CÓMO LIGAR CON UNA AMIGA

Imagen cedida por Lucía Ojeda

Andaba yo bordeando la esquina del Burger para ir al cajero, con prisas… como siempre. Había un chico y una chica hablando, el chico llevaba gafas (puto tópico de película de Disney) y la chica llevaba un casco de moto en la mano. No tenían por qué haberme llamado la atención, si no hubiera sido porque escuché al chico decir esto: “¿Por qué no te vienes conmigo al cine?”. No puedo resistirme a quedarme cotilleando cuando me encuentro con alguna de estas situaciones, y quería saber cuál era la respuesta de ella. Mira hacia abajo mientras da una calada y ella responde: “Ya he quedado”, pero sin mirarle a la cara. Él siendo fiel a su rol de chico Disney insiste aumentando la oferta: “Venga… y después te invito a cenar”. Bueno, que sepáis que se cumplieron todos los tópicos… Seguí andando hacia el cajero, y a lo lejos pude ver, como venía un malote con moto, se la llevaba, y el chico con gafas se quedaba con cara de gilipollas. En un momento así… dan ganas de sacar una tarjeta de visita P&R y ponerse en plan comercial pero…

¿Quién no ha hecho alguna vez el capullo de forma vergonzosa para ligar con una chica? No me refiero en un garito, allí somos muchos los que lo hacemos cada sábado por la noche: unos mejor, otros realmente bien y el resto peor, pero al final… el capullo. Cuando te hablo de una chica, me refiero sobre todo a la típica amiga detrás de las que vas durante un tiempo, haciendo de pagafantas... Quién esté libre de pecado, que tire la primera piedra. ¿Cómo ligarse a una amiga? ¿Cómo dejar de ser su amigo? Pues en primer lugar, no comportándose como tal desde un principio. Si te comportas como un colega desde el primer momento en que la ves, como un colega te va a ver ella y te va a percibir y tratar hasta los restos… ¡Ah bueno! Que esto ya lo sabías, supongo que querrás que te diga algo nuevo.

Hay algo que desde la experiencia, me ha valido de mucho: estar un tiempo desaparecido del mapa, o estar un tiempo sin verla (unas veces de forma intencionada, pero también otras de forma necesaria o casual). Desde luego verla todos los putos días no ayuda absolutamente nada. Muchos hemos creído, que cuanto más cerca estés de una amiga, más probabilidades tienes de hacértela, por el mero hecho de la proximidad… Esto es una mentira como una casa. Ninguna mujer, ni nadie en general, echan de menos y valora el careto de un tipo que la pretende a diario, o que siempre está dispuesto a ponerlo todo en bandeja. En realidad no es porque se trate de que seas servicial o demasiado bueno, se trata de que ya no aportas novedad ninguna, ella ya te conoce… ¡Vamos justo ahí!

¿Principio de escasez? Pues sí… y no, yo lo llamaría búsqueda de la novedad, más bien, si de lo que hablamos es de ligarte a tu amiga. Porque… ¿Quieres ligarte a tu amiga, verdad? No sabes lo perfectamente que te entiendo. No se trata del famoso “dale y priva”. Mira, el dale y priva, atracción-confort, o en castellano: hacerle caso un tiempo, y después “pasar de ella” para engancharla, está basado en tener una presencia constante. Ahora te explico, el por qué esto, puede funcionar con una chica a la que acabas de conocer, pero no con una amiga a la que sí conoces desde hace tiempo. En una discoteca, en la calle con una desconocida, estás en punto cero: cualquier cosa que hagas o digas, es una primera toma de información, ella dará por hecho que eres así. Te acaba de conocer, es una primera vista y no tiene una opinión preconcebida de ti. ¿Lo pillas? No te conoce, no sabe cómo eres, ni cómo te comportas habitualmente, pero…

… Pero como estamos hablando de una amiga, si estás todos los días pegado a su culo, y empiezas de repente a actuar como un ligón de discoteca, ella se va a dar cuenta de que no estás actuando normalmente. Pensará y con razón “Aquí hay algo que no me encaja, este tío no es así”. Esto, no genera atracción, más bien parece que de cara a ella, pueda pensar que te ha pasado algo que te haya podido trastornar, o que te has vuelto bipolar de repente. Ella ya te conoce, o al menos eso se piensa, sabe qué puede esperar de ti según el comportamiento que hayas tenido con ella desde el primer momento en que la conociste. Por eso ahora mismo, eres su puto colega, y no te acuestas con ella, porque empezaste yendo de “amigo” para no levantar sus defensas. Verás que por esto precisamente, ir de indirecto no compensa. Bueno, mejor dicho… A mí no me compensa, habrá tíos a los que le funcione, a mí desde luego que no.

¿Cómo salir de ahí? Desaparece del mapa, es así de simple. Solamente después de un tiempo medianamente lógico, en el que dos personas están sin verse, ambos puedes vivir cosas diferentes, cambiar, tener otras experiencias, coger un diferente chip… Pero nunca de un día para otro, no cuela, si lo haces así, me da a mi que vas a follar menos que mi padre (y ya es decir). Tengo algunas experiencias muy buenas con amigas, y el denominador común, entre todas ellas es este: ¡CUÁNTO TIEMPO SIN VERTE!

Me he preocupado de reunir para ti en el e-book LO QUE DE VERDAD FUNCIONA CON ELLAS, manual para tontos; todas aquellas respuestas ilustradas con ejemplos reales, que estabas buscando para aprender a ligar de una forma natural y diaria, en prácticamente cualquier contexto. ¿Por qué reducir tus posibilidades de conocer mujeres solamente los sábados por la noche? No te limites por favor, hay más vida después... No pierdes nada por echarle un vistazo al ejemplar DEMO.
Publicar un comentario en la entrada