TEN EL VALOR DE ELEGIR TU CAMINO, por EL DUQUE

Imagen cedida por Lucía Ojeda
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Al hablar de ese nuevo Adán, siempre hemos dicho que debe ser esencialmente un hombre que busque su propio camino. Es precisamente ésta, una de las más importantes diferencias con respecto a la moda imperante en nuestros días. Hoy, son muchos los que te dirán con insistencia cómo te has de comportar, cómo has de vivir, cómo has de ser feliz y cómo has de seducir. Hoy en día, los amigos, la familia, la publicidad, tu pareja, y tu jefe, tratan continuamente de indicarte cómo has de vivir. La publicidad te enseñará “su idea” de la felicidad; probablemente te enseñen su propio modelo de Adán, un hombre cachas, guapote, que usa mil y una cremas, que viste ese carísimo traje de marca, usa la colonia “para el hombre de hoy en día”, usa calzoncillo $%&%$ y conduce el último modelo de ese coche que solo cuesta…

Tu familia, dependiendo de sus propias tradiciones tratarán de convencerte de qué carrera estudiar, qué amigos tener, qué profesión escoger y con tal o cuál mujer casarte. Tus amigos tratarán de hacerte sentir culpable por cada vez que no puedas o quieras quedar con ellos. ¿Cuál fue la última vez que declinaste quedar con un amigo porque no te apetecía, diciéndolo claramente y sin inventarte una excusa? Quienes te rodean, tratarán de condicionar tu forma de vestir, tu propia ideología política, qué novia va o no va contigo… Tu pareja si la tienes, también tratará de moldearte, aunque ella diría “mejorarte”. Tratará de que te conviertas en “su hombre ideal”; que hagas tal o cual cosa; que prescindas de hacer aquella otra cosa y vivas así o asá… Tu jefe, por otra parte, también tiene su propia idea de cómo has de hacer tu trabajo, con el agravante de que, por supuesto, el jefe tiene la ultima palabra. Visto así parece que todo va contra corriente y que has de elegir una ruta ya marcada por alguien que no eres tú en todos estos contextos ¿verdad?

En definitiva, y no es por ser alarmista, si no vives tu vida, otros lo harán por ti… Hay un símil que me gusta muchísimo. Lo defiende uno de mis autores favoritos, Robin Sharma y habla de tener la mentalidad constante de “lecho de muerte”; es decir; tener siempre la mentalidad de que ese puede ser el ultimo día de tu vida… Si fuese así… ¿Cómo te gustaría vivir es día? Retomando el tema anterior, si no vives tu propia vida, ya otros se encargarán de vivirla por ti; lo dramático del tema es que cuando de verdad te halles ante la ineludible cita con la muerte, probablemente, mires hacia atrás y digas… ¿Pero qué coño he hecho con mi vida?... En efecto, si no has decidido vivir tu vida y otros la han vivido por ti, probablemente, te sientas frustrado y amargado.

El nuevo hombre, el nuevo Adán es un hombre que esencialmente persigue su camino, vive su vida y da cortes de mangas a todo aquel que le indique cómo vivir su vida. La auténtica tragedia no es elegir un camino y equivocarse, o hacer ésta o tal cosa, LA AUTÉNTICA TRAGEDIA HUMANA ES NO SER FIEL A UNO MISMO. Las consultas están llenas de gente con depresión, con ansiedad, con estrés... Es gente que, muy probablemente se traiciona así misma cada día, y que trata de vivir la vida que otros le dictan. Son personas sometidas a sus parejas, a sus amigos, al jefe… Gente que se olvidó tanto de cual era su camino que ya no sabe ni por dónde va; lo único que sabe es que ya no se respeta así mismo; que su vida, no es “congruente” con sus ideales, convicciones y principios.

Hay un momento en la vida de todo hombre dónde debe tomar una decisión trascendental. Vivir su propia vida o vivir otra vida, vendiéndose. Ese es uno de esos momentos constitutivos, que no tiene vuelta atrás o esta es, como mínimo tremendamente difícil y trabajosa. Ambas opciones tienen ventajas y desventajas, pero solo una de ellas lleva a la madurez y a una felicidad auténtica y vivida en plenitud.

Ser fiel a uno mismo, lleva consigo una carga descomunal de responsabilidad, la auto responsabilidad. Ser uno, el verdadero responsable de su vida; lo cual, para que negarlo es bastante acongojante, a fin de cuentas asusta no tener a quién echarle las culpas de nuestros errores y pequeños fracasos. Además, que duda cabe que hará que muchas personas se aparten de nuestro camino. Habrá muchos que no quieran estar con nuestro “verdadero yo”; habrá muchos que elijan otro camino, y por tanto, asumir este camino traerá consigo importantes tramos en soledad. Seguir el otro camino, el de vivir un guión no escrito por nosotros mismos; a corto plazo nos traerá amistades, influencias, palmaditas en el hombro… A largo plazo, ansiedad, depresión y una cierta sensación de vacío… Pero está bien claro, a cada uno de nosotros nos toca elegir un camino. Incluso el no elegir camino, supone ya una elección y con consecuencias negativas como hemos visto.

En el ámbito del estudio de las relaciones hombre-mujer y de la llamada seducción, también son muchos los que diseñamos al hombre ideal…El hombre Alfa, el metrosexual, el metroemocional, el nuevo Adán… Ante estos yo te pido que grites con fuerza. “¡Que les den!. Tu has de vivir tu vida y tú has de decidir como y con quién vivirla. Da igual que seas Alfa o Beta, o Gamma, da igual que seas el nuevo Adán o más primitivo que el hombre de Atapuerca, pero deberías de empezar a preocuparte en saber quién eres y vivir en congruencia.

No hay nada más heroico que levantarse día adía y vivir tú vida. Muchas veces. Lo obstáculos que encontrarás serán múltiples y muchos te los auto pondrás. La propia pereza será un enemigo a vencer. ¿Cuántas veces te has jurado a ti mismo que te pondrás en forma o que trabajarás más o mejor?... Los demás tampoco ayudaran demasiado pues como te he avisado tratarán de vivir tu vida. Cada ser humano tiene una idea más o menos claras de cómo le gusta que se hagan las cosas; así que si quieres hacer las cosas a tu manera, deberás enfrentarte al mundo. También como he dicho has de asumir que un comportamiento auténtico, asertivo y firme provocará conflictos por doquier.

Por ultimo habría que hablar del obstáculo que suponen las propias incoherencias humanas. Por mucho que queramos cada uno de nosotros lleva consigo una idea y la contraria. Ser congruente, resulta una de las cosas más difíciles del mundo. Conviene, por tanto que revises con cierta periodicidad tu congruencia vital, y la mejor forma de hacerlo es a través de un seguimiento de tus principios y tareas. Escribe en una hoja tus principios constitutivos y además una lista de objetivos “vitales”. Después revisa como es una semana en tu vida. Pronto identificarás las incongruencias. Es probable que digas que adoras a tus amigos y que para ti la amistad es un pilar básico, pero que no quedes ni llames a ningún amigo en toda la semana. Es probable que quieres ser un tipo que se cuida, hace deporte y no fuma, pero compruebes que apenas haces ejercicio, que fumas como un carretero y comes patatas fritas con compulsiva adicción. Detectar las distintas incongruencias es muy importante para poder identificar las desviaciones en tu camino, así como, para en ocasiones detectar que principios crees tener y en realidad no tienes; ES DECIR CUALES DE TUS PRINCIPIOS SON SOLO MEROS IDEALES APRENDIDOS QUE EN REALIDAD NO SE CORRESPONDEN CON TUS GENUINOS DESEOS.

En definitiva seguir tu propio camino será arduo y te supondrá un continuo ejercicio de voluntad, pero tiene una infinita recompensa, al final del camino nadie podrá ni discutirte ni cuestionarte tu vida, pues ha sido tuya, la habrás vivido a tu manera y terminaras ese camino teniendo como mínimo un preciado bien… a ti mismo; pues no habrás hecho lo que mucha gente hace: venderse.

Un abrazo.

El Duque.
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