No te negaré que en algún momento suban hasta mi boca mil respuestas destinadas a aplastar de forma contundente su dolorosa afirmación con algún comentario destinado a "entrar al trapo"… Respiro hondo, pienso cual es la situación, el contexto, y lo que me sale simplemente es “¡Qué borde estás! ¿No te parece?” y ahí se termina la cosa, al día siguiente ya ni se acuerda. Algo muy honorable por su parte, y más sabiendo si la conoces, es que una mujer actúa como un espejo reflejando tu estado interno, dando la misma importancia a sus palabras que tú le des a tus reacciones. Aunque no estemos siempre de acuerdo en todo, en realidad esto es la cosa más normal del mundo.
Ya hemos hablado alguna vez del espíritu reactivo masculino, y cómo puede hacer que se vaya todo al carajo en cuestión de segundos… Lo que tardes en abrir la boca ante unas palabras o gestos que ella tenga hacia ti y que consiguen sacarte de tus casillas, o te hacen perder la calma. Una vez más, quiero ponerme en tus zapatos, por eso mismo empiezo el artículo hablándote de esto que me ha pasado hace unos días con mi princesa… Porque querido amigo, de esas frasecitas con sentencia… No se salva nadie. ¿Quieres saber qué me dijo? Te basta con saber que fue algo que me tocó bastante los coj… mejor dicho, la moral.
¿Sabes otra cosa? Seguro que sí, ella te conoce bien, por eso precisamente querido amigo con pareja, ennoviado o casado, sabe exactamente qué ha de decir para someterte a un test de congruencia. Para mí, eso es motivo de alegría, te lo digo un par de días después… También es verdad, en ese mismo momento te aseguro que no estaba tan contento, soy de carne y hueso, tengo sentimientos y a mi también pueden herirme las palabras, la cuestión es saber darles su justa importancia. Es motivo de alegría porque ella me conoce, esto es algo importante, sabe que soy una garantía de estabilidad para ella, de aplomo, de valor, de autonomía y de integridad, por eso mismo suelta perlitas de estas de vez en cuando.
Para todos aquellos que tembláis en cuanto ella abre la boca para soltaros algún puñal, si estáis disfrutando de una relación, mi pregunta es ¿A qué temes? ¿A destapar tu debilidad ante ella? Ella sabe bien qué decirte para ponerte a prueba, una mujer es cualquier cosa menos tonta, yo no he conocido una sola mujer tonta en mi vida… Te puedo decir que a pesar de estas pruebas, ella sigue estando contigo ¿verdad? Una vez más se cumple la máxima de las relaciones: NO MIRES LO QUE DICE, SINO LO QUE HACE. Esa debería ser la mejor prueba para ti de su amor por ti, de su fidelidad y de su confianza hacia ti como hombre, por eso te digo que estoy contento.





0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada