LA NUEVA EVA EN EL PUNTO DE MIRA, por LUCÍA OJEDA

Fotógrafo: Chema Pascual
Modelo: Lucía Ojeda

Hoy hablaré de la nueva Eva. Reconozco que la nueva Eva, la mujer de hoy, no sabe demasiado sobre tareas domésticas, o más bien, no se aprende a la misma edad que antaño. ¿Es más inútil la mujer de hoy en día? NO. Rotundamente NO. Algo que me tenéis que reconocer es que a la mujer siempre se la mira más con lupa: en casa, en el trabajo y... en la cama. Siempre estamos mucho más en el punto de mira de todo que cualquier hombre. ¿Que ahora vivimos mejor? Claro que si, pero a la par que vamos subiendo posiciones, vamos siendo sometidas a un mayor número de juicios. ¿Es esto malo para nosotras? Pues si y no: Si porque en este sentido parece que no hemos avanzado en miles de años con los prejuicios... Y no, porque es el mejor estímulo para callarles la boca a todos aquellos que te enjuician.

Creo que todo son "exigencias del guión", es una mera adaptación al cambio de la sociedad a través del tiempo. La antigua Eva vivía en un mundo un tanto machista, en el que las expectativas de una mujer iban poco más allá de tener hijos y encargarse de las labores domésticas, o eso... O hacerse monja. Ésto la hacía frágil, dependiente, vulnerable, limitada, sumisa... desequilibrando la balanza del poder hacia Adán.

A través del tiempo a Eva se le ha permitido salir de casa, más allá de ir de compra o llevar a los niños a la escuela. Se le han otorgado derechos humanos, dejando atrás el "sexismo" que la rodeaba. Se le ha permitido estudiar, realizarse como persona, tener capacidad de decisión... Eva se ha convertido en una mujer fuerte, independiente, libre, autosuficiente, bla bla bla... Es lo que manda la época en la que vivimos, ahora hay que estar siempre perfecta, hacerlo todo bien, ser buena en todo, todo y todo: tanto que a veces a una la desborda. No basta con ser mujer, hay que ser una súper mujer. No hay un término medio, o eres brillante o pasas desapercibida. Cuanto más brillante, más sometida a juicio estás. Esto me recuerda a una situación de chiste: la chica que pasa frente a la obra a la que los obreros la piropean, pasa otra chica después y los obreros no dicen ni pío. La que no recibe el piropo viendo los piropos que ha recibido la anterior, se pregunta ¿por qué a mi no me dicen nada?

La nueva Eva emplea más tiempo en ella misma, en su formación profesional, cada vez se independiza más tarde, por tanto, la edad de aprendizaje respecto a las labores domésticas se va alargando. Ahora, dime Adán ¿era más inteligente la Eva que sabía cocinar a los 14 años, pero a los 50 seguía sabiendo básicamente lo mismo? ¿O prefieres a la Eva que a los 25 años tiene una carrera universitaria, a los 35 sabe cocinar perfectamente y a los 50 quizá haya sido Ministra del Gobierno? Con tu respuesta serás tú el que demuestre tu propia inteligencia, ella, sin duda, lo es! Un hombre que quiere una mujer a la que sienta que puede superar en todo y que esté con ella por ese motivo y no por amor, es un hombre inseguro que necesita compararse continuamente para sentirse superior, y así proteger su ego. Un hombre en condiciones, un nuevo Adán seguro de sí mismo, quiere una mujer que le haga frente y que se haga respetar. Vosotros mismos sabéis que a la chica que os lo pone todo fácil y en bandeja, que os dice que sí a todo NO LE HACÉIS NI PUÑETERO CASO.

Paradójicamente, aunque parezca que Adán ha perdido poder dentro de la relación, la ve más atractiva. Ya no se trata simplemente de su mujer, se trata más de un reto. Esta es la actitud de un Adán inteligente y seguro, un hombre que no se asusta ante una mujer que tiene igualdad de condiciones respecto a él. Ella no le necesita, eso es lo mejor de todo, si están juntos es porque ambos lo quieren. Adán y Eva ya no estarán juntos hasta que la muerte los separe por ley cristiana, y si lo están, será mientras entre ambos exista el amor.

Un beso a todos.

Lucía Ojeda.
Imagen oficial de P&R
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