ASÍ SE LIGA EN NUEVA YORK XI: CÓMO TERMINAR, por PAUL JANKA - fin de la serie

Adaptado del trabajo original GETTING LAID IN NYC de Paul Janka, disponible en Attractionformula.com
CUANDO IRSE: A día de hoy sigo experimentando con esta parte del sistema. Creo que es la única fase en la que todavía me encuentro en perfeccionamiento. Saber cuando has de irte, o tomar otro camino cuando ves que te has estancado y hay que cambiar, es algo crucial.

En última instancia y a modo de trabajo personal, recientemente estoy tratando de optimizar el tiempo que tardo en tirar de ella en nombre de la economía. Obviamente, el alcohol es algo que te facilita mucho el trabajo. Normalmente suelo tardar un par de bebidas en salir del local, a veces tres. Imagino que si alargara más el tiempo en el que estoy tomando algo con ella, me enfrentaría a tres problemas que trato de evitar a toda costa: una mujer borracha que apeste a alcohol, una falta de agilidad que me impida mejor libertad de movimientos a la hora de sacarla de allí, o incluso una mujer que se percate de que quizás haya bebido demasiado, se ponga en guardia y que por ello te eche el juego por tierra por intentar emborracharla.

Podría fijar como límite tres copas máximo, y después salir del local. He estado con chicas que han preferido ser más fieles a esta embriaguez bebiendo con ganas, que a mis esfuerzos para ponerlas cachondas. En ocasiones he tenido que aguantar más de una hora manteniendo el tipo, mientras ella se ponía tibia bebiendo… Horrible.

Como tú eres el que invitas, tienes que ser consciente que eres el que propone dónde ir, qué hacer, si os vais a tomar algo, o si pasáis la cita dando un paseo. La semana pasada quedé con una chica coreana, preciosa; la conocí en el supermercado y me dio su teléfono en 30 segundos… Sí, tal y como te cuento. No recomiendo siempre tanta precipitación, pero aún así quedamos para tomar algo. Solamente nos tomamos una copa en el local, entonces le propuse tomarnos la segunda en mi casa. Ella lo rechazó. Esa noche sabía que un amigo mío salía por el centro con un buen plan, y le dije que si nos íbamos a tomar la segunda a otra parte (por supuesto yo invitaba) y así seguir hablando del trabajo, la vida en Nueva York, las relaciones, etc. pero parecía no estar interesada. Me di cuenta que era una chica “tal vez” y entonces fue cuando llamé a mi amigo Carlos. La verdad es que nos lo pasamos genial esa noche por el centro.

El último apunte acerca del local, es que debería ser neutral y accesible para ambos a la hora de llegar… Se me podría ocurrir siempre un segundo lugar para tomar otra copa, pero ya estoy harto de esa dinámica. Ella siempre asiente y pregunta “¿Dónde?”. Aquí es donde deberías pasar, porque ella puede pretender que paséis toda la noche de sitio en sitio sin llegar a nada. Dile en este caso que vais a una zona residencial por el centro, llama a un taxi y meteos dentro directos a tu casa.

COGER UN TAXI: De mi local preferido a casa, hay unos seis minutos en taxi, es un tiempo crucial de prueba. Si mi mano está dentro de sus bragas y mi pene dentro de su boca, ella pasa la prueba. Todos estamos contentos, aunque esto no es lo usual. Lo más normal es que ella vaya a tu casa un poco enchispada, siendo el trayecto en taxi el mejor lugar para ampliar los límites del tacto y el físico que has ganado hasta ahora. Besarla, acariciar sus pechos o meter la mano en sus bragas es explorar estos límites del tacto. Además, sus ganas de poner su mano sobre mi miembro notablemente “alertado” suelen decir bastante.

Solamente doy la dirección de mi casa, una vez estamos los dos dentro del taxi. Si la chica quiere tomarse la siguiente copa en otro lado, un martes a la 01:00 de la madrugada, va a ser difícil que pase algo. Lo que nos lleva al siguiente axioma:

Las mujeres que son difíciles, seguirán siendo difíciles.

Es como la primera Ley de Newton del Movimiento (se me daba bien la física en el instituto). Ir abriendo la cartera por toda la ciudad de local en local, es la pero esperanza para un novato de que vas a poder llegar a algo con ella. Tienes que estar preparando para seguir avanzando hacia su sexo, particularmente dentro del taxi de camino a casa. Es como terminar una canción, es mejor hacerlo en un solo movimiento y sin pensarlo 20 segundos. Subid arriba, córrete, abre tu cartera y comprueba que te has ahorrado 50 dólares. Vete a dormir y ¡Siguiente!

EL APARTAMENTO: Tengo un apartamento pequeño en Manhattan, y cuando digo pequeño, lo digo literalmente. Mi amigo Micah y yo hacemos bromas acerca de organizar un día una fiesta en casa en este gran armario que tengo por vivienda, con un mayordomo llevando la cena en una bandeja de plata a los invitados. Mi casa tiene una sola ventana, sin cocina, un baño compartido al final del pasillo y un pequeño frigorífico, incongruentemente colocado sobre el ropero donde guardo trajes de Armani de 2.000 dólares. Bueno, aún así me ligo a mujeres mucho más atractivas que el resto de mis amigos que tienen pisos más amplios.

Para que esto pase, existen dos razones: la eficacia del sistema que utilizo, está basada en llevar a la mujer a un punto sin retorno y en segundo lugar, lo que yo llamo “presentación”, es realmente una ilusión óptica. Tal y como lo hago, desde el primer encuentro en la calle, hasta tres días después en la cita, ha funcionando de maravilla para que la mujer esté lista y preparada para quitarse la ropa. El apartamento simplemente es un lugar privado para… Bueno, puedes llamarlo picadero. Mientras que el resto de la población masculina intenta utilizar su estatus como moneda de cambio de un sinfín de maneras para follar más, yo me lo monto así con mejores resultados. En cuanto a la “presentación”, es algo cómica e implica una elaboración.

Como ya te eh dicho, vivo en una caja. Una caja que está en el barrio más caro de la ciudad en todo caso. Con una mujer detrás mía a las 02:00 de la madrugada, subiendo a mi apartamento, puedo decir que tengo el plan y el sitio. Tengo un sillón de cuero otomano en mi habitación, y es allí donde ella va a sentarse. Justo antes de salir esa noche, de dejado preparadas unas velas justo a la entrada con unas cerillas para encenderlas. Será la única luz que haya. Me he dado cuenta que las mujeres toleran prácticamente cualquier cosa, siempre y cuando sea a la luz de las velas.

Hazme caso, abre la puerta y lo primero que has de hacer es encender las velas. En ese momento solo estáis ella, tú, la luz de las velas y la silla de cuero. Lugar donde ella se sentará o mientras yo le quito su abrigo. Los abrigos ya están colgados, la luz de las velas pestañea discretamente, ella se siente cómoda en mi sillón de cuero… Es nuestro pequeño universo, los confines de mi apartamento, fuera de los cuales ya no existe nada más.

A tu disposición:

Paul Janka

P.D. si te ha gustado esta guía, mándame un e-mail a:
paul@attractionformula.com

Copyright © 2005, 2008 por Paul Anton Janka.
Todos los derechos reservados.

ASÍ SE LIGA EN NUEVA YORK, serie completa:

INSTRUCCIÓN PARA EL HOMBRE SOLTERO
PARA PRINCIPIANTES: EL MERCADO FEMENINO
PRIMER PASO: EL CONTACTO CON LA CIUDAD
SEGUNDO PASO: OLVÍDATE DEL SÁBADO NOCHE
TERCER PASO: LA APROXIMACIÓN INICIAL
CUARTO PASO: LA PRIMERA IMPRESIÓN
LOS MENSAJES DE TEXTO
POR QUÉ LAS CENAS NO SON RECOMENDABLES
DÓNDE QUEDAR Y CONVERSACIÓN
TIEMPO, TACTO Y LOGÍSITICA
CÓMO TERMINAR

Para ver la versión original en Inglés Getting Laid in NYC, visita Paul Janka's Guide to Getting Laid in NYC. La serie de artículos ASÍ SE LIGA EN NUEVA YORK es una adaptación al castellano autorizada en exclusiva para PERSONALIDAD & RELACIONES del trabajo original GETTING LAID IN NYC con reconocimiento no comercial. Dicha adaptación al castellano, se encuentra adscrita al régimen de protección de derechos de autor del Registro de la Propiedad Intelectual sito en Plaza Descubridor Diego De Ordás 3, 28003 Madrid (España) y no puede ser total o parcialmente reproducida fuera del dominio personalidadyrelaciones.com sin el consentimiento explícito y por escrito del autor original Paul Janka.
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