-
He empezado a escribirte, sin ni siquiera saber cómo iba a titular esto… Se me han pasado por la cabeza calificativos (no descalificaciones, porque en efecto no me equivoco) como esclavos de la polla, panda de salidos sin juicio, gobernados por la entrepierna, etc. Algo así, pero creo que al final quedará algo que en efecto te llame la atención. A lo mejor piensas que me dirijo a ti con desprecio, lo cierto es que yo comparto tu esclavitud, no soy ningún santo varón y al igual que tú o San Pablo con su aguijón, en mayor o menor medida somos esclavos. Lo que sí he podido conseguir, es una imagen que refleja exactamente lo que quería decir.
Pues si, esclavos del pene… ya lo he dicho alguna vez en otra parte. Sé que no voy a arreglar nada llamándote así, yo también soy un esclavo en mi medida. Creo que lo único que nos puede diferenciar, es en todo caso lo conscientes que lleguemos a ser de ello, pero lo dicho… santos he conocidos pocos y yo no estoy entre ellos. Tengo ya comprobado que por mucha caña que te dé y mucha orientación, sino eres tú mismo quien quiere dar el primer paso para madurar, no hay nada qué hacer. Yo te puedo descubrir el misterio de la libertad para el hombre… En ello estoy, supongo que es mi causa última, aunque suene pedante decirlo de esa manera. Ese es mi fin, primero para mi, para dejar de ser un esclavo, y una vez liberado y con los ojos abiertos, ayudar a liberar a los demás que como yo compartimos condición masculina.
No hay nada que hacer si no quieres soltarte la polla ni para hablar por teléfono… nada de nada, por más buenas intenciones que pongamos ambos en ello, y por más claro que tengamos cuáles son nuestros valores ideales. Una cosa es el ideal: nuestro nuevo Adán y otra bien diferente la realidad: yo… si, un hombre la mar de normal con sus puntos fuertes y sus puntos débiles. Adán no es un superhombre, es un hombre perfectamente normal, al que diferencia del resto que es completamente libre, así de fácil de entender y así de ideal y de difícil de conseguir. Suena como a propaganda anarquista ¿verdad?
Está visto que proponerte un camino de crecimiento honesto no funciona, lo veo a diario cada vez que repaso las visitas de mis queridos hermanos y compañeros en esclavitud. Las perversiones que nos rondan por la cabeza a muchos de nosotros ya no me resultan extrañas, pero sí que quiero que no me esclavicen… Ni a mí, ni a ninguno de vosotros. Seguro que te ha llamado mucho la atención el título de este artículo… Lo he hecho totalmente a drede precisamente por eso, pero no quiero que te sientas juzgado, no soy quién para hacerlo ya que compartimos condición.
Si ves la posibilidad de mejorar ¿la aceptarías? Pero me refiero a mejorar de verdad… Quiero que me digas ¿Qué perjuicio o qué daño te provoca el querer ser realmente el hombre que quieres ser? No creo que quieras ser un pene con patas toda tu vida, yo desde luego no lo quiero para mí. A lo mejor para que empieces a escuchar, antes has de vencer a la escasez y tener “la tripa llena” sexualmente hablando, a lo mejor tienes que hartarte de follar antes de empezar a plantearte el mejorar como hombre… Es como cuando uno tiene mucha hambre, hasta que no come no se queda tranquilo, ya entonces después de haber comido puede pensar y relajarse. Así somos… en el fondo animales que quieren expresar un honor, una divinidad, una virilidad, unos valores y unos principios.
Como rezan los mártires del compás: “como quieres que oremos si no comemos”. Supongo que esa es la idea, o la paja mental. Hace ya unos días que no te pregunto ¿QUÉ QUIERES? Dímelo no te cortes, estamos hechos todos de lo mismo, nadie te va a juzgar aquí. Lo cierto es que en vez de el nuevo ADÁN, tendría mucho más éxito comercial un libro titulado “MANUAL DEL SEXO PARA TONTOS” o bien “FOLLAR ES FÁCIL SI SABES CÓMO” o incluso “QUÉ DECIRLE A UNA MUJER PARA FOLLAR”, “MANUAL PARA LLEVAR A LAS MUJERES FÁCILMENTE A LA CAMA”, “CÓMO ACOSTARTE CON MUJERES DE FORMA FÁCIL Y RÁPIDA”… Estoy convencido de que lo comprarían más de uno, o más de dos. A lo mejor hay que empezar por ahí para que ya la polla te deje pensar un poco, y puedas ser realmente tú, sin hambre, sin escasez y sin condicionantes… Pero precisamente esto sería cómo darte morfina en vez de antibióticos: te quita el dolor, pero no te cura. La escasez seguiría estando ahí por muy repleta que tuvieras tu cama.
¿Eso es lo que quieres? ¿Prefieres ser hombre o prefieres ser un pene con patas? Yo lo tengo claro a pesar de mis vicios, que probablemente se parezcan mucho a los tuyos. POR LA ESCASEZ HEMOS PASADO TODOS ALGUNA VEZ, NEGAR ESTO SERÍA UNA ESTUPIDEZ, PERO ¿EN QUÉ ESTÁS PENSANDO?
Pues si, esclavos del pene… ya lo he dicho alguna vez en otra parte. Sé que no voy a arreglar nada llamándote así, yo también soy un esclavo en mi medida. Creo que lo único que nos puede diferenciar, es en todo caso lo conscientes que lleguemos a ser de ello, pero lo dicho… santos he conocidos pocos y yo no estoy entre ellos. Tengo ya comprobado que por mucha caña que te dé y mucha orientación, sino eres tú mismo quien quiere dar el primer paso para madurar, no hay nada qué hacer. Yo te puedo descubrir el misterio de la libertad para el hombre… En ello estoy, supongo que es mi causa última, aunque suene pedante decirlo de esa manera. Ese es mi fin, primero para mi, para dejar de ser un esclavo, y una vez liberado y con los ojos abiertos, ayudar a liberar a los demás que como yo compartimos condición masculina.
No hay nada que hacer si no quieres soltarte la polla ni para hablar por teléfono… nada de nada, por más buenas intenciones que pongamos ambos en ello, y por más claro que tengamos cuáles son nuestros valores ideales. Una cosa es el ideal: nuestro nuevo Adán y otra bien diferente la realidad: yo… si, un hombre la mar de normal con sus puntos fuertes y sus puntos débiles. Adán no es un superhombre, es un hombre perfectamente normal, al que diferencia del resto que es completamente libre, así de fácil de entender y así de ideal y de difícil de conseguir. Suena como a propaganda anarquista ¿verdad?
Está visto que proponerte un camino de crecimiento honesto no funciona, lo veo a diario cada vez que repaso las visitas de mis queridos hermanos y compañeros en esclavitud. Las perversiones que nos rondan por la cabeza a muchos de nosotros ya no me resultan extrañas, pero sí que quiero que no me esclavicen… Ni a mí, ni a ninguno de vosotros. Seguro que te ha llamado mucho la atención el título de este artículo… Lo he hecho totalmente a drede precisamente por eso, pero no quiero que te sientas juzgado, no soy quién para hacerlo ya que compartimos condición.
Si ves la posibilidad de mejorar ¿la aceptarías? Pero me refiero a mejorar de verdad… Quiero que me digas ¿Qué perjuicio o qué daño te provoca el querer ser realmente el hombre que quieres ser? No creo que quieras ser un pene con patas toda tu vida, yo desde luego no lo quiero para mí. A lo mejor para que empieces a escuchar, antes has de vencer a la escasez y tener “la tripa llena” sexualmente hablando, a lo mejor tienes que hartarte de follar antes de empezar a plantearte el mejorar como hombre… Es como cuando uno tiene mucha hambre, hasta que no come no se queda tranquilo, ya entonces después de haber comido puede pensar y relajarse. Así somos… en el fondo animales que quieren expresar un honor, una divinidad, una virilidad, unos valores y unos principios.
Como rezan los mártires del compás: “como quieres que oremos si no comemos”. Supongo que esa es la idea, o la paja mental. Hace ya unos días que no te pregunto ¿QUÉ QUIERES? Dímelo no te cortes, estamos hechos todos de lo mismo, nadie te va a juzgar aquí. Lo cierto es que en vez de el nuevo ADÁN, tendría mucho más éxito comercial un libro titulado “MANUAL DEL SEXO PARA TONTOS” o bien “FOLLAR ES FÁCIL SI SABES CÓMO” o incluso “QUÉ DECIRLE A UNA MUJER PARA FOLLAR”, “MANUAL PARA LLEVAR A LAS MUJERES FÁCILMENTE A LA CAMA”, “CÓMO ACOSTARTE CON MUJERES DE FORMA FÁCIL Y RÁPIDA”… Estoy convencido de que lo comprarían más de uno, o más de dos. A lo mejor hay que empezar por ahí para que ya la polla te deje pensar un poco, y puedas ser realmente tú, sin hambre, sin escasez y sin condicionantes… Pero precisamente esto sería cómo darte morfina en vez de antibióticos: te quita el dolor, pero no te cura. La escasez seguiría estando ahí por muy repleta que tuvieras tu cama.
¿Eso es lo que quieres? ¿Prefieres ser hombre o prefieres ser un pene con patas? Yo lo tengo claro a pesar de mis vicios, que probablemente se parezcan mucho a los tuyos. POR LA ESCASEZ HEMOS PASADO TODOS ALGUNA VEZ, NEGAR ESTO SERÍA UNA ESTUPIDEZ, PERO ¿EN QUÉ ESTÁS PENSANDO?











