tan bien, tan bien… que incluso me he planteado ¿el volver a casarme? ¡Jajaja! Ni de coña, pero sí pararme en seco y disfrutar de una relación más madura. No me volvería a casar ni en pintura, y por lo que parece, ella tampoco. Me ha pedido Miguel, que últimamente anda muy liado… ¿A que no adivináis en qué? Pues me va a partir la cara, pero ya os lo digo yo, que para eso le estamos solucionando la papeleta entre los amigos: está empezando otro libro, así que ¡cuidado!... Bueno, quiere que os cuente por qué un tío como yo, o sea… un pureta redomado con orejas, patas y rabo ya más o menos con la vida hecha, se separa, se divorcia, o mejor dicho… se divorció en su día.

Pues mire usted querido lector o lectora, ni le echo la culpa al gobierno, ni a la burbuja inmobiliaria, ni a la crisis económica, ni a la Iglesia Católica (que luego Miguel se china… todavía le queda algún ramalazo tipo cura) y ni si quiera… Al Ministerio de Igualdad:

En una relación de pareja deberían existir estos tres elementos para que la cosa funcione, según un atrevido llamado Steinberg: INTIMIDAD, PASIÓN y COMPROMISO. Centrándonos en el compromiso, distinguiría entre compromiso interno (“yo quiero a esta mujer, deseo estar con ella y serle fiel”) y compromiso externo, que a su vez se divide en explicitado hacia ella (cuando la hacemos saber que la queremos y estaremos con ella) y público (lo dicho… el puto contrato matrimonial que no sé por qué existirá). Para mi, egoístamente, estos tres elementos de una pareja formada, se pueden vivir con más o menos intensidad, de manera que influyen e interactúan uno sobre los demás, provocando un "efecto rebote" al llegar a su tope, o sea… cuando está todo dicho y hecho con el matrimonio. Por eso mismo, el exceso de intimidad hace que la pasión baje y provoca también el que exista un menor deseo.

Mira macho, he aquí el descubrimiento de la pólvora del día de hoy: con el compromiso pasa algo parecido: una vez que lo has conseguido y has alcanzado ese objetivo… tocas techo con el matrimonio. Esto hace que la intimidad y la pasión… se vayan a tomar por donde amargan los pepinos… O como diría el desaparecido Fernando Fernán Gómez, se vayan a la… ¿Por qué estoy tan seguro de ello? La clave esté en la MOTIVACIÓN POR ALCANZAR UN OBJETIVO: cuando uno se enamora, siente deseos y reacciones químicas muy parecidas a la motivación por el logro. Cuando uno se enamora, busca en realidad conseguir a la mujer que quiere de verdad, o mejor dicho, lograr de ella el máximo de compromiso.

Pero una vez que has llegado a la meta del compromiso, el pequeño gran gañán hijoputa se relaja, la motivación se pierde, y la pasión baja de tal manera que parece que todos los días con ella son el mismo. Con la pérdida de la pasión, se va perdiendo también el deseo de intimidad y con ello el compromiso. El problema de esta pérdida de compromiso es que no se puede medir. Es decir, uno no empieza a estar “menos casado”, pero ya no lo sientes igual… Se te empiezan a cruzar los cables y la vecina empieza a estar cada día más buena en contraste con tu señora, a la que ya te sabes de memoria. No es que estés menos casado, pero te haces pajas con la vecina antes de echar un polvo con tu mujer. Al no poder diagnosticarlo, por no ser una enfermedad, no se trata y puede producir desagradables sorpresas, en plan… Bueno, para qué negarlo, a mi me pillaron haciendo el tonto, y lo peor es que no puedes negarlo. No lo quieres dejar quizás por los hijos, pero a estas alturas la relación ya está rota. Después del divorcio te das cuenta que ella también tenía sus historias, o sea… que nadie se va a vivir a los dos meses con un tío que acaba de conocer para que lo entiendas.

Cuando hay intereses de por medio, o sea que la pareja no está unida por amor, sino que su motivación y razón de ser son: estatus, dinero, hijos, propiedades, imagen social, etc. Lo que en P&R llamamos la foto, estas parejas suelen invertir en intimidad, para conseguir el compromiso. Es como la frase que vi en una película, del viejo con pasta que le dice a la chica con la que le van a casar “Con el tiempo aprenderás a quererme”; espero que con este ejemplo lo entiendas mejor. Se supone que así, invirtiendo en intimidad, pasando más tiempo con ella y forzando proximidad “el roce crea el cariño” creando intimidad y el ansia de compromiso pueden alimentar y desencadenar la pasión, sobre todo en el que está más interesado afectivamente de ambos, mientras el otro, o la otra se deja querer. Date cuenta que he dicho “se supone”.

Pero, como la última meta de estas parejas, es consumar el matrimonio, una vez logrado éste empiezan a perder el interés por la intimidad, por lo que nuevamente se va todo a la mierda: primero, la pasión y, después, la intimidad. Es más, para estas parejas las metas asociadas al estatus como tener hijos, el estatus de casado, beneficios de imagen de cara a las familias, matrimonios de conveniencia por papeles, etc. son más importantes que la propia pareja; por lo que, una vez alcanzadas dichas metas, la pareja pasa a ser una mera comparsa, un mero acompañante subordinado a un fin… Un puro teatro. Se terminan por destruir la pasión y la intimidad. Y finalmente, aunque en la pareja unida por interés, el compromiso suele ser muy cerrado, ya que casarse es su objetivo esencial, dicho compromiso también acaba rompiéndose cuando ya el estatus social deseado se ha conseguido… ¿Qué asco no? Pues que sepas que no es tan extraño.

La tercera causa posible de la ruptura de un matrimonio (y ya me callo) al poco tiempo de iniciarse es la falta de MADUREZ de uno o ambos cónyuges. Este es el punto con el que más me identifico según mi experiencia. El matrimonio entendido como máximo compromiso social requiere un comportamiento íntegro y consecuente con las decisiones que toma. Es más, exige comprometerse diariamente con la pareja, trabajar en la relación, su construcción y mantenimiento. Pero, a menudo, las parejas se enfrentan al amor desde la idílica perspectiva hedonista de que “es un sentimiento”. Yo estoy más de acuerdo con que el sentimiento y las mariposas en el estómago, tal y como he aprendido aquí, se empieza desde primera hora de la mañana llevándole el desayuno a la cama a la mujer que quieres y cuidando todos los detalles.

Llega un momento en el que te das cuenta que te falta madurez, de hecho muchas parejas carecen de madurez suficiente para mantener vivo el matrimonio, lo que se descubre cuando la tolerancia se hace cada vez más pequeña, y el sentimiento de frustración se hace mayúsculo. ¿A DÓNDE SE VA LA CONGRUENCIA? A TOMAR POR... Así, cuando el amor deja de ser algo que simplemente se “siente” y pasa a ser algo que se “cultiva”, cuando la cosa se enfría, no tienes derecho a culpar a tu pareja, ya que tú también deberías habértelo currado más. Muchos maridos se quejan de que follan poco, o no follan… ¡por algo será! Lo mismo que te pasa a ti, le pasa a ella, pero en versión mujer.

Muchas parejas tampoco saben afrontar problemas juntos, se desesperan y optan por la ruptura. Carecen de la capacidad y la paciencia suficientes para manejar la cara menos amable del amor, los momentos difíciles, las crisis económicas, el espacio dentro de la casa, los celos, bla bla bla. De eso, nuestros abuelos y padres saben mucho más que nosotros, porque lo pasaron peor. Cuando hay problemas, las personas poco congruentes, se comportan como todo lo contrario a lo que han prometido, contradiciendo claramente su compromiso. Nuestra famosa cita célebre: No te quedes con lo que dice, quédate con lo que hace. Por ejemplo, dedican menos tiempo a la pareja, cometen infidelidades, intentan huir o evadirse tras un trabajo absorbente, los amigos o alguna afición que consume todas sus energías.

Un Amén del Reverendo.

Si no sabes por dónde empezar, y en tu día a día te encuentras con dudas acerca de las relaciones, el sexo, la vida en pareja, aprender a ligar, la comunicación con las mujeres, y en general cualquier cosa que a un hombre de la calle, como tú y como yo, le pueda quitar el sueño… En P&R llevamos mucho tiempo trabajando en la misma dirección que tus necesidades nos demandan. Tenemos el material adecuado hecho a tu medida y entendimiento, para que puedas mejorar en todos estos aspectos, de forma realista, sin falsas promesas de éxito instantáneo. Nos hemos preocupado de reunir para ti, en LA CAJA NEGRA DE P&R lo mejor de nuestro trabajo, ilustrado siempre con ejemplos reales y experiencias, para darte el empujón que necesitas.