EL VERDADERO CONCEPTO DE ESTATUS

Imagen cedida por Lucía Ojeda

Pues sí, interesadas (e inteligentes) son un rato y quien no acepte esto más vale que no piense en tener una relación, que no piense en proyectar un alto valor y quien crea que te vas a quedar con ella solamente generando “atracción” y siendo muy “alfa” lo lleva más claro que un ciego en el planetario. El estatus es uno de los cuatro pilares básicos de el nuevo Adán: inteligencia, congruencia, autonomía y estatus. Cuando hablamos de estatus lo podemos asociar a comodidad, poder, influencias, alto valor social, poder económico… Nos puede venir a la mente la imagen de aquél que lo tiene ya todo montado. Según la Real Academia Española de la Lengua, estatus: 1. m. Posición que una persona ocupa en la sociedad o dentro de un grupo social. 2. m. Situación relativa de algo dentro de un determinado marco de referencia.

Tu estatus es el mejor indicador de los medios que tienes a tu alcance, y es una de las cosas, que más llaman la atención de cara a las mujeres. Pero como aquí ya tenemos superado aquello de “aparentar para que ellas vean” y trabajamos el ser, vamos a pensar con inteligencia. Jamás te habría propuesto este valor básico llamado estatus dentro del modelo nuevo Adán, si no fuese algo que realmente va implícito en la condición masculina. Tu cuenta bancaria y tus bienes materiales solamente son un reflejo de tu inteligencia, tu trabajo, tu profesión y tus gastos, pero no de quien eres realmente. También te digo que cuando una mujer se acerca a ti única y exclusivamente por tu capacidad económica, deséchala directamente. Si es ella quien te desecha por tu poder económico, tranquilo, estabas perdiendo el tiempo con ella, te voy a explicar por qué ahora mismo.

Una mujer verdaderamente inteligente, que no interesada, no mide que es lo que tienes, mejor dicho, no es exactamente lo que tienes, si no el verdadero concepto de ESTATUS: TU CAPACIDAD PARA CONSEGUIR BIENES Y SERVICIOS. Para que lo entiendas mejor, no se trata de el que más tiene, sino del que tiene mayor habilidad para conseguir aquello que le hace falta en cada momento. En la escuela de ingeniería donde estudié, tenía un profesor de economía que decía: “no tienes que ser el que más sabe, tienes ser amigo de los que más saben”. Desde el conocimiento, o dicho de otra forma: ¿Te interesa más ser un especialista o alguien que sepa un poco de todo y que sepa manejar más registros? ¿Te interesa andar sobrado o tener habilidad para conseguir aquello que te hace falta en cada momento?

EL QUE VA SOBRADO DE MEDIOS: Para que lo entiendas mejor, el que anda sobrado de medios se le abren todas las puertas, eso es innegable. Ahora piensa cual es la imagen que proyecta alguien así, es alguien que puede delegar sus tareas menores, que resuelve algo con una llamada, que da una orden y que alguien la cumple, alguien que paga a los demás para que le hagan el trabajo o le resuelvan sus problemas. Alguien en definitiva, que en el fondo, depende de sus medios y de los demás para que les resuelvan sus asuntos, gente acomodada que en realidad no sabe desenvolverse en el mundo real, sin gente alrededor que les haga el “trabajo sucio”. Hablamos del que se sienta en la zona VIP de la discoteca porque paga su asiento y a todos a su alrededor, un hombre respetado por aquello que tiene, no por aquello que es. Puede resultar un caramelo para las mujeres, mientras tenga medios.

EL QUE TIENE HABILIDAD: Hablamos de personas negociadoras, abiertas, persuasivas y amistosas. Gente que conoce gente, gente que sabe a dónde tiene que dirigirse para obtener lo que necesita. Este tipo de personas sabe adaptarse a los cambios, se renueva y lo que es más importante, dependen de sí mismos. Es lo que quiero transmitirte en cuanto al ESTATUS Y EL VALOR SOCIAL, NO SE TRATA DE TUS POSESIONES, SINO DE TU HABILIDAD PARA ADAPTARTE. Una persona que tiene habilidad social, es mucho más independiente, emprendedora y con inicitativa para conseguir aquello que se propone o que le hace falta. Por eso mismo, no necesita gente alrededor que le sirva o de la que dependa, ya que es él mismo quien sabe sacarse las castañas del fuego.

Si lo piensas, el dinero no viene solo a tu cuenta, ni el reloj de oro, ni el cochazo, ni el piso en la calle Serrano, aunque hay personas que tiene “la fortuna” de nacer en una familia acomodada y tienen a su alcance todas estas cosas desde el primer momento. Estamos hablando de un círculo social cerrado, al que pertences o no pertences. Date cuenta que no valdría de nada si yo te hablara de este esratus “heredado” por así decirlo como imán de atracción, sería como si trataras de actuar como una persona que no eres simplemente porque ni tu, ni yo pertencemos a ese círculo social. Una vez más no se trata de ser quien no eres.

Puedes hacer dos cosas: envidiar a las personas que pertencen a este círculo social o empezar a abrirte más los demás y a conocer a más gente. Mi abuela me decía siempre: “Miguel, hay que tener amigos hasta en el infierno” y a día de hoy, te puedo decir que es una de las reglas más simples y más eficaces que me han ayudado a cumplir mis objetivos, a conseguir trabajo, a viajar y hasta a darme argumentos para escribir, lo que más me gusta en la vida. Es muy difícil cumplir tus objetivos tu solo y para los que como yo, no tenemos una fortuna heredada a nuestra entera disposición, nos conviene espabilar y no conformarnos.

Piensa, el dinero puede terminarse, tu sueldazo también si te despiden, te puedes arruinar si tienes una fortuna, pero tu cabeza, tu inteligencia y tu capacidad para abrirte a los demás es algo que te pertence exclusivamente a ti, y que va en tu personalidad. Eso no se compra con dinero, y es lo que vas a necesitar durante toda tu vida, por lo que realmente vas a resultar atractivo y lo que te va a hacer espabilar y obtener los recursos que te van a dar un estatus. Ah, y lo más importante, hazlo por ti, no para “ligar”... No quieras ser un “quiero y no puedo” de discoteca.

Un fuerte abrazo.

Arcángel.
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