EL ESPÍRITU REACTIVO MASCULINO

Me encantaría soberanamente que algún día me dejarais de preguntar ¿QUÉ TENGO QUE HACER PARA… LO QUE SEA? Esta no es la forma en la que se llevan las relaciones. Hace muy poco, en una conversación con uno de vosotros al teléfono, estaba recibiendo preguntas del estilo: Dime que tengo qué hacer para que se enamore de mi, dime qué tengo que hacer para que me deje pasar de la frontera del tacto al sexo, ¿cómo puedo hacer para generar misterio? etc. Que son algunas de las preguntas más frecuentes. Lo cierto es que al responder, la siguiente pregunta siempre es la misma ¿Qué tengo que hacer después…? ¿Y después…? ¿Y después qué hago…? La respuesta es simple: TRANQUILIZARTE.

Uno de los cuatro pilares básicos de el nuevo ADÁN es la inteligencia ¡Qué bien! ¿Verdad? Esta inteligencia, como ya hemos comentado alguna vez anterior, está basada en el saber pensar en el largo plazo. La forma correcta de ver una relación es esta: LARGO PLAZO. Normalmente cuando no se tienen muchas tablas con las mujeres, o se ha estado con pocas mujeres, la escasez hace que el hombre tenga mucho miedo a equivocarse y a que tienda a medir cada acto y cada palabra que sale de sí, para no perder la relación. Este es precisamente el primer motivo por el que una relación empieza a ir mal.

Recuerdo perfectamente, cuando me pasaba hora y media de teléfono, dándole la matraca a mi amigo de turno preguntándole qué tenía que hacer para… No me empezaron a ir las cosas realmente bien, hasta que dejé de pensar en modo ACCIÓN-REACCIÓN. Mira, no me gusta hablar de lo que le gusta a las mujeres, o lo que les deja de gustar, porque no hace más que meteros en el marco del perrito faldero, o lo que es peor: el perfecto muñeco Ken, pero hay dos cosas que las mujeres no soportan en su pareja:

QUE PIERDAS LA CALMA, LOS NERVIOS Y EL APLOMO: Si pierdes precisamente lo que caracteriza a un hombre seguro y con confianza en sí mismo, lo único que podría pensar ella es “No me puedo permitir el lujo de estar con un hombre que se pone más histérico que yo… este tío no aguanta un soplido. Si no es capaz de controlarse en una discusión tonta que he empezado solamente para no aburrirme, desde luego no puedo esperar que mantenga la calma en una situación más grave”. Puede que esté expresado muy en el extremo, pero quiero que entendáis, qué es lo que puede sentir ella cuando se encuentra con una respuesta reactiva. Una conducta femenina muy natural, es la de buscar los límites de su pareja, precisamente para saber, que es lo que puede esperar de ti, o hasta dónde estarías dispuesto a llegar.

QUE SOLAMENTE ACTÚES PARA COMPENSAR: Aquí todos hemos caído alguna que otra vez. Sientes que te has equivocado y al segundo estás tratando de compensar la situación con alguna solución rápida, o con un soborno… El dicho soborno puede ser algo que ella quería desde hace tiempo, pero te das cuanta que cuando se lo ofreces, ella se cabrea aún más. ¿Sabes por qué? Pues realmente no ha salido de ti el hacerlo, solamente se lo estás ofreciendo “para que no enfade más”. No hay cosa que le fastidie más a una mujer con una autoestima sana, que traten de comprarla o sobornarla para callarle la boca… ¡Ojo! Si acepta ese soborno, estás perdido, querrá decir que ella no te respeta ¿y sabes por qué? Porque no te has respetado tú primero.

Ambas conductas, son el perfecto reflejo de un espíritu reactivo, que está a la mínima que salta, perdiendo los nervios y la calma para “que no pase nada”. Te encierran en una subordinación continua a lo que ella diga o lo que ella haga… Y ya no se sale de ahí. Caballeros y queridos hermanos esclavos del pene, si tiene que pasar algo… ¡que pase! No se puede vivir una relación temiendo que te puedas equivocar, o lo que es peor… “tratando de que no te pille”. La manera equivocada de ver una solución para esto, la tiene el individuo al que yo llamaría ALFA DE PACOTILLA, o sea, aquél que por querer portarse como un machote, que ni siente ni padece, oculta y tapa sus carencias, teniendo un comportamiento incongruente con la procesión que lleva por dentro… Para que no se le note que en realidad es un pobre hombre.

La manera correcta de gestionar un espíritu reactivo en pareja, empieza por aceptar primero tus propias limitaciones, no querer tenerlo todo controlado y confiar en la persona con la que estás. Olvídate de fingir que no te importa lo que pasa, olvídate también de aparentar una frialdad que en realidad no es tuya, olvídate de querer arreglarlo todo de golpe… Las relaciones no funcionan así. Yo siempre digo lo mismo: “Algo bueno tendrás, cuando todavía no te ha mandado a la porra a pesar de lo llorón que te has puesto”. Entre mirarlo por el lado del miedo, o mirarlo por el lado positivo, solamente hay un cambio de percepción, pero nada de magia. Quiero además que para que tratéis este tema de forma completa, le echéis un ojo a los siguientes artículos:

EL HOMBRE Y LA ROCA
FALSAS CREENCIAS EN PAREJA
ALFAS DE PACOTILLA
¿MUJER INSOPORTABLE O UN HOMBRE INSEGURO?

Un fuerte abrazo.

Arcángel.
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