EL PUTO DINERO

Fotógrafo: Chema Pascual
Modelos: Enrique Perales

Ya he reservado unos diez días de vacaciones para el próximo mes, aunque debería decir vacaciones hipotéticas porque ya las tengo hipotecadas entre negociaciones para sacar el libro de el nuevo Adán, varias visitas y trámites legales. Pienso en esas vacaciones y me agobio, menudo descanso ¿verdad? Creo que algún día descansaré, cuando tenga 102 años supongo. Me hace gracia aquello de que “no hay trabajo” cuando en lo que en realidad no hay es dinero.

Dinero, dinero… Siempre es el puto dinero. Mucho trabajo y… Lo dicho, poco más. Da la sensación de que querer exprimir una naranja seca. Me he dado cuenta que quien suele tener la iniciativa y las ideas no posee el capital, y al revés, quien tiene el capital no le hace falta pensar, porque tiene las puertas abiertas. Quejarse vale de poco y más si te quedas sentado, o que realmente tu trabajo o el producto que ofrezcas realmente tenga un interés. Aún así las buenas ideas, o al menos muchas de ellas se pueden quedar en el cajón.

Tengo todavía muchas ilusiones, proyectos y trabajo, a los que le dedico un tiempo. Estoy deseando ya poder ofrecerte nuestro libro, escrito por El Duque y por mi, queremos hacerlo bien, pero es el propio mercado el que te obliga a que pongas tú el 100% de los medios. Así que para hacerlo legal y bien... Tienes que estar muy convencido de lo que quieres. Ese es el tema, el mercado no está montado para indecisos. Y si a esto le añades la base de que tengo un trabajo de ocho horas que es el que realmente me mantiene, me paga el alquiler y poco más, el tiempo pasa a ser también factor limitante. Me hace gracia aquellos que citan la palabra éxito continua y gratuitamente cada vez que escriben, me da la sensación de que no saben de lo que están hablando, o al menos que no saben lo que realmente supone materializar un proyecto tal y como deseas, cosa improbable, ya que por el camino siempre van cambiando cosas.

Esto es cuestión de opciones, teniendo un trabajo, se pueden tener aficiones e ideas. Lo difícil es echarle huevos para dedicarte a tiempo completo a tus ideas y tus proyectos, y poder vivir de ello, esta sí sería la máxima realización y el éxito. David Deida, dice algo muy interesante y que además es algo con lo que cada uno de nosotros puede sentirse perfectamente identificados: CADA UNO DE NOSOTROS ESTÁ ENTREGADO A UNA CAUSA SUPERIOR. Es cuestión de tiempo y de crecimiento, de madurez que demos con nuestro verdadero camino. Hablamos de desarrollar al máximo el ideal de nosotros mismos, nuestro verdadero hombre primario, una idea muy conectada con el nuevo Adán.

Si yo le echara la culpa a que no gano suficiente dinero para no poder materializar mis ideas, estaría echando la culpa “al sistema”, diluyendo mi responsabilidad en lo de fuera. Si me limitara a encoger los hombros y decir que “no se puede”, o que “a nadie le interesa” entonces ¿Para qué tener proyectos? ¿Para qué temer una vocación? ¡Joder! ¿Para qué ser hombre? A lo mejor tu proyecto no es lo que más vende, pero es tuyo. Es tu idea, es tu esencia, ha salido de ti, es la expresión de ti mismo, es tu causa superior. Si no haces todo lo que puedas por darle un salida, te estás frenando y poniendo una barrera a ti mismo. Para esto es para lo que realmente sirve el ego, y no para aparentar.

Tus ideas son la expresión de ti mismo, y cuando más luches por ellas, mas estarás creciendo. Seamos realistas, a lo mejor los resultados no son los que esperabas en un principio, pero lo que hace por ejemplo tres años era solamente una idea, hoy bien puede ser una referencia, un producto, un trabajo, un resultado... A veces me desanimo, porque soy de carne y hueso, pero el ánimo y las emociones van y vienen, pero tus ideas estarán allí siempre, y si no eres fiel a ellas, no lo serás a ti mismo. No solamente es cuestión de medios, es cuestión y mucho de los huevos que le eches a lo que realmente quieres.
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