¡ÉCHATE NOVIA DE UNA PUTA VEZ! I: MÁS SOLO QUE LA UNA, por EL DUQUE

Ring, ring, ring…. ¡Mierda! ¡Olvidé desconectar el despertador! Se quejó Juan despertándose entre las brumas de su dormitorio. Un intenso dolor de cabeza le recordaba que la noche anterior había sido una noche de excesos alcohólicos. Poco a poco, los ojos de Juan de fueron acostumbrando a la escasez de luz y pudo vislumbrar la hora en su viejo despertador. Las 7:00 de la mañana. Definitivamente tenía que dormir más. Se giró y observó con cierta nostalgia el lado derecho de la cama, que permanecía intacto por la costumbre; el lado que durante dos largos años había sido el lado de Ana… su ex.

La cama permanecía incólume en su parte derecha como nadie hubiese querido profanarla. Juan le volvió a echar un vistazo y decidió que la próxima noche debía recostarse sobre ese lado derecho. Una cama de matrimonio es enorme para una sola persona, pero eso también tiene sus ventajas… Ella simplemente se marchó dejando el lado derecho de la cama y el primer cajón absolutamente vacíos.

¡Hay que joderse Juan! Si hubiera sido la primera vez que me hubieran contado una historia así. Digo Juan, digo Manuel, digo Luis y me digo a mí y sí, a ti también Arcángel… que pareces tan buenecito y tan "listo"... ¡gañán, que eres un gañán! De esto no se ha salvado “casi nadie”. Seguro que muchos de vosotros, tú y yo, queridos lectores os sentís identificados. Muchos lo habréis vivido. Me refiero a "la maldición del cajón sin su ropa, a la perdición de los bares de copas… y a las princesas de saldo y esquina" que diría Sabina

Cuando algo así sucede, lo primero que te invade es una enorme sensación de vacío y abandono. La soledad te atrapa entre sus garras y te hace presa de una intensa sensación de ahogo que te impulsa a salir frenéticamente a la calle a andar sin rumbo. Luego tratas de sobreponerte; y eso es peor, pues la lucha contra las emociones no logra si no acrecentarlas; y de nuevo la intensa sensación de ahogo y abandono. Bueno, esto lo sientes si tienes un mínimo de sangre en las venas… Si eres un TERMINATOR, me callo.

A veces lo más auténtico que tiene uno es su dolor. Cuando una relación se rompe normalmente la relación ya había entrado con anterioridad en barrena y probablemente no había amor verdadero; pero en esos momentos iniciales se echa de menos la compañía, el amor, el afecto, el sexo y sobre todo le asaltan a uno todos esos temores irracionales que de algún modo estamos programados a sentir; sobre todo el típico temor a la perpetua soledad.

Cuando un hecho así se produce hay básicamente tres opciones; hacer lo que muchos llaman una cura de soledad, huir del dolor negándolo y liarse con todo lo que lleva faldas o bien un camino mucho más templado que supone la madura aceptación del dolor como algo inherente al ser humano; lamerse las heridas, permitirse a uno mismo el permiso de estar dolido, pero tratar de pasar ese duelo de la mejor de las maneras y tratar sobre todo de aprender y madurar con la experiencia para recuperase cuanto antes y volver a volar. Ni que decir tiene, que la mejor de las opciones es esta última. Las curas de soledad, le enseñan a uno a estar solo; cosa que si que es cierto que es útil, pero ni es connatural al ser humano, ni tan siquiera saludable. Es una opción de voluntad, pero humanamente alejada de la realidad. Nadie debe prefijar el momento en que uno estará preparado para una nueva relación; ni tan siquiera uno mismo puede anticiparlo; de hecho habría mucho que hablar sobre que es estar preparado. Tal vez nunca nadie este preparado. Desde luego heridas todos tenemos y nunca llegan a cerrarse del todo, y si se cierran dejan cicatrices. Gracia a esas cicatrices somos quienes somos.

La verdad es que ya lo dice el Antiguo Testamento: “No es bueno que el hombre este solo”, o eso almenos le dijeron a Adán... y esa es una gran verdad en la que creo firmemente. No hemos nacido para estar solos y la pertinaz y deliberada soledad solo nos convierte en tipos raros, pajeros compulsivos y tíos egoístas; pero te diré una serie de cosas que tal vez no sepas o si que sabes pero has olvidado:

1. Tirarse a todo lo que se menea no cura la soledad.
2. Buscar compulsivamente pareja te hará elegir mal pareja, por lo que paradójicamente te verás de nuevo avocado a la soledad.
3. Una cosa es compartir tu vida, tus emociones, afectos, sexo… con otra persona y otra muy distinta es DEPENDER de otra persona. Depender no es amar.
4. Hay muchas “compañías” y no sólo la de una tía. Existen amigos, compañeros, familiares e incluso puedes compartir tiempo con perfectos desconocidos. Prueba a ser sociable y verás…

Dicho esto, tal vez sigas deseando ECHARTE NOVIA DE UNA PUTA VEZ para lo que te daré unos cuantos consejos:

NO BUSQUES DESESPERADAMENTE ECHARTE NOVIA: Compartir tu vida o una parte De tu camino vital con una persona es algo que sencillamente ocurre; forzarlo va contra natura y solo te llevará a una increíble sucesión de malas elecciones de pareja.

SÉ CONGRUENTE CON ESE DESEO: A ver, macho… Si quieres echarte novia no te folles a todo lo que se menea, ni trates de conocer a tu amor en el penúltimo bar, borracho como una cuba. Te daré una pista: Piensa en que tipo de mujer te interesa conocer y una vez lo hayas hecho reflexiona sobre que actividades y lugares frecuentaría. Tal vez deberías conocerla precisamente en ese ambiente o en esas situaciones. Ejemplo: si te gustan las mujeres deportistas, tal vez el mejor sitio para conocer a la mujer de tu vida sea haciendo deporte.

CONOCE MUJERES: Obvio ¿verdad?; en tu casa no se va a presentar la mujer de tu vida… Y no, no es tu madre, ni se va a comportar como tal, así que espabila.

HAZ POR SER FELIZ ¡SIEMPRE!: Estés solo o acompañado. Esta vida es demasiado corta. Tal vez quieras tener novia pero no debes ser infeliz hasta que eso suceda. La felicidad atrae felicidad. Una persona infeliz no puede hacer feliz a otra.

NO NECESITAS UNA NOVIA: Aquí esta el quiz de la cuestión. Una cosa es que desees, o quieras tener pareja y otra cosa que lo necesites. Si lo necesitas es que algo en ti no funciona del todo bien. Si necesitas, probablemente es que solo has aprendido a tener relaciones de dependencia y más que el amor, tal vez lo que buscas es a alguien de quién depender.

NUNCA OLVIDES QUIÉN ERES… ni a dónde quieres ir en tu vida: Que la tía que te encuentre, decida si quiere ser tu compañera de camino, pero no marques tu camino en función de con quién marches. [continúa en parte II]

De momento… y hasta que quieras BUSCAR PAREJA, si no sabes por dónde empezar, y en tu día a día te encuentras con dudas acerca de las relaciones, el sexo, la vida en pareja, aprender a ligar, la comunicación con las mujeres, y en general cualquier cosa que a un hombre de la calle, como tú y como yo, le pueda quitar el sueño… En P&R llevamos mucho tiempo trabajando en la misma dirección que tus necesidades nos demandan. Tenemos el material adecuado hecho a tu medida y entendimiento, para que puedas mejorar en todos estos aspectos, de forma realista, sin falsas promesas de éxito instantáneo. Nos hemos preocupado de reunir para ti, en LA CAJA NEGRA DE P&R lo mejor de nuestro trabajo, ilustrado siempre con ejemplos reales y experiencias, para darte el empujón que necesitas.
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