HASTA QUE NO TE HARTES DE SEXO…

Imagen cedida por Enrique Perales

La verdad es que no me extrañaría absolutamente nada que me mandaras a la mierda de tantas broncas que te estoy dando últimamente (aunque sea con razón, pero bueno….). Voy a intentar no ir de sobrado, que ni lo soy, ni quiero aparentarlo y voy a tratar en serio de ponerme en tus zapatos, y no echarte broncas que no van a ningún lado, porque por otra parte, entiendo que ya eres mayorcito y te diga lo que te diga, vas a acabar haciendo lo que te de la real gana. Me he dado cuenta que no tengo derecho ni a indignarme, ni a resignarme debido a tu actitud en referencia a tu propio pene. Obviamente tu pene es solamente tuyo y tú haces lo que quieras con él y con el cuerpo que hay detrás… O sea tú mismo, pero me he dado cuenta que no tengo derecho a regañarte, no le puedo pedir peras al olmo (cuántas veces habré dicho eso). ¿Por qué te digo todo esto?

Es simple, cuando alguien tiene hambre, no le puedes pedir que piense con claridad hasta que coma. No te puedo pedir que te comportes de una forma masculina y auténtica si pasas hambre sexual. ¿Qué es lo primero que yo haría si estuviese en mitad de un desierto muerto de asco y de sed? Lo más intuitivo es buscar agua, y una vez que tienes agua, sombra… Y una vez que tienes sombra, un refugio, etc. etc. Siguiendo un orden de prioridades y manteniendo la cabeza fría, aunque quizás esto último sea lo más difícil para alguien que esté sumido en la más profunda escasez, y que no huela a una sola mujer desde que probablemente le dejara su última exnovia.

Intento sentirme como te sentirías tú pasando por una periodo largo de escasez, y la verdad es que no me resulta nada difícil hacerlo. Encarnar cómo yo me sentía cuando las mujeres para mi eran una mezcla entre seres celestiales inaccesibles y paisanas con las que no sabía ni cómo, ni donde, ni cuando comunicarme... Cuando lo más sexual que había en mi vida era la masturbación y el porno. Es más, te entiendo perfectamente, porque la escasez sexual hace que pongas como prioridad encontrar sexo, dejando a la mujer reducida a un objeto sexual. De hecho, cuanto más escaso sexualmente se encuentra un hombre, más salido está y más ve a la mujer como a un objeto, cosa que no es verdad. La mujer es un mundo y un universo al que todos, y digo todos del primero al último debiéramos conocer.
-
Nuestro compañero Big Motherfucker sugería ayer que el gobierno debería darnos una subvención por la labor social que hacemos en P&R, cosa que me hizo mucha gracia, por lo gráfico del ejemplo. Una subvención quizás no nos la vayan a dar en la puta vida (mientras haya un Ministerio de Igualdad que promulgue una discriminación positiva que roce el fascismo), pero sí que la comunicación hombre-mujer debería ser aprendida por todos y todas sin excepción, seguro que seríamos mucho más felices de esta forma las evas y los adanes.

Como dice nuestro amigo Paul Janka, un día se dio cuenta que la mujer es el recurso natural más abundante sobre la tierra después del agua, por lo que no debería resultar difícil acceder a ellas. No es una materia compleja, te diría que simplemente es una cuestión de comunicación. El problema está en que NADIE NOS HA ENSEÑADO A COMUNICARNOS CORRECTAMENTE CON ELLAS, por eso para muchos hombres acercarse hoy y ahora a una mujer que les atraiga, les supone una batalla interior, cuando debería ser lo más normal del mundo.

Los hombres no sabemos comunicarnos, es así de claro, y por eso tenemos una visión tan reducida de lo que es la mujer, porque en realidad no sabemos nada de ella. Incluso desde mi posición te diría que puedo predecir como va a comportarse, como puede responder o cuáles son sus necesidades… pero lo que jamás podré hacer, será encarnar unos sentimientos, simplemente, porque ni tú ni yo, percibimos la realidad de la misma forma que ella. Al final la mejor solución es la de asumir y aceptar las diferencias, de forma que puedes saber qué es lo que puedas esperar de una mujer y que no. Quizás esto sea lo más difícil de todo, no llevarse a una mujer a la cama.

Al estar todos educados por mamá, y ser la primera mujer a partir de la cual vamos construyendo nuestra imagen y modelo particular de lo que ellas son, partimos de un error de base. Las mujeres no se van a comportar contigo como la hacía tu madre, es un código diferente. Por eso veo a tanto “Marco” y a tanto “Edipo” buscando unos comportamientos y unas actitudes en las mujeres que jamás encontrará. Si has estado con pocas mujeres, tendrás un modelo femenino muy cercano a la imagen maternal y eso será lo que busques. Conforme vas conociendo mujeres, tu modelo se va aproximando más a la realidad y alejando del materno, sabiendo ya, qué es lo que ofrece el mercado femenino más acertadamente.

Una de las citas célebres de la película El Club de la Lucha es la siguiente: "Somos una generación de hombres criados por mujeres, me pregunto si realmente otra mujer será la respuesta que necesitamos". Yo digo Amén, pocas veces de una novela o una película pueden sacarse ideas tan claras y tan sumamente realistas. No necesitas una mujer para ser hombre, ni mucho menos una en concreto: hombre naciste, hombre eres, y hombre serás hasta el último día en que se te cierren los ojos.

¿Sabes qué es lo que realmente te va a facilitar en mucho conocer mujeres? No tratar de entenderlas tanto, y comportarte como te dictan los genes sin miedos. Es así, los polos opuestos se atraen. Muchas veces por querer empatizar con ellas, o por querer conocerlas, o por querer acercarnos a ellas, tendemos a dejar de comportarnos como nos dictan los genes, y así lo único que conseguimos es ser “su mejor amigo”. Con esto trato de decirte, que cuanto más fiel seas a tu instinto, a tu verdadero núcleo masculino sin querer maquillar, o forzar una forma de ser que no es realmente tuya, más y mejor podrás comunicarte con ellas, porque les estarás dando lo que ellas reclaman realmente de un hombre. Amigas ellas tienen ya suficientes, no quieras ser otra más.

¿Cómo comportarme como un hombre verdadero? Ya hemos hablado de ello mil veces: siendo fiel a unos principios y unos valores. Pero es verdad que los principios y valores son más fáciles de abordar de forma plena y sin escasez, los coges, integras o desechas, según veas que te funcionen o no… Aún así sean los que sean, lo importante es tu congruencia hacia ellos, y para poder tener la cabeza fría, tienes que tener “la tripa llena”, en este caso, sexualmente hablando. Al revés de igual forma, una cosa lleva a la otra en ambos sentidos.

Definitivamente caballeros, mucho me temo que hasta que ustedes no se harten de sexo y queden bien satisfechos, no empezarán a pensar en otra cosa…

Aún estás a tiempo. Para que conozcas mejor la filosofía, los principios y valores que definen nuestro modelo masculino, visita elnuevoadan.com donde podrás encontrar material publicado de libre acceso, los orígenes de nuestra idea y los pilares básicos: INTEGRIDAD, INTELIGENCIA, AUTONOMÍA Y ESTATUS, que te servirán para entender qué es lo que puedes encontrar tratado en mucha mayor profundidad en nuestro nuevo e-book. La compra de cualquier producto de la biblioteca online P&R incluye orientación personalizada vía e-mail. Descárgate la versión demo el nuevo Adán.
Publicar un comentario en la entrada