LA DIETA DE LOS CELOS

Imagen cedida por Lucía Ojeda

Quiero empezar diciendo que quien diga que ni una sola vez en su vida ha sentido celos, aunque sea por un mísero segundo miente. Que sí… que miente, que no tiene por qué ser siempre celos de tu pareja, aunque en éste artículo vamos a hablar de la dieta de los celos, con que te veas un poco falto de atención en un momento tonto, por alguien a quien aprecies… Es más que suficiente. Personalmente no me considero una persona celosa, y ciertamente no lo soy aunque si he de reconocer que he sentido celos más de una vez en mi vida, como puede resultar obvio, pero de forma muy puntual y en casos muy concretos, de los que me acuerdo perfectamente. También te diré que ninguno de esos momentos ha llegado a ser trascendental en la relación, puesto que nunca han pasado de ahí, ya que he podido soltar esos sentimientos a tiempo. Lo explicaré a continuación:

¿Qué es lo verdaderamente importante, ya que muchas veces es imposible no sentirlos? La clave es VERBALIZARLO y no dejarlo dentro ni un segundo, porque si se rumian estos pensamientos se acaban volviendo tóxicos. De esta forma, verbalizándolo y diciéndoselo en el momento en que lo estás sintiendo, nunca ha pasado de ahí. Algo tan sencillo como decir “me he puesto celoso” cuando lo sientes, sin esperar a que ese sentimiento se meta más adentro. Cuanto antes lo saques, antes se irá. La cuestión es que por miedo a poder parecer ser celoso, nos lo callemos, por lo de siempre… Por aparentar que no se es celoso, hasta que ya un día no puedes más y revientas por cualquier otro lado, o te da por competir con ella, lo que ya es un signo claro de reactividad, de dependencia de sus respuestas y LO MÁS GRAVE, ES UN SIGNO DE FALTA DE COMUNICACIÓN.

Desde luego, si estás con una mujer guapa, muy atractiva, sociable, independiente, abierta… Si los sientes, no lo niegues y acéptalos, ahí están, pero lo más importante es que lo verbalices, se lo digas, porque eso te dará CONGRUENCIA: recuerda, lo de dentro y lo de fuera, cuanto más coherente sea mejor, guste o no. No queramos hacernos los machotes ¿OK? Verbalizarlo en ese momento te va a dar la coherencia que necesitas proyectar para poder aceptar esa sensación, y que no se meta más en tus entrañas. Simplemente es congruencia con lo que sientes, no es ningún misterio.

La ruptura interior, la incongruencia y el posterior envenenamiento característico del hombre celoso, viene cuando se pretende proyectar a los demás, algo que no está dentro, en realidad estamos actuando y no le estamos dando salida a ese sentimiento o a esa emoción, desde luego negativo y que en nada nos beneficia. Y algo más importante, tengas o no tengas razón en sentirlos (los vas a poder sentir igual, la tengas o no, eso solamente depende del momento y de tu estado interno de confianza) cuando te los callas, le estás poniendo un candado de alambre a la caja de Pandora de los vientos y tormentas.

Si eres de los que piensa, que eres muy machote, muy alfa y muy… pues eso, “un tipo duro” que cree que no debe permitirse esos sentimientos y los reprimes dentro “para que no se te note”… ¡Ya reventarás!, tarde o temprano, te lo aseguro. Es mejor hablar y verbalizar lo que sientes en ese momento y por qué, que después reventar de mala manera. Primero acepta tu humanidad, tus sentimientos y tu debilidad. Las personas somos así de humanas y sanguíneas, al final siempre tenemos que salir por algún lado. Y en un caso tan delicado como unos celos fundados o infundados, que al final da igual de donde vengan porque el que los está sintiendo eres tú solamente, lo que es inteligente es quitarte esa sensación cuanto antes.

Piensa también que alguna vez que otra, ella te los querrá meter conscientemente, para llamar tu atención, para que tengas algún detalle con ella, para que le hagas más caso, para ver si reaccionas y tienes sangre en las venas… Por eso mismo, nunca deberían pasar de ese mismo momento. Es fácil, simplemente “me he puesto celoso” y explícate. A los celos hay que tenerlos a dieta, no les des de comer, ni los alimentes, ni dejes que crezcan dentro de ti con una llave de silencio o miedo a que ella pueda descubrir que en realidad eres un celoso inseguro. Suéltalos, háblalos y verbalízalos, el primer beneficiado vas a ser tú. Ya verás como después no es tanto, cuando se aprende a hablar de lo que te pasa por dentro, poco a poco irás perdiendo el miedo a que ella vea que hay, porque lo mostrarás cuando quieras mostrarlo.

Un fuerte abrazo.

Arcángel.
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