¿TIENES PACIENCIA PARA EL SEXO?

Imagen cedida por Lucía Ojeda

Esta es una de las preguntas que te hago conociendo bien la respuesta de antemano, sé de sobra que no; que lo quieres todo rápido y fácil, que salga a la primera y que ella diga siempre sí. Ojalá ¿verdad? la cuestión es… que yo sepa, nos gustan las tías, no las muñecas hinchables (o sí, vete tú a saber). La cuestión es que te entiendo perfectamente. Sin ir más lejos te diré que muy pocas veces en mi vida me han salido las cosas a la primera, en especial con las mujeres que he querido y que me han gustado. Con el tiempo y la experiencia, he llegado a la conclusión de que es una cuestión de chip: por un lado, es la mezcla entre separar a la que te gusta del resto tratándola de forma apreciablemente diferente y por lo tanto, menos natural; y por otro lado las propias expectativas que uno se genera ante una mujer que le atrae, tienden a ponerlo más difícil, ya que es uno mismo el que hace “por trabajar más”. ¿Esto tiene cura? Desde luego que…

NO, no la tiene ni la va a tener. Afortunadamente seguimos teniendo sangre en las venas ¿cierto? Y además, a la inmensa mayoría de los que tenemos sangre en las venas, se nos ve venir de lejos; con lo cual, según la cara que llevemos, más que las palabras, abordar el sexo de forma natural, o sea, sabiendo que tu vida no depende de ello con la polla dentro del pantalón no debiera ser mayor problema. ¿Por qué entonces a veces cuesta salir tanto de la escasez sexual o de la sequía? Tus necesidades sexuales siempre van a estar ahí, tengas a una mujer con la que compartir o no, eso va a misa. En realidad, la sequía sexual no está en tu pene; está en tu mente.

Uno habla, actúa, se mueve con lo que lleva dentro… Mira, un ejemplo muy tonto: el otro día se nos fue la luz en casa y durante una noche, estuvimos viviendo en la más absoluta edad media. La escasez y sequía sexual es algo así, tienes una casa perfectamente apta, pero sin energía es como si estuvieses viviendo en una cueva prehistórica elevada dos pisos sobre el suelo. Los mayores retos que se nos presenta a los tíos para salir de la sequía sexual, son la tranquilidad, la calma, el aplomo, la paciencia… No conseguir sexo en sí, ya que muchas veces eso simplemente es cuestión de llamémosle “suerte”, entendiendo suerte como los factores que no dependen de uno mismo, no te hablo de que venga el hada madrina y te toque con la varita. Recuerda que lo puedes hacer muy bien, pero no salirte el resultado que esperas, siempre hay otra voluntad aparte de la tuya, y tanto tu voluntad, como la suya, siempre están por encima del juego de la seducción, aunque haya gente que no se entere de esto.

Por esto mismo, hay gente que siempre te va a recomendar que intentes “aparentar que no estás necesitado de sexo”, o que proyectes “no necesidad”… Lo cual, es una incongruencia; porque tu comportamiento no coincidiría con tu verdadero interior. A ver, cuando uno tiene hambre, la tiene objetivamente; además creo que te habrás dado cuenta que la comida no viene por sí sola a por ti ¿verdad que no? Con el sexo pasa lo mismo… Si las tías se lanzaran sobre nosotros para follarnos cada vez que les apeteciera, es seguro que espacios como este no tendrían razón de ser.

Hay un punto dentro de LO QUE DE VERDAD FUNCIONA CON ELLAS, manual para tontos, titulado LAS PAJAS NO ESTÁN MAL… No es que quiera que te mates a pajas como un mandril, pero sí que racionalices la masturbación. Porque a ver, la masturbación sacia; pero no sustituye a otra persona, aunque es verdad que muchas veces te puedes llegar a plantear, que como uno se conoce… mejor no le conoce nadie, aparte que a los tíos el sexo se nos coloca en un lugar muy sobrevalorado por el mercado, para luego lo que en realidad es, algo normal.

No te engañes, mucho más que cualquier historia… por así decirlo en plan frase célebre: lo que realmente “vende” para tener una cama frecuente, es alinear tu hambre sexual, que la hay (y quien diga que no… es que cambió sangre por horchata), con un comportamiento coherente de búsqueda. Tampoco quiero que entiendas que has de aparentar esa paciencia y ese aplomo, o que has de aparentar una no-necesidad… porque los ojos del que tiene hambre hablan por sí mismos y eso se nota, aunque gire el cuello 180 grados. Aunque añadiendo también a las prisas, y consecuencia de ello es la falta de criterio, o lo que llamamos aquí el todo vale. Esto si no te lo crees... no tienes más que comprobarlo: la impaciencia es el enemigo.

Yo lo veo como cuando sientes que han suspendido un examen, a nadie le gusta esa sensación, pero sabes que tu vida no va en ello, y si no sale ahora, saldrá en la siguiente o en la siguiente; y cada vez más sabiendo a qué te presentas (o sea, que ha de primar tu criterio… no yendo a lo loco con la polla fuera a todo lo que se mueva). Y tío… mientras tanto, la masturbación está pero que muy bien, y quien te pretenda avergonzar por ello, es que muy probablemente se la pela mucho más que tú y necesita “sacarlo por algún lado”. Cuando lo hacemos todos, por algo será: 1.500 millones de hombres no pueden equivocarse. Eso sí, si te matas a pajas a todas horas poco impulso sexual primario vas a tener, o sea, dejarías en agudos a la voz cantante que hace que des un paso al frente, por estar ya no saciado… sino anestesiado. Pero también te digo que cuando lo hagas, lo disfrutes.

Una cosa está clara, la impaciencia y la falta de aplomo que muchos hemos mostrado a la hora de buscar sexo, no ayuda; ya que no te deja ser tú, no te deja ver la situación con claridad y te sobre-presiona al miedo de fallar y de “perder una oportunidad”. Creo que por esto te agobias ¿verdad? Por perder una oportunidad, por quizás jugar todo a una carta... pero date cuenta: Lo que si te puedo decir, que las oportunidades las creas tú, así que como precisamente las creas tú cuando sientes este impulso… No tienes por qué sentir esta impaciencia. Se te olvida quizás, por falta de costumbre, que tú eliges cuando mueves ficha, o cuando te quedas quieto; si ella te atrae realmente… Eso último no se elige tanto, pero es un buen indicador de cuando dar el salto. Tu pene es solamente tuyo, así que no delegues su gobierno en nadie que no seas tú… Ni si quiera en tu propia impaciencia. Como diría mi abuela: quien mucho corre, pronto para.

Me he preocupado de reunir para ti en el e-book LO QUE DE VERDAD FUNCIONA CON ELLAS, manual para tontos; todas aquellas respuestas ilustradas con ejemplos reales, que estabas buscando para aprender a ligar de una forma natural y diaria, en prácticamente cualquier contexto. ¿Por qué reducir tus posibilidades de conocer mujeres solamente los sábados por la noche? No te limites por favor, hay más vida después... No pierdes nada por echarle un vistazo al ejemplar DEMO.
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