¿QUÉ ES LO QUE NOS HACE HOMBRES?

Imagen cedida por Enrique Perales

Me gustaría confesarme contigo, huyendo del talante comercial y de la promesa de un camino fácil y rápido, tampoco quiero usar la épica. Llevo despierto desde las 04:00 de la mañana, y como otras tantas veces a esta hora bruja, es cuando me viene todo. La musa de mi inspiración es mujer, y de hecho viene cuando quiere, no cuando se la llama... pero tampoco quiero contarte una Novela, o pretender que te pintes la cara de azul como William Wallace y liberes Escocia, o que comandes un batallón para recuperar un puente estratégico en la Segunda Guerra Mundial... esas cosas ya no pasan. Al menos creo que no, tal y como se nos presentan los héroes del cine y la literatura, en contraste con la vida real que llevamos tú y yo, hombres que nos levantamos a trabajar todos los días, y a los que nos gusta disfrutar de nuestro tiempo libre.

Supongo que alguna vez has sentido en tu interior la necesidad de hacer algo importante, de dar una respuesta útil, de salvar a tu princesa, de liberar tu reino particular de la opresión: tu casa, tu trabajo, tu familia, la mujer a la que amas, y velar porque a ninguno de ellos les faltara absolutamente de nada; en especial a quien te importa de verdad. A fin de cuentas, comportarte como te pide tu verdadera esencia, porque por más trabas, esclavitudes y adicciones que se nos presentan a diario, dentro de ti siempre hay una voz que te está pidiendo más, y de hecho todos somos capaces de dar mucho más de lo que damos normalmente. ¿A qué me refiero con dar? Dicho así suena muy general. Me refiero a sacar de nosotros lo mejor en cada acto que realicemos. Un hombre no es lo que hace, pero lo que hace es reflejo de lo que hay dentro.

No sabes cuántas veces he pensado cerrar esto, sobre todo por el desánimo, y por comprobar que todavía me queda mucho para ser el hombre que quiero ser. Cuando se unen mis incongruencias y mis contradicciones, o me puede el desánimo, o la soledad e incluso mi hipocresía... que también la hay. Te hablo de la tentación del “no puedo”. En unos ejercicios espirituales, el misionero que me daba formación me dijo algo que no se me ha olvidado todavía: las tentaciones de abandono siempre vienen con más fuerza cuanto más cerca estás. Desde lo limitado y pequeño de nuestra percepción, nos es más fácil distraernos con detalles que realmente no tienen tanta importancia, cuando aprendes a mirar en el largo plazo.

Ese siempre ha sido mi objetivo, aprender a pensar en el largo plazo. Cuando Javier y yo estuvimos trabajando en el nuevo ADÁN, ese fue y es a día de hoy el objetivo, aprender a vivir con la inteligencia suficiente para ser hombres verdaderos, sin adornos; no uno sino todos los días de nuestra vida, independientemente de cuál fuese nuestra situación, nuestro trabajo, nuestra pareja o amistades... ya que todo puede cambiar, lo único que se mantiene es el camino que cada uno de nosotros recorre. Es difícil seguir una dirección y fiarte de lo que llevas dentro, cuando no ves los resultados inmediatos de un día para otro; es cuando viene el desánimo y la pregunta ¿estoy haciendo realmente lo que tengo que hacer? Ser fiel a uno mismo todos los días, es la tarea más difícil con la que creo que un hombre real, se encuentra a cada momento. Solamente te das cuenta de ello cuando empiezas a trabajar en la dirección que tu interior marca, cuando digamos... te sales del camino que te impone tu trabajo, tu familia, el tejido social, las responsabilidades diarias, el dinero, etc.

¿Por qué te digo esto? En este camino, te vas dando cuenta conforme quieres avanzar, que quizás no somos tan realmente libres como nos gustaría, o como nos imaginábamos algún día que seríamos... Siempre hay que pagar el alquiler y las facturas, por así decirlo. Hasta el punto que puedes llegar a vivir en función de mantener ese día a día, programando tu tiempo en función de llegar a fin de mes, en función de cuidar una relación de pareja, en función de levantarte todos los días para trabajar... y como se diría en el Antiguo Testamento, estarías sirviendo a varios dioses diferentes que te esclavizan, porque su premio es más inmediato: tu sueldo, el sexo, tu casa... todo ello es necesario para vivir, pero si no sabemos convertirlo en un medio, se termina convirtiendo en un fin. Vivir para mantener toda esta “foto” perfecta de cara al mundo, al consumo, a la imagen, al estatus social, etc.

No quiero darte ninguna lección, porque no soy quién para hacerlo, solamente pretendo hacerte pensar, que te plantees cosas, para eso nació el nuevo ADÁN, para que fueras realmente tú el que optara y tomara decisiones sobre su propio camino, desde lo que es realmente básico y común a todos nosotros, repetido hasta la saciedad: INTELIGENCIA, IDEPENDENCIA, INTEGRIDAD Y ESTATUS... Pintado eso sí, según las situación y vida personal de cada uno. Después de casi dos años, me sigo dando cuenta que todavía queda mucho para llegar y que realmente este premio: ser tu verdadero yo, no termina nunca, ya que es una batalla diaria. ¿Sabes por qué lo fácil atrae más? Porque somos de carne y hueso y nos gusta ver que lo que hacemos funciona dando frutos rápidos. Pero lo fácil, siempre te aleja, o retarda tus aspiraciones más profundas, o sea: EL PUNTO REAL A DÓNDE QUIERES LLEGAR. Termino con una pregunta hecha para niños, pero no por ello menos valiosa ya que uno nunca deja de crecer: ¿QUÉ QUIERES SER DE MAYOR?

Si no sabes por dónde empezar, y en tu día a día te encuentras con dudas acerca de las relaciones, el sexo, la vida en pareja, aprender a ligar, la comunicación con las mujeres, y en general cualquier cosa que a un hombre de la calle, como tú y como yo, le pueda quitar el sueño… En P&R llevamos mucho tiempo trabajando en la misma dirección que tus necesidades nos demandan. Tenemos el material adecuado hecho a tu medida y entendimiento, para que puedas mejorar en todos estos aspectos, de forma realista, sin falsas promesas de éxito instantáneo. Nos hemos preocupado de reunir para ti, en LA CAJA NEGRA DE P&R lo mejor de nuestro trabajo, ilustrado siempre con ejemplos reales y experiencias, para darte el empujón que necesitas.
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