¿COMPENSARLA? PERO... ¿QUÉ HAS HECHO MAL?

Fotógrafo: Chema Pascual
Modelos: Enrique Perales

Muchas veces cuando entras aquí y lees mis sermones, es probable que no encuentres nada nuevo bajo el sol, que lo que te cuento aquí al oído lo hayas pensado alguna vez, en algún arranque de conciencia, o quizás en un momento de soledad para tus adentros… Lejos de querer iluminar tu existencia, pero si de hacerte pensar en lo que estás viviendo, haciendo cada detalle mucho más presente, quiero contarte lo que sentí ayer dando un paseo con uno de mis mejores amigos a quien hacía tiempo que no veía. Entramos en una Casa del Libro, a ver si veíamos algún material que mereciese la pena comprar. A modo de curiosidad vi un par de libros que me chafaron un poco, no por lo que se anunciaba en ellos, sino porque parece que ya está todo inventado. Uno se llamaba Cómo follar con todas (Toni Clink, ed. Debolsillo) y el otro era el Kit de Supervivencia para ligar (Joshua Piven y David Borgenicht, ed. Timun Mas). Pensé: Vaya… Más de lo mismo.

Después me hizo gracia, porque ya he empezado a escribir mi Manual para tontos del SEXO FÁCIL, pero por otro lado pensaba “Desde luego, que ya está todo inventado… Todo vale, todo se permite… ¿Qué será lo próximo?”. Ya no me parece extraño encontrarme con títulos así, pero mientras hablaba con mi amigo me di cuenta que todo esto no es más que una fachada para un trasfondo de necesidad mucho más amplio.

Mi amigo, que lo es desde el instituto, desde nuestras primeras salidas… ¡Qué tiempos aquellos! ¡Qué inocencia! Quien la tuviera ahora… Nos encontrábamos hablando de lo único que hablan dos amigos: DE ELLAS, POR SUPUESTO, DE NUESTRAS AMADAS EVAS. El trasfondo del que te hablo no es la necesidad por la necesidad, o el sexo por el sexo, cada uno a nuestra manera, con estas búsquedas y estos gestos, lo único que realmente buscamos es sentirnos llenos, amar y ser amados… Con el tiempo, con la madurez vamos aquilatando estos deseos, pensamientos y acciones, pero en el fondo siempre es lo mismo: AMAR, lo pinten como lo pinten y lo llamen como lo llamen. Ya quieras ligar, o estés hablando de tu novia, o de tu mujer, al fondo siempre aparece lo mismo y obviamente no me refiero al sexo.

Hablando con él, me iba dando cuenta del miedo de todo hombre que ama a una mujer de fallarla, de equivocarse, de no hacerla feliz… Hablábamos y hablábamos desde el sentimiento equivocado y erróneo del miedo, desde un marco que no es el correcto: el de jugar a no perder, el marco del aspirante, el que desea y el que se adapta a ella para agradarla o compensarla. Te voy a lanzar la misma pregunta que le lancé ayer a mi amigo: ¿Compensarla? Pero… ¿Qué es lo que has hecho mal?

Este puto complejo es común a muchos hombres, que creen que actuando para compensarla, o para agradarla, o para contentar a la mujer a la que aman o a la que pretenden seducir, van a hacer a su mujer, amiga o novia más feliz. Nada más lejos de realidad, aunque sea el primer pensamiento que nos arranque el corazón: el deseo es el adecuado que es el de querer ser feliz con ella, pero la posición de la que partimos pensando así es totalmente errónea. Si hubiese conocido a un solo hombre al que esto le hubiese dado resultado en el corto, medio o largo plazo… Me callaría la boca, pero no es así… Así nunca vas a hacer feliz a tu mujer, y lo que es peor: te convertirás en un esclavo de su continua insatisfacción y ¿sabes por qué?

Porque no estás optando libremente por el amor, sino por el yugo de compensarla, del jugar a no perder y desde el satisfacerla, olvidándote por completo de tus necesidades, deseos, vocación y aspiraciones… Olvidándote al fin y al cabo de ti mismo. En un momento así, te preguntaría ¿Eres feliz con ella de esta manera? ¿Siempre con el agua al cuello persiguiendo su satisfacción? Permíteme que lo dude, ya lo he visto muchas veces y la voluntad humana tiene un límite. A lo mejor has estado un par de años comiéndote la cabeza con tener novia, o con conocer a una mujer con la que compartir tu tiempo y tus afectos… ¿Y ahora que la tienes? ¿No es lo qué querías?

Éste es en cambio el marco adecuado: El aprender a querer correctamente a una mujer, pasa por respetarse a uno mismo, respetar tus propias necesidades: TODAS, quererte más y ser más consciente de todas tus posibilidades como hombre. Solamente desde este marco si podrás ser libre de optar por una relación de pareja y sabrás disfrutarla, anteponer sus necesidades a las tuyas en un absoluto error.

Para que conozcas mejor la filosofía, los principios y valores que definen nuestro modelo masculino, visita elnuevoadan.com donde podrás encontrar material publicado de libre acceso, los orígenes de nuestra idea y los pilares básicos: INTEGRIDAD, INTELIGENCIA, AUTONOMÍA Y ESTATUS, que te servirán para entender qué es lo que puedes encontrar tratado en mucha mayor profundidad en nuestro nuevo e-book. Descárgate la versión demo de el nuevo Adán.
Publicar un comentario en la entrada