¿CUÁNDO EMPIEZO A HACER PREGUNTAS? por JEFFY de R.S.D.

Fragmento extraído de la Newsletter original R.S.D. Vitamins For Your Game, enviado el 25 de marzo de 2009. Para recibir gratis esta Newsletter, visita el servicio de Newsletter R.S.D.

Imagen cedida por ThinkPink
Fotógrafo: Antonio M. Galiot
Modelo: Sheila Cano


¿Te he dicho alguna vez que me encantan las vitaminas? Bueno, realmente las adoro. Cuando estás ligando continuamente, ello puede afectar seriamente a tu sistema inmunitario, por eso mismo empecé a tomar vitaminas. ¿Sabes qué? Mi salud mejoró de una forma sustancial. Ahora soy menos propenso a ponerme enfermo. Además ahora mi orina brilla, parece radioactiva y me gusta, por alguna razón me agrada. Así que quédate con el truco ¡VITAMINAS! El suplemento Nº1 del Seductor. Bueno, vamos a dejarnos de tonterías y vayamos a lo que realmente importa. Estoy haciendo un esfuerzo realmente importante para responder todas las preguntas que me llegan por e-mail, no creerías cuántas son, literalmente miles de ellas. Así que estaría encantado de tener una estupenda bandeja de entrada con todo el correo leído y respondido, limpio y corregido para el archivo de R.S.D. Necesito algo de ayuda para solucionar este tema, así que si eres un estudiante o una chica guapa, contáctame. El sueldo es... totalmente inexistente, y puedes estar hasta arriba de preguntas, pero la recompensa es mágicamente gratificante a nivel personal, y los resultadas en ti durarán en el tiempo a modo de terapia vital. ¡Apúntate hoy! OK, ahora que ya hemos dicho suficientes tonterías, vamos a atender nuestra primera petición:

PREGUNTA: Conocí a una chica en la universidad y mantuvimos una breve conversación. Después de coincidir alguna vez más, parecía que estaba más animada porque me preguntó que cuánto tiempo llevaba por allí, a qué materias me había apuntado, etc. Soy un tipo bastante tímido y no se me da bien hablar por hablar, así que mis respuestas eran bastante cortas, monosilábicas en ocasiones, haciendo obvio que no estaba interesado lo más mínimo. Ella continuaba haciendo preguntas hasta que decidí cortar la conversación despidiéndome. Así que de vuelta, le devolví las mismas preguntas que ella me había hecho a mi antes. Sé que no es la forma más interesante de abordar una conversación, así que a la segunda pregunta paré. El verdadero problema era que yo no sabía qué decirle. Pensé por un momento y pude sacar alguna pregunta más, decidí pasar de mi ansiedad y empecé a dar atracción/confort. Después de unas cuantas de mis historias, ella parecía no estar interesada lo más mínimo en lo que decía. ¿Qué podría haber hecho diferente?

MI RESPUESTA: Es verdad, esto sólo es una pequeña parte de la dinámica para llevarte a la chica, ¡solamente una migaja! Algo de lo que me he dado cuenta al leer tu pregunta, es que dices que eres un hombre tímido y que no estás habituado mantener largas conservaciones, al hablar por hablar. En cambio, tienes un objetivo en mente: follar, una novia o lo que sea, tienes un propósito. Lo primero, es que tienes que matar a este “chico tímido” si realmente quieres comerte una rosca. Esto es algo que tuve que descubrir por mi mismo, algo que quizás te ayude: esto es un proceso, un camino, no solamente es algo que ocurre los sábados por la noche. Tienes que aceptar que los conceptos relativos a la inteligencia social han de ser masticados antes que digeridos.

Esto quiere decir que la aproximación, solamente es un paso dentro de un proceso de insensibilización hacia todo aquello que actualmente te asusta o te atemoriza. Progresivamente has de ir saliendo de tu zona de confort, ensanchando sus fronteras hasta tus límites:

Puedes empezar por el contacto visual, practicando con la gente que veas por la calle. En segundo lugar, practica conversaciones breves con gente, empieza a ser más asertivo, comienza a introducir humor, a marcar mucho más tus palabras, a abarcar más espacio… También a ir acostumbrándote más al tacto y contacto físico. Lo próximo es aprender a controlar una conversación y sentirte cada vez más cómodo siendo el centro de atención. El siguiente paso es empezar a ir a sitios de moda, mejorar el vestuario al que normalmente estás acostumbrado. Finalmente, cogerás tu swing una vez que seas capaz de introducirte hábilmente en conversaciones ajenas, rompiendo el rapport y finalmente avanzando y escalando en la interacción. Así que cuando realices todo este proceso, habrás comenzado en realidad este apasionante viaje.

Ahora, respecto a lo que tu pregunta se refiere, estás en buen camino cuando has comprobado en primera persona, que el mero hecho de hacer preguntas no es el camino adecuado. Esto es lo que nosotros llamamos “forzar el rapport” y desde luego, no es la mejor opción, es típico de tíos pesados. Muchas personas intentan buscar razones para generar conexión y el confort. Cuando la otra persona es una mujer, se da cuenta enseguida de que estás intentando forzar puntos dónde conectar con ella, de forma que estás “intentándolo demasiado”. La gente tiene tendencia a lanzar preguntas continuamente cuando no se conoce a la otra persona, pero LO ÚNICO QUE NECESITAS SABER ES: EVITA HACERLES PREGUNTAS A LAS CHICAS, SIN PREGUNTAS ¿Has oído bien?

Cada vez que te acercas a una mujer atractiva, y sientes la necesidad de ser plasta haciéndole preguntas de capullo, en orden de generar atracción… Mejor muérdete la lengua y piensa algo mejor que decir. Ahora viene la típica pregunta ¿QUÉ LE PUEDO DECIR? Puedes hacerle aportaciones, afirmaciones… Puedes contar una historia. Para ser bueno en esta historia, tienes que convertirte en un buen narrador de historias. Recuerda que en la primera etapa de la interacción has de llevar tú siempre la iniciativa, la regla del 90/10 de la conversación. Esto significa que tu deberías llevar el 90% de la conversación, y ella solamente el 10%. Por supuesto, esta regla no es aplicable a una relación de larga duración, pero sí durante los primeros instantes de la fase de Atracción.

Supongo que ahora preguntarás ENTONCES… ¿CUÁNDO TENGO PERMISO PARA HACER PREGUNTAS? CUANDO ELLA EMPIECE AMOSTRAR INTERÉS, querrá decir que has enganchado. Un buen indicador de que has llegado a este gancho social, es que ella empieza a hacerte preguntas a ti: “¿Cómo te llamas?” es la más común. A estas alturas, ya intuyes que si puedes iniciar la fase de rapport-confort. Entonces puedes empezar despacito a hacerle las típicas preguntas para saber más de ella. Pero hasta que puedas hacer esto, recuerda dos cosas: AFIRMACIONES E IMPERATIVOS. ¿Lo entendiste? No me decepciones.

Así que, hasta la próxima vez, a seguir trabajando duro.
Sinceramente,

Jeffy, Formador Ejecutivo

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EVA, ESTA ES MI DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS

Pues sí Eva, te quiero y es más, te quiero con locura hasta lo irracional. Me encanta ver cómo te levantas junto a mi un domingo por la mañana, verte despertar a mi lado, besarte, decirte que te quiero cuando el corazón me lo pide. Me encanta verte cómo te arreglas frente al espejo, cómo cuando quieres eres niña y te dejas amar con más intensidad, cómo te veo acercarte a mi cuando quedamos, cómo paseas majestuosamente tu feminidad en cada movimiento, en cada palabra, cómo te recoges el pelo con una coletita para estar más cómoda, cómo me pones la mano en la boca cuando estoy diciéndote tonterías, la carita que pones cuando te traigo el desayuno a la cama, o cuando me pides un masaje con ese tono de voz al que no me puedo negar.

Me encanta lo fuerte que eres, tu carácter, tu autenticidad, lo exigente, no se te puede comprar... Por eso siempre te he dicho que eres una mujer para valientes, porque a día de hoy y después de estos últimos años, cada encuentro para mi es como el primero... Las mariposas siguen bailándome en el estómago cada vez que sé que te voy a ver. Me encanta que no me regales palabras vanas, ni que me regales el oído o que no me sigas la corriente, siempre me das la palabra oportuna que me hace despertar del conformismo, me inspiras a dar siempre lo mejor de mi y por eso te quiero, porque eres una entre un millón y porque no se te puede engañar con excusas. Nunca me has pedido nada que no saliera de mi corazón darte, y lo único que sí me has pedido, es que sea yo, que no quiera aparentar más o menos de lo que soy, pero que sea hombre, eso sí, continuamente aunque sea con otras palabras, porque no aceptas que te compren, que te regalen ni que intenten ganarse tu amor con otra cosa que no sea lo que salga desde dentro.

Tengo que decirte varias cosas, te gusten o no, porque para mi son importantes, la primera es que te quiero, y el resto son mis deseos y sueños más profundos:

Quiero ser feliz siendo el mejor hombre del mundo, con o sin tu apoyo mi objetivo es ese. Quiero que mi vida sea útil al mundo independientemente de si estás conmigo o no, por ello he decido hace tiempo, casi a la par de conocerte y que entraras en mi vida, que mi paso por este mundo no ha de quedar indiferente. Cada uno de los pasos que doy van encaminado a ello aunque tú a veces no lo entiendas, es mi sueño: liberar mi mente y la de todos los hombres para que cada uno de nosotros podamos llegar a ser nuestro verdadero yo, el verdadero hombre que habita en nuestro interior, descubrir todo nuestro potencial.

Quiero ser el mejor padre del mundo, es una deuda personal con mi propia vida, quiero hacerlo mejor de lo que lo han hecho conmigo, necesito hacerlo, necesito saber que SÍ PUEDO HACERLO y de hecho lo sé. Quiero que mi vida de fruto, ahora o después, de una manera u otra, no me importa esperar mientras sé, que los pasos que doy van encaminado a ello. Nada nace de un día para otro, eso lo sabemos ya, aunque el mayor de mis pecados sea la impaciencia. Es la urgencia que me come por dentro, porque quiero materializar mi idea en este mundo y en esta época que me ha tocado vivir. Tengo un sueño parecido al de Abrahám, al que Dios le prometió ser padre de una gran descendencia, más numerosa que las estrellas del cielo y la arena del mar, a sabiendas que él no podía tener hijos cuando le dio este mensaje. Él lo creyó, simplemente se limitó a creerlo y a guiar a un pueblo entero hacia los orígenes de su identidad.

Por eso nunca me agacho, aunque a veces me desanime y lo vea todo cuesta arriba, porque sé que si dejo de creer en esta idea, esa será la verdadera derrota de mi vocación, de mi ser y de mi yo más profundo. Por eso aunque no vea el éxito inmediato de mi trabajo y de mis sueños sigo empujando en la misma dirección, porque precisamente, el primer “converso” debo ser yo. Mi mayor enemigo es mi propio ego, mi miedo a perder, por eso cada vez que has visto que me faltado seguridad o convicción, aunque no compartas o entiendas este sueño, me penalizas, me cuestionas, pones en duda mi coherencia pidiéndome que sea consecuente con ello y que me queje menos, que ponga los medios para materializar cada una de mis palabras.

Por todo ello te doy las gracias, porque me motivas para llegar a dónde cualquier otro hubiera ya renunciado a falta de ver recompensas inmediatas, por estos últimos años en los que tu inspiración me ha motivado a madurar y a materializar muchas de las cosas que un día fueron una simple idea. Así pienso seguir, aunque cueste y aunque duela, aunque haya momentos en los que me sienta sólo y sin apoyos por una simple razón: si no lo hago yo, nadie más lo hará, es así de simple, y si no hay, me lo tendré que inventar, porque nadie te regala nada, eso lo sabes bien.

CITA CON UNA GORRONA MALEDUCADA, por EL REVERENDO

¡Hey buenas! ¿Cómo andáis? ¿Os acordáis de mi? Hace poco os conté una cita muy chula que tuve con una mujer que conocí por una página de contactos, una cita entre divorciados. Hoy os quiero contar otra batalla, con otra chica, y madre mía... ¡Esto no hay manual que lo recoja! Dentro de poco entenderéis por qué. Con esta chica quedé en la primera conversación por el Chat. La verdad es que me sorprendió que me saliera tan rápido, lo único que me mosqueaba un poco, era que no tenía foto en el perfil, pero con el swing que voy cogiendo y las pautas que Arcángel tiene en el manual de ciberligue, es bastante fácil (publicidad descarada, pero bueno ¡Funciona!). Quedé con ella en el Corte Inglés de Argüelles esa misma tarde y nos cambiamos los móviles para cuando llegáramos. Como yo no sabía como era ella, estaba un poco chinado. Cuando dio la hora, pasados dos minutos, me llamó al móvil diciendo que se estaba bajando del autobús. Esta mujer vive también fuera de Madrid y se bajaba en el intercambiador de Moncloa.

Estuve esperando unos minutos más y me volvió a sonar el teléfono con un “¿dónde estás?”. Nos vimos en seguida y nos dimos dos besos. Algo más baja que yo, pelo rizado negro, sin arreglar... bueno, era entre semana y una cita improvisada, tampoco vayamos a ser pedantes, yo acababa de salir de currar. Tenía pinta como de muñeca repipi con pecas, pero su sonrisa era constante. Nada más por el “esfuerzo” que había hecho ella por venir del quinto coño a Madrid, había pensado en invitarla a cenar, pero lo primero que me dijo con una voz medio aguda, medio exigente fue: “A las 22:30H sale mi último autobús”. OK, lo puedo entender, pero me cortó el rollo de una forma el tono con el que me lo dijo... Bueno, la tomé del hombro y bajamos dando un paseo hacia la Plaza de los Cubos a tomar una cerveza en un alemán.

Por el camino me fue contando sus últimas citas con otros chicos de la página de contactos (esto parece ser hasta ahora un patrón común) y según ella “eran todos unos salidos”. No me sonó bien la verdad, y ya estaba visualizando la cita como de dos cañas y a casita. Por el camino a la Plaza de los Cubos me fui desencantando, no sé exactamente por qué, pero me daba la sensación de que esta mujer tenía demasiado tiempo para pensar.

Llegamos al alemán que me sabía y me pedí una caña, ella se pidió una Coca cola Light. Saqué el tabaco y me suelta “No me gustan los hombres que fuman”. Me quedé... ¡jajajaja! Cogí el cigarro y me lo encendí con una satisfacción, que no os lo podéis ni imaginar. Echarle el humo en la cara creo que habría sido de muy mal gusto, pero me sentí tentado de hacerlo. Empezamos a hablar y me estuvo contando que había estado viviendo unos años con un chico y que lo habían dejado... No me resultó extraño la verdad, porque poco a poco la fui calando como personalidad de hija única consentida y en efecto, no me equivocaba. Estaba viviendo con sus padres y en el paro, aunque no se la veía muy apurada por buscar. Me hizo entender que estaba todo el día aburrida en su casa, que como sus padres se lo hacían todo ¿para qué se iba a apurar?. ¡Menudo partidazo de mujer!

Decidí cambiar de sitio porque me estaba cargando un poco. A todo esto, trataba de mostrarme bastante frío, le llevaba la contraria en todo lo que decía totalmente a drede. Una mujer así obviamente no me interesa, una auténtica gorrona y además con razón, de todas formas la hubiera invitado a las cañas, pero lo que me molestó fue que NO HIZO MÍNIMO ADEMÁN DE PAGAR, era como que lo daba por hecho, no movió ni un dedo y eso me molestó. Este era el detalle que me hacía falta para ya terminar de descartarla. Eso, eso… ¡POR LA PUERTA GRANDE! Dios, es que... ¡tela marinera de tía! ¡No había por dónde cogerla! ¡qué gorrona, insolente y desagradable! Y uno piensa, si al menos se la viera amable, tímida, o cortada... tendría una mínima disculpa, pero realmente era una niñata consentida de treinta y tantos, vaga y un largo etcétera.

Después me la llevé a otro sitio a tomar una copa de vino, a un sitio un poco más elegante que está por los cines. Me dice de repente que había conocido a un chico y que parecía que le había gustado, mientras yo pensaba “Pues todo para ti ¡jajajaja!”. La verdad es que parecía súper decidida a cortarme el rollo y lo estaba consiguiendo con recordman olímpico. De repente, con la mirada, me crucé con una antigua compañera de curro a la que hacía igual dos años que no veía, levanté las cejas y veo que se acerca saludarme. Nos dimos dos besos y estuvimos dos minutos hablando, cuando se fue y me di la vuelta, la gorrona tenía una cara de basilisco que no se la aguantaba.

Parecía que iba a reventar y le pregunto “¿estás bien?”. Va la tía y me empieza a echar una peta de estas que piensas ¿Esto a cuento de qué...? en plan “¿quién era esa? ¿de qué la conoces? ¿te gustan las mujeres con esas pintas?”. Supongo que con lo de “esas pintas” se refería a que iba maquillada, arreglada, bien peinada, etc. ¡Jajajaja! La cogí del hombro tomándomelo a broma y la tía estaba rígida como una vara. Miro el reloj y veo que todavía son las 21:00H. Le digo: “Venga, te acompaño a la estación, así no se te hace tarde y no tienes que apurar al último bus”. De repente se calla y se afloja, pido la cuenta y de nuevo no mueve un dedo por rascarse el monedero, así que... ya está, finiquitado. Pensé para mis adentros “Mira tía que te den, eres insoportable: maleducada, gorrona, consentida y no quiero saber más”.

Me relajé un montón de repente, me sentía como si me hubiera quitado un peso de encima. Fuimos paseando al intercambiador de Moncloa por Princesa, mi tono era neutral y ella creo que ya se había coscado que era nuestro primer encuentro y el último. La dejé en la puerta de la estación, y venga a prolongar la situación, y venga a hablar, y venga a decirme que la próxima quedábamos en su pueblo y que si, que si, que ya hablamos... ¡jajajaja! Dios, en la puta vida había tenido una cita tan mala, en la que el tiempo me pasara tan lento y en la que hubiese tenido más ganas de salir corriendo y mandar a una tía al carajo. En fin, de todo hay en la viña del Señor.

Un amén del Reverendo.

Salud a todos.

MATAR EL EGO, NUESTRO PEOR ENEMIGO

Fotógrafo: Chema Pascual
Modelo: Enrique Perales
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Tengo miedo de empezar a escribir por tener que enfrentarme a mis propios temores, sé que si no lo plasmo en el papel, quizás no tenga la suficiente fuerza para cumplir mi palabra, y así ser coherente con mis verdaderos deseos y valores, aquellos con los que sueño de verdad que lejos están de permanecer sentado. Hoy me ha podido el ego, el miedo a ser destapado, dañado, rechazado... Examino mi sueño: ser el padre de una gran familia, empujarme a diario para ser mejor hombre, y así poder abrir camino. Alguien que no es libre de su ego, no puede pretender liberar a nadie, ni abrirle los ojos. No puedo pedirte mientras lees, que abras los ojos mientras yo me los tapo para no sentir el daño, de mi falta de declarar mis principios, no verbalmente sino de verdad arriesgar y poner en juego la vida que llevo todos los días y la que creo que me está adormeciendo. Me he dado cuenta en cuanto hoy me ha llegado el borrador de la declaración de la renta, me devolvían algo más de cien euros... Me ha parecido una alegría tan sumamente miserable y barata, que me he puesto a llorar como un niño pequeño. No había nadie en casa, y me he dado cuenta de que llevo mucho tiempo evitando plantarle cara a varias confrontaciones que me supondrían o dar el paso que quiero dar, o perderlo todo.

El ego es aquél que no te deja dar un paso más por miedo a perder el control, la compostura, el que no quiere que te hagan “daño”, aunque vivas anestesiado... El ego prefiere vivir anestesiado y estancado con tal que “no te pase nada”. Es el mismo puto miedo de siempre a perder: a perder tu estatus, a perder tu empleo, a perder a tu pareja, a tener éxito incluso. Siempre he sido una persona que se ha pensado mucho las cosas antes de hacerlas, creo en gran parte debido a lo que llamo el síndrome del hermano mayor, pero pese a esto, no se le puede culpar a la prudencia por no echarle un par de huevos a la vida cuando hay que dar un salto.

Conforme estoy hablando contigo ahora, es como si me estuviera mirando al espejo. Tengo que hacerlo para ganarme tu confianza, para que sepas que esto es un camino y que no hay nada que salga de un día para otro. Cuando tienes la sensación de haberte estancado, es porque quizás has llegado a un techo de objetivos, te acomodas y comienzas a disfrutar de un estatus que quizás hace solamente unos años, se trataba de un objetivo último. Ahora es una realidad, lo cotidiano, lo normal.

¿SABES POR QUÉ NADA ES PARA SIEMPRE? Porque tus valores y tus principios varían conforme vas cubriendo etapas y facetas, aquellos valores que te han servido para alcanzar tus objetivos, una vez cumplidos pasan a formar parte de tu base, es algo que das por hecho y cubierto. Uno siempre aspira a aquello que le falta, y en función de ello y de quemar etapas cerrando objetivos, va adaptando estos valores... Siempre igual, lo único que cambia es que cada vez vas teniendo más años.

El día que dejes de buscar, te estancas, el día que renuncies a tu fin último, a tu causa máxima, que seguro la tienes y no es llegar a fin de mes, perderás la ambición por miedo a perder todo lo que has ganado. No se trata de ser un héroe, sino de tener el valor suficiente para dar los pasos que vas entendiendo. No es cuestión de medios, no es cuestión de pasta ni de pareja, ES CUESTIÓN DE HUEVOS A IR REALMENTE A POR LO QUE QUIERES, AUNQUE ELLO TE SUPONGA PERDER. Cuando veo parejas y matrimonios acomodados, en las que discuten por algo tan tonto como comprarse un coche o no comprárselo, o cuando sé de un marido que vive amargado con un trabajo que solamente le da una nómina y una mujer que le reprocha y que le niega el sexo, o cuando veo una infidelidad en pareja... Lo único que me viene a la cabeza es la idea de un hombre que ha encogido los hombros por miedo a seguir su instinto y sus propias decisiones, sus ideas, sus deseos y sus impulsos.

Creo que no nos damos cuenta de la importancia real que supone ser fiel a uno mismo todos los días de nuestra vida, en las cosas más pequeñas, de la pérdida real que es el acomodarse en un estatus, de relajarse y confiarse en que las cosas van a salir solas. O pensar que ya tenemos suficiente cuando en lo más profundo de nuestro ser, sabemos que podemos dar más. Todo esto se queda en un simple sueño el día que dices “me planto”. El agua que no fluye se estanca y lo que estanca se pudre, no es que lo diga yo, es algo físico y natural, que de igual forma ocurre con la energía que tenemos dentro. Si no le damos salida a esta energía actuando y decidiendo en función de lo que nos trasciende, aquello en lo más profundo que nos dice que hemos de movernos, esta energía se estancará y dejará de fluir. Cuando esta energía no fluye nos frustramos, y caemos en vicios, autocompasión, conformismo, adicciones y obsesiones que intentan llenar de alguna manera estos objetivos no alcanzados, y gastar esta energía que trata de salir por algún lado, porque no le damos el canal adecuado: LA DECISIÓN Y LA EJECUCIÓN. Estos objetivos que ya parecen sueños lejanos más que posibilidades. Piensa en ello la próxima vez que te encuentres discutiendo por alguna imbecilidad.

EL HOMBRE Y LA ROCA

Cuántas veces al estar con una mujer hemos pensado aquello “Parece que nunca está contenta con nada” o “Pero… ¿Qué le pasa ahora?”, “¿Por qué tiene que actuar de esta manera?”, “¿Qué narices le pasa?”, “¿Por qué se pone así?”, “¿Se puede saber que he hecho yo ahora?”. Ella te pone de los nervios y te suelta el hachazo allí donde más te duele, o te suelta una indirecta de esas que anuncian un día movidito. Morros porque sí, morros porque no… Lo primero que hemos de saber es que su estado de ánimo, no tiene por qué tener que ver con algo que hayamos hecho… ¡Para nada! Si hay algo que va implícito en la naturaleza femenina es la continua búsqueda de emociones, los altibajos y la necesidad continua de medir los límites del hombre con el que está.

LA CONTINUA BÚSQUEDA DE EMOCIONES: porque de ellas vive, no se trata de entenderlo, se trata de aceptarlo porque forma parte de su naturaleza. A ti te puede gustar más la estabilidad y la tranquilidad, lo predecible, lo lineal, pero ella tiene que sentir que está pasando algo. Por eso muchas veces nuestro pensamiento es “¿Qué pasa? ¿No puedes estar tranquila?”. La respuesta es NO, no puede estar tranquila: la mujer es movimiento constante, libertad, inconformismo, novedad, sensación, descubrimiento… Siempre quiere lo nuevo, siempre quiere más y en cuanto a esto es como un pozo sin fondo.

Ella es capaz de disfrutar de las emociones en todos los sentidos, tanto de las positivas como de las negativas, de ahí que muchas veces quiera provocar que “pase algo” para romper un estado estacionario de energía y calma, para que haya curvas, para que salgan sentimientos a flor de piel, favorables o no, pero el poder sentir, el poder gritar, emocionarse, llorar o reírse es tan vital para ella, como para ti lo es la lógica o cumplir un objetivo. Para ella la realidad es lo que siente, lo que le sale de dentro hacia fuera, por eso puede tener un día “chof” sin razón alguna, o de repente volverse sensual, o vacilona para provocarte, para que saltes y pase algo… Es su manera de revindicar emociones en el ambiente cuando está todo tranquilo.

BUSCAR LOS LÍMITES DE SU HOMBRE: ¿verdad que la mujer a la que quieres es de las pocas personas que es capaz de alterar tu estado de ánimo con un número de palabras escogidas que parecen ir directo a la diana? Lo hace para nadar en tus límites y para estar segura de haber escogido al mejor ejemplar, es su manera de decirte “Tengo que estar segura de que puedes conmigo, de que sabes llevarme, de que sabes mantenerte en pie en cualquier situación, de que puedo confiar en ti”:

-EN CUANTO A APLOMO: pase lo que pase y diga lo que diga, antes de nada piensa que ambos sois un equipo y que no hay bandos, si ella “te mete los dedos” hasta el sentimiento, es porque quiere ver tu capacidad para mantener la calma, que sabes capear, que tienes un dominio sobre ti mismo muy por encima de todos los hombres a los que ha desechado anteriormente y que ya no forman parte de su vida. Quiere saber que tú eres diferente y que sabes estar por encima de las palabras, de las tentaciones verbales de justificarte, exculparte o defenderte. Si te defiendes ante un “creo que lo estás basando solamente en el sexo” o “creo que deberías estar más pendiente de de mi”, puedes estar totalmente seguro de que está buscando tus fronteras, reclamándote ese aplomo, de igual forma que un niño pequeño trastea, para ver hasta donde puede llegar poniendo a prueba a sus padres en cuanto a su autoridad.

-EN CUANTO A LIDERAZGO / MASCULINIDAD: aquí puedes encontrarte con una odiosa comparación con algún amigo tuyo, o puede poner en duda tu autoridad con alguna pullita del tipo “¿Siempre haces todo lo que te dice tu madre?”, “¿Qué pasa, que Manolo y tú sois novios? ¿Tenéis que decir siempre los dos lo mismo cuándo estáis en la mesa?” o incluso “¿Entre Manolo y tú quién es el macho y quién la hembra?”, “¿sabes ir solo al baño o le tienes que pedir permiso a tu madre?”… y otras tantas sentencias que se me podrían ocurrir, que fueran directamente a cuestionar tu iniciativa y liderazgo. Como siempre, piensa: estamos los dos en el mismo barco, indirectamente te está preguntando si eres capaz de asumir responsabilidades, si tienes imaginación, si realmente eres independiente… Aunque según el tono de su voz y su carácter, más o menos desafiante, pueden venirte a la boca mil argumentos y excusas, o ponerte a la defensiva, o comenzar una discusión, cosa que en absoluto deberías caer. Ella no va a cambiar, no esperes que lo haga, juega con las palabras, diviértete con estas sentencias devolviéndoselas como si de un juego se tratara. Eres tú quien pone la medida, ella verá reflejada en tu respuesta la importancia que le das, ella simplemente te está pidiendo coherencia, a su manera ¡claro!

-EN CUANTO A CONFIAR EN UNO MISMO: me encanta, viéndolo como un reto es la mejor forma de que te suba es la testosterona, sería equiparable a un pique entre amigos “¡No hay cojones!”. ¿Cuál sería tu respuesta? Te picas y lo haces o pasas olímpicamente; tu amigo te seguiría vacilando hasta que le mandaras a la porra “¡Gallina, que eres un gallina!”. Ella te diría algo más del estilo de “¿De verdad crees que serías capaz de…?” o por comparación “Me ha dicho la mujer de Manolo que su marido se acaba de poner a dieta porque estaba un poco gordo… igual te conviene a ti también”, o “Eso no me lo creo, seguro que es una fantasmada tuya… No te lo crees ni tú”. Quiere ver si estás seguro de ti, de tu imagen, si te importa una mierda lo que puedan pensar de ti, si serías capaz de salvarla de cualquier peligro, si lo darías todo por ella, si te sacrificarías en alguna medida para mejorar vuestra calidad de vida… Todo esto ha de salir de ti, pero no bajo su demanda.

Ambos comportamientos están íntimamente relacionados, ya que mediante ambos, ella se realiza y se nutre. Sí, y es precisamente por esta razón, que estos comportamientos van implícitos en su naturaleza que esperar que esto cambie, es pedirle peras al olmo. ¿Cuándo va a estar tranquila? ¿Cuándo va a dejar de ser tan… tocapelotas? La respuesta es NUNCA. Por ello a ti y a mi nos convendría aprender de la roca que está en el margen del río o en la orilla del mar. Le da el viento, le da el agua, la fuerza de las olas, el calor del sol, el frío del invierno y allí permanece, manejándose con todo, tranquila y paciente, segura, nadie la puede mover de allí. Ella quiere saber que eres capaz, pero no porque te lo pida ella, si no porque tú seas esa roca que puede con todo. Todas estas sentencias son reclamos para que no olvides de lo que eres capaz, de por qué ella está contigo, de por qué te quiere, de por qué confía en ti.

Ella necesita sentir esa misma solidez en nosotros para poder relajarse y poder bajar sus defensas, para reforzar su confianza, para poder abandonarse en nosotros y sentirse más mujer. Por eso jamás cesará de pedirte esa congruencia, esa promesa de que eres el único, que eres quien destacó y brilló de entre todos los demás y el por qué brillabas, de lo que la enamoró de ti. No hay nada que le pueda reventar más a ella que asumir roles que te corresponden a ti en realidad, y que en alguna medida, ella tenga que ser también hombre en algunos momentos, porque se te olvidó serlo a ti, o te dio pereza, o preferiste delegar en ella al relajarte por creer que ya lo tenías todo ganado cuando ella dijo “SI”.

Pensar que ella se comporte de una manera diferente, es pedirle que no sea mujer, o que piense y actúe como un hombre. Te lanzo esta pregunta ¿SOMOS LO SUFICIENTEMENTE HOMBRES PARA SABER ACEPTAR ESTE RETO? Me refiero a dejar de verlo como algo que “pretendamos cambiar” o que esperemos que sea de otra manera, o que baje el ritmo de vez en cuando y nos de besitos y palmaditas en la espalda. No esperes eso, ella solamente se rendirá y se abandonará ante un hombre seguro, tranquilo, paciente… Un hombre en el que ella realmente pueda descansar y que le permita ser una mujer al 100% en su esencia. Esta arbitrariedad de emociones, sus continuos TESTs a nuestra paciencia, aplomo y congruencia, durará siempre, con mayor o menor intensidad. No esperes menos de ella.

Un fuerte abrazo.

Arcángel.

ROMPER CON LOS CÍRCULOS VICIOSOS

Rutina diaria

¿No crees que en ocasiones te predestinas a tener una mala cara? ¿un día de mierda? Me explico, a mi me pasa sobre todo cuando he tenido un día imposible en el trabajo o estoy bajo de ánimos. Quiero decir, cuando vuelves a casa estando de camino vas con un “run run” por dentro y parece que te vas a quedar con el cabreo o disgusto dentro, sabes ya o esperas que va a haber bronca, o que vas a entrar en casa de un portazo con la cara hasta el suelo. Es como si estuvieras ya predispuesto a ello. Cargas la escopeta y a la mínima chispa vas a dar el salto. No disculpo este marco mental, ni mucho menos, es asqueroso y solamente hace que te sientas mal y que te veas con ganas de confrontación… A la vez parece que eres el puto ombligo del mundo y que todo te pasa a ti. Es lo que yo llamo una dinámica tóxica o un círculo vicioso.

La rutina diaria favorece estas dinámicas, hacer siempre lo mismo, seguir un horario fijo, utilizar siempre las mismas rutas, el transporte público o un trabajo en el que estemos sometidos a estrés, nos hace más propensos a condicionar respuestas aprendidas y a mecanizarlas. Recompensas condicionadas ante estados internos bajos como la masturbación, tabaco o alcohol, refuerzan y anclan estos estados desfavorables, pero no te ayudan a salir de ellos, todo lo contrario. Tu cuerpo cuando se engancha tiende a buscar estos estados, porque mecanizas el estado interno negativo con un estímulo o recompensa “positiva” o que desvía tu atención, para recibir la recompensa a la que lo has condicionado.

Cuando tengo un día de mierda, que los tengo y por mi trabajo con algo de frecuencia, sobre todo cuando hay picos de estrés, a la hora de volver a casa muchas veces pienso "No quiero terminar este día así". Lo que hago es volver a casa por otro camino, hacer algo que no suelo hacer como pasar paseando por Chueca, o bajarme en Alonso e ir andando desde allí a casa, o llamar a mi amigo que vive cerca, o hacerle una visita sorpresa a mi reina, o me voy al museo del jamón y me tomo un ibérico con un vino y vuelvo dando un paseo largo... HAGO ALGO QUE ROMPA ESA DINÁMICA PRE-PROGRAMADA DE "DÍA DE MIERDA", algo diferente que se salga de la rutina casa-trabajo-trabajo-casa, para romper ese marco preestablecido, porque si no lo hago me condeno a creer realmente que es de mierda. A mi eso me funciona, es salirte del camino.

El cambiar el chip de esta forma, simplemente haciendo algo diferente o que se salga de lo normal, de lo rutinario, hace que en tu cerebro se abran nuevas rutas neuronales que se apartan de las rutas habituales ya viciadas por la costumbre, y que desencadenan en un estado negativo. Estas nuevas rutas que abres, en concepto son literalmente “cambiar el chip”. Es una forma muy básica de explicarlo.

Examina cuál es tu rutina necesaria y tu rutina accesoria, porque la necesaria no tienes más remedio que seguirla, pero la accesoria... Esa rutina si puedes modificarla, y lo que empieza siendo un “día de mierda”, puede acabar de otra manera. El mismo camino de todos los días, ya sabes dónde termina, pero si alteras el circuito que te tiene viciado, haces que tu cerebro se fuerce a cambiar, al recibir un estímulo diferente. Después de todo, no somos tan diferentes al perro de Pàvlov, pero si somos capaces de romper la rutina accesoria. La cuestión es romper haciendo otras cosas estos círculos viciosos que nos hacen caer una y otra vez en estados negativos.

Un fuerte abrazo.

Arcángel.

YO ME PAGO MIS TRAJES

Fotógrafo: Chema Pascual

No sé si esta frasecita os suena de algo, pero si... Por supuesto que me pago mis trajes y todo lo demás también. Creo que lo único que tengo en común con el autor original de dicha frase y que no citaré aquí, es que a la par que te escribo estas palabras, me estoy forzando a sonreír, y a estar animado. Aunque mi sonrisa no es tan falsamente forzada y política como la del autor de la frase, me veo obligando a sacar de donde no hay estos días. ¿Qué te quiero decir con esto? Quiero hablarte del coste de oportunidad que implica ser coherente. Podría ser algo así como caminar por el desierto sin agua y sin recompensas, mientras tienes que afrontar la misma vida de todos los días. Me cuesta no venirme abajo, y una vez más tengo que mirarme al espejo y darme una buena patada ¿Qué me falta? nada es la respuesta. Aunque esta sequía de ánimos, me hace reclamar una justa recompensa por mi esfuerzo diario, a pesar que mi coherencia debería ser ya suficiente, pero... La realidad es que mi corazón me pide agua y de fuera no me viene. Me dan ganas de relajarme y abandonarme a la corriente.

Pues si querido amigo, me pago mis trajes y cada puto esfuerzo que hago, con mis horas de sueño, voluntad y constancia. Esto de ser coherente y de vivir según los valores: INTELIGENCIA, INDEPENDENCIA, INTEGRIDAD Y ESTATUS, a veces y según tenga el ánimo, me dan auténticas ganas de pegarle una patada a todo y hacer como mi hermano e irme a Ibiza a empezar de cero. No me ha pasado nada malo, ni he perdido un trabajo, ni he tenido un desengaño amoroso... Quizás mi reclamo de justicia y recompensa sea quejarme de vicio, porque llevo la vida que quiero llevar, pero estoy viendo que no puedo hacer más de lo que hago para cuajar mis proyectos y mis objetivos, y que el fruto no es el que me esperaba.

Este es el desierto, para bien o para mal, todos y cada uno de nosotros nos encontramos con una puerta cerrada sin cerradura, o un techo de cristal profesional. Esta descompensación interna, se da cuando tus expectativas no corresponden con los resultados, o sea, mi puta vida. No quiero ser negativo, pero uno tiene sus periodos de sequía también. Si siempre te contara solamente la cara bonita, no estaría siendo sincero contigo. Tu esfuerzo, coherencia y voluntad, no te garantizan el éxito, solamente garantizan tu coherencia. Este es el verdadero premio, pero ¡joder! ¡quiero agua!

Supongo que esto es señal de una de estas dos cosas: o que estoy haciendo algo mal, o que no estoy dando los pasos suficientes. No le puedo echar la culpa a nadie más que no sea yo. Hay que dar más pasos, la cuestión es que ahora mismo no sé a dónde darlo, sé lo que quiero pero ahora mismo no sé como materializarlo... ¡Para qué negarlo! Seguiré pegando palos, aunque me equivoque, porque conforme veo que va pasando el tiempo, PREFIERO EQUIVOCARME A QUEDARME PARADO. Nadie nos va a regalar nada, ni a ti ni a mi, y está visto que la recompensa o te la buscas tú hasta debajo de las piedras, o no hay tal.

¿La Suerte? A veces no sé si debería creer en ella, es algo irracional y contradictorio, como muchas de las creencias humanas, la cuestión es que no es práctico esperar un golpe de suerte o un golpe de inspiración divina... Eso sería echar balones fuera y depositar la responsabilidad de mis objetivos en la “divina providencia”. ¿Cuestión de imagen? ¿Cuestión de contenidos? ¿Cuestión de esfuerzo? ¿Cuestión de voluntad? ¿Cuestión de decisión? ¿Cuestión de dejar todo lo que me sobra y jugármela únicamente según mis valores y mis deseos más profundos? El karma me dice que ésta última sería la opción mas acertada. Pero la cabeza me dice que insista con mis medios y que me busque la vida dentro de este sistema que de alguna manera u otra nos ha sido impuesto.

Cuando estaba con los misioneros pasé por una etapa similar, hasta que entendí que allí no pintaba nada. Fue una decisión que tomé delante del sagrario, me levanté y rompí con el silencio de aquel retiro de pascua para comunicarle mi decisión a mi director espiritual. Nadie me trató de convencer de lo contrario. Esta vez es diferente, no hay sagrario ni director espiritual, pero hay un trabajo que me gusta, un proyecto personal y una mujer a la que amo, mucho más acorde con mis verdaderos deseos, al menos mis deseos conscientes y voluntarios.
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Pues si, de momento me pago mis trajes, nadie me los paga y nadie me da ese empujón que en realidad es responsabilidad mía. Eso si lo tengo, el camino es mío.

LA TRASCENDENCIA DE UN BUEN PADRE


En el día del Padre, quedé con mi progenitor para tomarnos unas jarras de cerveza y ponernos un poco al día de todo. No nos vemos mucho, ya que últimamente no paso demasiado por casa de mis padres, ya que cuando voy, es prácticamente imposible que podamos hablar de hombre a hombre sin que mi madre se escandalice, o que se meta de por medio para no dejarnos hablar tranquilos. En ese sentido mi madre tiene tolerancia cero, sabe a lo que me dedico y me apoya mucho. En cambio, no soporta la idea de que comparta con mi padre mis experiencias, las cosas que voy viviendo, descubriendo, mi visión de la vida y sobre todo de las relaciones de pareja. te preguntarás porqué... Por así decirlo, no quiere que mi padre vea más allá de lo que ha vivido hasta ahora. No es que sea una suposición mía, es que ella me lo ha dicho directamente. Un frase típica de mi madre es esta: “Tu cuando quieras saber algo de mujeres, pregúntame a mi, porque yo siempre te diré la verdad, pero a tu padre déjale en paz que eso es cosa mía”.

Así tal y como os lo digo, obviamente delante de mi padre eso no lo dice, aunque tampoco se corta en soltarle cosas peores directamente, poniendo a prueba su calma casi continuamente, pero siempre que nos ve hablando a solas de nuestras cosas, hace todo lo que puede para meterse en la conversación. No aguanta la idea de que intente comunicarme con él, por si le digo algo, o le hago ver algo que pudiera hacerle cambiar su chip. En este sentido, ella ha sido siempre muy castradora con su marido, muy dura... Conforme pasa el tiempo voy entendiendo cosas, que cuando era pequeño no podía, ni sabía interpretar, pero a pesar de la debilidad de mi padre, a la hora de ponerse en su sitio, y ausencia total de liderazgo, marcada por un conformismo que me pone enfermo, ha hecho las cosas lo mejor que ha entendido en cada momento. Esas cosas no las ves cuando eres pequeño, te vas haciendo consciente conforme vas creciendo de el valor que ha tenido cada gesto, cada opción, cada discusión, cada respuesta... En fin, el día a día de una pareja (por llamarlo de alguna manera) para que un barco cargado con dos hijos, siga estando a flote.

Es cierto que podría reprocharle muchas cosas... En realidad no tantas: que nunca se hubiese puesto en su sitio, que le entregara a mi madre sus testísculos en una bandeja, que no se hiciera respetar... Estas cosas a un niño se le quedan grabadas. Aunque creo que si la relación de mis padres hubiera sido perfecta, ahora mismo no estaría compartiendo todas estas cosas con vosotros, no me sentiría necesitado de saber más, de buscar razones, explicaciones que nos ayudaran a todos para vivir mejor y amar a una mujer de la mejor forma, de forma sana. Todo es para bien dice San Pablo y esta ha sido una de las razones que más peso han tenido en mi vida para dedicarme a las relaciones en profundidad. No porque me crea un maestro, eso te lo puedo asegurar, sino porque necesito saber, entender y hacer posible con mi propia vida que si es posible amar desde el respeto, amar de verdad y hacer que nuestros hijos, los que todavía no tenemos, crezcan felices y que realmente tengan un padre y una madre que se merezcan esos hijos.

Creo que con respecto a mi padre, después de todo no lo ha tenido que hacer tan mal, es un hombre que ha tomado las decisiones que ha entendido debía tomar, ha renunciado a sí mismo: ya fuera con el miedo de fondo, por el sentido de la responsabilidad, por no tener valor de tomar más opciones o lo que fuera; la realidad es que su vida y la de mi madre han dado fruto. Eso es al final lo que importa. Me puede gustar más o gustar menos, pero él ha sido así y sus opciones han sido esas. Plantearme cualquier otro primer modelo, sería un absurdo, cuando él para bien o para mal ha sido mi primer patrón... Por eso mismo ahora puedo entender muchos de mis miedos, de mis dudas, de mis temores y de mis pasiones también. No todo son reproches, desde luego, recuerdo fines de semana enteros en los que bajábamos al parque a jugar al fútbol, noches hasta muy tarde ayudándome a tomarme la lección, enseñándome a memorizar y algo muy importante: JAMÁS SALIÓ DE SU BOCA UNA SOLA MALA PALABRA SOBRE MI MADRE, a pesar del trato que ella le daba. Parece que no le costaba respetarla, ni ahora tampoco, a pesar del trato que ella le da, algo que personalmente yo no estaría dispuesto a asumir.

Eso si que lo ha hecho bien, al menos de cara a mi hermano y a mi, por su parte mi madre siempre ha estado en un pedestal. Quizás no haya sabido tratarla, ni quererla de una forma sana o correcta, pero siempre nos ha hecho respetarla, más que así mismo. Esto último es importante, y quizás lo que diferencia que mi hermano y yo sigamos viendo a mi madre como tal y no como una mujer fría y calculadora, aunque también lo sea. También he de decir que he aprendido mucho de ella, sobre todo por observación, pero en este sentido ella ha sido una mujer muy afortunada con mi padre, hasta el punto de poder afirmar que no se lo merece, desde luego que no.

Me hace gracia cuando en el entorno de la Seducción, se habla de “Hombres de poco valor”. Está claro que ser un seductor, un amante, un marido o un buen padre no es lo mismo. Por eso os digo a todos, que no os obcequéis simplemente en ser seductores, hay cosas en la vida que pesan muchísimo más que tener habilidad para seducir mujeres. Cosas como la paternidad, el ser un buen hombre, realmente bueno y libre de tomar sus decisiones sean más o menos acertadas, ser un buen profesional, ser un amigo fiel, ser un hombre de palabra, capaz de ejecutar sus decisiones. La cuestión es ¿Quién te da un valor como hombre? ¿Acaso una chica de 25 años a la que estás tratando de ligarte? La verdad es que me da la risa, y con el paso del tiempo voy viendo cada vez más, qué es lo realmente importante: SER UN HOMBRE EN TODOS LOS SENTIDOS, sea cual sea tu estatus, tu edad, tus deseos, tu único valor como hombre, es el que te tú te das. Nadie, absolutamente nadie más que tú puede asignarte un valor.

Un fuerte abrazo.

Arcángel.

FALSAS CREENCIAS EN PAREJA: ESTO NO ES UNA PELÍCULA




Nunca es tarde para seguir formándose, hay que dejarse contaminar continuamente por aquellas personas que tienen algo que aportar, por ello siempre hay que tener la mente abierta a escuchar a todo el mundo, venga de donde venga, ser sencillo y saber aceptar que uno no lo sabe todo de partida. Esto me está pasando gracias a mi amigo Eduardo, un hombre con la cabeza despejada que siempre me da a conocer nuevo material de estudio cada vez que quedamos para tomar algo. Por él, ha llegado hace poco a mis manos un libro llamado El Camino del Hombre Superior, de David Deida, editorial GAIA. Desde que he empezado a leerlo, me he dado cuenta que hay más hombres dedicados en exclusiva a buscar la verdadera esencia masculina, original y primaria, somos más los que buscamos al hombre auténtico que habita en nosotros, y por eso he de deciros, que me estoy enamorando de este libro, ya que en muchos aspectos me siento profundamente atravesado por las palabras de este autor, que reflejan de alguna manera muchos puntos en común con el ideal máximo de El Nuevo Adán, si bien con matices más espirituales, en el fondo todos buscamos lo mismo. Quisiera traduciros con mis palabras, algunos puntos clave en cuanto a falsas creencias que marca David Deida, y que por vida y experiencia, todos nosotros podemos encarnar y asentir.

Estas falsas creencias son algunos de los supuestos ideales de las relaciones de pareja, transmitidos e impuestos por la cara políticamente correcta de la sociedad, los cuentos infantiles, las películas de Disney y demás falsos consuelos para conformistas cobardes, elaborados por mentes castradoras creadoras de borregos. Citamos los más importantes:

MENTIRA Nº1: ALGÚN DÍA TODO VA A SER DIFERENTE, viene a ser algo así como “Cuando me eche novia todo me va a ir mejor”, o “cuando me case todo va a ser diferente”, “algún día entrará en mi vida mi media naranja, mi mujer… la madre de mis hijos… entonces por fin seré feliz”. Un ejemplo obvio de falta de responsabilidad en tu propia vida, ya que esperarás a que venga una mujer a tu vida y te salve, entonces serás feliz y todo cambiará. Esto es mentira, porque tú eres el único responsable de tu felicidad. Si esperas que algún día todo vaya a ser diferente porque te cases o te eches novia, conseguirás tu objetivo, te relajarás, te acomodarás y para no perder ese estatus te convertirás en un auténtico CALZONAZOS, preso de lo que diga su mujer para tenerla contenta y que no se vaya, contando con que no te cases con la primera mujer que se acueste contigo. Podría presentarte parejas contadas con los dedos, en las que el hombre ansiaba por encima de todo "la foto de familia" y que a día de hoy vive como un infeliz y un amargado... Me faltan dedos para contarlos. Hasta que no asumas que tu vida solo cambiará en función de las decisiones que tomes y ejecutes.

MENTIRA Nº2: TU MUJER VA A DEJAR DE COMPORTARSE DE FORMA EXIGENTE, esto es como esperar que tu amiga, novia, pareja o esposa sea como tu madre. Quítate esto ya de la cabeza, naciste hombre y el amor de tu madre lo llevas dentro, así que no deberías seguir buscándolo en otras mujeres. En realidad esta falsa creencia, está subordinada a creer que tu mujer algún día quedará satisfecha conformándose con lo que le estés dando, que te dará un beso de película y te dirá: “Eres mi hombre…”. Ciertamente si esperas esto, es que has visto demasiadas películas románticas en las que salían chicos con gafas que se llevaban a la guapa el día del baile.

O eso, o es que todavía vives con tu madre, la que te lo hace todo y no te pide nada a cambio… precisamente por eso, porque es tu madre, y como dicta el refrán “Madre no hay más que una” y con razón. Pedirle a tu mujer o novia que no sea exigente contigo, es pedirle que no sea mujer, que se conforme con un hombre perezoso que se ha acomodado en un objetivo logrado, y pedirle que vaya en contra de su propia naturaleza: la selectora del mejor ejemplar masculino. Si tu novia no es exigente contigo, preocúpate muy seriamente, si ella hace más cosas de la cuenta sin contar contigo, es porque no confía en ti, no te ve como un verdadero hombre en el que pueda descansar y relajarse. Se habrá visto obligada a asumir un rol masculino que no le corresponde y tarde o temprano querrá volver a ser mujer.

MENTIRA Nº3: CAMBIA DE OPINIÓN PARA AGRADAR A TU MUJER, “Si cariño tienes razón, todo ha sido culpa mía, haré lo que tú quieras” puede ser una respuesta tópica del hombre débil, o también “Prometo cambiar”. No sabes lo que le repugna a una mujer escuchar estas cosas por parte del hombre con el que está, porque muchas veces cuando te provoca, o te reta, lo único que pretende es medir tu convicción, tu seguridad en ti mismo, tu templanza, tu aplomo… Y tú vas y te desinflas como un globo cuando el tono de su voz no te suena bien… Insito ¡QUE NO ES TU MADRE JODER! No le tienes que decir “me voy a portar bien”. O lo que es peor, empezar a decirle lo que se supone que ella quiere oír para llevártela a la cama, o empezar a fingir que te cae bien tu suegra cuando esto último es científicamente imposible… haciendo esto, te descartas automáticamente, seas soltero o casado, dejas de ser quien eres, para pretender ser aquél que crees que ella quiere que seas… ¡mentira!

Si ella está contigo es porque quiere, por ti, no por aquello que haces o dejas de hacer. Un hombre dispuesto a renunciar a sus opciones, opiniones, comportamiento natural, costumbres y convicciones para agradarla o pretender agradarla no tiene el timón en sí mismo, y por eso mismo no puede ser guía de ninguna relación. A ver si te enteras que lo que ella está midiendo es tu convicción y tu seguridad en ti mismo, no quiere estar con un hombre débil, ninguna mujer lo quiere. Si al menos a algún hombre, el hacer esto le hubiese salido bien en el medio-largo plazo… Pero no, no es el caso, cada renuncia a tus convicciones es un camino a la perdición.

MENTIRA Nº4: RENUNCIA A TUS PROYECTOS PERSONALES POR TU PAREJA Y FAMILIA, porque a veces nos cuesta saber qué es lo queremos hacer realmente en esta vida, y para no equivocarnos seguimos el siempre guión establecido casa – trabajo – mujer – familia. ¿Es esto malo? De ninguna manera, es más, es lo natural. Lo que sí es malo es que por ello, abandones tu sueños, tus proyectos, tu realización o tu vocación. Cuando un hombre “cuelga los guantes” o una frase que odio: "sienta la cabeza", retirándose de su mayor vocación, sea ésta cual sea, pierde aquello precisamente que le hace ser él mismo en su esencia, es como castrar lo más auténtico… Creemos que quizás por ello, el hacer este sacrificio beneficiará nuestra relación de pareja, nos pondrá más fácil el tener una familia pero… No seremos nosotros, realmente, si no un mero simulacro moderado de aquello que deseamos ser en lo más profundo. Buscad el reino y lo demás vendrá por añadidura, quien renuncia a su vocación, renuncia a sí mismo. Lo que vende es lo auténtico… ¡por algo será!, porque es lo mejor que puedes hacer por ti, seguir tu vocación hasta sus últimas consecuencias, porque tu única meta es ser un hombre íntegro.

MENTIRA Nº5: TRATAR DE “ARREGLAR” SU MALESTAR, intentando arreglarlo todo en ese mismo momento. No nos enteramos que vale mil veces más mantener la calma y permanecer como una roca ante su malestar, que ponernos a correr detrás de cada pedo que se le tuerce para que “todo vaya bien”. La calma, el aplomo, la roca amorosa, podría decirse. Cuando ella actúa así es porque necesita ver en ti una referencia de paciencia, sosiego, tranquilidad y seguridad. Métete bien en la cabeza que nunca dejará de probarte como hombre, así que sabiendo esto: TRANQUILO y como rezaba la canción de Siniestro Total, ANTE TODO MUCHA CALMA. Sabiendo que sus emociones suben y bajan continuamente, y que para ello no tiene por qué haber razón alguna, ni solución, ni receta mágica en forma de palabras clave, sabes qué es algo meramente circunstancial, su verdad de ese momento, que será diferente de su verdad de mañana, según lo sienta. Es así y o lo asumes, o vas a estar toda tu vida yendo detrás de cada coma, acento y sílaba que salga de su boca para arreglarlo. No quieras arreglarlo todo de golpe, mantén la calma.

A HOSTIAS CON TODO EL MUNDO

Fotógrafo: Chema Pascual
Modelo: Arcángel

Nada más entrar al trabajo y sentarte… No sabes por qué, pero ya con la primera llamada de teléfono sabes que vas a tener un día torcido. No sabes bien aún por qué, pero parece que todo lo que tienes que hacer con el resto de tu equipo provoca conflicto, mal humor y mala leche. Resulta que esta crispación se prolonga durante todo el día, de forma que parece inevitable que cada cambio de palabras va a provocar un problema ya que los comandos que has de dar son conflictivos y sabes bien que lo van a tomar como algo personal, como diciéndoles que han de repetir su trabajo, aunque no dependa de ti, se lo tienes que decir… Todo el día así. Después llegas a casa, resoplando y deseando quitarte la corbata, ponerte a mirar el correo, tomarte una cervecita…

Te llama un amigo al móvil y sabes que no está en un buen momento, pero como es tu amigo y te importa de verdad hablas con él. Cuando te levantas, se te cae la cerveza en el teclado y te lo cargas… Ya no puedes escribir. Te llama tu madre por teléfono y te empieza a echar sacos de piedras encima con cosas que ni te van ni te vienen de la familia, te agobia… Le dices que has tenido un día duro y ella sigue a su rollo: recuerda, es tu madre y es mujer, o sea que sigue siendo fiel a ciertos patrones. Entre tanto caos decides llamar a tu princesa, para buscar un poco de cariño, su voz te reconforta cuando la oyes, es algo especial, algo bonito, algo diferente, pero cuando te coge el teléfono está seca y cortante, más que alivio te echa una peta sin saber muy bien por qué. No has tenido un buen día y en cuanto empiezas a contárselo, en vez de escucharte, se pone a la defensiva… ¡JODER! ¡VALE YA! ¿NO? ¿QUÉ PASA AQUÍ? ¿SE HA PUESTO TODO EL MUNDO DE ACUERDO EN JODERME HOY O QUÉ?

Probablemente hayas tenido más de un día así, el mío fue ayer. Ya con la cabeza fría te puedo decir que si he tenido el día así, ha sido porque todo estaba en mi cabeza. ¿Qué cómo lo sé? Lo sé por el tipo de energía que debía estar proyectando desde el mismo instante en el que me levanté, negativa desde luego. Cada persona que se ha encontrado conmigo desde el día de ayer se ha encontrado con un aura negativa, que ya consciente o inconscientemente le ha puesto en aviso y a la defensiva. Esta energía negativa se percibe en el lenguaje corporal, en el tono de la voz, en mis respuestas, en cada uno de mis gestos y palabras… Incluso en lo que escribe uno. Te aseguro que esto no es ninguna filosofía barata, es el estado interno.

Si tu estado interno es positivo, tienes buena intención, optimismo, te sientes activo y protagonista, tu día va a ser diferente aunque te pase exactamente lo mismo. ¿Por qué? Porque vas a proyectar una energía totalmente diferente: abierta, limpia, receptiva, positiva… Serás un auténtico imán para la gente, porque todos querrán recibir esa energía. Así que levanta la cabeza y pégate una buena patada en el culo, ponte recto y recuerda que no eres el ombligo del universo, no todo lo malo te pasa a ti, creer eso es condenarse a un estado interno negativo y mientras lo sigas creyendo, seguirás proyectando ese aura negativa que repelerá a todo lo positivo que te pueda pasar, a las buenas palabras y a las respuesta favorables. La energía positiva se regala y se comparte, la negativa no la quiere nadie, y solamente eres tú el que puede decidir cual quiere llevar puesta.

Este cambio de estado es violento, porque te tienes que empujar a ti mismo, te has de obligar quizás cuando no te sientas con fuerzas, pero este cambio solamente viene cuando te dices a ti mismo: SOY YO QUIEN DECIDE SER UN HOMBRE ACTIVO O SER UN PARÁSITO DE LOS DEMÁS, EN CUANTO DEPENDA DE MI, HARÉ POR LEVANTAR MI CABEZA Y MIRAR AL MUNDO SABIENDO QUE HOY Y AHORA PUEDO HACER ALGO BUENO… SEA LO QUE SEA. Es mejor hacer algo útil, aunque no te apetezca, para salir de un estado pasivo, que rebozarte en tu propia mierda.

Ni mucho menos podemos controlarlo todo, solamente aquello que está unido a nosotros, y si no nos sentimos capaces de cambiar de estado, empecemos por hacer algo bueno por alguien para salir de nosotros mismos, del victimismo, de la escasez, del “todo me pasa a mi”… A mi me funciona y soy capaz de provocarlo saliendo de mi egoísmo haciendo algo bueno por alguien, si es bueno para los demás, es también bueno para mi. Vamos todos en el mismo barco, es cuestión de tenerlo siempre más presente: Si quiero más a los demás, me querré más a mi mismo y si me quiero más a mi mismo, querré más a los demás. Una cosa lleva a la otra, funciona en ambos sentidos.

LA VIDA NO TE LLEVA A NINGÚN LADO: SON TUS OPCIONES



Existe por ahí una teoría que afirma que tu criterio ha de valer por encima de todo, es algo que se supone va implícito en la condición de hombre alfa, hablando de seguridad en uno mismo sobre todo. Lo que provoca creerse esto a pies juntillas, es que acabes dando “Porque sí” y “Porque no” de forma totalmente arbitraria para aparentar una seguridad en uno mismo de la que se carece. ¿Resultado? Un ego tan grande a la par de frágil y quebradizo que supone el perfecto ridículo del que pretende aparentar una seguridad, dando respuestas axiomáticas sin raíz interior alguna en sus convicciones… ¿Dogmas de fe? Algo así, cada vez que él no se sale con la suya, pataleta, rabieta y golpe contra la pared, repitiendo el porque si y el porque no. Cuando alguien toma una decisión ha de hacerlo por sí mismo, lo haga bien o lo haga mal, pero sin miedo a equivocarse, porque el error y la contradicción, vienen implícitos en la condición humana. Te voy a hablar desde dentro, como diría David Deida, desde tu “núcleo masculino”. ¿Cómo pasa esto de igual forma con los amigos y la pareja? Seguro que te suena aquello de “A donde tu quieras” o el clásico “Vamos dónde digáis” y demás enunciados propios del “sinsangre ibérico”… Pues sí, sin sangre.


Delegar en los demás o cambiar de opinión en una discusión de pareja, no es recomendable: en el caso de los amigos porque instintivamente buscamos un líder en el grupo a menos que alguien haya asumido ese papel y si no hay líder, no hay un verdadero grupo, ni cohesión, ni equipo, ni nada… Y en el caso de la pareja, porque al cambiar de opinión para agradarla o para tratar de compensarla renunciando a algo tuyo, muestras una falta de convicción que a ella le hace pensar algo así como “¿Cómo puedo confiar en un hombre que ni si quiera está convencido de lo que afirma?”.

Estamos muy acostumbrados a los conceptos de bueno y malo, correcto e incorrecto. Esto hace que actuemos para “no equivocarnos” o para hacer las cosas bien, en lugar de actuar desde dentro, por la propia motivación, iniciativa, ilusión… Esta es la diferencia radical: DEJA DE MEDIR EN TÉRMINOS DE CORRECTO-INCORRECTO Y EMPIEZA A HACERLE CASO A TU VOZ INTERIOR, A TU VERDADERO YO. Desde dentro cualquier impulso es válido, genuino y auténtico, mientras que los patrones correcto-incorrecto condicionan siempre tu respuesta en orden de agradar, acompañar y te hacen esclavo de antemano de la respuesta que recibes.

¿Sabes una cosa? Equivocándose se madura más que pretendiendo hacer las cosas bien dentro de un guión establecido. Mientras que tu patrón de medida para tomar opciones sea el agrado de tus amigos o tu pareja NO VAS A HACER NADA EN TU PUTA VIDA, y lo que es peor: no vas a ser un hombre digno de confianza, ya que tomarás decisiones en función de un patrón ajeno, delegando en ella (sobre todo en ella) la responsabilidad de dicha decisión. Para ilustrarte esto voy a contarte algo que me sucedió poco tiempo antes de terminar la carrera:

Cuando ya me quedaban dos asignaturas empecé a mirar unas oposiciones para militar de carrera, por pura vocación en aquel momento. Me atraía la idea, la misma vocación que a día de hoy de ser útil a los demás, de servir y de que mi vida realmente valiera para algo. Ese cargo conjuntamente con mi carrera me capacitaba legalmente para poder ejecutar proyectos de construcción, hidráulica, infraestructuras, ordenación del territorio, obra civil, riego, potabilización de aguas, etc. Me veía a mi mismo yendo de misión en misión, ejecutando obras en cualquier destino al que me mandaran, ayudando a levantar de las cenizas a países que habrían pasado recientemente por una guerra, haciendo misiones humanitarias, construyendo allí donde la gente realmente lo necesitara.

Esa misma vocación me había llevado tres años antes a coquetear con la consagración como misionero. De una forma o de otra, el fondo era el mismo, ayudar a los demás, ser útil, realmente útil. La situación era diferente, tenía pareja formal y estábamos pensando en un futuro conjunto. Cuál fue mi sorpresa que cuando le confirmé a ella que quería optar a ese puesto, en vez de apoyarme, me dijo “Yo no podría estar con un hombre al que le mandan 6 meses a una misión”, “Te podría pasar cualquier cosa y yo no lo soportaría”. Esto me sentó como una auténtica losa, después de haberme hecho esa ilusión, haber empezado con el temario, y haber programado entrevistas con profesores míos que me podían poner en contacto con militares de carrera en ejercicio… Lo pensé y renuncié a ello para seguir en la relación.

Presenté el proyecto y gané una plaza por concurso público en un ayuntamiento para trabajar en urbanismo. Algo mucho más seguro, cercano y tranquilo. ¿Para qué? Pues mi corazón seguía pidiéndome lo mismo, pero mi situación era mucho más limitada y diferente, eso sí por mis opciones… Ella no me obligó a nada, no puedo responsabilizarla a ella de esa opción que yo tomé en ese momento. Pero la tomé en función de estar con ella. Con el paso del tiempo la relación se terminó y yo no había cumplido mi sueño, renunciando a él por agradar a una mujer, con la que ni siquiera estaba un par de años después. Ahora no sé donde estaría la verdad, “la vida te va llevando por caminos…” ¡MENTIRA! La vida no te lleva a ningún lado si no eres tú el que decide donde va, asúmelo desde ya.

NUNCA Y DIGO NUNCA RENUNCIES A TU VOCACIÓN, DELEGUES TU RESPONSABILIDAD, O CAMBIES TU OPINIÓN PARA AGRADAR A UNA MUJER. En el fondo solamente somos aquello que llevamos dentro, y si renunciamos a ello, dejamos de ser nosotros. Si tomas tus opciones en función de la mujer con la que estás hoy mismo o quieres estar, y basas estas opciones en mantener esa relación o en conseguirla, dime entonces ¿Qué pasaría si ella no está, o ella deja de estar?… ¿Se te acaban las opciones? ¿Se termina tu vida? Alguien que no es capaz de asumir una equivocación, no es capaz de asumir una responsabilidad.

Dime tú mismo si serías capaz de confiar en alguien que cambia constantemente de opinión y de criterio, alguien que no se responsabiliza de sus actos o que delega en otro. ¿Crees que un hombre así es capaz de fundar una familia? ¿Es capaz de aportar una solución sin pedir permiso o sin consultarla? ¿Crees que un hombre que no se atreve a equivocarse puede asumir algún tipo de responsabilidad en su vida? ¿O puede tener gente a cargo en su trabajo? ¿Confiarías en alguien que te responde algo diferente según tu estado de ánimo para que no te enfades? ¿O en alguien que te diese una respuesta de funcionario “Es que no depende de mi”? Tú mismo te estás dando las respuestas.

CONTACTOS: UNA CITA ENTRE DIVORCIADOS, por EL REVERENDO

Me gustaría decir que esta cita, ha sido muy importante para mi, ya que llevaba meses sin saber por donde volver a coger el tranquillo con las mujeres. Después de haberme divorciado y haber hecho un papel muy lamentable en estos meses anteriores, intentando volver a toda costa con mi mujer… Por cierto, tengo que dejar de llamarla “mi mujer”… Quisiera agradecerle a Miguel, a quien todos conocemos como Arcángel, que me convenciera casi a la fuerza para meterme con el CIBERLIGUE para empezar poco a poco a dar pasitos, uno tras otro para volver a estar “en activo”.

Pues resulta que di con una mujer divorciada recientemente, estaba algo preocupado porque se supone que si te has divorciado “ha sido por algo”, pero bueno, yo es que tampoco sea un santo. Ella es muy risueña, vamos... ¡encantadora! Una mujer con ganas de pasárselo bien y disfrutar de la vida. La he conocido a través de una página de contactos y llevábamos ya varios días hablando. Una de las primeras cosas que me dijo es que se había metido en la página de contactos porque estaba harta de los ligones de discoteca... ¡jejeje! ¿os suena de algo? En una de nuestras últimas conversaciones por Messenger, me dijo que “hoy jueves me pongo ya a dieta para poder ponerse el mismo bikini del año pasado”, a lo que yo le respondí: "Oye, pues estaría bien que planeáramos una cena-suicidio basada en costillas y pollo con salsa barbacoa antes de que empieces el vía crucis de la dieta, después no habrá vuelta atrás". A lo que ella se parte de la risa y accede a quedar conmigo en principio sólo para tomar algo y lo que salga, ya que por su trabajo tiene que madrugar mucho. Quedamos en un local bastante fashion que me recomendó Miguel, pegado al centro comercial de Fuencarral, por el barrio de Chueca de Madrid. Al final ni pollo ni costillas, unas buenas tapas en plan fashion y un buen vino.

Pensaba que iba a llegar muy tarde pero al final se me hizo pronto. Habíamos quedado en la barra del local, el primero que llegara le mandaba un sms al otro. Al llegar yo primero, mi sms fue el siguiente: "Ya ando por aquí, llevo una americana negra, una camisa blanca y mocasines…¡Ah! y voy desnudo de cintura para abajo", a lo que ella me responde con una perdida. Me voy a la barra y pido una cerveza sin alcohol. A los dos minutos noto que alguien se me acerca y que me acaricia la espalda. Allí está, con una enorme sonrisa. Nos damos dos besos y el ¿qué tal? Le digo a la chica que atiende que nos vamos a sentar en fumadores, a ella le digo: "Vámonos a donde no nos vea nadie, así cuando intentes gritar, te será más difícil huir, pero al final… Saldrás ganando”.

Ella se parte de la risa, es una tía muy sencilla, con mucha gracia y que en seguida entra al trapo a la hora de decir chorradas, cosa que me encanta… La verdad es que a los dos nos hacía falta pasárnoslo bien. Nos contamos alguna batalla de nuestros ex pero sin abusar ¡eh! Hasta que me empieza a hablar de los chicos con los que había quedado últimamente por chat, que le habían salido medio raros, y que había aceptado quedar conmigo porque me sentía distinto y le había sabido coger el humor, a lo que yo respondo que "Todo irá bien mientras no intentes nada conmigo, además me tendrás que avisar cuando me de el tic del ojo, a eso de las 22:00 H me tengo que tomar la pastilla" (y comienzo a gesticular con la cara como si me fueran a dar convulsiones poniendo los ojos en blanco)... Total, otra vez la chica por los suelos que se mea de la risa… Y yo haciendo por no reírme en plan “Eugenio”, cosa que hacía que ella se riera aún más. Acababa de tomarse un trago y parecía que se le iba a salir por la nariz la bebida, a lo que cojo una servilleta y me tapo diciendo burlonamente: "Agradezco que quieras ducharme, pero ya lo tengo hecho de casa". Se pone roja como un tomate y me da una torta en el hombro, aguantándose la risa con lagrimones: "Tío... ¡para ya que me meo!".

Parecía que se le había aflojado el cordón de la risa porque no paraba. Seguimos hablando un poco de todo y ella me pregunta si ya conocía éste sitio, si había venido aquí antes, a lo que yo respondo que "Es el local donde llevo a mis citas para engañarlas". Seguimos hablando y veo que tal y como estábamos sentados, uno enfrente del otro, era muy difícil tocarla con toda la cena puesta en la mesa, entonces sin decir ni pío me levanté y me senté en su lado: “Estamos mejor así… A la de 3 nos acercamos a la vez...1,2,3" y me pego a ella.

Me estaba contando una batalla de su ex y puse cara de aburrimiento, y le solté: "Como me sigas hablando de tu ex, te digo aquello de Podemos ser amigos", a lo que se queda callada. Entonces se quita la chaqueta y se queda en camisa de tirantes, me dice que tiene calor y me pregunta: "¿Te parece que tengo demasiada espalda?" La miro un poco de refilón pensando “No le mires los pechos, es una trampa fijo” y para seguir con la broma porque estaba algo nervioso le dije "Te sobra una camisa de tirantes ¿lo sabias?” Pensaba que me iba a mandar a la porra, pero se puso como un tomate y me dijo “A ver qué haces ¿eh?”.

A todo esto, miro el móvil y ya se había hecho tarde... Habían pasado más de tres horas y no parecía ni que llevásemos sentados ni una hora sólo. Ella se ofrece a acercarme con el coche. Me dice que le gustaría quedarse más tiempo, que se le ha pasado volando (a mi también), pero que tiene que levantarse a las 6:00 de la mañana y ya son más de las 00:00 H. En el coche lleva puesta Kiss FM, hablamos un poquito de todo y me deja hasta donde ella puede para poder volver bien a casa. Estamos unos minutitos hablando en el coche, ya me bajo y nos damos dos besos, pero nos liamos otra vez a hablar. Me dijo que se alegraba de haber quedado aunque tenía sus dudas, pero que se lo había pasado de lujo, que hacia tiempo que no se reía tanto, que lo necesitaba.

Al acercarnos para darnos dos besos, esa era mi intención ¡PALABRA! Peco de gracioso pero nunca de atrevido… Casi la beso en la boca, entonces empezamos a regatear como no sabiendo si en la boca o las mejillas, y cae uno en la boca al final. Nos seguiremos viendo, eso espero… Seguro que sí.

Un Amén del Reverendo.

Salud a todos.

MUJER, ¿DE VERDAD CREES QUE SABES ELEGIR HOMBRES?

Imagen cedida por Lucía Ojeda

Pues si, empiezo agradeciéndole a nuestras queridas evas el hecho que en estos últimos años, que algunos hayamos decidido intentar “cogerle el truco” al tema de la Seducción y las relaciones de pareja, porque efectivamente se puede, por eso mismo estamos aquí y ahora estudiándolo todo para ser mejores hombres. Y si, queridas evas, SE PUEDE ¿por qué me pongo tan prosaico? Hay algo de lo que estoy realmente convencido, y por eso mismo lo he repetido hasta la saciedad: NO HE CONOCIDO EN LA VIDA, A UNA SOLA MUJER QUE FUESE TONTA, pero lo cierto es que a pesar de esta inteligencia demostrada en todos y cada uno de los ámbitos de la sociedad como el profesional, educativo, sanitario, maternal, afectivo y ¿pareja?… Bueno, la pareja la ponemos a parte ¿OK? Y además, con fundamento. A pesar de todo esto, vuestra inteligencia social a veces, y digo solamente a veces, brilla por su ausencia a la hora de encontrar al hombre adecuado. He dejado el tema de pareja aparte por lo siguiente:

Si hemos visto la necesidad de encaminar nuestra reeducación como hombres a los tiempos actuales proponiendo el modelo de El Nuevo Adán, no ha sido porque la seducción haya fracasado, ni mucho menos, ha sido todo lo contrario, porque funciona y porque propone un camino que con el tiempo va a abriéndote la mente y haciéndote descubrir cosas de ti mismo, que quizás nunca hubieras descubierto, si te hubieras conformado con el primer NO que una mujer te hubiese dado, a ti, a mi y a cada uno de nosotros. El Nuevo Adán no es una panacea, es una consecuencia necesaria de este camino de crecimiento al que nos enfrentamos todos los hombres, que realmente hemos tomado la iniciativa, y que querermos ser hombres en esencia sin más adornos, guste o no guste, liberar al hombre auténtico que cada uno llevamos dentro por nacimiento.

En efecto, la seducción funciona y por ello es posible a través de la misma aprender a conocer mujeres y a entablar relaciones de mejor calidad con ellas, aprendiendo a comunicarnos mejor, a entrar en el mundo de las emociones, a mejorar nuestra vida sexual y nuestras amistades. Para nosotros es perfecto señoritas, queridísimas evas, porque por fin podemos decir SE PUEDE y por eso desde aquí os doy las gracias, en especial a todas aquellas mujeres que habéis pasado por mi vida de una forma u otra.

Pero… ¿Y vosotras qué? Día tras día veo como La Nueva Eva es cada vez más exigente, como es más inconformista, cómo es más independiente, como cada día llega a puestos más altos, como cada vez más tiene más peso en los medios de comunicación, en la política y en las empresas… pero si hubo un verdadero motivo en un principio de crear un nuevo Adán, es porque QUERIDAS EVAS, SEGUÍS BUSCANDO A UN HOMBRE QUE NO EXISTE Y NO OS HABÉIS ENTERADO. Tenéis tanta libertad que no sabéis qué hacer con ella, y por eso mismo seguís buscando a hombres con liderazgo, seguís siendo esclavas de vuestra imagen y vuestro físico, depositando un gran valor en él a la hora de desenvolveros en sociedad… Seguís creyéndoos todo lo que dicen por TV que os asegura que seguiréis jóvenes y estupendas por siempre, porque a nosotros nos puede el pene, y a vosotras el sentiros validadas continuamente por lo que dice la otra o el otro… Estas son las fichas del juego. Mientras vosotras sigáis jugando, seguirá habiendo Juego, seguirá habiendo Seducción y seguirá habiendo hombres que la aprendan.

Es por esto precisamente que la Seducción funciona, porque cualquiera puede seducir sabiendo, y porque cualquiera de vosotras puede caer en las redes de un seductor… Y cuando digo cualquiera, me refiero hasta a mi madre. Lo cierto es que para algunas cosas sois muy fácilmente impresionables y ciertamente, el radar para detectar hombres que verdaderamente merecen la pena, os suele fallar más que una escopeta de feria con el cañón torcido. ESTO ES PARA VOSOTRAS:

Si de verdad queréis encontrar a un hombre que merezca realmente la pena, no os fijéis ni en el más guapo, ni en el que tenga más pasta. Si lo que queréis es un pene para una noche de desahogo, no hace falta tampoco que pongáis tantos filtros, aunque bueno, supongo que como contra la naturaleza no se puede luchar, pues seguiréis perdiendo el tiempo y sin estar con el hombre con el que realmente os apetezca simplemente para que vuestras amigas no piensen que sois fáciles o que os llamen zorras… eso ya es cosa vuestra. Mirad mis queridísimas evas, un perfecto amante, un hombre guapo y atractivo se aburre enseguida se estar con la misma, porque puede ligarse a la que quiera. Un perfecto proveedor, cree que puede tenerlo todo ofreciendo algo a cambio, porque en realidad compra vuestra compañía. Todo esto yéndome a los extremos para deciros, que...

El hombre con el que realmente merece la pena estar, es con aquél que se preocupa porque estés bien, porque no te falte de nada, porque aunque no tenga, se las ingeniará para que haya… Aquél que sea capaz de confiar en vosotras porque respete vuestra libertad y os quiera libres y no sólo en la cama, aquél que no se le viene el mundo encima por una tontería y que es capaz de veros como princesas aunque os levantéis por la mañana de mal humor, el que sabe mantener la calma, el que se quiere a sí mismo pero que os quiere a vosotras también, sin tener que hacerse el duro o comportarse como un cabrón para atraeros… Aquél hombre que tiene un buen fondo ¡joder que no os enteráis!

Vaya… Parece que iba a descubrir la pólvora ¿verdad? Pues queridas evas, la experiencia me dice que continuamente desecháis a hombres que estarían dispuestos a dar la vida por vosotras, y que sin embargo, os quedáis con aquellos que han sabido sacarle partido al juego de la atracción y… poco más, porque ya saben cómo hacerlo. Por eso mismo, la Seducción funciona queridísimas evas. Haced honor a vuestra condición y sed más inteligentes y más realistas.

Un beso a todas.

Arcángel.

CON EL SEXO NO SE NEGOCIA Y PUNTO




Mira, te lo voy a abreviar: es preferible que te mates a pajas antes que entres en el juego de pactar cualquier cosa para obtener sexo, ya sea con tu amiga, con tu novia o con tu mujer, aunque quizás ésta última es la que tiene más dominio en el arte de que entres en el tablero de juego antes que en la cama con ella, ya que te conoce mejor y sabe cuáles son tus puntos flacos, y por dónde te tiene que entrar para sacarte algo con la mano izquierda.

Ahora va una verdad de Perogrullo, esto es así: tú tienes un pene desde el día en que naciste, es tuyo y de nadie más, así que al igual que tienes boca para comer y comes por ti mismo sin pedirle permiso a nadie, con tu sexo debería pasar igual. Es tuyo, así que no delegues el gobierno del mismo en manos de ninguna mujer. Lo dicho, mis queridos hermanos esclavos del pene, en el momento que entras al trapo de una negociación ya sea más o menos aparente, o estés empezando a sentir que “tienes que ganarte el sexo” con tu pareja, deja de jugar, así de simple y deja de contribuir a tu propia esclavitud.

Conforme avanza el tiempo, ya sabes que va subiendo el precio… Si a la primera ha salido bien para ella, seguirá probando a ver hasta donde puede subir. Es simple, si le ha funcionando una vez, lo va a seguir haciendo mientras le funcione. Lo que más me jode de todo esto, es que de verdad muchas veces le damos más peso al pene que a nuestra propia libertad, y los que estáis casados lo sabéis mucho mejor que yo. ¿Qué pasa? ¿Qué no hay un solo hombre casado que esté satisfecho con su vida sexual? Por favor… Si tú eres uno de ellos podrás pensar “Este niñato habla mucho pero no comparte mi situación”. Pues no, no estoy casado, pero desde luego no me corto a la hora de decir NO, POR AHÍ NO PASO, alto y claro.

Y te diré una cosa más, la cuenta pendiente que tiene el hombre con la mujer es amarla de verdad, y la cuenta pendiente de la mujer para el hombre, es el respeto. Pero es que este respeto depende mucho de si tú te respetas a ti mismo, si eres capaz de mentir, engañar, exagerar, pagar, comprar, regalar o forzar para conseguir sexo, ES QUE TE TIENES A LA ALTURA DE LA MIERDA y te has perdido el respeto, por eso estás dispuesto a cualquier cosa para estar en la cama con una mujer. Y si tú no te respetas a ti mismo, menos te va a respetar ella.

Por cierto, una mujer que te ofrece un “intercambio de bienes y servicios” o te da a entender que tienes que ganarte el sexo de alguna forma, se está prostituyendo aunque esté casada contigo. Y para eso, qué quieres que te diga… Casarte, te sale más caro que contratar los servicios de una prostituta, así que tú verás. EL SEXO SÓLO SE INTERCAMBIA POR SEXO.

Es simple, cuanto más tranquilo estés, mejor te van a ir las cosas y no sólo sexualmente .. que siempre andamos igual, sino en todos los sentidos, porque mantener la cabeza fría desde el principio, ya es una ayuda. Para ello conviene que aprendas a decir la palabra NO. ¿Sabes decirle que NO a la mujer a la que amas? Pues a veces hay que hacerlo por el propio bien de la relación. ¡Qué borde estás tío! Me puedes decir. Pues yo te respondo que conviene que aprendas a decir NO y a no dejar pasar ni una, cuando la pueda haber. No se trata de que estés a la defensiva, se trata de que has de ser más consciente de quererte más y mejor, eso no quiere decir que te tengas que enfrentar a nadie.

Ayer hablando de esto con uno de mis mejores amigos, que hasta hace muy poco estaba “negociando” volver a una relación, y uno de sus argumentos de peso más fuerte era la cama con ella… ¡Joder! Esto me cabrea… y me respondía “¡Entonces… qué! ¿paso de las tías?”. Pues no, no tienes que pasar de las tías, pero a lo mejor necesitas una temporadita a solas contigo mismo… No por nada en especial, ni porque te tengas que volver un súper machote,... Te lo digo para que veas que A UNO ESTANDO SOLO NO LE PASA ABSOLUTAMENTE NADA.

Ya me callo, querido amigo… Pero quiero que entiendas que debo darle toda la importancia necesaria al tema de la soledad y a las dependencias, nos merecemos ser el hombre que queremos ser, y no unos meros esclavos del pene.

ADICTAS AL CIBERSEXO

Me hace mucha gracia escribir este artículo, porque aquí también hay una graciosa igualdad entre hombres y mujeres, por eso he decidido ponerlo al final, así de paso os podréis deleitar con alguna de las respuestas dadas por mujeres, que por cierto, no vais a ver en persona en la vida. Si hay algo que tiene el cibersexo, es que de contacto real… ¡nada chaval! A lo mejor te desahoga una mala noche de sábado con alguna chica con Webcam, pero poco más. La verdad es que el cibersexo… ¡OJO! NO CONFUNDÁIS CIBERSEXO CON CIBER-LIGUE porque no es lo mismo… Yo lo llamaría pasatiempo o mata aburrimientos. En fin, una cosa más para la lista, pero nunca orientada a encuentros reales.

Me ha sorprendido que esta búsqueda tenga cada vez más auge entre las mujeres, los resultados más favorables se encuentran sobre todo entre los 18-20 años y alguna madura entre 38-40 años también le va el rollo. Las edades comprendidas entremedias, o no dan respuesta, o no lo reconocen, o no aceptan entrar en este juego según los casos que tengo recogidos. Las estadísticas de respuestas favorables que tengo, son aproximadamente 1 ó 2 por cada 20 perfiles consultados para las edades que os expongo en el artículo… Por eso os digo que la cosa está “en auge”. Para mi, una invitación a cibersexo en plan exhibicionista y directa que tenga esta respuesta favorable en una de cada veinte, me parece alta.

Las chicas que no entran en el juego normalmente ni responden, pero otras respetuosamente dan las “No, Gracias” y se despiden educadamente, otras insultan y amenazan de muerte… Aunque también hay algunas que empiezan diciendo que no, pero entran al trapo y al poco rato también en el juego del cibersexo (estas últimas las menos). Algunas de las respuestas de las chicas que entran en el juego desde el primer momento, con las que te puedas encontrar son del estilo:

¿Eres tú el de la foto?
Vaya… No está pero que nada, nada mal…
Pues si… ¿Por qué no? ¿Qué me tienes que enseñar?
Me encantaría, esto está muy aburrido
mmmmmmhhhh…
Y algunas tantas en las que dicen que les encantaría “verte la po…”

Quedan por supuesto excluidas de este recuento las Webcams profesionales de pago vía sms, las prostitutas que se anuncian constantemente en páginas de contactos y el spam comercial en referencia a otros chats, otras páginas de contactos, webs de contenido pornográfico y perfiles falsos, que también abundan.

Lo cierto es que si pones una foto agresiva en tu perfil, solamente una… ¡ojo! Y con agresiva me refiero a llevar unas gafas de sol, a levantar el dedo corazón, a poner “cara de malo”, a una pose agresiva, chupa de cuero… en ese plan. Si acompañas esta foto con un reportaje protegido, aunque no contenga nada, el experimento me dice que al menos una vez en cada sesión te vas a encontrar al menos con una chica que te pide la contraseña para entrar.

Si lo que buscas es Carne de cibersexo, ya sabes lo que vas a encontrar: un ratito, mucho “mmmmmhhh…” y desde luego indirectamente un “hasta nunca”, ya que se acabó todo el misterio y la novedad.

Buenas pajillas y un abrazo.

Arcángel.
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