¿CUÁNDO HE DE MOSTRAR “LOQUESEA” PARA QUE ELLA LO VEA?

Imagen cedida por Lucía Ojeda

La respuesta es simple: nunca a demanda y siempre cuando salga de ti. Esto no es una compra, ni una máquina de Coca cola a la que le echas monedas y te sale la lata. Hay un disco de Violadores del Verso que me gusta especialmente, se llama Vicios y Virtudes. En un tramo sueltan esta perla: “sabemos manejar computadoras, enseñar metáforas, corregir a Pitágoras pero… ¿quién sabe como distraer a las guapas?”. Me gusta esta cita de distraer a las guapas, me hace mucha gracia. ¿Sabes por qué? Porque me suena a un síndrome muy habitual que padecemos los que queremos enamorar mujeres, y encima hacerlo bien. Lo queremos hacer tan bien, tan bien, tan bien… que a menos que tengamos un buen amigo cerca, que sea capaz de ver la situación desde fuera de forma más objetiva, es muy probable que acabemos haciendo el payaso, o como diría nuestro colega Jeffy de Real Social Dynamicsel baile del mono.

Los tíos pecamos a menudo de actuar por costumbre, empleamos nuestros recursos al máximo y hasta que los agotamos. No nos gusta que otro nos diga lo que tenemos que hacer, a menos que ya tengamos comprobado que por nuestros propios medios no llegamos a nuestros objetivos. Con las mujeres pasa lo mismo… llevas toda tu puta vida tratando de ligar los sábados por la noche, y solamente muy de vez en cuando “se te aparece la virgen”… pero sin cuajar. Créeme que yo soy el primer “paquete” sábado-nocturno, conozco muy bien esa sensación de ¿qué estoy haciendo mal? Te portas más o menos bien, intentas ocultar tus defectos (cagada y error fatuo), te comportas como un caballero, la invitas a cenar… y justo cuando termina la cena y le vas a soltar la artillería pesada, te suelta aquello de podemos ser amigos y te encuentras volviendo a casa a las 23:30H de la noche. ¿Te suena? Y piensas para ti mismo ¿qué he hecho mal?

Voy a aclararte ciertas cosas acerca de tu comportamiento en situaciones como la descrita, que incluso muchos seductores ya formados no entienden ¿OK? y por eso precisamente, no son capaces de iniciar o entablar una posible relación con una mujer. Quizás su intención no sea la de iniciar una relación, pero tampoco son capaces de dar el salto a la cama con una mujer. Si tu deseo y opción no es iniciar una relación estable o encaminada más en el largo plazo con una mujer, también te conviene prestar atención, ya que siempre es mejor disponer de más opciones y saber los porqués, porque conviene tener la mente abierta a todo: hoy quizás estás convencido de ciertas ideas, pero uno nunca sabe dónde se va encontrar mañana, y abrirte caminos siempre es positivo para ti.

MOSTRAR Y PROYECTAR VALOR: Comienzo las aclaraciones por este punto, porque es la raíz de la interacción y de tu posición frente a ella. Uno quiere siempre lucir sus mejores plumas cuán pavo real frente a la pava que quiere cortejar. Conozco hombres obsesionados con la idea de mostrar activamente valor. Para hacerlo, se plantean realzar sus virtudes y esconder sus “defectos”. Se sobre-motivan para hacer esfuerzos extras para que ella vea todo lo buenos que son para generar atracción. El fallo de esta conducta, es la raíz desde dónde se pretende generar esta atracción. Otra manera de decirlo, es que estarías intentándolo demasiado ¿por qué? Simplemente porque no te comportas habitualmente de esta forma.

El hacer un esfuerzo extra e intencionando, hace que sobreactúes, rompiendo tu propia naturalidad. No quiere decir que estés haciendo “algo mal”, quiere decir que no estás haciendo las cosas como sueles hacerlas siempre, no te comportas naturalmente. Esa es la idea. La mejor forma de proyectar valor siempre es no esperar respuesta o premio por su parte, de forma directa a lo que digas o hagas. No has de exagerarte a ti mismo, ni sobreactuar, simplemente has de actuar con normalidad, tal y como lo haces siempre sin coger el chip “estoy hablando con una chica”. El hacer esta diferencia es lo que te rompe la naturalidad y la espontaneidad. Quiero decir, tú eres el mismo hombre esté ella delante o no, eres igual de bueno o igual de malo… Cuando haces algo por ella, lo haces porque realmente sale de ti y no para “ganarla”.

DIRECTO O INDIRECTO, LA EDUCACIÓN: Te tiene que importar muy poco lo que ella pueda pensar en la primera toma de contacto, en la primera impresión. Te digo que yendo por el lado indirecto vas a tener que trabajar 10 veces más. ¿Por qué te hablo de educación? Quizás te parezca algo básico, pero la experiencia me demuestra que es una tarea pendiente. Puedes ser directo con ella, perfectamente… y quien te diga que ser directo con una mujer la puede asustar, es que tiene mucho miedito a lo que ella pueda pensar de él. Uno puede ser perfectamente directo mientras guarde unas formas y normas básicas de educación sin necesidad de hacerle “la cobra” o cerrar con beso en 30 segundos… Eso me parece francamente ridículo, y lo más probable es que después no la vuelvas a ver.

El ser indirecto te obliga a trabajar el doble… ¿por qué? Usas el indirecto para proteger el ego y que no se te note, o bien para “evitar sus defensas” y además pretendes ligártela aparentando como que no te la quieres ligar… ¿dónde se ha visto eso? Habrá a quien le salga, no lo dudo, pero seguro que es más guapo que yo. Parece que ser un caballero es de gilipollas, de necesitados y de pringaos… por eso hay que “hacerse el malote” o al contrario: parecer que no quieres ligar con ella, para tarde o temprano, sacar el aguijón. Si tarde o temprano, vas a tener que dar el salto… muestra tus intenciones desde un primer momento, aunque estas seas puramente sexuales. Es posible mantener una conversación encaminada al sexo, sin necesidad de resultar soez o agresivo. En este caso las mujeres son maestras.

COMPORTAMIENTO REFLEJO FEMENINO: Ella no te va a dar nada que tú no le hayas dado antes previamente; por eso si te obcecas en la idea de “Yo soy el premio”, es probable que sigas siendo el premio el resto del tiempo, pero que solamente te hayas enterado tú de ello. El hacer que ella invierta, no depende de lo mucho o poco que la des; por eso a todos los hombres que parten con la mentalidad de “Solamente la premio o le doy si ella me da antes”, les diré que eso es totalmente contrario a la naturaleza pasiva femenina y que pueden esperar sentados a que todas vayan a por ellos a pelearse por tener un hijo suyo.

Puedes pensar: tío… ¿me dices que una mujer no puede acercarse a mi o qué? Y yo te responderé: pues claro que sí hombre, pero no esperes a que ella lo haga todo y más si estás realmente interesado en ella. Los géneros masculino y femenino, no son condenas de roles, pero ella solamente te devolverá lo que tú le hayas dado antes, pero en “formato femenino”. Si tú te acercas a ella con familiaridad, ella te devolverá esa familiaridad; si te acercas con ella con miedo, eso será probablemente la causa del rechazo y no lo que le digas en sí; si tú estás convencido de lo que quieres y de lo que estás haciendo, ella te va a responder con feminidad y te pretenderá someter a algún test, para ver si la fachada que muestras, coincide con lo que se supone que hay dentro. ¿Es una putada? Pues no, es lo normal.

CONTROL DEL MARCO: ¿Sinceramente? Olvídate de “controlar” el marco, porque el concepto de control en sí mismo te convierte en un hombre reactivo, que salta a cada palabra o a cada acción, y que calcula paso por paso para no equivocarse y “no perder” el marco. La mejor forma de tener el marco es siempre TU PROPIA AUTODETERMINACIÓN, sin más misterio que ese. El tío que calcula continuamente los pasos que ha de dar para mantener su marco o imponer su realidad, subyuga su comportamiento a las condiciones que ella le presenta; ya que solamente actúa de forma reactiva en función de lo que ella dice y hace. En realidad, está trabajando para ella, para no perder el control de la relación adoptando la mentalidad de jugar a no perder. Consecuencia: no disfruta de la relación y en el medio-largo plazo, agudiza su dependencia a la propia relación porque “necesita” tener el control. La mejor manera de imponer tu realidad, es vivirla y no tratar de enseñársela a todo el mundo para que vean lo guay que eres.

Me he preocupado de reunir para ti en el e-book LO QUE DE VERDAD FUNCIONA CON ELLAS, manual para tontos; todas aquellas respuestas ilustradas con ejemplos reales, que estabas buscando para aprender a ligar de una forma natural, realista y diaria, en prácticamente cualquier contexto. ¿Por qué reducir tus posibilidades de conocer mujeres solamente los sábados por la noche? No te limites por favor, hay más vida después... No pierdes nada por echarle un vistazo al ejemplar DEMO.
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