HOMBRE BUENO, HOMBRE MALO por EL DUQUE

Imagen cedida por Enrique Perales

Hay una especie de máxima que se oye varias veces tanto en el mundo de la seducción, como en el mundo en general; bajo el prisma de esa máxima que cito para “triunfar” en el amor hay que ser muy alfa o en versión más tosca, hay que ser un poco cabrón… Es una forma de ver las relaciones de pareja que se basa esencialmente en el “priva y dale”, en la imposición del “marco” y en generar en la pareja adicción e incluso subordinación. Por lo visto hay que quedarse siempre encima del otro y hacer de la relación un dominio. O eso, o eres un pringadete de cara a la galería.

¿Acaso amar es de pringaos? Mejor dicho, amar sin cubrirte las espaldas de cara a tu pareja para ser siempre tú quien mande. Según lo anterior, si uno no “controla el marco” es poco más que un mierdecilla. Todo esto me hace reflexionar sobre la esencia misma del amor y sobre si es plausible ser un cabronazo en una relación seria de pareja. Partiendo de la base de que es innegable el valor atrayente de ciertas actitudes manipulativas, deberíamos tal vez abrir un debate ético sobre dichas actitudes, por un lado y por el otro preguntarnos si el tipo de amor que se suele lograr a través de estos comportamientos es realmente el que deseamos. Hay un ejemplo que por extremo me sirve para ilustrar mi línea argumental. El maltratador acostumbra generar en su víctima una adicción y dependencia enfermiza y muy difícil de vencer; no en vano estos hijos de… destruyen la autoestima de la mujer, luego las aíslan socialmente y todo para lograr como objetivo una mujer sumisa y dependiente.

Dicho esto, tal vez deberíamos preguntarnos si ser amable, cariñoso, comprensivo, tolerante, empático y sensible con nuestra pareja es malo o “poco atrayente”. Veréis que hablo de pareja; pues resulta obvio que cuando una chica aún no es nuestra pareja sí que no conviene darlo todo de golpe, para ir conociéndola poco a poco y darle la oportunidad de que ella pueda corresponder y construir la relación.

De toda esta línea argumental habréis ya deducido que desde luego yo creo que no. Las mujeres, como los hombres desean ser tratadas bien, a cuerpo de reinas y desean como pareja a un hombre atento y cariñoso. El problema es que la gente muchas veces confunde bondad, con ser sumiso o dependiente, o poco asertivo; o poco masculino, o poco divertido. Estas cosas si que son poco atrayentes. A mi, personalmente no hay nada que me parezca más masculino que ser congruente 100% con tus sentimientos y amar a tumba abierta sin miedos ni restricciones y sin sacar a ese pequeño-gran hijo de puta que todos llevamos dentro. Amar eso si; haciéndose valer, dejando claro tu parecer, siendo auto independiente, selectivo, asertivo y emocionalmente equilibrado.

Bajo mi punto de vista, y tal vez este expresando una opinión particular, la idea de ser un poco cabronazo con la pareja parte de una concepción errónea del amor; la concepción mercantilista del amor. A mi personalmente, cuando me enfrento a una relación de pareja, lo que más miedo me da es precisamente dar sin recibir a cambio al menos tanto amor como doy; eso; y por supuesto miedo-pánico al dolor. Es bajo esas condiciones de miedo cuando acostumbra a salir el hijoputa.

Como digo es esta una concepción errónea de la propia expresión del amor, que por definición no se basa en un intercambio si no en una donación. Obviamente, no daremos nuestro amor a la primera que pase. Para eso, precisamente sirve ser selectivo respecto a aquellas personas que uno elige como pareja; pero ya elegida una pareja y si hemos decidido amarla, es eso precisamente lo que debemos hacer; sin tapujos, sin interpretar papeles de duro, sin miedos, sin dependencias y en libertad. Supone una donación incondicional y sin esperar nada: “yo elijo darte mi amor y te quiero libre para decidir si tu deseas darme el tuyo y elegirme hoy como compañero”.

Si no sabes por dónde empezar, y en tu día a día te encuentras con dudas acerca de las relaciones, el sexo, la vida en pareja, aprender a ligar, la comunicación con las mujeres, y en general cualquier cosa que a un hombre de la calle, como tú y como yo, le pueda quitar el sueño… En P&R llevamos mucho tiempo trabajando en la misma dirección que tus necesidades nos demandan. Tenemos el material adecuado hecho a tu medida y entendimiento, para que puedas mejorar en todos estos aspectos, de forma realista, sin falsas promesas de éxito instantáneo. Nos hemos preocupado de reunir para ti, en LA CAJA NEGRA DE P&R lo mejor de nuestro trabajo, ilustrado siempre con ejemplos reales y experiencias, para darte el empujón que necesitas.
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